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lunes, 3 de noviembre de 2014

LA DISFAGIA (Parte IV): “PREGUNTAS FRECUENTES”

INTRODUCCIÓN:

En los artículos que preceden a éste Parte I - Parte II y Parte III se han analizado y descrito los siguientes temas vinculados con la disfagia: anatomía y fisiología de la deglución normal, diagnóstico y tratamiento de la Disfagia Orofaríngea (DO).

En estos artículos se pone en evidencia el protagonismo que adquiere la figura del logopeda dentro del equipo multidisciplinario, para un óptimo manejo diagnóstico-terapéutico de los pacientes con alteraciones en la deglución.

En este artículo se responde a las preguntas más frecuentes que suele generar el término disfagia para el conjunto de la sociedad, como así también, para los pacientes con dificultades o molestias al deglutir.

¿El término disfagia a que hace referencia?

El concepto de disfagia se refiere a una alteración de la deglución o deglución patológica que ocurre en cualquier lugar del recorrido del bolo alimenticio. Este trayecto abarca desde la fase preparatoria oral hasta la fase esofágica del ciclo de la deglución.

La disfagia no supone un diagnóstico de enfermedad; sin embargo, es un síntoma de una determinada enfermedad sistémica, neurológica… que puede manifestarse en individuos de todas las edades: desde neonatos hasta el colectivo de la tercera edad.

La disfagia se puede definir como la percepción de que hay un impedimento al pasaje normal del material deglutido, tanto de alimentos sólidos, semisólidos y/o líquidos, por una deficiencia en cualquiera de las 4 etapas de la deglución (fase oral preparatoria, fase oral voluntaria, fase faríngea y fase esofágica).

¿Cuáles son las causas de disfagia?

La disfagia se produce por una alteración en alguna de las cuatro fases del proceso normal de la deglución, afectación que ocurre habitualmente en más de una de dichas fases o etapas deglutorias. Se consideran factores causales las alteraciones funcionales y estructurales que dificultan la propulsión del bolo alimentario, en el primer caso, u obstaculizan su desplazamiento desde la boca al estómago.

Dentro de la etiología múltiple de la DO destacan las enfermedades neurológicas que son las más frecuentes (ej. ACV, TCE, PC, ELA) lesiones estructurales (ej. tumores orofaríngeos, malformaciones congénitas) alteraciones metabólicas, causas iatrogénicas e infecciosas. Aunque las causas que pueden provocar este síndrome obstructivo son múltiples, las más frecuentes son las de origen neuromuscular, que representan el 80 % de los casos.

Las causas de la Disfagia Esofágica (DE) pueden originarse por trastornos motores del cuerpo esofágico y/o de sus esfínteres (EES y EEI). La situación clínica con mayor frecuencia asociada a alteraciones motoras del esófago es la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Cuál es la sintomatología característica de la disfagia?

Los síntomas de disfagia van a depender de la localización topográfica, es decir, según sea una DO o una DE.
Las características clínicas y las manifestaciones que acompañan a la DO son:
Sensación de detención del alimento (sólido/líquido) a nivel cervical.
Aparición inmediata (a los pocos segundos) de iniciada la deglución.
Repetidos intentos de deglución.
Regurgitación nasal y/o oral del alimento (según gravedad).
Otros síntomas: tos, crisis asfícticas, disfonía, gorgoteo, pérdida de peso y los específicos del proceso causal.

También, son síntomas típicos de la DO la dificultad y/o lentitud en el inicio de la deglución, tiempo de comidas prolongado, salivación excesiva, degluciones repetidas, babeo, disfunción masticatoria, residuo oral tras deglutir, ahogos, infecciones respiratorias, etc.
Por otro lado, la DE se manifiesta con sensación de obstrucción retroesternal o epigástrica, dolor torácico y regurgitación tardía.

¿Cuál es la técnica considerada “patrón de oro” para evaluar la DO?

Dentro de los métodos de diagnóstico para estudiar la deglución patológica se encuentran las exploraciones complementarias específicas entre las que destacan la videofluoroscopia (VFS) y la manometría faringoesofágica (MFE), técnicas utilizadas para evaluar la fisiopatología de la disfagia. En la actualidad la VFS está considerada como el patrón de oro para realizar la valoración de la DO.

