sábado, 29 de agosto de 2026

DISFUNCIÓN RESPIRATORIA

INTRODUCCIÓN:

Son las vías respiratorias y en concreto la nariz, las responsables de calentar, humidificar y filtrar el aire de forma que resulte adecuado para el intercambio gaseoso en las vías respiratorias inferiores.

Para facilitar el intercambio entre los fluidos (aire-sangre) las vías respiratorias superiores tienen una extensa área de superficie, abundante riego sanguíneo y un epitelio recubierto de secreción mucosa.

Para que el aire que inspiramos llegue en condiciones óptimas a los bronquios y pulmones es imprescindible que penetre a través de la cavidad nasal.

Cuando la vía de entrada del aire no es la nariz, además de afectar las condiciones del aire inspirado, repercutirá negativamente en las estructuras óseas y musculares adyacentes, ya que la forma de realizar la respiración nasal es muy diferente a la oral.

Por lo tanto, cuando el aire no entra por la nariz estamos en presencia de una disfunción respiratoria porque se altera la función de respiración.

El abordaje de las disfunciones orofaciales casi siempre es multidisciplinar, especialmente la respiración oral. Antes de avanzar con el contenido del artículo, es necesario analizar las diferencias de ambos modos de respirar.


DIFERENCIAS ENTRE LA RESPIRACIÓN NASAL Y ORAL (Pastor Vera, 2008):

Características de la respiración nasal:

Inspiración nasal: Estimula los procesos de reabsorción ósea y del crecimiento.

Labios cerrados: Se establece un equilibrio de la musculatura orofacial y masticatoria.

Lengua en posición correcta (contra el paladar): Facilita el crecimiento transversal del paladar y posibilita una adecuada deglución.

Características de la respiración oral:

Inspiración a través de la cavidad oral con adaptación postural de la lengua.

Descenso de la mandíbula e hipotonía de la musculatura masticatoria.

Hipotonía del músculo orbicular.

Dificultad para ejecutar una correcta deglución.


Cuando la respiración se realiza por vía nasal se estimula el crecimiento de los maxilares conjuntamente con las demás funciones orofaciales.

La respiración nasal es clave para el crecimiento armónico de la cara, el equilibrio muscular, la oclusión dental y las funciones orofaciales.

Una disfunción respiratoria como es la respiración oral provocará cambios estructurales y musculares importantes que comprometerán otra función como es la deglución, debido a que no existirán las condiciones idóneas para que ésta se produzca con normalidad.

La disfunción respiratoria (respiración oral) puede condicionar la deglución, ya que la respiración por boca como hábito primario puede desencadenar otros hábitos como la deglución atípica por aparecer combinada al primero.

Cuando un menor respira por boca adopta nuevas posturas para compensar y hacer posibles la inspiración por vía oral y esto conlleva cambios esqueléticos y miofuncionales importantes durante el crecimiento facial.

Identificar las causas del modo respiratorio oral que presenta la persona (menor, adolescente o adulto) es básico para actuar en consecuencia, como lo explicaba en RESPIRACIÓN BUCAL (Parte I): ETIOLOGÍA Y SINTOMATOLOGÍA


Fig. 18: FACIES ADENOIDEAS


CARACTERÍSTICAS DEL RESPIRADOR ORAL:

La presencia de respiración oral se asocia a un patrón facial específico caracterizado por cara larga y angosta con paladar estrecho y alto.

Los signos clínicos de las facies del respirador oral podrían definirse, de forma general, por la cara de cansancio. Este tipo de pacientes tiene unas características faciales determinadas (Ustrell, 2001 y Parra, 2002 citado en Pastor Vera, 2008):

Cara estrecha y larga.

Altura facial inferior aumentada.

Malposición dentaria con incisivos a la vista.

Bolsas palpebrales.

Mejillas flácidas.

Nariz pequeña y respingona (ausencia de función del tercio medio de la cara).

Orificios nasales pequeños, poco desarrollados y orientados hacia el frente.

Cortedad de los labios y posición entreabierta de la boca.

Labio superior corto e incompetente.

Labio inferior grueso y caído.

Borla del mentón hipertónica.

Estos signos no siempre están presentes, pero en general el niño tiene un aspecto facial de persona enferma. Clínicamente suele ir acompañada de una maloclusión de clase II división I según Angle, con retrusión mandibular y un resalte más o menos acentuado (protrusión de los incisivos superiores).


EL PATRÓN DE RESPIRACIÓN ORAL (Pastor Vera, 2005):

La cavidad oral permanece abierta para permitir la entrada del aire con la adaptación de las siguientes estructuras orofaciales:

La lengua permanece baja y adelantada para permitir la entrada de aire, perdiendo la función modeladora del paladar y el apoyo necesario para que la deglución se produzca con normalidad.

Los músculos masticatorios y labiales pierden tonicidad ocasionando, por un lado, una posición baja de la mandíbula (por debajo de la línea media), y por otro lado, el labio superior pierde la función de contención del maxilar superior.

La disfunción respiratoria mantenida en el tiempo conduce a vicios posturales de la lengua que van a comprometer la función de deglución, la posición de reposo de la lengua y el habla.

