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jueves, 3 de septiembre de 2026

DISFUNCIÓN DEGLUTORIA

INTRODUCCIÓN:

Las disfunciones orofaciales pueden aparecer a lo largo de toda la vida. Sin embargo, las más frecuentes se presentan entre la población infantil. Aunque se pueden presentar de forma aislada, por la relación entre las estructuras del Sistema Estomatognático (SE) pueden aparecer más de una de manera conjunta y simultánea.

El prefijo dis del latín “dis” Indica negación o contrariedad. Función que se realiza no a favor o en la dirección esperable. A las funciones ejecutadas por un sistema disfuncional las denominamos disfunciones, en este caso relativas al SE.

Sabemos que las funciones orofaciales se desarrollan en la zona oral y cuando no se realizan de forma adecuada se convierten en disfunciones, como el caso que veremos en este artículo: DISFUNCIÓN DEGLUTORIA.

La deglución es un proceso complejo en el que están involucrados aspectos anatómicos y fisiológicos. Durante la deglución los alimentos son propulsados desde la boca al estómago. Para ello se precisa de la coordinación de movimientos voluntarios (tiempo bucal) e involuntarios (tiempo faringo-laringo-esofágico) (Arias, 1994 citado en Pastor Vera, 2008).

La deglución no sólo tiene que ver con la alimentación, sino también con la deglución de saliva, acto frecuente, tanto diurno como nocturno. La lengua es el órgano sensorial por excelencia y esencial en las funciones de masticación, deglución y fonación.

La lengua se caracteriza por el llamado triple cierre bucal (Vera et al., 2004 citado en Pastor Vera, 2008). Este triple cierre asegura un adecuado crecimiento del macizo facial incluyendo los maxilares donde la lengua toma apoyo en tres partes: uno anterior en la parte palatina cercana al cuello de los incisivos, donde se apoya la punta de la lengua; el segundo corresponde a la parte media del paladar duro que soporta la lengua; y un tercero en el cual la base de la lengua toca el paladar blando.

Cuando no se dan estas circunstancias el desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones como lo explicaba en DISFUNCIONES OROFACIALES

En el respirador oral se rompe el equilibrio entre las estructuras, se altera el crecimiento de los maxilares y se imposibilita la realización de una deglución funcional (normal). Esta es una deglución adaptada a la situación creada por la respiración oral que se conoce como deglución disfuncional o atípica.


Fig. 39 Mordida abierta bilateral


DEGLUCIÓN ATÍPICA VS DEGLUCIÓN MADURA:

Vemos a continuación las diferencias entre la deglución madura o adulta y la deglución atípica o disfunción deglutoria.

La disfunción deglutoria se caracteriza por una postura inadecuada de la lengua tanto en reposo como durante la deglución de saliva, alimentos sólidos y líquidos.

La deglución atípica es definida por Zambrana y Dalva (1998) como la presión anterior o lateral contra las arcadas dentarias durante la deglución.

Los arcos dentarios no están en contacto para permitir que la lengua se interponga en el espacio dejado por los mismos, tanto en el sector anterior como en el bilateral (Carrasco, 1993 citado en Pastor Vera, 2008) como se puede apreciar en la figura 39: mordida abierta bilateral.

Adamowsky (1990) define la deglución atípica como todo movimiento compensatorio que se desencadena por la inadecuada actividad lingual que pone en marcha el acto deglutorio en la etapa bucal. Y considera ejemplos de deglución atípica los siguientes:

Deglución con interposición lingual anterior.

Deglución con interposición lingual posterior.

Deglución con succión de labios (ver Fig. 45).

Deglución con succión de carrillos.

Deglución con succión de lengua.

Deglución con apoyo en comisuras (ver Fig. 46).

Deglución con apoyo de incisivos superiores sobre labio inferior

Deglución con apoyo en la parte central de labios y contracción de la borla del mentón.

En los niños con deglución atípica es frecuente encontrar características comunes (Peralta, 2001 citado en Pastor Vera, 2008):

Torpeza a la hora de realizar con eficacia los movimientos deglutorios de delante hacia atrás.

El bolo alimenticio se arma contra los incisivos.

Masticación en la zona anterior de la boca y no con los molares produciendo un movimiento de succión más que de masticación.

Maseteros laxos.

Durante la deglución se puede dar una contracción labial de la borla, de las comisuras o un apoyo labial inferior en incisivos.

Los labios no sirven de muro de contracción por lo que suelen aparecer restos de alimentos y saliva en los labios.