La VFS es una técnica radiológica dinámica que consiste en la obtención de imágenes secuenciales en perfil lateral y anteroposterior luego de la ingesta de diferentes volúmenes de un contraste hidrosoluble con 3 viscosidades distintas (sólido, semisólido y líquido).

Se trata de un examen objetivo altamente sensible que ha sido considerado el gold standard en el estudio de la disfagia, aunque en ocasiones los estudios deben complementarse con la información proporcionada por la manometría faringoesofágica.

¿Cuáles son las estrategias terapéuticas empleadas en los pacientes con DO?

Dentro del programa de rehabilitación de la DO existen diferentes estrategias terapéuticas que pueden ser aplicadas en forma simultánea en el abordaje de cada paciente. Éstas se seleccionan de acuerdo a las características del caso y los resultados obtenidos a través de los métodos de diagnóstico (historia clínica específica, exploración bedside con bolos alimentarios, VFS…) los que confirmarán su origen funcional, es decir, que se trata de una alteración de la motilidad oral y faríngea.

Estas estrategias terapéuticas se agrupan en cuatro áreas claramente diferenciadas: técnicas de rehabilitación, modificación de las características del bolo alimenticio (cambios de volumen y viscosidad), colocación de una gastrostomía endoscópica percutánea (PEG) y tratamiento quirúrgico o farmacológico del esfínter esofágico superior (EES).

En líneas generales, los procedimientos de rehabilitación que se pueden aplicar a los pacientes con DO consisten en:
  • Técnicas compensatorias posturales (flexiones, rotaciones de cabeza…).
  • Estrategias de incremento sensorial oral (estimulación táctil, térmica, con sabores…).
  • Modificaciones en la dieta (cambios de volumen, viscosidad/textura de líquidos, sólidos…).
  • Praxias neuromusculares (orales, faríngeas, de los músculos suprahioideos…).
  • Maniobras deglutorias específicas (supraglótica, de esfuerzo, de Mendelsohn…).

Dentro del tratamiento rehabilitador cabe señalar la estimulación eléctrica transcutánea o intramuscular de los músculos milohioideos y tirohioideos, es un tratamiento descrito recientemente que permite incrementar el ascenso hioideo y laríngeo y mejorar la protección frente a las aspiraciones.

Algunas de estas técnicas de tratamiento requieren la participación activa del paciente, que deberá aprender y automatizar para que su efecto terapéutico consiga mejorar la fisiología deglutoria. Me refiero a las maniobras deglutorias, praxias orofaríngeas y de la musculatura suprahioidea (maniobra de Shaker) procedimientos que se administran a individuos con integridad cognitiva, capacidad de aprendizaje, colaboración y motivación.

Estos ejercicios neuromusculares están encaminados a mejorar la fisiología de la deglución del paciente disfágico y en consecuencia a disminuir el riesgo de eventos aspirativos, situación que redundará en su salud general y calidad de vida.

¿Qué profesionales intervienen en el diagnóstico y tratamiento del paciente con DO?

Para diagnosticar y tratar adecuadamente al paciente con DO se requiere una participación multidisciplinaria que incluya a profesionales de la medicina, la cirugía, la rehabilitación (logopedia, fisioterapia…) involucrando en todo el proceso a familiares y cuidadores del paciente.

Los objetivos del equipo multidisciplinar de disfagia son: a) la identificación de los pacientes con disfagia; b) el diagnóstico de cualquier etiología médica o quirúrgica de disfagia que tenga posibilidades de un tratamiento específico, la exclusión de los tumores del área ORL y esofágicos, y la enfermedad por reflujo gastroesofágico y sus complicaciones; c) la caracterización de las alteraciones biomecánicas orofaríngeas responsables de la disfagia en cada paciente; y d) el diseño de un conjunto de estrategias terapéuticas destinadas a proporcionar una deglución eficaz y segura al paciente, o proporcionar una vía alternativa a la alimentación oral en base a datos objetivos y reproducibles.

La creación de algoritmos diagnósticos y terapéuticos facilitan las decisiones de los diferentes miembros del equipo de disfagia. Los algoritmos son una propuesta compartida por varios autores.