Las alteraciones respiratorias pueden ocasionar trastornos miofuncionales graves, por este motivo es imprescindible para un buen desarrollo de las funciones orofaciales que la vía de entrada del aire sea la nariz.

Además, la respiración oral puede estar relacionada con la mordida abierta anterior como vemos en la siguiente imagen.


Fig. 20: Paciente con lengua baja por respiración oral


Existe una estrecha relación entre la función de respiración y el patrón de crecimiento de la cara, especialmente del eje facial. En este sentido, cualquier trastorno presente en las vías aéreas superiores producirá alteraciones de crecimiento de los tercios medio e inferior de la cara, promoviendo las deformaciones óseas, alteraciones dentarias y maloclusiones e impidiendo el equilibrio anatómico y funcional del sistema estomatognático.

En las personas con respiración oral se alteran las posiciones de reposo de la lengua y los labios como vemos a continuación.

Posición de la lengua en reposo: Baja, adelantada, apoyada contra los incisivos inferiores o interpuesta entre las arcadas dentarias. Esta posición baja de la lengua es adoptada para facilitar la entrada del aire por la boca.

Cuando la lengua además de baja se encuentra adelantada, ejerce presión contra los dientes anteriores y los labios al estar entreabiertos no actúan como contención.

Posición de los labios en reposo: Separados e incompetentes, el labio inferior es fláccido y caído, mientras que el labio superior es corto y deja los incisivos a la vista.

Fig. 18 Facies adenoidea y Fig. 20 Paciente con lengua baja por respiración oral. Pastor Vera (2008) Capítulo 1: Análisis y descripción de la respiración: diferencia entre la respiración oral y la respiración nasal. Citada en bibliografía.


Los signos clínicos del respirador oral son muy variados como hemos visto, aunque los más relevantes son (Declaración de buenas prácticas-CLC, 2025):

Boca abierta o entreabierta con mandíbula deprimida, que es la postura habitual de reposo del respirador oral.

Postura anormal de reposo de la lengua, sea hacia delante, interdental o lateral (unilateral o bilateral), que no permite una relación normal de reposo entre la lengua, los dientes, el maxilar superior y la mandíbula, también conocida como espacio interoclusal en reposo o el espacio vestibular.

Posición lingual interdental o contacto linguodental con la dentición anterior o lateral en reposo y durante la deglución.


LOGOPEDIA: Terapia Miofuncional Orofacial

Es fundamental efectuar un diagnóstico diferencial entre obstrucción nasofaríngea (causa orgánica) y hábito de respiración oral o parafunción (causa funcional) con el objetivo de diseñar un plan terapéutico basado en la causa que genera la respiración oral.

En el artículo RESPIRACIÓN BUCAL (ParteII): DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO explicaba que la intervención es logopédica miofuncional y multidisciplinaria en numerosos casos, especialmente cuando el origen es orgánico.

El objetivo de la intervención es ayudar a la persona a alcanzar el máximo nivel de función independiente para la participación en la vida diaria.

Los objetivos específicos logopédicos se pueden concretar en (Declaración de buenas prácticas-CLC, 2025):

  1. Sistema respiratorio: adoptar los hábitos que favorecen el correcto funcionamiento del sistema respiratorio.
  2. Funciones de succión, masticación y deglución: adaptar y adecuar los patrones miofuncionales.

Los ejercicios que se trabajan con el paciente tienen como objetivo consolidar una postura labial y lingual estable, funcional e integrada dentro de un patrón de respiración nasal adecuado.

La terapia miofuncional se puede usar sola o con otras terapias como el tratamiento ortodóntico con aparatos fijos o amovibles.

La lengua en posición baja, adelantada o ubicada entre las arcadas dentarias es una característica propia de los respiradores orales, adoptada para permitir el paso del aire por la boca. Por este motivo, las posiciones de reposo de lengua y labios se entrenan desde las primeras sesiones y de forma conjunta, ya que una posición beneficia a la otra.

El paciente que respira por boca, independientemente de la causa que genera la disfunción respiratoria, debe realizar Logopedia para aprender a usar su nariz de día y de noche. Dicho en otras palabras, la o el logopeda es el profesional competente para rehabilitar las funciones orales no verbales entre las que se halla la función de respiración, mediante técnicas terapéuticas propias de la disciplina (LOPS* artículo 7.2f).

Recordemos que la Logopedia es una profesión sanitaria de interés público, regulada y reconocida.

El logopeda trata a personas con problemas de comunicación y funciones orales no verbales en todas las etapas de la vida (desde el nacimiento hasta la tercera edad).

El logopeda es el profesional cualificado para evaluar, diagnosticar e intervenir a través de terapia miofuncional orofacial la disfunción respiratoria y las secuelas que puede ocasionar su persistencia con criterio multidisciplinar.

Requisitos para el alta del paciente. Se considera que el tratamiento puede finalizar cuando:

  • La respiración nasal está correctamente establecida.
  • La postura oral y lingual en reposo es correcta.
  • La succión, deglución y masticación son funciones que se ejecutan adecuadamente de forma espontánea.

*LOPS: Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias en España.



