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viernes, 7 de agosto de 2026

DISFUNCIONES OROFACIALES

Definición:

Las disfunciones orofaciales son un desequilibrio, trastorno, perturbación o daño de las distintas estructuras y funciones del Sistema Estomatognático (SE) en sus funciones neurovegetativas de respiración, succión, masticación y deglución, y en la función de fonoarticulación.

La salud biológica del SE depende en alto grado de la perfecta armonía entre forma y función. Tanto los órganos como los tejidos del SE deben trabajar correctamente con un máximo de eficiencia y con un mínimo gasto de energía.

Cuando esto no se cumple, el desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones, según el grado de alteración existente. Este desequilibrio de las funciones del SE produce en cascada disfunciones orofaciales.

Su repercusión en el órgano bucal y bienestar general es progresiva y puede convertirse en crónica, por tanto es fundamental su observación en todas las etapas de la vida a través de la prevención o el abordaje terapéutico con profesional cualificado.

El logopeda a través de Terapia Miofuncional Orofacial participa en el mantenimiento del equilibrio entre forma y función del SE dentro del equipo multidisciplinario.

El área de la Terapia Miofuncional Orofacial es un campo de actuación que diversos autores de Europa y América como Garliner, Segovia, Padovan, Marchesan,… ya hace tiempo han estudiado y trabajado para avanzar en la interrelación profesional.


Fig. 1: MORDIDA ABIERTA ANTERIOR


Imagen tomada de Pastor Vera (2008) Introducción de Tesis Doctoral, citada en bibliografía. La posición incorrecta de la lengua trae aparejado desequilibrio dentario y, por tanto, maloclusión.

La maloclusión dental es un diagnóstico frecuente en la práctica diaria y requiere, en muchos casos, la actuación de un equipo multidisciplinar formado por Ortodoncia, Cirugía Maxilofacial, Logopedia, etc.

Las maloclusiones pueden tener su origen en hábitos orales lesivos como la respiración oral, succión digital,… conductas que mantienen la lengua alejada del paladar. Esta posición lingual baja o adelantada deforma la oclusión y puede generar en consecuencia problemas de pronunciación especialmente en los fonemas /r/, /t/, /s/ y alteraciones de la resonancia.

Podemos afirmar que la succión no nutritiva prolongada (ej: dedo/s, chupete u otros objetos) es un factor de riesgo de maloclusión.

Las personas con obstrucción nasofaríngea (ej. adenoides o amígdalas hipertróficas) tienen tendencia a la mordida abierta anterior, que se refiere a la imposibilidad de contacto entre los incisivos superiores e inferiores cuando los molares sí están en oclusión como se aprecia en la figura 1 Mordida abierta anterior, con lengua en posición adelantada e incisivos inclinados hacia fuera.



A) Perfil facial de un paciente respirador nasal. Situación de equilibrio esquelético y muscular. B) Perfil facial de un paciente respirador oral. Situación de desequilibrio entre las estructuras faciales (Zambrana y Dalva, 1998).

La figura representa claramente las diferencias entre el respirador nasal y el paciente que respira por la boca.

En A los labios están cerrados, la corriente de aire es nasal y la lengua contra el paladar (izquierda).

En B en cambio, los labios están entreabiertos, hay ausencia de la corriente de aire nasal y la lengua está en postura baja para permitir el paso del aire por la boca (derecha).

Se puede afirmar que las disfunciones respiratorias ocasionan trastornos miofuncionales graves y que es imprescindible para un desarrollo armónico de las funciones orofaciales que la nariz sea la vía de entrada del aire, repercutiendo positivamente en el crecimiento óseo.


Fig. 48: FRENILLO SUBLINGUAL HIPERTRÓFICO


Imagen tomada de Pastor Vera (2008) citada en bibliografía. Capítulo 2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta y la deglución atípica.

El frenillo lingual que es una delgada membrana que sujeta la lengua por la línea media de su parte inferior cuando está alterado, origina trastornos de los sonidos del habla y la deglución al mantener la lengua en posición baja y alejada del paladar.

Esta peculiaridad anatómica que malposiciona la lengua puede llegar a afectar la deglución según la gravedad con que se presente (Carrasco, 1993 citada en Pastor Vera, 2008).

Los casos de Frenillo Lingual Alterado (FLA) van a necesitar inicialmente una intervención quirúrgica y posteriormente logopédica. La liberación quirúrgica del frenillo es un requisito ineludible cuando altera la movilidad de la lengua, por el impacto negativo que genera en la fonoarticulación y la deglución.

Podemos observar que tanto en la respiración oral como en el hábito de succión digital y el frenillo sublingual hipertrófico, la lengua pierde el contacto con el paladar manteniéndose en posición baja, provocando maloclusión dental y desequilibrios musculares que impiden que se pueda producir una deglución con normalidad (Pastor Vera, 2008).


¿A QUÉ EDAD INTERVENIR UNA DISFUNCIÓN OROFACIAL?