Participación mímica compensatoria: movimientos de cabeza y cuello.

Es frecuente encontrar un paladar ojival especialmente estrecho que dificulta la ubicación de la lengua correctamente.


Fig. 45 Deglución con succión de labio inferior


Cuando surgen los primeros molares se inician los verdaderos movimientos masticatorios y comienza el aprendizaje de la deglución madura.

La lengua se sitúa pegada al paladar duro por detrás de los incisivos superiores y los labios se mantienen cerrados durante la masticación y la deglución para evitar la pérdida del bolo alimenticio que es enviado a la faringe a través de movimientos ondulatorios de la lengua.

Donato y Grandi (2006) describen el patrón de deglutorio correcto:

Labios cerrados, sin esfuerzo.

Ápice lingual en rugas palatinas.

Dorso lingual contactando con parte media del paladar.

Raíz o base lingual contactando con paladar blando, descendiendo unos 45º aproximadamente para permitir el paso del bolo, liquido o saliva.

No se debe observar ningún movimiento cervical, labial, lingual, comisural, entre otros, como mecanismo compensatorio en dicho acto deglutorio.

En la deglución funcional o adulta la lengua realiza el denominado “Triple cierre” y contacta con el paladar en el momento de deglutir, sin que existan tensiones y/o fuerzas peribucales ni corporales compensatorias.


CAUSAS DE DISFUNCIÓN DEGLUTORIA:

Las causas que facilitan la permanencia de la deglución con patrones infantiles pueden ser de origen orgánico o funcional como lo explicaba en: DEGLUCIÓN ATÍPICA (Parte I): “ETIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS”

La respiración oral es uno de los principales factores causales de disfunción deglutoria por la alta frecuencia con la que se presenta en la primera infancia. La disfunción respiratoria ocasiona daños estructurales que comprometen la función de deglución que al ser atípica, también crea daños estructurales al no ejercer su función modeladora del paladar durante el crecimiento, propiciando un maxilar estrecho con paladar ojival.

Existe una clara relación entre la respiración oral y la disfunción deglutoria, sin embargo, otros factores también pueden impedir que la función de deglutir se realice con normalidad:

HÁBITO DE SUCCIÓN DIGITAL

FRENILLO LINGUAL ALTERADO (FLA)

Tanto en la respiración oral como en el hábito de succión de dedos y el FLA, la lengua pierde el contacto con el paladar y se mantiene en posición baja, provocando maloclusión dental y desequilibrios musculares que impiden que se pueda producir la deglución con normalidad transformándose en una disfunción deglutoria.


Fig. 46 Deglución con apoyo en comisuras


LOGOPEDIA: Terapia Miofuncional Orofacial

El tratamiento de la disfunción deglutoria se realiza a través de terapia miofuncional, abordando la musculatura orofacial comprometida y las funciones alteradas para rehabilitar al paciente de forma integral.

El tratamiento logopédico está enfocado hacia la rehabilitación de la disfunción deglutoria con el objetivo de evitar las recidivas, sobre todo en los casos de las mordidas abiertas que requieran Ortodoncia. El tratamiento iniciado de forma precoz permite en muchas ocasiones solucionar estas alteraciones sin necesidad de Ortodoncia.

Sabemos que una función alterada (deglución) creará disfunciones en cascada que van a repercutir de forma negativa en el desarrollo orofacial y esquelético.

Dijimos antes que la deglución atípica o disfuncional se caracteriza por una postura lingual inadecuada en reposo y durante el acto de tragar. La posición de la masa lingual se corregirá al enseñar al paciente el patrón muscular funcional o deglución adulta. Será una condición previa que la respiración nasal esté establecida para lograr la instalación del nuevo patrón deglutorio.

En el artículo DEGLUCION ATÍPICA (Parte II): “DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO” explicaba que hay tres fases que son comunes a todo tratamiento logopédico y que Segovia (1988) denomina de concientización, corrección y reforzamiento.

En la práctica diaria es necesaria la intervención interdisciplinar: el ortodoncista trabajará la forma y el logopeda la función (Zambrana, 1996ª citado en Pastor Vera, 2008). Sólo trabajando en equipo se conseguirán resultados óptimos que faciliten al paciente la normalización de sus funciones y de su estructura anatómica, así como la estabilidad de ambas.

Desde la Logopedia se recomienda la intervención precoz ya que restablecer lo fisiológico no es una labor sencilla y cuanto más tarde se inicie, más tiempo y esfuerzo será necesario por parte del paciente y del equipo tratante.


