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jueves, 1 de septiembre de 2022

FRENILLO LINGUAL ALTERADO (Parte II): TRATAMIENTO

INTRODUCCIÓN:

La lengua no solo es importante para la lactancia, sino que influye en el desarrollo de la cavidad oral, por lo que repercute en la dentición, la respiración y el habla.

El frenillo lingual es una membrana delgada, mucosa, hipovascular y translúcida que conecta la parte ventral de la lengua con el suelo de la boca, casi desprovista de inervación sensorial que fija en mayor o menor medida la lengua al suelo bucal.

El frenillo lingual alterado es un diagnóstico frecuente en la población pediátrica adquirido durante el período de gestación que, en casos extremos, sujeta la lengua al suelo de la boca y puede restringir su movilidad. En este caso concreto nos referimos a la anquiloglosia, también conocida como lengua “anclada” o lengua “atada”.


¿QUÉ ES LA ANQUILOGLOSIA?

La anquiloglosia es una anomalía del desarrollo lingual que resulta en un frenillo anormalmente corto o grueso. La longitud del frenillo, la elasticidad y el punto de inserción en la lengua influirán en el grado de restricción de los movimientos linguales.

La anquiloglosia es tres veces más frecuente en los niños que en las niñas. En algunos casos, otros miembros de la familia lo han padecido también. La prevalencia es del 4 al 10% de los recién nacidos vivos.

La anquiloglosia afecta los movimientos de elevación, lateralización, extensión y peristaltismo de la lengua. Puede asociarse, además, a alteraciones en la estructura maxilofacial (deformación del paladar, mala oclusión y posición dental, caries), respiración oral, masticación y deglución inadecuada.

El tratamiento quirúrgico de la anquiloglosia en la actualidad vuelve a resurgir debido al empuje de movimientos de madres que desean alimentar a sus hijos de forma natural.

Anquiloglosia a los 4 años. Frenillo tipo 2 corto, rotación dental, lengua fijada (Elfrenillolingualcorto)


LA ANQUILOGLOSIA Y SUS CONSECUENCIAS:

¿Qué consecuencias puede tener la anquiloglosia? A veces, ninguna; muchos bebés pueden amamantar bien por la elasticidad del frenillo o las características de la boca. Sin embargo, en otras ocasiones aparecen dificultades con la lactancia y se observa:

En el menor, un mal enganche al pecho que da lugar a:

  • Incapacidad para conseguir o mantener un agarre profundo al pecho: el niño se suelta frecuentemente.
  • Tomas largas y cansadas para el bebé: pide mucho y está mucho tiempo al pecho.
  • Incapacidad para ingerir suficiente cantidad de leche; lenta ganancia de peso.
  • A veces, mientras el niño amamanta, puede escucharse un chasquido lingual por la pérdida del vacío.

En la madre que amamanta:

  • Pezones doloridos y grietas, que favorecen la infección (mastitis).
  • Sensación de baja producción de leche, ya que el niño mama durante mucho tiempo.
  • Hipogalactia: Cuando a pesar de mamar mucho tiempo, el bebé no extrae bien la leche y puede producirse inicialmente ingurgitación, seguida de una pobre producción láctea.
  • Destete temprano.


Los signos clínicos de anquiloglosia incluyen incapacidad de la lengua de tocar el paladar duro o el borde incisal de los dientes superiores en posición de apertura bucal máxima, imposibilidad de efectuar movimientos transversales de una comisura a la otra de la boca sin deformarse, forma de corazón y zona isquémica en la punta al protruir la lengua.

Además, la anquiloglosia es responsable de problemas de tipo social que afectan la calidad de vida (imposibilidad de realizar juegos que involucran movimientos linguales, lamer un helado, tocar instrumentos de viento,…). Puede afectar la autoestima del niño y sentirse avergonzado o ser objeto de burlas.

Imagen de anquiloglosia (Martinelli y col., 2012) Disponible en bibliografía.


¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DEL LOGOPEDA TRAS LA FRENECTOMÍA?

La función primaria del logopeda es rehabilitadora después de una cirugía de frenillo sublingual para conseguir la máxima funcionalidad de la lengua mediante tratamiento miofuncional. La terapia miofuncional se refiere al conjunto de procedimientos y técnicas para mejorar o corregir el desequilibrio de la musculatura orofacial, eliminar hábitos orales nocivos y mejorar la estética facial del paciente.

La labor del profesional logopeda también es informativa y explicativa con la familia sobre la importancia de los ejercicios mientras los realiza en el bebé, niño o niña para que sean reproducidos en el hogar. Con frecuencia, los ejercicios se inician en forma previa a la cirugía para familiarizar a los menores y así facilitar su realización post frenectomía. La rehabilitación no es opcional, por este motivo si el menor es poco colaborador comenzaremos con los ejercicios a modo de juego considerando las características anatómicas y funcionales de su cavidad oral.

Según mi experiencia a lo largo de estos años de ejercicio profesional he tenido la oportunidad de observar frenillos sublinguales en bebes, niños, adolescentes y adultos tan diferentes como la actitud de cada familia hacia la cirugía. El desconocimiento de los beneficios de la liberación de la lengua tras la cirugía para el desarrollo y crecimiento armonioso del macizo cráneo-facial es un motivo frecuente para rechazar la cirugía. También, la decisión personal y familiar de NO intervenir un frenillo lingual alterado sigue vigente en la actualidad, aunque estén debidamente informados acerca de las repercusiones a largo plazo.

Como logopeda habituada al manejo de las disfunciones orofaciales suelo emplear todos los recursos disponibles para tratar a un paciente con un frenillo lingual alterado que ha optado por el tratamiento conservador (logopedia), sin embargo, me encuentro muy limitada en aquellos casos donde la alteración del habla y lenguaje interfieren en el proceso de aprendizaje del menor y puede además, ser motivo de school bullying. Frente a esta realidad, algunas familias conscientes de las consecuencias que un frenillo lingual alterado puede ocasionar en sus hijos/as, cambian de opinión y ven en la frenectomía la solución a la problemática del menor en el medio escolar y social.


LA IMPORTANCIA DEL LOGOPEDA EN EL ABORDAJE DEL FRENILLO LINGUAL ALTERADO:

La Logopedia en el tratamiento de una lengua “atada” o “anclada” por un frenillo lingual alterado juega un papel clave, ya que actuará minimizando o evitando sus posibles consecuencias.

