INTRODUCCIÓN:
Las alteraciones de la función de respiración se manifiestan
en personas de todas las edades siendo un
diagnóstico habitual en la práctica clínica.
La
respiración nasal filtra, purifica, entibia y humidifica el
aire inspirado. El cambio de modo respiratorio, sea bucal o mixto, altera
estas funciones1. En estos casos donde el aire no entra por la nariz
hablamos de disfunción.
La
respiración oral o bucal es, por tanto, una disfunción respiratoria
que afecta sin distinción a niños, adolescentes, jóvenes y adultos.
La
respiración por boca (parcial o total) facilita la entrada de aire frío, seco y no liberado de gérmenes
que es muy agresivo para las vías aéreas inferiores y favorece los procesos
infecciosos.
Debido a la elevada
frecuencia con la que se presenta la
respiración oral, constituye uno de los principales factores causales de desequilibrio orofacial en la
población infantil.
Los pacientes que son respiradores orales consultan por iniciativa propia o acuden a Logopedia derivados desde los servicios de Otorrinolaringología (ORL), Pediatría, Odontología, Ortodoncia, etc.
En este artículo se analiza, con carácter general, el manejo diagnóstico-terapéutico de las secuelas que puede ocasionar la persistencia de una disfunción respiratoria, con el foco puesto en la primera infancia.
![]() |
Fig.
3: DESCENSO DE LA MANDÍBULA Y
LENGUA BAJA POR RESPIRACIÓN ORAL |
EL DIAGNÓSTICO:
Es muy importante realizar
el diagnóstico diferencial entre
obstrucción nasofaríngea (causa orgánica) y hábito de respiración oral o
parafunción (causa funcional).
Determinar
las causas de la respiración oral/bucal es imprescindible de cara a la
elaboración de un plan de tratamiento etiológico. Por este motivo, si el
paciente no aporta informes médicos se deriva al especialista competente para descartar posible obstrucción orgánica a la
entrada nasal del aire.
Una causa orgánica puede
ser el origen de la respiración por boca y, con frecuencia, tras la intervención quirúrgica
(adenoides, amígdalas…) la persona mantiene
el hábito adquirido de respiración por vía oral. Es necesario en estos
casos, rehabilitar la función
respiratoria con terapia miofuncional
para reconducir el hábito y tratar el
desequilibrio orofacial existente.
La actuación del logopeda o
fonoaudiólogo/a consiste en valorar la
permeabilidad de la vía aérea a través
de diferentes pruebas objetivas y subjetivas contenidas en los protocolos de evaluación de los trastornos
orofaciales.
La
entrevista inicial con los menores se realiza con los padres y la presencia
del paciente en todos los casos. En esta primera toma de contacto comienza la observación general
mientras que en forma paralela se
recogen los datos más relevantes a través de la anamnesis.
La
respiración se evalúa observando atentamente al paciente en momentos
de relajación durante la confección de la historia clínica, para consignar el tipo y modo respiratorio (nasal; oral o
mixto). Si el consultante es un adulto se examina
la respiración activa (al iniciar el habla y durante el discurso), ya que suele
ser de tipo torácica o clavicular.
La
exploración de la respiración incluye: observación de postura
corporal, como se sienta, si mantiene labios entreabiertos,… para luego relacionar
todos los datos con las pruebas específicas: de Rosenthal, espejo de Glatzel, reflejo
narinario de Godin, etc.
La respiración oral (por obstrucción orgánica o hábito) es una causa frecuente de desequilibrio de las estructuras óseas y musculares, por lo tanto, una correcta evaluación aportará la información necesaria para diagnosticar e intervenir al paciente de forma apropiada.
![]() |
Fig.
4: ELEVACIÓN DE LA ALTURA PALATINA |
EL TRATAMIENTO:
Una vez esclarecida la causa de la disfunción respiratoria
y elaborado el plan terapéutico
personalizado, se inicia la intervención que es miofuncional y multidisciplinaria en la mayoría de los casos.
Los pacientes respiradores bucales de 4 o 5
años de edad, sin características genéticas desfavorables ni problemas de
obstrucción aérea superior (debido a malformaciones), suelen beneficiarse
enormemente con las terapias1.
La estimulación de la
respiración tiene como objetivo mejorar gradualmente dicha función,
restableciendo el uso de la cavidad nasal para favorecer la permanencia de una
postura lingual adecuada, lo cual minimiza o incluso revierte la existencia de
disfunciones orofaciales2.
Se tendrán en cuenta ciertos requisitos que son necesarios para que el tratamiento sea exitoso en la infancia: la motivación del niño, el deseo de modificar los hábitos y la colaboración del núcleo familiar.