DESCRIPCIÓN DE LA RESPIRACIÓN NASAL (Zambrana y Dalva, 1998):

Labios cerrados. Se establece un equilibrio entre la musculatura labial de forma que los músculos orbiculares de los labios, el buccinador y los faríngeos actúan como una cinta muscular que orienta el crecimiento de los maxilares.

Corriente de aire nasal. El aire que entra por las fosas nasales estimula los procesos de reabsorción ósea y actúa como una columna que empuja el paladar hacia abajo.

La lengua contra el paladar. En esta posición durante el reposo y la deglución, la lengua empuja el paladar hacia arriba realizando una fuerza en sentido contrario a la corriente de aire nasal. Estas dos fuerzas opuestas ayudan a equilibrar la altura del paladar. La lengua posicionada en el paladar estimula el crecimiento transversal del mismo.

Esta clara descripción del respirador nasal está ilustrada en el artículo anterior: DISFUNCIONES OROFACIALES con la Fig. 3-1 (Zambrana y Dalva, 1998) donde se puede observar el Perfil facial de un respirador nasal vs un respirador oral. En ambos casos se manifiesta la situación de equilibrio esquelético y muscular versus el desequilibrio entre las estructuras orofaciales.


CONCLUSIONES:

La respiración nasal va a favorecer un crecimiento óseo armonioso durante la primera infancia.

La respiración nasal es determinante para el crecimiento correcto y armónico de la cara, el equilibrio muscular, la oclusión dental y las funciones orofaciales.

La respiración oral obliga al descenso de la mandíbula con una disminución del tono de los músculos maseteros y a la lengua a adoptar una posición deprimida perdiendo el contacto con el paladar (Pascual, 1978; Zambrana y Dalva, 1998; Torre et al., 2001 y 2002, citado en Pastor Vera, 2005).

Hay que tener en cuenta que la vía de entrada del aire cuando respiramos, sea oral o nasal, es determinante para el crecimiento de la cara, el equilibrio muscular y las funciones orofaciales.

En este sentido, las disfunciones respiratorias (respiración oral) pueden ocasionar trastornos miofuncionales importantes (musculares, anatómicos y funcionales), siendo necesario para un buen desarrollo de las funciones orofaciales que la vía de entrada del aire sea la nariz.

Por todo lo que se ha expuesto, se puede decir que la respiración oral (disfunción) crea cambios a nivel anatómico y estructural (la forma) comprometiendo las funciones de respiración y deglución.

Resumiendo, una disfunción respiratoria (respiración por vía oral) puede alterar las siguientes estructuras y condicionar la deglución (Pastor Vera, 2008):

  • Tonicidad y motricidad labial.
  • Tonicidad de la musculatura masticatoria - Maseteros.
  • Estabilización de la mandíbula.
  • Oclusión dental.
  • Crecimiento transversal del paladar.
  • Articulación fonética.
  • Tonicidad del músculo buccinador.

Claramente ante una disfunción respiratoria en cualquier franja de edad, es crucial diagnosticar de forma precoz si es una obstrucción nasofaríngea o un mal hábito, para posteriormente intervenir desde la Logopedia las funciones alteradas con criterio multidisciplinar.


BIBLIOGRAFÍA:

Col·legi de Logopedes de Catalunya. Disfunciones orofaciales. En: Col·legi de Logopedes de Catalunya. Declaración de posicionamientos y buenas prácticas en el ejercicio profesional de la logopedia. Barcelona: CLC; 2025. p. 310-329. Disponible en: https://www.clc.cat

Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. https://hdl.handle.net/10803/9263

Pastor Vera T. V. Relación entre respiración oral y deglución atípica: estudio piloto de niños que presentan la característica común de lengua baja. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 2005, 25:121-7. https://www.sciencedirect.com/journal/revista-de-logopedia-foniatria-y-audiologia/vol/25/issue/3

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

viernes, 7 de agosto de 2026

DISFUNCIONES OROFACIALES

Definición:

Las disfunciones orofaciales son un desequilibrio, trastorno, perturbación o daño de las distintas estructuras y funciones del Sistema Estomatognático (SE) en sus funciones neurovegetativas de respiración, succión, masticación y deglución, y en la función de fonoarticulación.

La salud biológica del SE depende en alto grado de la perfecta armonía entre forma y función. Tanto los órganos como los tejidos del SE deben trabajar correctamente con un máximo de eficiencia y con un mínimo gasto de energía.

Cuando esto no se cumple, el desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones, según el grado de alteración existente. Este desequilibrio de las funciones del SE produce en cascada disfunciones orofaciales.

Su repercusión en el órgano bucal y bienestar general es progresiva y puede convertirse en crónica, por tanto es fundamental su observación en todas las etapas de la vida a través de la prevención o el abordaje terapéutico con profesional cualificado.

El logopeda a través de Terapia Miofuncional Orofacial participa en el mantenimiento del equilibrio entre forma y función del SE dentro del equipo multidisciplinario.

El área de la Terapia Miofuncional Orofacial es un campo de actuación que diversos autores de Europa y América como Garliner, Segovia, Padovan, Marchesan,… ya hace tiempo han estudiado y trabajado para avanzar en la interrelación profesional.