En ocasiones los padres consultan porque su hijo/a de 3, 4 o 5 años presenta alteraciones en su articulación o lenguaje y durante la evaluación orofacial descubrimos la existencia de un frenillo lingual alterado que es el origen del problema. También, esta situación es con frecuencia detectada en el centro educativo quien deriva al menor a Pediatría o directamente a Logopedia para una valoración del habla.

Hoy en día es habitual encontrar familias que no han recibido el asesoramiento adecuado tras una frenectomía y desconocen la importancia de los ejercicios de rehabilitación para favorecer la movilidad de la lengua tan necesaria para un buen resultado final y evitar una segunda cirugía. Tras la frenectomía son imprescindibles los ejercicios de rehabilitación lingual para evitar que se adhieran los bordes de la herida y así poder mantener la movilidad ganada tras la cirugía.

Como profesionales sanitarios colegiados, los y las logopedas debemos ofrecer a la familia que consulta o al paciente si es un adulto, toda la información relacionada con las alteraciones del frenillo lingual y la anquiloglosia. Siempre trataremos de analizar de manera global cada caso para encontrar la mejor solución a la hora de intervenir un frenillo lingual que está alterado. Se intenta la intervención logopédica (abordaje conservador) para conseguir la máxima funcionalidad de la lengua y se reserva la liberación quirúrgica del frenillo para aquellos casos más complejos o ante la presencia confirmada de anquiloglosia.


CUANTO ANTES, MEJOR:

Es conocido por todo el colectivo de logopedas el impacto del frenillo lingual alterado sobre las funciones orofaciales y no solo por las repercusiones en el habla, por este motivo, cuanto antes se realice la valoración-diagnóstica antes se podrá plantear la intervención más conveniente. Para ello, son fundamentales la historia clínica y el examen clínico que comprende una evaluación anatomofuncional y de las funciones orofaciales como hemos visto en el artículo anterior FRENILLO LINGUAL ALTERADO (Parte I): VALORACIÓN Y DIAGNÓSTICO

La cirugía del frenillo lingual está indicada cuando genera dificultades en la alimentación en bebés lactantes y en los niños mayores, cuando éstos presentan trastornos en la pronunciación de varios fonemas o limitaciones mecánicas evidentes de la lengua para prevenir problemas en el futuro.

La técnica de elección es la frenectomía también llamada frenotomía, frenilectomía,… y consiste en seccionar el frenillo sublingual con tijera, con bisturí eléctrico o con láser. Es un procedimiento sencillo que se realiza en la misma maternidad si la anquiloglosia es detectada tras el nacimiento o posteriormente en hospitales, centros sanitarios, consultas médicas, etc. Esta intervención es realizada por profesionales de la medicina, cirugía, odontología y otros profesionales sanitarios especializados.

Existen diferentes grados de lengua “atada” o “anclada” por un frenillo lingual alterado, por ello es muy importante la valoración de los aspectos anatómicos y funcionales de la lengua para hacer un diagnóstico preciso e indicar la necesidad o no de practicar una frenectomía. La anquiloglosia en menores a partir de los 3, 4 años y en adultos, es tan frecuente como en los recién nacidos. La falta de concienciación acerca de los ejercicios de rehabilitación, el corte insuficiente o la no eliminación del frenillo posterior existente en todos los anteriores, pueden ser las causas de la alta incidencia de la segunda intervención.

Las imágenes que se ofrecen a continuación muestran la fijación del frenillo en la cara sublingual (ventral) de la lengua en el siguiente orden: En el tercio medio. Entre el tercio medio y el ápice. En el ápice (Martinelli y col., 2012).







LA REHABILITACIÓN DE LA LENGUA:

Tras la frenectomía lingual es muy importante realizar tratamiento logopédico (terapia miofuncional) para evitar que la herida se cierre de forma prematura. Estos ejercicios de rehabilitación tienen como objetivo prevenir que los bordes de la herida se peguen y la cicatriz forme un “falso frenillo”. Los ejercicios ayudan también a que la lengua recupere la movilidad natural tras la intervención, ya que la musculatura estuvo inactiva hasta el momento de la frenectomía. Es necesario preparar a las familias para que lleven a cabo los ejercicios post frenectomía y personalizar dichos ejercicios para cada bebé, niña o niño.

La recomendación médica es realizar los ejercicios durante 2 meses porque el riesgo de que se vuelva a pegar la herida oscila entre las 6-7 semanas y puede afectar a la movilidad de la lengua. Es conveniente realizar los ejercicios cada 4 horas (la primera semana también por la noche) y llevar a cabo las revisiones de la herida como se lo indique el profesional que ha realizado la intervención.

Los ejercicios son tan importantes como la propia cirugía y se pueden iniciar el mismo día tras la frenectomía para conseguir el máximo beneficio y siempre según la evolución de cada paciente. También es necesaria la rehabilitación de la lengua cuando la frenectomía se realiza en niñas/os mayores, ya que los músculos de la lengua inmovilizados hasta el momento de la intervención tendrán que rehabilitarse.

Los principales objetivos en la rehabilitación de la lengua son:

  1. Rehabilitar la musculatura de la lengua.
  2. Evitar que se adhieran los bordes de la herida.

Los ejercicios de rehabilitación post-frenectomía en bebés tienen por objetivo:

  • Estimular el reflejo de búsqueda: extensión de lengua.
  • Estimular el reflejo de succión y de la musculatura perioral.
  • Lateralización de la lengua.
  • Mejorar distensibilidad/elasticidad.


A continuación, se ofrecen algunos ejercicios de rehabilitación de la succión y de la lengua tras la frenectomíaEjercicios extraorales e intraorales de estimulación. Terapia miofuncional (T. Pastor-Vera et al. 2016).

Extraorales:

  • Barrido en el masetero, desde ATM a la comisura de la boca.
  • Ejercer presión con los dedos índice y pulgar, de forma circular, en la zona de los maseteros (mejillas).
  • Estimulación del reflejo de búsqueda mediante toques leves en la región perioral.
  • Con el dedo índice, trazar círculos alrededor de los labios con presión media.
  • Con los dedos pulgar e índice, protruir el labio superior e inferior alternando (como «pellizquitos» y de forma suave).
  • Pasar el dedo rápidamente del labio superior al inferior.