VIDEOFLUOROSCOPIA: VISIÓN LATERAL
Imagen de videofluoroscopía, visión lateral. Se puede apreciar el normal paso del bolo con contraste (bario) a través de la faringe y esófago superior. Figura 3. Rev. Med. Clin. Condes - 2009; 20(4) 449-457, citada en bibliografía.


EL DIAGNÓSTICO DE LA DISFAGIA:

La videofluoroscopia permite estudiar en tiempo real todas las estructuras que participan en las cuatro etapas de la deglución, tanto desde el plano lateral como el plano antero-posterior.

Los objetivos de la videofluoroscopia son los siguientes: 1. evaluar la seguridad y la eficacia de la deglución; 2. determinar mediante signos videofluoroscópicos las alteraciones de la deglución; 3. evaluar la eficacia de los tratamientos; y 4. obtener datos cuantitativos de la biomecánica orofaríngea.

Concluyendo, el manejo diagnóstico y terapéutico de esta patología deglutoria depende de la actuación, interacción y coordinación de un grupo multidisciplinario de profesionales, que incluya también a la familia y a los cuidadores del paciente, como se señaló anteriormente.

Abreviaturas:
ACV: accidente cerebrovascular
DE: disfagia esofágica
DO: disfagia orofaríngea
EEI: esfínter esofágico inferior
EES: esfínter esofágico superior
ELA: esclerosis lateral amiotrófica
MFE: manometría faringoesofágica
ORL: otorrinolaringología, otorrinolaringólogo/a
PC: parálisis cerebral
PEG: percutaneous endoscopic gastrostomy (gastrostomía endoscópica percutánea)
TCE: traumatismo craneoencefálico
VFS: videofluoroscopia

BIBLIOGRAFÍA:

V. Ortíz Bellver y P. Clavé Civit. Disfagia orofaríngea y trastornos motores esofágicos. Tratamiento de las enfermedades gastroenterológicas. 3ª Edición. Sección I. Esófago. Capítulo 1. Asociación Española de Gastroenterología (AEG) 2011. Disponible en: https://www.aegastro.es/documents/contenidos/manual_de_gastro.pdf

Nazar M. G., Ortega T. A., Fuentealba M. I. Evaluación y manejo integral de la disfagia orofaríngea. REV. MED. CLIN. CONDES - 2009; 20(4) 449-457.

Clavé P., Terré R., Kraa M. de, Serra M. Actitud a seguir ante una disfagia orofaríngea. Rev. esp. enferm. dig.  [Internet]. 2004  Feb;  96( 2 ): 119-131. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082004000200005&lng=es&nrm=iso&tlng=es

jueves, 12 de septiembre de 2013

LA DISFAGIA (Parte II): “ETIOLOGÍA. SINTOMATOLOGÍA. DIAGNÓSTICO”

Concepto y clasificación:

La disfagia es la percepción de dificultad para el transporte de los alimentos desde la boca hasta el estómago. Desde un punto de vista anatómico la disfagia puede deberse a disfunciones orofaríngeas o esofágicas y desde un punto de vista fisiopatológico a causas estructurales o funcionales.

La Disfagia Orofaríngea (DO) se define como la dificultad de penetración del alimento, sólido o líquido, desde la bucofaringe hasta el esófago cervical. A la DO también se la denominada disfagia alta o de transferencia y se produce por una alteración en la fase oral y/o faríngea de la deglución, por compromiso de la laringe o del Esfínter Esofágico Superior (EES).
La disfagia de origen esofágico conocida también como disfagia baja, puede estar causada por una alteración en el cuerpo del esófago y/o de sus esfínteres.

Si tenemos en cuenta su fisiopatología la disfagia puede clasificarse en funcional y mecánica. La disfagia funcional o motora, se produce como consecuencia de una disfunción que dificulta el tránsito del bolo alimenticio. Esta alteración de la motilidad puede tener un origen nervioso o muscular y presentar disfagia para sólidos y/o líquidos. Los pacientes presentan una dificultad progresiva en la deglución de sólidos y líquidos, dolor al tragar y sensibilidad a alimentos fríos o calientes.