Fig. 1: MORDIDA ABIERTA ANTERIOR


Imagen tomada de Pastor Vera (2008) Introducción de Tesis Doctoral, citada en bibliografía. La posición incorrecta de la lengua trae aparejado desequilibrio dentario y, por tanto, maloclusión.

La maloclusión dental es un diagnóstico frecuente en la práctica diaria y requiere, en muchos casos, la actuación de un equipo multidisciplinar formado por Ortodoncia, Cirugía Maxilofacial, Logopedia, etc.

Las maloclusiones pueden tener su origen en hábitos orales lesivos como la respiración oral, succión digital,… conductas que mantienen la lengua alejada del paladar. Esta posición lingual baja o adelantada deforma la oclusión y puede generar en consecuencia problemas de pronunciación especialmente en los fonemas /r/, /t/, /s/ y alteraciones de la resonancia.

Podemos afirmar que la succión no nutritiva prolongada (ej: dedo/s, chupete u otros objetos) es un factor de riesgo de maloclusión.

Las personas con obstrucción nasofaríngea (ej. adenoides o amígdalas hipertróficas) tienen tendencia a la mordida abierta anterior, que se refiere a la imposibilidad de contacto entre los incisivos superiores e inferiores cuando los molares sí están en oclusión como se aprecia en la figura 1 Mordida abierta anterior, con lengua en posición adelantada e incisivos inclinados hacia fuera.



A) Perfil facial de un paciente respirador nasal. Situación de equilibrio esquelético y muscular. B) Perfil facial de un paciente respirador oral. Situación de desequilibrio entre las estructuras faciales (Zambrana y Dalva, 1998).

La figura representa claramente las diferencias entre el respirador nasal y el paciente que respira por la boca.

En A los labios están cerrados, la corriente de aire es nasal y la lengua contra el paladar (izquierda).

En B en cambio, los labios están entreabiertos, hay ausencia de la corriente de aire nasal y la lengua está en postura baja para permitir el paso del aire por la boca (derecha).

Se puede afirmar que las disfunciones respiratorias ocasionan trastornos miofuncionales graves y que es imprescindible para un desarrollo armónico de las funciones orofaciales que la nariz sea la vía de entrada del aire, repercutiendo positivamente en el crecimiento óseo.


Fig. 48: FRENILLO SUBLINGUAL HIPERTRÓFICO


Imagen tomada de Pastor Vera (2008) citada en bibliografía. Capítulo 2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta y la deglución atípica.

El frenillo lingual que es una delgada membrana que sujeta la lengua por la línea media de su parte inferior cuando está alterado, origina trastornos de los sonidos del habla y la deglución al mantener la lengua en posición baja y alejada del paladar.

Esta peculiaridad anatómica que malposiciona la lengua puede llegar a afectar la deglución según la gravedad con que se presente (Carrasco, 1993 citada en Pastor Vera, 2008).

Los casos de Frenillo Lingual Alterado (FLA) van a necesitar inicialmente una intervención quirúrgica y posteriormente logopédica. La liberación quirúrgica del frenillo es un requisito ineludible cuando altera la movilidad de la lengua, por el impacto negativo que genera en la fonoarticulación y la deglución.

Podemos observar que tanto en la respiración oral como en el hábito de succión digital y el frenillo sublingual hipertrófico, la lengua pierde el contacto con el paladar manteniéndose en posición baja, provocando maloclusión dental y desequilibrios musculares que impiden que se pueda producir una deglución con normalidad (Pastor Vera, 2008).


¿A QUÉ EDAD INTERVENIR UNA DISFUNCIÓN OROFACIAL?

Sobre la edad de inicio se deberá analizar cada situación clínica y en función del diagnóstico, decidir junto al paciente, la familia y resto del equipo tratante el momento más apropiado para comenzar la intervención.

Para que los objetivos terapéuticos se desarrollen de forma adecuada, es necesario crear un vínculo positivo con el paciente que favorezca su motivación y deseo de incorporar nuevos aprendizajes. Por esta razón, es imprescindible que el tratamiento sea individual y responda a las necesidades concretas de cada paciente.

Observamos durante el ejercicio profesional como el siguiente modelo asistencial: logopeda (único) paciente (único), con un programa terapéutico diseñado partiendo del diagnóstico, disminuye notablemente la duración del tratamiento.

Según mi experiencia puedo decir que la mayoría de las consultas relacionadas con el habla se dan alrededor de los 3 años de edad, cuando los menores presentan desafíos en la comunicación fuera del círculo familiar, por ejemplo, en el centro escolar donde la interacción con sus iguales y educadores es diaria.

Con aquellos niños que acuden a Logopedia entre los 4 y 6 años cuando los trastornos del habla o las disfunciones orofaciales ya se han consolidado, suele ser más prolongada la rehabilitación miofuncional por ejemplo tras una cirugía de FLA.

Es más que evidente la importancia que adquiere la prevención, la detección temprana y la intervención precoz durante la primera infancia.



¿CÓMO PREVENIR LAS DISFUNCIONES OROFACIALES?

La prevención es parte de nuestra tarea como profesionales sanitarios. Asesorar, informar, derivar a especialista si es el caso y ofrecer todos los recursos a la familia que consulta con dudas o desconocimiento. Por todos estos motivos, pide cita con una o un logopeda colegiado si el niño o niña…

Hacia los 2 años:

No dice su nombre ni construye frases de 2-3 palabras y su vocabulario no va en aumento. Mastica con dificultad.