Intraorales:

  • Sobre el paladar, masajear suavemente siguiendo la configuración del paladar hacia un lado y hacia el otro.
  • Masajear suavemente la lengua hacia un lado y hacia otro.
  • En la línea media, sobre la lengua, colocar el dedo índice y activar el reflejo de succión mediante movimientos de extensión y retracción del dedo.
  • Con el dedo índice, masajear suavemente los maseteros (mejillas, cara interna) de dentro hacia fuera.
  • Descender por el masetero derecho, pasar por encías inferiores y ascender por el lado izquierdo.

Ejercicios de rehabilitación de la funcionalidad en la lengua tras frenectomía sublingual en lactantes (Elfrenillolingualcorto).

  • Tocar con un dedo el labio superior e inferior para que abra la boca y saca la lengua.
  • Presionar ambas mejillas mientras se producen rotaciones con los dedos para que abra más la boca.
  • Mover el dedo de arriba hacia abajo por dentro de las mejillas para promover los desplazamientos linguales hacia cada lado.
  • Presionar la lengua hacia el paladar con uno o dos dedos para mantener separados los bordes de la herida.


Rehabilitación tras la Frenectomía: Ejercicios (Elfrenillolingualcorto)


Rehabilitación post cirugía del frenillo lingual en niños, adolescentes y adultos (Inostroza-Allende, F., Caviedes Ulloa, C., González Jara, M., Palomares-Aguilera, M. 2022). Síntesis de las actividades descritas por Zaghi et al., 2019:

Intervención logopédica preoperatoria:

  • Conciencia sobre la postura oral y las funciones de la lengua.
  • Fortalecer y tonificar los músculos de la lengua y el complejo orofacial.

Intervención logopédica posoperatoria:

  • Estiramiento pasivo y activo de la herida.
  • Entrenamiento de fuerza y ejercicios de reentrenamiento de patrones para la lengua y los músculos orofaciales.
  • Promover la respiración nasal exclusiva.
  • Lograr una postura bucal ideal en reposo.


CONCLUSIONES:

El frenillo lingual es un resto embriológico de tejido, originado en las etapas tempranas del desarrollo de la cavidad oral, que une la base de la lengua con el suelo de la boca; cuando es corto y restringe el movimiento hablaremos de anquiloglosia.

La anquiloglosia se define como una limitación de las posibilidades de protrusión y elevación de la punta de la lengua debido a la brevedad del frenillo y/o de los músculos genioglosos. Parece tener una etiología genética y se presenta mayoritariamente en niños.

Si la cirugía es necesaria, se recomienda estimular la succión antes y después de la intervención quirúrgica mediante terapia miofuncional realizada por logopeda y también en aquellos casos en los que no será necesaria la cirugía.

Los ejercicios de movilización de la lengua para la rehabilitación post frenectomía en lactantes o en niñas/os mayores son tan importantes como la propia cirugía y es necesaria su práctica diaria para evitar que se adhiera la herida cicatrizando como estaba antes o incluso peor, con más fibrosis, sin conseguir la mayor longitud de la lengua a pesar de la intervención quirúrgica.

La exploración de la cavidad oral debe ser sistemática en la revisión de los neonatos, lactantes y niños, y centrarse en la presencia de anquiloglosia para no pasar por alto su detección. Además de valorar las dificultades con la lactancia, se deben evaluar todas las funciones orales e informar a la familia sobre las repercusiones que pueden surgir a largo plazo. Cabe destacar la importancia que tiene el abordaje multidisciplinario de un frenillo lingual alterado o una anquiloglosia.

Por todo lo que se ha explicado, pide asesoramiento al logopeda si tu bebé, niña o niño presenta el frenillo lingual alterado. Acude siempre a un/una logopeda colegiada ya que es garantía de profesionalidad. Solicita información en el Colegio de Logopedas de tu Comunidad Autónoma.


Artículo publicado el 1 de septiembre de 2022, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Inostroza-Allende, F., Caviedes Ulloa, C., González Jara, M., Palomares-Aguilera, M. (2022). Intervención logopédica posoperatoria del frenillo lingual en niños, adolescentes y adultos. Revista de Investigación en Logopedia 12(1), e74035. https://dx.doi.org/10.5209/rlog.74035

Pastor-Vera, T., et al. Anquiloglosia y problemas de succión, tratamiento multidisciplinar: terapia miofuncional orofacial, sesiones de lactancia materna y frenotomía. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología (2016). https://www.sciencedirect.com/journal/revista-de-logopedia-foniatria-y-audiologia/vol/37/issue/1

Cuestas, Giselle, Demarchi, Victoria, Martínez Corvalán, María Pía, Razetti, Juan, & Boccio, Carlos. (2014). Tratamiento quirúrgico del frenillo lingual corto en niños. Archivos argentinos de pediatría, 112(6), 567-570. https://dx.doi.org/10.5546/aap.2014.567

Martinelli y col., 2012. Protocolo de evaluación del frenillo de la lengua con puntuación para bebés. Traducido al español por: Franklin Susanibar y Jenny Castillo (Perú). http://sp.cefac.br/prop/divulgacoes/protocolo_frenulo_bebes/espanol.pdf

Bonilla Díaz I. R1 Pediatría. Hospital General Universitario de Alicante. Anquiloglosia ¿y ahora que hacemos? https://serviciopediatria.com/wp-content/uploads/2020/02/Sesi%C3%B3n-R1_Inmaculada-Bonilla_ANQUILOGLOSIA.pdf

Asociación Española de Pediatría. Salud en familia. Anquiloglosia o lengua ancladahttps://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/anquiloglosia-o-lengua-anclada

Anquiloglosia a los 4 años. Elfrenillolingualcorto. https://elfrenillolingualcorto.com/anquiloglosia-a-los-4-anos/

Rehabilitación tras la Frenectomía: Ejercicios. Elfrenillolingualcorto. https://elfrenillolingualcorto.com/rehabilitacion-tras-la-frenectomia-ejercicios/

miércoles, 15 de mayo de 2013

APLICACIONES DE LA TERAPIA MIOFUNCIONAL: “HÁBITO DE SUCCIÓN DEL CHUPETE Y BIBERÓN”

INTRODUCCIÓN:

En la actualidad, la labor del logopeda en el tratamiento de los desequilibrios musculares y disfunciones del complejo orofacial es reconocida, valorada y solicitada por diferentes especialidades médicas que abogan por la intervención conjunta en un marco interdisciplinario.