LA REHABILITACIÓN:

La evidencia recomienda iniciar el tratamiento lo antes posible. La fórmula que ofrece los mejores resultados es la de prevención seguida de intervención temprana si la disfunción se ha instalado.

La clave del éxito de la terapia miofuncional orofacial está en una buena evaluación, en la que se establecen correctamente los objetivos de trabajo personalizados según el diagnóstico. También se debe tener en cuenta que es imprescindible la colaboración de la familia y del propio paciente. Además, es necesario un trabajo constante e intenso para revertir la sintomatología.

Finalmente, el éxito requiere la coordinación de todos los profesionales implicados para poder realizar una planificación esmerada del tratamiento logopédico en relación con otros tratamientos.

Los ejercicios motores orales incluyen la estimulación sensorial y los movimientos repetitivos (a veces contra resistencia) dirigidos a la musculatura orofaríngea como los labios, la lengua, la mandíbula, el paladar blando y la faringe, con el objetivo de mejorar sus movimientos y fuerza.

Todos los ejercicios tienen como objetivo consolidar una postura labial y lingual estable, funcional e integrada dentro de un adecuado patrón de respiración nasal.

Se considera que el tratamiento puede finalizar cuando la evaluación integral informa que el estado del paciente ha mejorado en su grado de severidad.

Fig. 39, 45 y 46 tomadas de Pastor Vera (2008) Capítulo 2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta y la deglución atípica. Citada en bibliografía.


CONCLUSIONES:

Las disfunciones orofaciales (como la disfunción deglutoria) son un desequilibrio de las funciones del SE y su manifestación y persistencia puede contribuir a provocar, agravar y recidivar maloclusiones dentales. Ello dependerá de su etiopatogenia, como así también de la tríada intensidad, duración y frecuencia de las disfunciones.

Las disfunciones orofaciales y su repercusión en el órgano bucal y en el bienestar general no se resuelven de forma espontánea, sino que, son progresivas y pueden convertirse en crónicas; de ahí la importancia de ser contempladas en todas las etapas de la vida desde la prevención o el abordaje terapéutico.

En una disfunción deglutoria la lengua no realiza el contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose presiones anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución. A esta disfunción durante el acto de tragar se la conoce como deglución disfuncional, atípica o infantil.

El logopeda es el profesional sanitario competente para la prevención, exploración, diagnóstico y tratamiento de las disfunciones orofaciales, especialmente en las alteraciones de respiración, succión, masticación y deglución.

Por todo lo que se ha explicado, se puede afirmar que las medidas preventivas y la actuación temprana en las disfunciones deglutorias con profesional sanitario, son un beneficio para la salud, el bienestar y la calidad de vida del menor, adolescente o adulto.


GLOSARIO:

Deglución: Acción de tragar los alimentos y la saliva.

Deglución adulta, funcional o correcta: Deglución en la que la lengua realiza el denominado “Triple cierre” y contacta con el paladar en el momento de deglutir, sin observarse tensiones y/o fuerzas peribucales ni corporales compensatorias.

Deglución disfuncional, atípica o infantil: Deglución en la que la lengua no realiza el contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose presiones anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución.

Evertido: Hacia fuera y abajo.

Frenillo lingual: Repliegue mucoso que fija en mayor o menor medida a la lengua al suelo bucal, limitando su movilidad en los casos extremos.

Hábitos anómalos-lesivos: En ortodoncia, actitudes que modifican las posiciones de los dientes bien por presión muscular sobre los mismos (Ej. succión del pulgar) o por ausencia o interacción con una función estimuladora del desarrollo orofacial (Ej. Respiración oral).

Incompetencia labial: Falta de sellado o cierre labial que normalmente va acompañado de hipotonicidad del labio superior e hipertonicidad del labio inferior.

Maloclusión: Problema ortodóntico u ortognático que significa “mala mordida” y que incluye dientes apiñados, ausentes, torcidos, adicionales o maxilares mal alineados. Posición incorrecta de las superficies de mordida o de masticación de los dientes superiores e inferiores.

Mordida abierta: Relación vertical anormal de los dientes, existiendo un espacio entre los superiores e inferiores, sin producirse contacto. Puede ser anterior, lateral, antero-lateral o completa. En inglés: open bite.