Hacia los 3 años:

Utiliza pocos verbos, no realiza frases de 3 palabras ni formula preguntas. Tiene babeo y se observa una maloclusión dental.

De 4 a 5 años:

Respira por la boca y traga ensenando la lengua. Presenta trastornos de la voz. Repite o prolonga los sonidos y se bloquea al hablar. Solo le entiende su entorno y no puede relatar un hecho cotidiano. No interacciona con sus iguales.

De 5 a 6 años:

No pronuncia de forma correcta todos los sonidos del habla ni se explica adecuadamente. Confunde conceptos como hoy/mañana, antes/después. Presenta dificultades con la lectura y la escritura.



En el hogar es necesario trabajar los hábitos con los más pequeños para que estas acciones cotidianas se generalicen en todos los ámbitos:

  • El cepillado de dientes después de cada comida (no solo por la noche) y antes de acudir a Logopedia.
  • Enseñar a sonar la nariz con pañuelos desechables.
  • La higiene de manos al llegar a casa, antes de las comidas, de hacer tareas o juegos en la mesa, etc.
  • Recoger y ordenar por categorías los juguetes al terminar el tiempo de juego.
  • Lectura de libros de cuentos para ampliar el vocabulario comprensivo y expresivo, adquirir sinónimos, mejorar la memoria, la imaginación,… leídos por el adulto si el menor no se ha iniciado en el proceso de lectura.

Son actividades que realizamos a diario con nuestros pacientes en la consulta y muchas veces debemos explicar/enseñar porque no tienen estos hábitos adquiridos y el más común es el de sonarse la nariz.

Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (síntesis). Colegio de Logopedas de Cataluña para pediatras en el seguimiento del niño sano y para la detección precoz de signos comunicativos de alerta:

El niño sano entre los 30 meses y 3 años:

Se interesa y está atento ante actividades orales (cuentos, explicaciones…)

Estructura bien frases de 3 ó más elementos. Utiliza verbos.

Es curioso y hace preguntas.

Controla el babeo y tiene buena oclusión dental. Mastica sin dificultad.

Respira bien por la nariz y no tiene mocos frecuentemente.

Ha dejado de utilizar chupetes y biberones.

El niño sano entre los 3 y 4 años:

Utiliza oraciones complejas.

Realiza juego imaginativo (se inventa historias cortas).

Tiene un amplio repertorio de vocabulario comprensivo y expresivo.

Presenta un incremento progresivo del vocabulario expresivo.

Pronuncia bien la mayoría de sonidos.

El niño sano entre los 4 y 5 años:

Juega con el lenguaje (adivinanzas, chistes,...).

Pronuncia correctamente todos los sonidos de forma aislada.

Respira por la nariz con la boca cerrada.

Deglución madura (traga sin enseñar la lengua).

Normalmente presenta una voz sin alteraciones (disfonías, afonías, ronquera.).

Estructura de forma correcta las explicaciones.

El niño sano entre los 5 y 6 años:

Pronuncia bien todos los sonidos al hablar y se explica correctamente.

Ha iniciado una adquisición correcta de la lectura y escritura.

Las 2 tablas expuestas son orientativas ya que el desarrollo evolutivo es individual y cada menor recibe un seguimiento por su pediatra de Atención Primaria. No obstante, consulta al logopeda cuando se manifiesten los primeros síntomas o señales de alerta en la comunicación o en las funciones que se desarrollan en la zona oral.



ROL DEL LOGOPEDA:

Los logopedas son los profesionales competentes para efectuar los tratamientos preventivos, rehabilitadores y de mantenimiento de las funciones orales no verbales. Esta atribución se desprende de la LOPS que, en su artículo 7.2f, afirma que los logopedas desarrollan las actividades de prevención, evaluación y tratamiento de las funciones orales no verbales, entre las que se incluyen las disfunciones orofaciales, mediante técnicas terapéuticas propias de su disciplina.

Un trastorno en el desarrollo de los sonidos del habla puede repercutir negativamente en la interacción social o en el rendimiento escolar y promover además el acoso escolar.

Claramente la detección precoz de los signos de alerta es esencial para iniciar un trabajo de estimulación del habla y las funciones orofaciales a tiempo.

Es bien sabido que el plan terapéutico no es estanco y que se puede modificar tantas veces como sea necesario en cumplimiento del objetivo general que es la rehabilitación o reeducación del paciente.

Las disfunciones orofaciales y sus repercusiones no se resuelven espontáneamente, sino que, al contrario, son progresivas y pueden convertirse en crónicas. De ahí la importancia de contemplarlas en todas las etapas de la vida del ser humano, previniéndolas a partir de acciones de educación sanitaria o bien abordándolas desde una perspectiva terapéutica.

Por esta razón, es imprescindible realizar un trabajo temprano y adecuado a las características de cada paciente para evitar consecuencias negativas a corto, medio o largo plazo, tanto en las estructuras orales implicadas, como en la vida diaria de la persona.