La disfagia mecánica también denominada obstructiva es de tipo persistente y generalmente progresiva. Se origina por alteraciones en las estructuras anatómicas que intervienen en la deglución (trastorno orgánico) y se la asocia con dificultad para deglutir sólidos y regurgitaciones del alimento.

ETIOLOGÍA:

La disfagia puede producirse por una amplia variedad de alteraciones estructurales que dificulten o impidan la reconfiguración de la orofaringe durante la deglución desde una vía respiratoria a una vía digestiva o que obstaculicen el paso del bolo, y/o alteraciones funcionales que alteren la propulsión del bolo o la configuración faríngea.

La etiología de la disfagia es múltiple, por este motivo se describe a continuación una síntesis de los posibles factores causales de esta patología deglutoria agrupados de acuerdo a su localización:

LOCALIZACIÓN
CAUSAS MÁS FRECUENTES
DISFAGIA OROFARÍNGEA
Alteraciones estructurales (tumores orofaríngeos, malformaciones congénitas (paladar fisurado, macroglosia, cicatrices postoperatorias…). Alteraciones del sistema nervioso (accidentes cerebrovasculares, parálisis cerebral, enfermedades degenerativas, traumatismos craneales…). Enfermedades musculares (ej.: miastenia grave).
Otras causas de DO: Relajación anormal del EES (acalasia cricofaríngea). Enfermedades metabólicas, infecciones, iatrogénicas (postquirúrgica, fármacos, radiación), etc.
DISFAGIA ESOFÁGICA
Acalasia, espasmo esofágico distal (EED).
Trastornos motores esofágicos secundarios: enfermedad por reflujo gastroesofágico (RGE), lesiones estenosantes esofágicas (ej. carcinoma esofágico), enfermedades neoplásicas no esofágicas (ej. carcinoma pulmonar), enfermedades sistémicas (ej. enfermedades tiroideas), otras causas como por ejemplo la enfermedad de Chagas.

SINTOMATOLOGÍA:

Los síntomas clínicos de disfagia pueden manifestarse en cualquiera de las cuatro etapas del ciclo de la deglución y ante la presencia de una alteración estructural o funcional. Los pacientes con disfunción orofaríngea o esofágica pueden referir síntomas parecidos o, por el contrario, totalmente diferentes. La disfagia a sólidos sugiere un problema obstructivo mientras que la disfagia a líquidos sugiere una disfagia funcional.

Signos y síntomas más representativos de la Disfagia Orofaríngea:

La DO puede manifestarse de forma variable, desde una ligera dificultad para iniciar la deglución, hasta la imposibilidad de deglutir la saliva. Se observan alteraciones en el inicio del trago, en la manipulación de los alimentos en la boca (especialmente líquidos), problemas en la masticación, salivación excesiva, babeo, pérdida de contenido oral y dificultad en el manejo de las secreciones.

Son características clínicas la lentitud en iniciar la deglución, las degluciones fraccionadas y repetidas, la sensación de detención del alimento (sólido/líquido) a nivel cervical, el tiempo prolongado para comer, el residuo oral tras bocado... Pueden asociarse a las anteriores la regurgitación hacia la nariz y/o boca según la gravedad del caso, tos durante o inmediatamente después de la deglución, disminución de la sensibilidad oral, pérdida de peso, episodios de aspiración y crisis asfícticas.

Los atragantamientos, tos o voz húmeda sugieren una aspiración, aunque en pacientes neurológicos hasta el 40% de aspiraciones son silentes y no se acompañan de tos. El aumento del tiempo en cada ingesta y la pérdida de peso indican una disminución de la eficacia de la deglución.

El paciente suele manifestar cambios en la calidad del habla y alteraciones en la voz, durante y después de las comidas p. ej. disfonía, voz nasal o húmeda, disartria, etc. Las consecuencias de la DO pueden ser graves: deshidratación, malnutrición, aspiración, neumonía e incluso muerte.

Signos y síntomas más relevantes de la Disfagia Esofágica:

Este tipo de disfagia se manifiesta durante la ingesta de alimentos sólidos y está vinculada a sensación de obstrucción retroesternal o epigástrica, dolor torácico, tos tras la ingesta o en decúbito y regurgitación tardía. El paciente refiere sensación de detención del alimento (estancamiento) a nivel del cuello, despertar nocturno con tos... este síntoma puede deberse a la presencia de RGE.