Succión digital: Hábito oral patológico que consiste en introducir y succionar un dedo (habitualmente el pulgar) en la cavidad oral, lo que provoca una contracción activa de la musculatura perioral y, a la larga, una deformación del paladar duro.


BIBLIOGRAFÍA:

Colegio de Logopedas de Cataluña. Declaración de posicionamientos y buenas prácticas en el ejercicio profesional de la logopedia. 2ª edición revisada. Barcelona: Colegio de Logopedas de Cataluña; 2026. https://www.clc.cat

Carasusán L, Donato G, Ventosa Y. Herramientas de evaluación de las disfunciones orofaciales. Colegio de Logopedas de Cataluña. 2014. https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

Chiavaro N. Funciones y disfunciones estomatognáticas: Concepto, metodología y técnica neuromuscular-funcional en el diagnóstico interdisciplinario. Técnica NMF - Método Chiavaro. Buenos Aires: Akadia Editorial; 2011. https://normachiavaro.com/

Pastor Vera, TV (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. https://hdl.handle.net/10803/9263

Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.

Pastor Vera T. Relación entre respiración oral y deglución atípica: estudio piloto de niños que presentan la característica común de lengua baja. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 2005, 25:121-7. https://www.sciencedirect.com/journal/revista-de-logopedia-foniatria-y-audiologia/vol/25/issue/3

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.

lunes, 10 de diciembre de 2012

DEGLUCIÓN ATÍPICA (Parte II): “DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO”

La deglución atípica o deglución disfuncional se refiere a la presión anterior o lateral ejercida por la lengua contra las arcadas dentarias durante la deglución.

Se trata de una disfunción oral donde la acción atípica de la lengua favorece los desequilibrios a nivel muscular, funcional y óseo.

En esta disfunción la lengua protruye entre las arcadas dentarias o ejerce presión (anterior o lateral) contra los dientes en cada deglución.

La función de deglución es también conocida como función orofacial porque se desarro­lla en la zona oral. Cuando esta función no se realiza adecuadamente se convierte en una disfunción orofacial.

Este artículo describe de manera somera el diagnóstico y tratamiento de la deglución atípica o disfuncional.


EL DIAGNÓSTICO

La Historia Clínica:

Establecer un correcto diagnóstico es el paso previo y necesario para aplicar la terapéutica idónea para cada paciente.

Durante la entrevista inicial con el paciente (en todos los casos) se efectúa la historia clínica pertinente, administrando la anamnesis que es la habitual para este tipo de disfunciones orofaciales.

A través del interrogatorio se recolectan los datos más relevantes del paciente: personales, antecedentes hereditarios, enfermedades, situación actual, etc. En forma paralela se realiza una observación directa para recabar la máxima información posible, aprovechando que la persona está relajada y distraída.

Con estos datos recogidos de su historial se puede formular una hipótesis diagnóstica que posteriormente se confirma con la valoración propiamente dicha.

La Evaluación Orofacial:

Para evaluar una alteración orofacial, sea esquelética o funcional, es preciso examinar los órganos fonoarticulatorios y las funciones orofaciales intentando detectar todas las alteraciones morfológicas y funcionales1.

Los órganos fonoarticuladores (labios, lengua, paladar...) se evalúan en posición estática y dinámica. Asimismo, se valoran las funciones orofaciales (deglución, masticación, respiración y fonoarticulación) con el foco puesto en la deglución que motiva la consulta. Esta función se examina con líquido y algún alimento blando (ej. yogur, natilla).

Primero se observa al paciente mientras traga saliva, luego cuando ingiere agua y/o yogur, y posteriormente separando delicadamente sus labios en el momento de tragar. También la deglución se valora de forma objetiva mediante la Técnica de Payne*.

En la evaluación orofacial se emplean diferentes protocolos/pruebas objetivas y subjetivas de uso común en Logopedia. Algunas son más acotadas y pueden ser empleadas como screening y otras en cambio valoran de forma global el aparato estomatognático*, la elección dependerá de la edad, características del paciente y criterio del fonoaudiólogo/a o logopeda.

*Técnica de Payne: Método para evaluar la deglución mediante el uso de una sustancia reveladora y una lámpara de rayos ultravioleta2.

*Aparato Estomatognático: El aparato masticatorio está constituido por la dentición, los maxilares y todas las estructuras que contribuyen a la dinámica masticatoria: articulación temporomandibular, músculos de apertura y cierre, lengua, labios y mejillas. Todos estos elementos forman una unidad vital orgánico-funcional indivisible la cual se denomina Aparato Estomatognático (Canut, 2000 citado en Pastor Vera, 2008).