FUENTES CONSULTADAS:

Col·legi de Logopedes de Catalunya. Disfunciones orofaciales. En: Col·legi de Logopedes de Catalunya. Declaración de posicionamientos y buenas prácticas en el ejercicio profesional de la logopedia. Barcelona: CLC; 2025. p. 310-329. Disponible en:  https://www.clc.cat

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Disponible en: https://hdl.handle.net/10803/9263

Colegio de Logopedas de Cataluña (CLC). Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (dirigido a pediatras). Disponible en: https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

Colegio de Logopedas de Andalucía (COLOAN). Signos de alerta en el desarrollo comunicativo del niño. Disponible en: https://coloan.org/contenidos/25/que-es-un-logopeda/6902

viernes, 24 de julio de 2026

DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER DE CABEZA Y CUELLO

El Día Mundial contra el Cáncer de Cabeza y Cuello se celebra el 27 de julio de cada año.

Es una oportunidad para sensibilizar al público en general sobre el cáncer de cabeza y cuello y reconocer el impacto que tiene en las personas afectadas de nuestra comunidad.

Cada año se producen en el mundo más de 500.000 casos y 200.000 muertes relacionadas con el cáncer de cabeza y cuello.

Con un mayor conocimiento de los signos y síntomas a los que hay que prestar atención, algunos de estos casos pueden prevenirse.

El cáncer oral y faríngeo es la sexta neoplasia maligna más frecuente en todo el mundo y presenta una elevada tasa de mortalidad entre todas las neoplasias malignas.


CÁNCER DE CABEZA Y CUELLO:

Con el nombre de cáncer de cabeza y cuello se conoce a un grupo de tumores malignos localizados en:

Los senos paranasales, nasofaringe, orofaringe (amígdala, paladar blando, base de lengua), hipofaringe, laringe, cavidad oral (mucosa oral, encía, paladar duro, lengua y suelo de la boca), lengua y glándulas salivares.

Se puede considerar que este tipo de tumores tienen una etiología fundamentalmente ambiental. Sus principales factores de riesgo son:

EL TABACO: El tabaco aumenta el riesgo de tumores de cavidad oral, orofaringe, hipofaringe y laringe. La duración y magnitud del consumo está directamente relacionado con el riesgo.

EL ALCOHOL: El beber alcohol multiplica el riesgo de cáncer de laringe por 5 respecto a la población general. El riesgo aumenta si se asocia al consumo de tabaco.



Los tumores de cabeza y cuello conforman un conjunto de neoplasias malignas que afectan a regiones anatómicas esenciales para la fonación, deglución, respiración y la comunicación.

Estos tumores representan un reto clínico y social fundamental en la salud pública española porque, siendo prevenibles en la mayoría de los casos, su incidencia va en aumento, su diagnóstico se produce en un alto porcentaje en fases avanzadas limitando las posibilidades de supervivencia, y además se asocian a tratamientos con un alto impacto en la calidad de vida.

Según estimaciones recientes basadas en registros epidemiológicos y datos oncológicos nacionales, estos tumores representan el 5% y 6% de todos los cánceres que se diagnostican en España cada año y su incidencia es creciente.

La principal causa de estos tumores es la exposición a agentes prevenibles, siendo el consumo de tabaco y alcohol responsables de entre el 75 % y el 85 % de los casos. En paralelo, se observa un aumento progresivo de los tumores orofaríngeos asociados al Virus del Papiloma Humano (VPH) especialmente en la población adulta más joven, lo que añade una dimensión adicional al abordaje preventivo.

A pesar de los avances terapéuticos, incluidos los beneficios observados con la inmunoterapia en algunos subgrupos de pacientes y la integración de nuevas estrategias multidisciplinares de tratamiento, el diagnóstico tardío sigue siendo una barrera importante para mejorar los resultados clínicos, pues cuando se diagnostica en estadios tempranos (I–II), alrededor del 70 % - 90 % de los pacientes sobreviven 5 años o más, mientras que en estadios más avanzados (III–IV) esa probabilidad desciende al 40% - 60% y cuando la enfermedad ya es recurrente o se ha diseminado a distancia, la supervivencia a 5 años suele ser menos del 20% en muchos casos.

El diagnóstico en fases avanzadas puede representar en España hasta el 60% de los casos, debido, en ocasiones, a la falta de reconocimiento de síntomas tempranos por parte de profesionales sanitarios en niveles no especializados y, sobre todo, a la baja percepción de riesgo entre la población general. Una percepción que contrasta con el fuerte impacto que tienen estos tumores en la calidad de vida, pues se asocian a tratamientos con intención curativa (cirugía, radioterapia o quimioterapia) que suelen dejar secuelas físicas y funcionales importantes.

Los signos de alarma que deben alertar tanto a pacientes como a profesionales incluyen ronquera o disfonía persistente por más de tres semanas, lesiones orales que no cicatrizan, úlceras o manchas inusuales, dificultad para tragar (disfagia) o sensación de cuerpo extraño y dolor unilateral del oído sin causa aparente.

Estos síntomas, cuando se mantienen en el tiempo, no deben normalizarse ni atribuirse a causas benignas. La evaluación temprana por un otorrinolaringólogo permite descartar o confirmar etiologías malignas y acelerar el acceso a un tratamiento integral eficaz.