La Terapia Miofuncional ofrece al profesional logopeda un campo de intervención amplísimo, que va desde la prevención hasta la detección, intercepción y rehabilitación de las funciones del Sistema Estomatognático (S.E.) contribuyendo a su equilibrio. Sus alcances comprenden desde el marco de las disgnasias-maloclusiones, hasta aquellas entidades clínicas donde el complejo muscular orofacial se vea comprometido1.

La terapia muscular facial, realizada para la obtención de mayor armonía y mejorar las funciones orofaciales, recibe diversas denominaciones. Entre las nomenclaturas comúnmente utilizadas, el término terapia miofuncional nos parece el más adecuado, pues se refiere a la terapia muscular en combinación con la rehabilitación funcional, que es el objeto de nuestro trabajo2.

La terapia miofuncional es el conjunto de procedimientos y técnicas para reeducar patrones musculares inadecuados3.

La terapia miofuncional es el tipo de abordaje utilizado y recomendado por los especialistas, logopedas y fonoaudiólogos/as que nos dedicamos a intervenir las disfunciones orofaciales a lo largo del ciclo vital.

En este artículo se analizan y describen los efectos negativos que puede generar el hábito prolongado de succión del chupete y del biberón.

El hábito de succión del chupete influye en el desarrollo de la dentición por lo que se hace necesario la detección precoz de las alteraciones que se presenten con el fin de prevenir la instauración de maloclusiones dentales4.


APLICACIONES DE LA TERAPIA MIOFUNCIONAL:

Son numerosos los trastornos orofaciales que se benefician con la terapia miofuncional. Las principales áreas de aplicación son las siguientes:

Disfunciones del sistema estomatognático: Trastornos de la succión, masticación, deglución, respiración, fonoarticulación y hábitos orales lesivos (parafunciones).

Patologías neurológicas y neurodegenerativas: Parálisis cerebral, enfermedad de Parkinson, de Alzheimer, Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica, etc.

Secuelas de accidente cerebrovascular y traumatismos craneofaciales: Disartria, disfagia, etc.

Malformaciones faciales congénitas y adquiridas: Fisura de labio y paladar, frenillo lingual alterado, anquiloglosia (lengua atada), disglosia, etc.

Prematuridad y neonatos: Dificultades en la succión, trastornos neurológicos, malformaciones congénitas, etc.

Síndromes: de Down, Pierre Robin, Apert, etc.

Cirugías: Tumores de la cara y el cuello.

Áreas emergentes: Envejecimiento, estética facial, etc.


A) Mordida normal a nivel anterior y posterior en un niño de 4 años sin hábitos de succión.

B) Mordida abierta anterior en una niña con hábito de succión de chupete.

C) Mordida cruzada posterior en el lado derecho en un niño de 3 años con hábito de succión de chupete.


HÁBITO DE SUCCIÓN DEL CHUPETE Y BIBERÓN:

El hábito prolongado de succión del chupete y del biberón, sigue siendo hoy en día un motivo frecuente de consulta a Logopedia por las repercusiones negativas a nivel oral y facial, como las que se observan en la imagen expuesta (B y C) tomada de Franco Varas V, Gorritxo Gil B. 2012, citada en bibliografía.

Los hábitos de succión no nutritiva constituyen una actividad fisiológica durante los primeros meses de vida del niño, pero si se mantienen pueden afectar el desarrollo de la oclusión dentaria4.

Estos pacientes son derivados a Logopedia desde los servicios de Ortodoncia, Pediatría, Odontopediatría, Cirugía Maxilofacial, Otorrinolaringología, etc.

El hábito de succión del chupete comienza en edades muy tempranas y cada vez está más extendido en países occidentales4.

En la práctica diaria es habitual oír el comentario de las familias que ven la prolongación de estos hábitos como un hecho natural, cuando el menor ha superado la edad adecuada y tiene establecida la función de masticación.

Lo que muchas familias desconocen son las consecuencias, a veces irreversibles que ocasiona la prolongación de uso del chupete y biberón sobre las estructuras óseas y las funciones orofaciales, donde la solución será Ortodoncia y/o Logopedia.

Se intenta justificar la permanencia del hábito de succión por diversos motivos:

El biberón es la única opción para que tome leche.

Se tranquiliza o se va a la cama si tiene sus chupetes.

El niño solo toma un biberón por las noches después de la cena.

El biberón es la solución para desayunar rápido y no llegar tarde a la escuela.

Toma biberón después de las comidas como un complemento alimentario.

Mi hijo/a utiliza el biberón a modo de chupete.

La prevalencia del hábito de succión del chupete varía ampliamente según las distintas áreas geográficas, influida por factores sociales o culturales4.

Sabemos que cada niño necesita un tiempo determinado para comer porque los sólidos requieren una correcta masticación previa a la deglución. Si el menor está en condiciones de triturar todo tipo de alimentos, podrá prescindir del biberón utilizado en etapas anteriores cuando era un lactante.

Lo que no es recomendable es la sustitución de las comidas por los famosos “potitos”, yogures o biberones para los niños que ya son capaces de masticar2.


BENEFICIOS DE LA SUCCIÓN:

Al nacer, el niño está dotado de la habilidad para succionar, espontáneamente o como respuesta a estímulos sobre su boca, ya que ha ido preparando sus funciones en el útero materno1.

La succión alcanza su madurez entre la 30 a 34 semanas de gestación1 y está presente en el neonato como una función orofacial primaria y vital.

La succión es una necesidad en el bebé, que se sacia a través de la alimentación materna o del biberón.

Es cierto que la succión, cuando se realiza correctamente, estimula toda la musculatura facial y favorece el crecimiento armónico de la cara2.

La succión es un reflejo que se desarrolla desde la vida intrauterina y es primordial para el bebé pues ayuda a satisfacer sus necesidades nutricionales y psicológicas4.

Son ampliamente conocidos los beneficios de la lactancia materna y también de la alimentación artificial (biberón) en el proceso de estimulación y crecimiento en armonía del sistema estomatognático.

Sin embargo, para que la alimentación con biberón contribuya al correcto desarrollo de la cavidad oral y los maxilaresdeberá reunir ciertos requisitos: adecuar la posición del bebé respecto al cuerpo materno, observar el tamaño de la tetina, el material del biberón, etc.

La utilización del chupete también estimula la función suctoria, siempre y cuando sus características anatómicas sean las adecuadas para el bebé, al igual que la frecuencia, intensidad y duración de uso.