El Diagnóstico Logopédico:

Con las conclusiones obtenidas a través del interrogatorio o anamnesis y el resultado de la exploración funcional y orofacial, se puede definir el diagnóstico logopédico.

Esta información se transmite al paciente o familia a través de una devolución diagnóstica empleando un lenguaje claro y exponiendo las diferentes vías de solución. Es conveniente explicar al paciente aquello que realiza de forma inadecuada, lo que es necesario modificar y los recursos para conseguir los objetivos.

Los informes médicos y los exámenes complementarios que aporte la familia: Otorrinolaringología (ORL), Odontología... serán de gran valor para el diagnóstico y para definir el pronóstico.

Esta investigación detallada y completa del paciente permite conocer la etiología del trastorno deglutorio: causas funcionales, orgánicas o una combinación de ambas.

Las causas más frecuentes que pueden producir una deglución atípica o disfuncional fueron descriptas en DEGLUCION ATÍPICA (Parte I): “ETIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS”

DEGLUCIÓN ATÍPICA: INTERPOSICIÓN LINGUAL BILATERAL


Fig. 44: Deglución con interposición lingual bilateral4Deglución disfuncional, atípica o infantil: Deglución en la que la lengua no realiza el contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose presiones anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución2.


EL TRATAMIENTO

Una vez establecido el diagnóstico del paciente y considerando ciertas variables individuales como edad, nivel sociocultural, motivación... se inicia la reeducación o rehabilitación de la deglución atípica o disfuncional.

El logopeda o fonoaudiólogo/a siempre se basa en la evaluación-diagnóstica realizada para planificar el tratamiento, por lo que se descarta la posibilidad de considerar la existencia de un tratamiento estándar para la corrección de la deglución atípica.

Cada tipo clínico requerirá un abordaje específico5. Por este motivo, una correcta intervención va a depender de la habilidad y sentido común del terapeuta para seleccionar los recursos más apropiados según cada caso.

Terapia Miofuncional Orofacial:

El tratamiento de la deglución atípica se realiza a través de terapia miofuncional. Este abordaje incluye la musculatura orofacial comprometida y las funciones alteradas para rehabilitar de forma integral al paciente.

La edad aproximada para comenzar una terapia logopédica para la corrección de la deglución atípica es a partir de los 4 o 5 años, aunque la edad puede variar dependiendo de las circunstancias individuales.

En cuanto al significado y propósito de esta terapéutica, Segovia (1988) así lo expresa: Entendemos por terapia miofuncional el conjunto de procedimientos y técnicas para reeducar patrones musculares inadecuados. Con referencia a los problemas que tratamos, diremos que es un sistema terapéutico que ha sido desarrollado para corregir una musculatura desequilibrada y hábitos de tragar anormales.

Abordaje Interdisciplinario:

Los casos que requieren la cooperación de varias disciplinas se programan a partir del diagnóstico para poder intervenir de forma adecuada y con los recursos más idóneos. Según la edad y diagnóstico del paciente la actuación del logopeda podrá ser simultánea, previa o posterior al tratamiento de Ortodoncia, ORL, etc.

Sólo trabajando en equipo se conseguirán resultados óptimos que faciliten al paciente la normalización de sus funciones y de su estructura anatómica, así como la estabilidad de ambas4.

La interrelación entre logopedas, médicos y especialistas es fundamental en este tipo de pacientes que suelen necesitar un manejo diagnóstico y terapéutico interdisciplinario.

En esta línea, se puede mencionar el Protocolo de exploración interdisciplinar orofacial para niños y adolescentes. Se trata de una herramienta útil y sencilla que posibilita la detección de alteraciones morfológicas y/o funcionales del sistema estomatognático y facilita la derivación y la interrelación entre Pediatras, ORL, Logopedas y Odontólogos2.

Este protocolo se compone de 13 factores que se detallan y explican en las instrucciones para seguir el protocolo6.


LAS ETAPAS DEL TRATAMIENTO

En primer lugar debemos contar con una musculatura labial, lingual y facial correctamente entrenada, y la respiración nasal establecida. Si estas condiciones no se dan, difícilmente podremos lograr la instalación de un patrón deglutorio correcto5.