Los
primeros objetivos de la
rehabilitación respiratoria son:
La
higiene nasal:
La estimulación de la
función respiratoria se inicia con la higiene nasal. Enseñar a los niños a sonar la nariz es el paso previo para
que puedan reconocer un órgano poco
utilizado o inexistente.
Se crea el hábito de la higiene nasal (con
pañuelos de papel) en sesión para
que sea reproducido en el hogar de forma diaria. La meta es conseguir una respiración por nariz eficaz con
los más pequeños siempre a través del juego.
Postura
de reposo labial, ejercicios y técnicas respiratorias:
El entrenamiento de la respiración nasal se inicia junto a la posición de reposo labial: labios unidos y sin tensión para facilitar la entrada del aire por nariz.
La realización de pocos ejercicios pero efectivos son
suficientes para lograr buenas respuestas musculares y funcionales en cualquier
franja de edad.
La intervención temprana en el respirador oral es fundamental, encaminada a evitar las consecuencias sobre las estructuras óseas y las funciones orofaciales.
La
rehabilitación de estos pacientes depende generalmente de un equipo multidisciplinario formado por
profesionales de la Logopedia, ORL, Cirugía Maxilofacial, Ortodoncia,
etc.
El logopeda integrado en el equipo de salud interviene al paciente de forma global, consiguiendo tratamientos más breves, eficaces y con menor índice de reincidencia.
¿A qué edad sería conveniente iniciar la intervención logopédica?
Lo recomendable es que los niños
respiradores bucales comiencen el aprendizaje de las funciones orofaciales
alrededor de los 4 años de edad. Debemos recordar que ya debe haberse realizado
la evaluación otorrinolaringológica para el diagnóstico de las causas de la
respiración bucal1.
Sabemos que una función alterada puede generar una reacción en cadena y afectar la estabilidad de otras funciones.
Esta
situación se observa claramente en los respiradores orales desde la infancia que presentan
un patrón facial típico conocido
como "facies adenoidea" y características clínicas comunes
descritas en RESPIRACIÓN BUCAL (ParteI): ETIOLOGÍA Y SINTOMATOLOGÍA
La acción terapéutica
prematura y oportuna en el insuficiente respiratorio coadyuva al mejor
resultado de su rehabilitación y evita el compromiso irreversible de las
estructuras4.
Cuando la respiración es
nasal existe un equilibrio entre las
estructuras óseas y musculares. Por el contrario, cuando la respiración es
por vía oral las condiciones son muy
diferentes. El paciente que respira por boca presenta una situación de desequilibrio entre las estructuras
faciales.
El principal objetivo de la actuación logopédica a través de la terapia miofuncional es lograr el establecimiento del patrón de respiración nasal y promover el equilibrio esquelético, muscular y funcional.
CONCLUSIONES:
La respiración oral o bucal
está vinculada a la deglución
disfuncional, las maloclusiones,
las alteraciones de articulación y voz,
siendo una de las principales causas de desequilibrio
orofacial durante la primera infancia.
Estas disfunciones
respiratorias serán más graves, cuanto
más temprano aparezcan y cuanto más prolongada sea su acción sobre la
estructura orofacial, pudiendo provocar desequilibrio esquelético, muscular
y funcional.
La
detección y el diagnóstico precoz de la disfunción
respiratoria es esencial para diferenciar a tiempo si se trata de un hábito o una obstrucción nasofaríngea
y poder intervenir con el profesional idóneo.
Definitivamente lo mejor en
estos casos es la prevención, debido
a que un gran número de diagnósticos de respiración oral se producen por una postura viciosa, como resultado de hábitos de succión o la prolongación de los
mismos (chupete, biberón, succión digital,…).
La respiración por vía oral puede afectar estructuras óseas, grupos musculares y funciones orofaciales, alterando en mayor o menor grado a: El crecimiento trasversal del paladar, la oclusión dental, la estabilidad mandibular, la musculatura masticatoria, labial, lingual y la fonoarticulación.
Las imágenes han sido tomadas de Pastor Vera (2008) citada en bibliografía. Introducción: Fig. 3 Descenso de la mandíbula y lengua baja por respiración oral y Fig. 4 Elevación de la altura palatina.
Artículo publicado el 21 de noviembre de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026
BIBLIOGRAFÍA:
- Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
- Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.
- Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Disponible en: https://hdl.handle.net/10803/9263
- Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar en Logopedia y formación a través de comentarios, opiniones, consultas, etc. La aportación de cada lector es un valor añadido para el blog. Un saludo cordial!