La Campaña del DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER DE CABEZA Y CUELLO 2026, quiere poner el foco en la concienciación y prevención sobre la salud en general y sobre el cáncer de cabeza y cuello en particular, ya que afecta la salud y calidad de vida de las personas afectadas y su entorno.

Desde la SEORL-CCC insisten en el desarrollo de campañas de concienciación comunitaria para la identificación temprana de los síntomas antes mencionados. Asimismo, subrayan la importancia de realizar un abordaje clínico integral, que incorpore no solo la oncología médica y quirúrgica, sino también la rehabilitación de la voz, la función de deglución y la atención psicoemocional, aspectos que impactan de forma determinante en la vida de los pacientes más allá de la mera supervivencia.

Como se ha explicado, son tumores con un impacto creciente y que en un gran porcentaje son prevenibles.

Este es el motivo por el cual cada 27 de julio recordamos esta efeméride con el objetivo de generar mayor conciencia a nivel global.

Desde la Logopedia nos unimos a la acción para construir oportunidades de información, comunicación, salud y calidad de vida para todas las personas en todos los entornos y les invitamos a formar parte de esta campaña del Día Mundial contra el Cáncer de Cabeza y Cuello 2026.


Carcinoma de orofaringe y cavidad oral:

La orofaringe es la parte de la faringe que se inicia por detrás de la boca. La cavidad oral y la orofaringe incluyen varias zonas: labios, paladar blando, paladar duro, lengua y amígdalas.

El cáncer de cavidad oral incluye todos aquellos tumores que se desarrollan en cualquier parte de la misma.

En los últimos años aumentó la incidencia del carcinoma de orofaringe relacionado con el VPH, frente a los secundarios a factores de riesgo clásicos como el tabaco y el alcohol.


CAVIDAD ORAL Y OROFARINGE


PARA RECORDAR:

La SEORL-CCC advierte que entre el 75% y el 85% de estos tumores están relacionados con el consumo de tabaco y alcohol.

Muchos casos se diagnostican en fases avanzadas cuando las posibilidades de supervivencia bajan de forma notable.

Sus tratamientos como la cirugía, radioterapia o quimioterapia conllevan secuelas físicas y funcionales importantes.

Estas neoplasias representan entre el 5% y el 6% de todos los cánceres diagnosticados en España cada año, con cifras que oscilan entre 7.400 y más de 12.000 nuevos casos anuales.


FUENTES CONSULTADAS:

Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Tumores de cabeza y cuello - ORL: https://seom.org/info-sobre-el-cancer/orl

Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología e Iberoamericana de Fonoaudiología (AELFA-IF): https://www.aelfa.org/es/noticias/dias-internacionales/dia-mundial-del-cancer-de-cabeza-y-cuello2

Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC): https://seorl.net/prensa/el-cancer-de-cabeza-y-cuello-en-espana-tumores-con-un-impacto-creciente-y-que-en-un-gran-porcentaje-son-prevenibles/

domingo, 19 de julio de 2026

DÍA MUNDIAL DE LA FISURA LABIO ALVÉOLO PALATINA

El Día Mundial de Concienciación sobre la Fisura Labiopalatina se celebra principalmente en dos fechas destacadas durante el mes de julio: el 20 y el 23.

20 de julio: Instituido Internacionalmente como el World Cleft Awareness Day (Día Mundial de la Concienciación sobre la Fisura Labiopalatina). Es una fecha donde pacientes, familias y organizaciones se movilizan en redes sociales y a través de jornadas informativas con el hashtag #CleftDay2026 para derribar mitos y educar al conjunto de la sociedad.

23 de julio: Es el Día Mundial de la Fisura Labio-Alvéolo-Palatina (FLAP) una conmemoración sumamente arraigada en España y Latinoamérica. En esta jornada, asociaciones médicas y hospitales realizan foros, campañas de cirugías reconstructivas y charlas especializadas sobre esta temática.

Se trata en definitiva de una efeméride para visibilizar, concienciar y apoyar a las personas con FLAP y a sus familias a lo largo del mes de julio y posteriormente, durante todo el año.

Desde la Logopedia, nos sumamos a esta celebración para hacer visible la FLAP y reivindicar el acceso a un tratamiento integral, continuo y de calidad.



La Fisura Labiopalatina (FLP) se trata de la malformación congénita facial más frecuente, afectando a uno de cada 700 recién nacidos vivos.

Puede afectar sólo al labio, con abertura más o menos amplia, en un lado o en ambos, sólo al paladar o una combinación de ambos (Fisura Labiopalatina).

La FLP puede afectar funciones esenciales como la alimentación, el habla, la audición o la respiración. Su abordaje requiere la intervención coordinada de diferentes especialidades: Cirugía Plástica y Maxilofacial, Otorrinolaringología, Odontología y Ortodoncia, Logopedia, Psicología, etc.

La Logopedia desempeña un papel fundamental en el tratamiento de esta malformación congénita:

Evalúa y trata las dificultades de articulación, resonancia, respiración y deglución.

Acompaña el desarrollo comunicativo desde las primeras etapas de la vida.

Adapta la intervención a cada persona y momento evolutivo.


¿Cuáles son las causas?