En la actualidad trabajamos con los órganos fonoarticulatorios con el objetivo de mejorar las funciones orofaciales. Las cuatro etapas básicas del tratamiento mioterápico son1:

  1. Ejercicios musculares en los órganos fonoarticulatorios, para adecuar el tono y la movilidad.
  2. Entrenamiento de la posición de reposo de los labios y la lengua.
  3. Entrenamiento de los nuevos patrones de respiración, deglución, masticación y fonación.
  4. Generalización o mantenimiento de los patrones aprendidos.

Aunque la terapia empleada en cada paciente con problemas de deglución atípica deberá planificarse de acuerdo con la individualidad del paciente, hay tres fases que son comunes a todo tratamiento7:

Concientización: El paciente deberá reconocer el problema y la necesidad de su corrección, para ese fin trabajará mediante ejercicios realizados metódicamente y diariamente.

Corrección: El paciente conocerá las estructuras que intervienen en la deglución, por qué ésta es anormal. Se le enseñará a tragar normalmente.

Reforzamiento: Una vez que el paciente ha conseguido un patrón correcto, deberá ser reforzado; su estabilización se logrará con ejercicios adecuados hasta que la acción refleja condicionada haya establecido el tragar del adulto.

No puede pensarse que cada una de estas etapas queda estancada hasta pasar a la próxima. No hay límites bien definidos entre ellas7.


EL PROCEDIMIENTO REEDUCATIVO

En cada sesión se revisan los ejercicios dados y se presentan los nuevos objetivos de trabajo, actividades/juegos que el paciente realiza junto al logopeda.

Frecuencia y ejercicios breves son importantes en el reequilibrio muscular7. El paciente va a replicar en su hogar lo aprendido en cada sesión con su terapeuta.

Con los menores se emplea una metodología multisensorial y lúdica para favorecer su asimilación, encaminada a despertar el interés por la ejecución de cada nuevo juego o ejercicio.

Sabemos que un paciente bien informado colabora más, trabaja mejor en sesión y en casa, por esta razón, es importante hablar de su problemática y la necesidad de su corrección, que Segovia (1988) llama la fase de concientización común a todo tratamiento.

La toma de conciencia es la base de cualquier intervención eficaz, ya que el paciente descubre el por qué y para qué de la tarea reeducativa5.

El entrenamiento de las nuevas posiciones de reposo de lengua y labios se inicia desde las primeras sesiones, porque es para el paciente la tarea más difícil de automatizar y posteriormente mantener en el tiempo (generalizar).

El niño, adolescente o adulto debe conocer las partes implicadas en el mecanismo de la deglución y el nuevo patrón muscular deglutorio: de forma gráfica, con ayuda del espejo, en la boca de su logopeda, etc.

Una vez logrado el control de la deglución de saliva, se continuará con los líquidos y los semisólidos para finalizar con la deglución de alimentos sólidos, no obstante, este orden es modificable si el paciente tiene dificultad para lograr el control del líquido o la saliva.

La duración de las sesiones, la periodicidad y la longitud del tratamiento de cada paciente dependen de la reacción individual7. Todo aprendizaje implica un proceso en el cual el paciente pasará por distintas etapas, con avances y retrocesos irá fijando los nuevos patrones musculares que van a permitir la rehabilitación.

Debemos evitar generalizar situaciones, recordando que cada caso es único y como tal, particular5. Se trata en definitiva de reaprender una función: la deglución adulta/funcional mediante una selección de ejercicios y técnicas personalizadas, no necesariamente aplicables a todas las personas.

El tratamiento se dará por finalizado cuando el paciente consiga generalizar el nuevo patrón deglutorio y se encuentren estabilizadas las demás funciones orofaciales.

Los beneficios de la Logopedia en estos casos son numerosos:

Aprendizaje del patrón deglutorio correcto/adulto, reequilibrio muscular y funcional a nivel orofacial, mejoras significativas en la estética facial de la persona, en su autoestima y en otras áreas del desarrollo personal.


Artículo publicado el 10 de diciembre de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  2. Carasusán Barcelona L, Donato GS, Ventosa Carbonero Y. HERRAMIENTAS PARA LA EVALUACIÓN DE LAS DISFUNCIONES OROFACIALES. Colegio de Logopedas de Cataluña. 2014. https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats
  3. Chiavaro N. Funciones y disfunciones estomatognáticas. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2011. https://normachiavaro.com/
  4. Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. https://hdl.handle.net/10803/9263
  5. Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.
  6. Bottini,E.; Carrasco,A.; Coromina,J.; Donato,G.; Echarri,P.; Grandi,D.; Lapitz,L. y Vila,E. (2008). Protocolo de Exploración Interdisciplinaria Orofacial para Niños y Adolescentes e Instruccioneshttps://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats
  7. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.

martes, 4 de diciembre de 2012

DEGLUCIÓN ATÍPICA (Parte I): “ETIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS”

INTRODUCCIÓN:

La deglución es una función innata y refleja, que permite el paso del alimento, líquido o saliva desde la cavidad oral hacia el estómago1.