La succión correcta es aquella que ocurre dentro de la boca, a través de un movimiento de la lengua de adelante hacia atrás.

La succión correcta cansa la musculatura orofacial. Por esto, los niños que succionan bien usan el chupete antes de dormir, cansan la musculatura y después dejan de usarlo el resto de la noche2.

La necesidad de succión alcanza su máxima intensidad aproximadamente hacia los 4 meses y comienza a disminuir con las primeras vocalizaciones y con las actividades de morder y asir objetos1.


PERJUICIOS DE LA SUCCIÓN PROLONGADA:

La prolongación del uso del chupete y biberón puede actuar como factor etiológico o favorecedor de los trastornos en las funciones: respiratoria, deglutoria, masticatoria y fonoarticulatoria. Asimismo, las consecuencias del uso prolongado del chupete y biberón se relacionan con las maloclusiones dentales.

Cuando el hábito persiste hasta alrededor de los 3 años de edad presenta menos alteraciones esqueléticas y malformaciones que en edades posteriores. En general, suele afectarse sólo la zona anterior de la oclusión y, después de retirado el estímulo, la oclusión y los maxilares siguen su crecimiento normal2.

Si la succión del chupete persiste después de los 3 años puede generar deformaciones en la oclusión (mordida) y maxilares (superior e inferior) afectando su normal crecimiento.

El uso del chupete como objeto reconfortante en la primera infancia constituye una práctica ampliamente extendida. Sin embargo, el hábito prolongado del mismo puede tener serios efectos nocivos en el desarrollo de las estructuras bucales en función del tipo de hábito, su duración, intensidad y frecuencia, así como de las características biotipológicas del paciente4.

El hábito prolongado de succión del chupete/biberón más allá de la edad considerada evolutivamente normal, predispone la aparición de disfunciones orofaciales y deformaciones óseas.

Estas alteraciones se manifiestan a través de los siguientes signos clínicos: mordida abierta; mordida cruzada; incompetencia labial; respiración oral; babeo diurno o nocturno; deglución atípica/disfuncional; alteraciones de articulación, etc.

Recordemos que un objeto extraño en la boca modifica la postura de reposo lingual. La lengua se posiciona baja, adelantada o se ubica entre los dientes, alejada del paladar donde debe estar.

También sabemos que una función alterada (ej: la deglutoria) creará una reacción en cadena que puede afectar el equilibrio del sistema estomatognático.

En todos los casos el factor tiempo marca la diferencia entre una alteración reversible (una vez eliminado o retirado el estímulo) y otra que amerite tratamiento combinado de Ortodoncia y Logopedia.

Por norma general, la gravedad de cada diagnóstico es directamente proporcional a la tríada: frecuencia, intensidad y duración del hábito de succión (del pulgar, chupete,…).

Se recomiendan los chupetes de tetina ortodóncica con aro cóncavo que se adhieren a los labios del bebé, efectuando los cambios oportunos de tamaños (chupetes y tetinas de los biberones).

Por todo lo expuesto, son fundamentales la prevención, la detección y la intervención temprana para evitar los perjuicios que ocasionan los hábitos orales más frecuentes en la infancia: chupete, biberón y la succión digital (en especial del pulgar) como lo explicaba en CASO CLÍNICO: SUCCIÓN DIGITAL. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO. PREVENCIÓN


TERAPIA MIOFUNCIONAL CON VISIÓN INTERDISCIPLINARIA:

Aunque no en todos los casos de hábitos suctorios nocivos queda explícita la etiología, es indudable que antes de realizar un tratamiento de terapia miofuncional para estimular las funciones orofaciales correctas, es necesario controlar y suprimir cualquier hábito lesivo de succión1.

En general, cualquier hábito de succión que se mantiene más allá de lo esperado (18 meses a 2 años y medio) deberá ser controlado1.

Es bien sabido que restablecer lo fisiológico no es tarea fácil y cuanto más tarde se inicie el proceso, peor será para el paciente.

Coincido con Segovia (1988) que mediante la terapia miofuncional se pueden obtener cambios espectaculares de la oclusión dentaria.

Cuando nos disponemos a reeducar disfunciones musculares del Sistema Estomatognático, partimos de un diagnóstico, arriesgamos un pronóstico y aplicamos una terapéutica1.

En terapia miofuncional orofacial el trabajo en equipo es imprescindible porque la comunicación, el intercambio de conocimientos, criterios,… entre sus integrantes, beneficia al paciente que es atendido bajo el principio de interdisciplinariedad.

En esta línea de actuación, el logopeda planifica un tratamiento etiológico según cada paciente y en coordinación con el resto de profesionales (ortodoncista, cirujano maxilofacial, odontólogo,…).

La actuación del logopeda en las diferentes áreas antes mencionadas, será la corrección de los desequilibrios musculares del sistema estomatognático y la rehabilitación de las funciones alteradas con una visión multidisciplinaria.

La misión del logopeda es garantizar un adecuado proceso de rehabilitación personalizado y encaminado al logro de la armonía morfofuncional (forma y función), con beneficios directos en la estética facial, la salud oral y global del paciente.


PREVENCIÓN - DETECCIÓN TEMPRANA:

Es necesario detectar a tiempo los signos de alerta para acudir al profesional pertinente (Logopedia, Neuropediatría, Otorrinolaringología, Odontopediatría, Ortodoncia,…).

La detección precoz de los signos de alerta es esencial para iniciar un trabajo de estimulación o intervención de las funciones orofaciales alteradas.

Tomando como referencia la Tabla de detección de signos de alerta en el desarrollo comunicativo5 del niño sano entre la etapa del nacimiento y los 6 años de edad:

El niño sano entre los 18 y 24 meses:

Utiliza la palabra frase para comunicar lo que quiere.

Acepta bien la dieta sólida y mastica.

El niño sano entre los 24 y 30 meses:

Construye frases de dos palabras.

Mastica sin dificultad.

Respira bien por la nariz y no tiene mocos frecuentemente.

El niño sano entre los 30 meses y 3 años:

Estructura bien frases de 3 ó más elementos. Utiliza verbos.

Ha dejado de utilizar chupetes y biberones.

Controla el babeo y tiene buena oclusión dental.

El niño sano entre los 3 y 4 años:

Utiliza oraciones complejas.

Pronuncia bien la mayoría de sonidos.

El niño sano entre los 4 y 5 años:

Pronuncia correctamente todos los sonidos de forma aislada.