La mayoría de los expertos coinciden en que las causas de la FLP son multifactoriales. Pueden incluir factores genéticos y ambientales, tales como consumo de drogas y alcohol, tabaquismo, infecciones o deficiencia de vitamina B, también conocida como ácido fólico.

La cuarta parte de los casos son de origen genético, pudiendo haber algún familiar afectado, incluso pariente lejano.


Preoperatorio de Fisura Unilateral Incompleta


¿Qué debemos vigilar?

Las fisuras pueden causar dificultades para hablar, escuchar, comer e incluso respirar.

Alimentación: es evidente que el labio y el paladar intervienen en el proceso de la deglución, por lo que pueden tener mayores dificultades para una correcta alimentación. Por este motivo, durante las primeras horas de vida serán asistidos por una consultora de lactancia que facilitará a la madre consejos para conseguir un enganche adecuado y una succión correcta.

Dentición: Los problemas dentales son frecuentes, tanto en posición como en número, así como en la calidad del esmalte. Prácticamente la totalidad de los niños con FLP precisarán algún tipo de ortodoncia durante su desarrollo.

Habla: Es importante la integridad del paladar para una adecuada fonación. Además, el lenguaje constituye una de las armas fundamentales para la integración social. Por eso debemos proporcionar un paladar cerrado y con una buena función motora, mediante un procedimiento quirúrgico minucioso y una estrecha labor rehabilitadora posterior.

La labor del logopeda es crucial para mejorar la comunicación y la calidad de vida de las personas que presentan FLAP.


¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento será principalmente quirúrgico. El siguiente calendario es aproximado y no todos los niños precisan estas cirugías:

3-6 meses: Queiloplastia, cierre del labio.

12-18 meses: Palatoplastia, cierre del paladar.

2-6 años: Valorar necesidad de tratamiento logopédico y ortodóncico.

4-7 años: Tratamiento de la insuficiencia velofaríngea.

9-11 años: Injerto óseo.

16 años: Rinoplastia y ortognática.


Postoperatorio con 10 años


LOGOPEDIA:

El paladar fisurado es más corto y originalmente tiene la musculatura dividida. En el tiempo de la palatoplastia (cierre del paladar) el cirujano además de cerrar la fisura, debe aproximar y reorientar la musculatura palatina y darle la mayor longitud posible para que el paciente no tenga problemas en la pronunciación.

Durante el habla, el paladar debe contraerse y alcanzar la faringe, aislando completamente la cavidad oral de la nasal. En el caso de que ese aislamiento no se realice, se producirá escape de aire hacia la nariz con la consiguiente “voz nasal” con dificultad o imposibilidad para la producción de determinados fonemas.

En la mayor parte de los casos, esta dificultad para la contracción del paladar se corrige con un adecuado y precoz tratamiento logopédico.

Las principales dificultades que pueden tener los menores a nivel del habla y deglución son las siguientes:

Hipernasalidad (exceso de resonancia nasal).

Salida de alimento o líquido más frecuentemente por la nariz.

Respiración oral (por la boca).

Alteraciones de pronunciación en algunos fonemas, dependiendo de la localización de la fisura.

El objetivo principal del tratamiento de Logopedia es conseguir la movilidad y el tono muscular que necesita cada uno de los órganos que participan en el habla, para lograr un lenguaje inteligible en cada etapa evolutiva.

El papel de la familia es fundamental, ya que es necesario seguir trabajando en el hogar lo realizado en cada sesión junto al terapeuta.

La labor del logopeda es evaluar cada caso, intervenir de forma personalizada y realizar un seguimiento en el tiempo, dado que pueden aparecer nuevas manifestaciones por la propia malformación, por las cirugías e incluso por los aparatos de ortopedia o dentales.


Campaña por el Día Mundial de Concienciación de la FLAP / World Cleft Awareness Day:

Recordemos que julio es el Mes de la Concienciación y la Prevención de las FISURAS FACIALES, un momento para informar y mejorar la comprensión de esta malformación congénita que afecta a 1 de cada 700 nacimientos en todo el mundo.

Es una malformación con diferentes grados de afectación y que precisa un seguimiento multidisciplinar.

Un tratamiento logopédico oportuno favorece el desarrollo funcional del habla y la comunicación, contribuye a la inclusión social y mejora la calidad de vida de quienes conviven con una FLAP.

Súmate a la Campaña con el hashtag #CleftDay2026 y ayúdanos a generar mayor conciencia social acerca de la FLAP en todo el mundo.

World Cleft Awareness Day #CleftDay2026

Día Mundial De La Fisura Labio Alvéolo Palatina 2026 #DíaMundialFLAP2026


FUENTES CONSULTADAS:

Sociedad Española de Fisuras Faciales (SOCEFF). Guía para padres: https://soceff.org/guia-para-padres/

Asociación Española de Pediatría. Fisura de labio y paladar: las claves que necesitas para comprenderla. https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/fisura-labio-paladar-claves-que-necesitas-para-comprenderla

Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología e Iberoamericana de Fonoaudiología (AELFA-IF): https://www.aelfa.org/es/noticias/dias-internacionales/dia-mundial-de-la-fisura-labio-alveolo-palatina

Smile Train: https://www.smiletrainla.org/