Esta función oral primaria y vital se irá modificando en forma paralela al crecimiento del menor, dejando de ser una deglución propia del lactante, para dar paso a la deglución madura (adulta). Cuando este proceso fisiológico no se cumple y la función no completa su maduración, hablamos de una disfunción o deglución atípica.

La deglución infantil tiene características similares a la deglución atípica. De ahí se deduce que el origen de esta alteración es la falta de maduración de la función de deglución2.

La deglución disfuncional o deglución atípica se refiere a la presión ejercida por la lengua contra las arcadas dentarias o la interposición lingual (anterior o lateral) durante la deglución.

La deglución atípica se define como todo movimiento compensatorio que se desencadena por la inadecuada actividad lingual que pone en marcha el acto deglutorio en la etapa bucal (Adamowsky, 1990 citado en Pastor Vera, 2005).


ETIOLOGÍA:

Las causas que favorecen la permanencia de la deglución con patrones infantiles pueden ser de origen orgánico o funcional y se describen a continuación.

Factores Orgánicos:

Hipertrofia de adenoides (vegetaciones).

Ausencia de piezas dentarias.

Alteraciones de la mordida.

Trastornos de los maxilares.

Malformaciones faciales.

Anquiloglosia (ausencia de movilidad lingual por un frenillo lingual alterado).

Alteración del tamaño de las amígdalas (hipertrofia).

Movilidad lingual reducida debido a un frenillo lingual corto.


Factores Funcionales:

Respiración por boca (diurna y nocturna).

Hábitos posturales alterados.

Prolongación de la alimentación triturada o blanda.

Factores emocionales, psicoafectivos, etc.

Persistencia en el uso del chupete y/o biberón a partir de los 18 meses.

Persistencia de hábitos orales lesivos: succión digital, labial, lingual, de objetos, onicofagia*, etc.

*ONICOFAGIA: La onicofagia se refiere a la costumbre de morder o comerse las uñas.

Este tipo de hábito distorsiona la mordida y altera la armonía de las funciones orofaciales, aunque en menor grado que la succión digital2.


CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS:

Las personas con deglución atípica o disfuncional presentan una serie de características que se pueden observar a lo largo de la entrevista inicial.

En ocasiones es la propia familia quien advierte los síntomas y consulta al logopeda. En otros casos, las derivaciones proceden desde los servicios de Odontopediatría, Ortodoncia, Otorrinolaringología, Pediatría, etc.

Las características clínicas de los pacientes con deglución atípica pueden cursar aisladas o bien, como es más frecuente, combinadas entre sí:

Labios secos y/o agrietados.

Trastornos de la mordida/oclusión.

Alteraciones en la fonoarticulación y la voz.

Respiración mixta o por boca de forma permanente.

Falta de contacto labial en reposo (labios incompetentes).

Los incisivos superiores se apoyan sobre el labio inferior en posición de descanso.

Interposición anterior o lateral de la lengua durante la deglución.

Ausencia de contracción de los músculos maseteros en el momento de tragar.

Acúmulo de saliva entre los labios que dificulta el habla.

Imposibilidad de tragar con los labios entreabiertos.

Presencia de mímica facial y movimientos asociados de la cabeza al tragar.

Contracción visible de la musculatura que rodea la boca durante la deglución.

Empuje lingual contra la arcada dentaria superior o inferior durante la deglución.

La lengua en posición de reposo se ubica en el suelo de la boca o protruye* entre las arcadas dentarias.

También pueden asociarse2:

Ronquidos y babeo nocturnos.

Formación frecuente de sarro.

Inflamaciones en las encías, etc.

*PROTRUIR: Dicho de una parte del cuerpo o de un órgano: Desplazarse hacia delante, sobresalir de sus límites normales, de forma natural o patológica.

DEGLUCIÓN ATÍPICA: INTERPOSICIÓN LINGUAL ANTERIOR


Figura 1: Deglución con interposición lingual anterior3La interposición de la lengua en la parte frontal o lateral conduce a la mordida abierta anterior o lateral4.