Deglución madura (traga sin enseñar la lengua).

Respira por la nariz con la boca cerrada.

Normalmente presenta una voz sin alteraciones (disfonías, afonía, ronquera).

El niño sano entre los 5 y 6 años:

Pronuncia bien todos los sonidos al hablar y se explica correctamente.

Ha iniciado una adquisición correcta de la lectoescritura.


El logopeda es el profesional cualificado para actuar en los casos de hábitos orales lesivos: succión digital, succión del chupete y biberón, succión lingual y labial, onicofagia, etc.

La/el logopeda está formado para evaluar, diagnosticar y tratar con terapia miofuncional las alteraciones a nivel orofacial secundarias a los malos hábitos orales con criterio multidisciplinario.

Exija siempre ser atendido por un/una logopeda titulada y colegiada ya que es garantía de profesionalidad.

Rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas más cercano o en el Consejo General de Colegios de Logopedas.


GLOSARIO DE TÉRMINOS:

SISTEMA O APARATO ESTOMATOGNÁTICO:

Las funciones neurovegetativas de respiración, succión, deglución y masticación, y la función por excelencia utilizada para la comunicación humana, el habla, son funciones posibles gracias a las estructuras que conforman el denominado Sistema Estomatognático (S.E.).

La salud biológica del S.E. depende en alto grado de la perfecta armonía entre la forma y la función. Tanto los órganos como los tejidos del S.E. deben trabajar correctamente con un máximo de eficiencia y con un mínimo gasto de energía. Cuando por diversas causas ello no se cumple, el desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones, según el grado de alteración existente.

Las disfunciones orofaciales son por lo tanto un desequilibrio de las funciones del S.E. y su manifestación y persistencia puede contribuir a provocar, agravar y recidivar maloclusiones dentales.

HÁBITOS ANÓMALOS - LESIVOS:

En ortodoncia, actitudes que modifican las posiciones de los dientes bien por presión muscular sobre los mismos (ej. succión del pulgar), por ausencia o interacción con una función estimuladora del desarrollo orofacial (ej. respiración oral).

MORDIDA ABIERTA:

Relación vertical anormal de los dientes, existiendo un espacio entre los superiores e inferiores, sin producirse contacto. Puede ser anterior, lateral, antero-lateral o completa. En inglés: open bite.

MORDIDA CRUZADA:

Relación transversal anormal de uno o más dientes, en la que las cúspides vestibulares de los dientes inferiores (mandibulares) son externas a aquellas de los dientes superiores (maxilares). En inglés: cross bite.


Artículo publicado el 15 de mayo de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.
  2. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  3. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.
  4. Franco Varas V, Gorritxo Gil B. Hábito de succión del chupete y alteraciones dentarias asociadas. Importancia del diagnóstico precoz. An Pediatr (Barc). 2012;77:374-80. Disponible en: https://www.analesdepediatria.org/es-habito-succion-del-chupete-alteraciones-articulo-S1695403312001518
  5. Colegio de Logopedas de Cataluña. Recursos clínicos. Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (dirigido a pediatras). Disponible en: https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats
  6. Colegio de Logopedas de Cataluña. Recursos clínicos. Herramientas para la evaluación de las disfunciones orofaciales. Laura Carasusán, Graciela Donato e Yvette Ventosa (2014) Accesible en: https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

domingo, 24 de marzo de 2013

CASO CLÍNICO: “SUCCIÓN DIGITAL”. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO. PREVENCIÓN

INTRODUCCIÓN:

El hábito de succión digital se encuentra entre los hábitos orales lesivos más frecuentes en la población pediátrica y la consulta de Logopedia.

Existen diversos hábitos de succión de los dedos. Algunos niños introducen cuatro dedos en la boca y otros sólo el índice o el meñique1.

Estos otros tipos de succión no provocan tantas alteraciones en la cavidad oral como la succión del pulgar; sin embargo, ensanchan la lengua, que durante la succión se posiciona por debajo de los dedos. Pueden ocasionar deglución con interposición lingual lateral y sigmatismo lateral1.

En la práctica clínica la succión del pulgar sigue siendo el principal motivo de consulta por los efectos negativos que produce sobre la mordida y las funciones orofaciales.

La succión del pulgar favorece la permanencia de la deglución con patrones infantiles (atípica), afecta la zona anterior de la oclusión, interfiere en el normal crecimiento de los maxilares y altera las funciones orofaciales, especialmente la deglución y la fonoarticulación.

Cuando la succión del pulgar persiste después de los 3 años de edad suele producir deformaciones significativas en la oclusión (ej. mordida abierta anterior) y alteraciones en la deglución (disfuncional).

La solución a esta problemática requiere la actuación de un equipo multidisciplinario sobre las consecuencias derivadas de la persistencia del hábito. Entre los profesionales implicados destacan:

  • Logopedia a través de terapia miofuncional* para abordar las alteraciones orofaciales.
  • Ortodoncia para el tratamiento de las malformaciones de los maxilares y la oclusión dentaria.
  • Psicología si el hábito se asocia a factores emocionales.

*Terapia miofuncional: La terapia muscular en combinación con la rehabilitación funcional1. Conjunto de procedimientos y técnicas para reeducar patrones musculares inadecuados2.


CASO CLÍNICO: SUCCIÓN DIGITAL

Varón de 8 años derivado del servicio de Odontopediatría-Ortodoncia con diagnóstico de succión del pulgar y maloclusión Clase II, división 1 para evaluación e intervención logopédica previa al tratamiento de Ortodoncia.

Mediante este caso clínico se puede comprobar como el hábito de succión del pulgar conduce al desequilibrio anatómico y funcional del Sistema Estomatognático y sobre la actuación del logopeda en la rehabilitación miofuncional contribuyendo a su equilibrio.

Lectura recomendada para padres y educadores, en especial educación infantil y primaria. Estos profesionales pueden informar a las familias tras detectar alumnos con hábito de succión digital en clase, para que así los padres realicen la consulta pertinente.

Fig. 34: MALOCLUSIÓN DENTAL. CLASE II.1


En la maloclusión dentaria Clase II de Angle no existe una relación normal entre el maxilar superior y el inferior desde el punto de vista anteroposterior (de delante hacia atrás). La mandíbula se encuentra en posición distal (hacia atrás) con respecto al maxilar superior o distoclusión.