DIAGNÓSTICO:

El objetivo primario del programa diagnóstico de la DO de etiología funcional (descartando causas estructurales) es valorar las dos características que definen la deglución:
a) Eficacia, capacidad de que el paciente ingiera la totalidad de las calorías y el agua que necesita para estar bien nutrido e hidratado; y b) Seguridad, capacidad de que la ingesta del agua y las calorías necesarias sin que se produzcan complicaciones respiratorias.

Para el estudio de la deglución existen 2 grupos de métodos de diagnóstico: a) los métodos clínicos (historia clínica y exploración clínica) que se utilizan como métodos de cribado, y b) las exploraciones complementarias específicas (videofluoroscopia [VFS] y manometría faringoesofágica [MFE]) que permiten estudiar la fisiopatología de la disfagia en cada paciente. La elección de los estudios complementarios dependerá del cuadro clínico del paciente y de la disponibilidad de los mismos.

La historia clínica permite en un elevado porcentaje de casos un enfoque diagnóstico correcto; sin embargo, en algunos pacientes se requieren diferentes exploraciones complementarias para una correcta valoración. Los cinco estudios principales son: Rx contrastada de esófago, videofluoroscopía de la deglución, videoendoscopía digestiva alta, laringoscopía nasofaríngea y manometría esofágica.

Debido a la complejidad de la DO (etiología múltiple, patogenia dispar, métodos de evaluación específicos, colaboración limitada en ocasiones por parte del paciente debido a su enfermedad neurológica de base...) se requiere una participación profesional multidisciplinaria, siendo imposible desarrollar una estrategia única que cubra todos los aspectos clínicos de la enfermedad.

Diversos autores proponen un algoritmo en el cual resumen la estrategia diagnóstica o diagnóstico-terapéutica, para facilitar de este modo un adecuado manejo de los pacientes con disfagia. El equipo multidisciplinar de disfagia debe incluir conocimientos de diferentes dominios profesionales: enfermeras, logopedas, gastroenterólogos, ORL, neurólogos, médicos rehabilitadores, cirujanos, dietistas, radiólogos, geriatras, etc.

Los métodos clínicos:

A través de la anamnesis específica (historia clínica) se puede distinguir la localización de la disfagia que presenta el paciente, identificar enfermedades y la medicación que contribuya a la disfunción deglutoria.

La exploración clínica de la deglución al paciente hospitalizado se efectúa en la cabecera del enfermo y se realiza mediante bolos de 5-20 ml y diferentes viscosidades: líquido, néctar y puding (20, 300 y 4.000 mPa.s respectivamente).
Este método de exploración clínica volumen-viscosidad (MECV-V) permite identificar las alteraciones de eficacia/seguridad de la deglución y también, seleccionar el volumen y la viscosidad del bolo más seguro y eficaz en cada caso.

La valoración física del paciente disfágico incluye una exploración neurológica, del estado nutricional, aspectos conductuales; cognitivos y de lenguaje.

Las exploraciones complementarias:

Dentro de las exploraciones complementarias específicas, la videofluoroscopia (VFS) es una de las técnicas instrumentales más utilizadas en la actualidad para el diagnóstico del paciente con disfagia. La VFS es una exploración objetiva considerada como el “gold standard” en la evaluación del mecanismo fisiopatológico de la DO. La VFS es una técnica radiológica dinámica que obtiene una secuencia en perfil lateral y anteroposterior de la deglución de un contraste hidrosoluble. La videofluoroscopía y la manometría son los métodos más efectivos para el estudio de la deglución. La MFE es la técnica de elección para el estudio de la relajación del EES.

Los objetivos fundamentales de la VFS son: objetivar los signos de seguridad y la eficacia de cada fase de la deglución, evaluar la eficacia de los tratamientos y cuantificar la respuesta motora orofaríngea. Asimismo, esta técnica permite identificar a los pacientes con aspiraciones silentes que están en riesgo elevado de presentar una neumonía aspirativa.

Los parámetros más útiles que ofrece la MFE son: 1. amplitud de la contracción faríngea; 2. amplitud de la relajación del EES; 3. amplitud y propagación de la peristalsis esofágica y la coordinación entre estos elementos y 4. presión y o falta de relajación del EEI.