La presión del posicionamiento lingual atípico puede ser un factor causal o agravante de los trastornos de la mordida. También, la deglución disfuncional afecta la producción de los sonidos del habla debido a la postura baja y/o adelantada de la lengua en reposo y durante la deglución.

La posición de la lengua en estado de reposo, es muy importante. Esta posición deberá ser corregida cuando se le enseñe un patrón normal de deglución4.


DEGLUCIÓN ATÍPICA Y ALTERACIONES DE LA MORDIDA:

Cuando la deglución atípica o deglución disfuncional se instala como una conducta habitual, puede acarrear alteraciones de la mordida (maloclusión).

Son frecuentes en estos pacientes una mordida abierta anterior o lateral, mordida cruzada, Clase II (de Angle), diagnósticos que van a requerir una intervención multidisciplinaria para su correcto abordaje como lo explicaba en LA DEGLUCIÓN ATÍPICA: LOGOPEDIA VS ORTODONCIA

Segovia (1988) describe las desviaciones más comunes que conducen a maloclusiones: deglución con interposición de la lengua y deglución con interposición labial.

La forma de deglutir con interposición de la lengua se caracteriza por que, en el momento de tragar, los dientes no se ponen en contacto. La lengua se aloja entre los incisivos, pudiendo a veces interponerse entre los molares y premolares4.

La interposición del labio inferior entre los dientes frontales, en el momento de deglutir, se presenta en los casos de extremo overjet (distancia horizontal existente entre los incisivos superiores y los inferiores cuando los dientes están en oclusión; puede ser de 0 hasta varios milímetros)4.

Recordemos que el logopeda es el profesional cualificado para realizar la valoración y rehabilitación de los diferentes tipos clínicos de deglución atípica o disfuncional.

El empleo de la reja o rejilla lingual, un mecanismo utilizado en el pasado por los ortodoncistas en las mordidas abiertas, está prácticamente en desuso por su baja eficacia y el rechazo de los pacientes.

La única alternativa eficaz es la reeducación de la forma de tragar/deglutir, ya que mientras exista deglución atípica la recidiva será la norma.

En muchos casos se puede observar que, al no corregirse la deglución, tratamientos magníficos pueden engendrar recidivas4.

Es evidente que la Logopedia es de gran utilidad, no solo porque facilita la acción de la Ortodoncia; sino también, porque mejora la estética facial, la salud oral y general del paciente.


CONCLUSIONES:

La deglución es un proceso complejo en el que están implicados aspectos anatómicos y fisiológicos (Agustoni, 1994 citado en Pastor Vera, 2005).

La deglución atípica se define como la presión anterior o lateral de la lengua contra las arcadas dentarias durante la deglución2.

Esta alteración se caracteriza por una incorrecta posición de la lengua durante la deglución de la saliva, los líquidos y los alimentos.

Es preciso primeramente investigar las causas (orgánicas o funcionales) que dieron origen a la deglución atípica o deglución disfuncional, para posteriormente proceder a su intervención.

Por norma general, la corrección de la deglución atípica amerita una intervención conjunta de Logopedia y Ortodoncia como ya se ha explicado.

El abordaje de cada tipo clínico de deglución disfuncional es competencia del logopeda mediante la aplicación de terapia miofuncional en todas las edades.

El tratamiento logopédico está enfocado a reeducar o rehabilitar la deglución atípica y evitar las recidivas, sobre todo en los casos de las mordidas abiertas.

Recordemos que una función alterada (deglución atípica) creará disfunciones en cascada que van a repercutir negativamente en el desarrollo orofacial y esquelético del menor.

Es recomendable la intervención precoz, ya que restablecer lo fisiológico no es una tarea sencilla y cuanto más tarde se inicie el tratamiento, más tiempo y esfuerzo habrá que invertir.

Por lo antes dicho, se puede afirmar que prevenir y actuar de forma temprana en las disfunciones orofaciales como la deglución atípica o disfuncional con profesional cualificado (logopeda, fonoaudiólogo/a, ortodoncista) redundará en la salud y calidad de vida de la persona.


Artículo publicado el 4 de diciembre de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.
  2. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  3. Pastor Vera, TV. Relación entre respiración oral y deglución atípica: estudio piloto de niños que presentan la característica común de lengua baja. Rev Logop Fon Audiol. 2005;25:121-7. Accesible en: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-logopedia-foniatria-audiologia-309-sumario-vol-25-num-3-S0214460305X73284
  4. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.