Clase II / 1: Dentro de la Clase II de Angle existen dos divisiones. En la división 1 el primer molar, el canino y los incisivos superiores se encuentran en una posición más adelantada con respecto a los inferiores.

En general, este cuadro suele estar asociado a malos hábitos orales, como succión del dedo, biberón, respiración bucal, etc1.


LA PRIMERA ENTREVISTA:

En la entrevista inicial los primeros pasos son el interrogatorio o anamnesis según el motivo de consulta y edad, con la presencia del paciente.

En este caso en particular tras la historia clínica, se realizó la evaluación orofacial de los órganos fonoarticulatorios y las funciones orofaciales. Los principales datos de interés para la comprensión del caso clínico son los siguientes:

ANAMNESIS - HISTORIA CLÍNICA:

Inicio del hábito: La succión digital se instala prácticamente desde el nacimiento, rechazando en todo momento el uso del chupete tradicional. En un principio el niño alternaba ambos pulgares hasta que se definió por uno de ellos.

Antecedentes sobre alimentación: Lactancia materna hasta los 6-7 meses y posteriormente papillas ya que no aceptó el biberón.

Alimentación actual: Preferencia por las consistencias blandas o trozos pequeños de fácil deglución.

Masticación con labios entreabiertos, lentamente, ruidos al tragar y líquido en abundancia para facilitar la deglución.

Enfermedades frecuentes: Resfríos, otitis y disfonía con afonía alternante (ausencia total de voz).

Fonoarticulación: Movilidad reducida en los órganos fonoarticuladores, habla imprecisa y con exceso de salivación. Estas características en su dicción más las disfonías recurrentes (por la respiración oral crónica), propiciaban una articulación poco clara. En conversación presentaba anteriorización excesiva de la lengua con mayor incidencia en los fonemas dentales e interdentales.

Factor causal: En el origen del hábito de succión del pulgar pueden existir diversos factores psicoemocionales, sin embargo, en este caso clínico se trataba de una necesidad placentera que podía controlar a voluntad (ej. sesiones de logopedia, eventos sociales,…).

Consecuencias del hábito: La succión del pulgar se había manifestado en los primeros meses de vida, con menor incidencia durante el día y a modo de chupete por las noches, por esta causa, su pulgar era más delgado con enrojecimiento y callosidades.

La posición del dedo introducido al completo en la boca y la presión ejercida sobre el paladar contribuyeron a su deformación: paladar alto y estrecho.

Con estos datos se puede afirmar que la edad de instalación del hábito, la frecuencia diaria, intensidad y duración (7-8 años), fueron determinantes en los desequilibrios musculares, funcionales y óseos.

Métodos utilizados por la familia: Los padres refieren haber recurrido a una variedad de estrategias para intentar controlar y suprimir el hábito. Inicialmente con chupetes, guantes y calcetines en sus manos para dormir, posteriormente quitando el dedo de la boca a diferentes horas por las noches, señas y recordatorios verbales durante el día.

Con la conducta instalada y siendo el niño mayor optaron por las soluciones de mal sabor, los vendajes en el pulgar,...

Empleaban las recompensas cuando conseguía controlar el hábito uno o varios días a la semana, aunque por las noches estas medidas resultaban poco efectivas o nulas.


EVALUACIÓN OROFACIAL: Órganos fonoarticulatorios y funciones orofaciales

Exploración extraoral o facial: Labios en reposo incompetentes (separados), labio superior corto e hipotónico. Dientes superiores apoyados en el labio inferior que estaba evertido (hacia fuera y abajo).

La hipotonía de la musculatura labial (orbicular de los labios) y el labio superior corto, eran una consecuencia directa de la respiración oral.

Exploración intraoral o cavidad oral: Paladar óseo ojival con rugas definidas o hipertrofiadas. Arcadas dentarias (relación anteroposterior): Clase II de Angle, división 1 con overjet* pronunciado (resalte).

Posición de lengua baja, plana e hipotónica con el ápice contra la arcada dentaria inferior. Recordemos que la lengua baja es una característica inherente a las personas que respiran por boca.

Función respiratoria: Disfuncional. Tipo respiratorio costal superior, modo respiratorio oral (diurno y nocturno), babeo y ronquidos nocturnos.

Función masticatoria: Alterada. Masticación unilateral y con insuficientes impactos masticatorios.

Función deglutoria: Disfuncional y adaptada al trastorno de la mordida. Lengua proyectada contra los incisivos inferiores o interpuesta entre las arcadas dentarias, especialmente durante la deglución de sólidos.

Función fonoarticulatoria: Disglosia por maloclusión dental. Presencia de articulaciones de compensación en los siguientes fonemas: Bilabiales (p-m-b) producidos como labiodentales. Alveolares “l” y “n”, articulados como dentales. Fonema “t” se había transformado en interdental. Presentaba también sigmatismo anterior y rotacismo.

*Overjet: El overjet o resalte se refiere a la distancia horizontal existente entre los incisivos superiores y los inferiores cuando los dientes están en oclusión; puede ser de 0 hasta varios milímetros2.


DIAGNÓSTICO LOGOPÉDICO: Resultante de la anamnesis y la evaluación orofacial.

  • Disfunción respiratoria: Respiración por boca permanente.
  • Disfunción masticatoria: Masticación ineficaz, unilateral.
  • Disfunción deglutoria: Deglución disfuncional con empuje lingual inferior/anterior y contracción de la musculatura perioral.
  • Disfunción fonoarticulatoria: Disglosia y articulaciones de compensación.
  • Hábitos lesivos (parafunciones): Succión lingual, del labio inferior, pulgar, objetos (ej. lápices), prendas de vestir (ej. puños, botones) y onicofagia (mordisqueo de uñas).


TRATAMIENTO:

Antes de comenzar con el tratamiento miofuncional, se realizó la devolución del diagnóstico logopédico a los padres y en presencia del niño, ya que era consciente de su problemática y con un hábito de succión al que debía renunciar. Por esta razón, se trabajó en primera instancia la motivación y el deseo de abandonar el hábito.

El menor había comenzado a sufrir bullying (acoso escolar) entre sus amistades y compañeros de clase, por tanto, era capaz de controlar el hábito en el ámbito educativo y social.

Desde las primeras sesiones se insistió en la aplicación de ciertas normas: higiene nasal y cepillado de dientes. Hay que recordar que la nariz es un órgano poco utilizado o inexistente en los pacientes que son respiradores orales desde pequeños.