La
DO puede generar dos grupos de complicaciones clínicas al verse afectada la eficacia o la seguridad, que son las características que definen la deglución. Así, el paciente podrá presentar los siguientes cuadros:

1) Si se produce una disminución de la eficacia de la deglución el paciente va a presentar malnutrición y/o deshidratación.
2) Si se produce una disminución de la seguridad de la deglución se va a producir un atragantamiento con obstrucción de la vía aérea, o más frecuentemente una aspiración traqueobronquial que puede ocasionar una neumonía en el 50% de los casos con una mortalidad asociada de hasta el 50%.
La aspiración puede ocurrir antes, durante o después de la deglución, situación que dependerá del factor causal que origine la disfagia.

En la imagen se pueden apreciar signos videofluoroscópicos de alteración de la seguridad de la fase faríngea de la deglución:
A) Penetración de contraste en el vestíbulo laríngeo sin sobrepasar las cuerdas vocales.
B) Aspiración al árbol traqueobronquial.
Tomada de Rev. esp. enferm. dig. 2004, citada en bibliografía.

CONCLUSIONES:

La disfagia es un síntoma que se refiere a la dificultad o disconfort para mover el bolo alimentario desde la boca al estómago. Desde el punto de vista topográfico se clasifica en disfagia orofaríngea y en disfagia esofágica y desde el punto de vista fisiopatológico se divide en funcional (o motora) y en mecánica (u obstructiva).

Se denomina disfagia orofaríngea cuando está alterada la fase oral y/o faríngea de la deglución. Cuando existen trastornos motores del cuerpo esofágico y/o de sus esfínteres (EES y EEI) se genera una disfagia esofágica.

La severidad de la disfagia orofaríngea puede variar desde una dificultad moderada hasta la total imposibilidad para la deglución. La DO es un síndrome con una etiología múltiple, en el que se produce un obstáculo mecánico o funcional a la progresión del alimento durante la fase orofaríngea de la deglución, manifestándose clínicamente por la sensación de estancamiento del alimento a nivel cervical.

La disfagia orofaríngea es un síntoma grave, con complicaciones nutricionales y respiratorias que pueden causar la muerte del paciente.

En la DO el diagnóstico y tratamiento dependen del trabajo en equipo de un grupo multidisciplinar formado por médicos, enfermeras, logopedas, dietistas, cuidadores y la propia familia del paciente. Este equipo de trabajo deberá involucrar a la familia en todo el proceso diagnóstico-terapéutico, facilitando el acceso a la información, educación y también, propiciando la colaboración del grupo familiar en dicho proceso.

GLOSARIO:

Acalasia esofágica: Trastorno motor primario del esófago. Se define por la alteración en la relajación del EEI tras la deglución y por la ausencia de ondas peristálticas en el esófago inferior.
Aspiración: La aspiración es el paso de secreciones o bolo alimentario a la vía aérea (árbol traqueobronquial) atravesando las cuerdas vocales, acción que se verá favorecida por la severidad de la disfagia de cada paciente.
Penetración: La penetración se define como la entrada de líquidos, alimentos o secreciones al vestíbulo laríngeo sin sobrepasar las cuerdas vocales.
Viscosidad: La viscosidad es una propiedad física que se puede medir y se expresa en unidades del Sistema Internacional denominadas pascal-segundo (Pa.s).

Artículo publicado el 12 de septiembre de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Ortíz Bellver V, Clavé Civit P. Disfagia orofaríngea y trastornos motores esofágicos. En: Asociación Española de Gastroenterología, editor. Tratamiento de las enfermedades gastroenterológicas. 3ª ed. Seccion I. Esófago. Capítulo 1. Madrid: AEG; 2011. Disponible en: https://www.aegastro.es/documents/contenidos/manual_de_gastro.pdf

Clavé P., Terré R., Kraa M. de, Serra M. Actitud a seguir ante una disfagia orofaríngea. Rev. esp. enferm. dig.  [Internet]. 2004  Feb;  96( 2 ): 119-131. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082004000200005&lng=es&nrm=iso&tlng=es