La succión del pulgar estaba relacionada a un factor placentero (no emocional) motivo por el cual consiguió erradicar el hábito a los 2 meses de iniciada la intervención.

Superada esta etapa clave se inició la reeducación de la deglución, ya que la permanencia del dedo en la boca impedía su abordaje (modificaba la posición fisiológica de la lengua).

La presencia de un objeto extraño en la boca malposiciona de inmediato la lengua2.

A través de terapia miofuncional se entrenaron las posiciones de reposo de lengua y labios para facilitar el establecimiento de nuevos patrones de masticación, deglución, respiración y fonación.

La corrección de las articulaciones de compensación y la adquisición de los fonemas ausentes, produjo una mejora significativa en la resonancia, el habla, la lectura y la participación oral del niño en las actividades escolares.

Para la función del habla la boca juega un papel primordial ya que la emisión de los sonidos depende de la posición y movilidad de la lengua; de la presencia y la posición de los dientes; de la movilidad de los labios y mejillas; y de la posición de la mandíbula, ya que creará un espacio intraoral adecuado para la articulación fonética y la resonancia de los sonidos3.

Con la aparatología ortodóncica colocada (removible) se inició una intervención conjunta con Ortodoncia y coincidiendo con los últimos meses destinados al proceso de generalización (mantenimiento) de los nuevos patrones aprendidos.

Lo más frecuente es el tratamiento conjunto entre logopedas y ortodoncistas, dado que el intercambio de informaciones entre estos profesionales es imprescindible para un buen resultado final1.


PREVENCIÓN:

Cuando el hábito de succión persiste después de los 3 años de edad suele producir deformaciones significativas en la oclusión1.

El hábito de succión del pulgar genera los siguientes signos1:

  1. La lengua se posiciona baja, por debajo del dedo, y adelantada.
  2. El cierre labial no existe; el labio superior queda corto e hipotónico por falta de función. El labio inferior muchas veces se encuentra hipertónico, junto con el músculo mentoniano, pues son ambos los que comprimen el pulgar.

Consecuentemente aparecen los siguientes trastornos esqueléticos1:

  • Mordida abierta anterior.
  • Paladar atrésico.
  • Hipodesarrollo mandibular.
  • Proyección del maxilar superior.

Fig. 38: MORDIDA ABIERTA ANTERIOR


Los hábitos de succión desarrollan presiones contra los dientes2En los diversos tipos de maloclusiones dentales son determinantes la genética, las causas funcionales y ambientales.


SUGERENCIAS PARA LA FAMILIA:

0-1 año: En este período se suele sustituir el dedo por un chupete anatómico (con tetina ortodóncica y aro cóncavo) o retirar la mano de su boca tantas veces como sea posible para evitar la instalación del hábito. Durante las horas de sueño puede resultar útil colocar en sus manos guantes o manoplas, con o sin separaciones para el dedo pulgar.

12-18 meses: A partir del año de edad la dificultad es mayor, ya que la succión digital se ha instalado como una conducta placentera que en ocasiones sustituye al chupete y puede estar vinculada a factores emocionales y afectivos. Una de las opciones nocturnas (hasta los 18 meses aproximadamente) sería sustituir el dedo por el chupete antes mencionado solo hasta que concilie el sueño.

3-4 años: Desde los 3 o 4 años ya es posible solicitar la colaboración del menor, hablado del tema y explicando los efectos negativos sobre la musculatura y las funciones orofaciales, mediante un lenguaje acorde a su nivel de comprensión. Durante este período evolutivo es el momento ideal para efectuar la consulta al logopeda.


CONCLUSIONES:

La importancia de la prevención y la intervención temprana en los casos de succión del pulgar es más que evidente.

El objetivo de actuar de forma precoz una vez detectado el hábito oral de succión, es evitar las consecuencias que pueda generar sobre la anatomía y las funciones orofaciales.

A través del análisis y descripción de este caso clínico se ha demostrado la efectividad de la terapia miofuncional en la rehabilitación de las funciones del Sistema Estomatognático con criterio multidisciplinario.

El trabajo con el paciente consistió en un principio en la eliminación del hábito de succión del pulgar para a posteriori, obtener la máxima armonía entre la anatomía y las funciones orofaciales alteradas como consecuencia del hábito lesivo.

En pocos meses el paciente estuvo preparado para iniciar el tratamiento de Ortodoncia que daría la solución definitiva a la maloclusión que presentaba.

Hemos visto como el hábito de succión digital cuando supera los 3 años de edad puede producir alteraciones esqueléticas y malformaciones en la región oral y facial, actuando como factor causal o predisponente de alteraciones musculares y funcionales a nivel orofacial.

Por norma general, todo hábito de succión que se mantiene más allá de lo esperado debiera ser controlado o suprimido, de los 18 meses a los 2 años y medio aproximadamente.

La succión digital es un comportamiento que suele pasar inadvertido para la familia en un primer momento, hasta que se transforma en un hábito consolidado.

A partir de entonces, es necesario hablar y explicar esta conducta al menor para lograr su colaboración e iniciar una intervención profesional que ayude a controlar y eliminar el hábito de forma eficaz.

El tratamiento suele ser una combinación de Ortodoncia para solucionar el problema de la oclusión y Logopedia para tratar las disfunciones orofaciales mediante terapia miofuncional.

Claramente la intervención precoz con profesional idóneo es la clave para evitar la instalación de una deformidad dentofacial.

Recordemos que los trastornos y alteraciones que atiende el logopeda se manifiestan en todos los estadios de la vida y pueden ser congénitos, del desarrollo o adquiridos.

El logopeda es el profesional sanitario cualificado para evaluar, diagnosticar e intervenir las disfunciones ocasionadas por los hábitos orales de succión/mordida en la región orofacial.

Por todo lo anterior, usted como paciente o usuario exija ser atendido siempre por un/una logopeda titulada y colegiada ya que es garantía de profesionalidad.

Rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas de su Comunidad Autónoma o en el Consejo General de Colegios de Logopedas (CGCL).

Las imágenes para ilustrar este caso clínico han sido tomadas de Pastor Vera (2008). Fig. 34 Maloclusión dental. Clase II.1 y Fig. 38 Mordida abierta anterior. Capítulo 2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta y la deglución atípica. Citada en bibliografía.


Artículo publicado el 24 de marzo de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  2. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.
  3. Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Disponible en: https://hdl.handle.net/10803/9263