Sobre la edad de inicio se deberá analizar cada situación clínica y en función del diagnóstico, decidir junto al paciente, la familia y resto del equipo tratante el momento más apropiado para comenzar la intervención.

Para que los objetivos terapéuticos se desarrollen de forma adecuada, es necesario crear un vínculo positivo con el paciente que favorezca su motivación y deseo de incorporar nuevos aprendizajes. Por esta razón, es imprescindible que el tratamiento sea individual y responda a las necesidades concretas de cada paciente.

Observamos durante el ejercicio profesional como el siguiente modelo asistencial: logopeda (único) paciente (único), con un programa terapéutico diseñado partiendo del diagnóstico, disminuye notablemente la duración del tratamiento.

Según mi experiencia puedo decir que la mayoría de las consultas relacionadas con el habla se dan alrededor de los 3 años de edad, cuando los menores presentan desafíos en la comunicación fuera del círculo familiar, por ejemplo, en el centro escolar donde la interacción con sus iguales y educadores es diaria.

Con aquellos niños que acuden a Logopedia entre los 4 y 6 años cuando los trastornos del habla o las disfunciones orofaciales ya se han consolidado, suele ser más prolongada la rehabilitación miofuncional por ejemplo tras una cirugía de FLA.

Es más que evidente la importancia que adquiere la prevención, la detección temprana y la intervención precoz durante la primera infancia.



¿CÓMO PREVENIR LAS DISFUNCIONES OROFACIALES?

La prevención es parte de nuestra tarea como profesionales sanitarios. Asesorar, informar, derivar a especialista si es el caso y ofrecer todos los recursos a la familia que consulta con dudas o desconocimiento. Por todos estos motivos, pide cita con una o un logopeda colegiado si el niño o niña…

Hacia los 2 años:

No dice su nombre ni construye frases de 2-3 palabras y su vocabulario no va en aumento. Mastica con dificultad.

Hacia los 3 años:

Utiliza pocos verbos, no realiza frases de 3 palabras ni formula preguntas. Tiene babeo y se observa una maloclusión dental.

De 4 a 5 años:

Respira por la boca y traga ensenando la lengua. Presenta trastornos de la voz. Repite o prolonga los sonidos y se bloquea al hablar. Solo le entiende su entorno y no puede relatar un hecho cotidiano. No interacciona con sus iguales.

De 5 a 6 años:

No pronuncia de forma correcta todos los sonidos del habla ni se explica adecuadamente. Confunde conceptos como hoy/mañana, antes/después. Presenta dificultades con la lectura y la escritura.



En el hogar es necesario trabajar los hábitos con los más pequeños para que estas acciones cotidianas se generalicen en todos los ámbitos:

  • El cepillado de dientes después de cada comida (no solo por la noche) y antes de acudir a Logopedia.
  • Enseñar a sonar la nariz con pañuelos desechables.
  • La higiene de manos al llegar a casa, antes de las comidas, de hacer tareas o juegos en la mesa, etc.
  • Recoger y ordenar por categorías los juguetes al terminar el tiempo de juego.
  • Lectura de libros de cuentos para ampliar el vocabulario comprensivo y expresivo, adquirir sinónimos, mejorar la memoria, la imaginación,… leídos por el adulto si el menor no se ha iniciado en el proceso de lectura.

Son actividades que realizamos a diario con nuestros pacientes en la consulta y muchas veces debemos explicar/enseñar porque no tienen estos hábitos adquiridos y el más común es el de sonarse la nariz.

Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (síntesis). Colegio de Logopedas de Cataluña para pediatras en el seguimiento del niño sano y para la detección precoz de signos comunicativos de alerta:

El niño sano entre los 30 meses y 3 años:

Se interesa y está atento ante actividades orales (cuentos, explicaciones…)

Estructura bien frases de 3 ó más elementos. Utiliza verbos.

Es curioso y hace preguntas.

Controla el babeo y tiene buena oclusión dental. Mastica sin dificultad.

Respira bien por la nariz y no tiene mocos frecuentemente.

Ha dejado de utilizar chupetes y biberones.

El niño sano entre los 3 y 4 años:

Utiliza oraciones complejas.

Realiza juego imaginativo (se inventa historias cortas).

Tiene un amplio repertorio de vocabulario comprensivo y expresivo.

Presenta un incremento progresivo del vocabulario expresivo.

Pronuncia bien la mayoría de sonidos.

El niño sano entre los 4 y 5 años:

Juega con el lenguaje (adivinanzas, chistes,...).

Pronuncia correctamente todos los sonidos de forma aislada.

Respira por la nariz con la boca cerrada.

Deglución madura (traga sin enseñar la lengua).

Normalmente presenta una voz sin alteraciones (disfonías, afonías, ronquera.).

Estructura de forma correcta las explicaciones.

El niño sano entre los 5 y 6 años:

Pronuncia bien todos los sonidos al hablar y se explica correctamente.

Ha iniciado una adquisición correcta de la lectura y escritura.

Las 2 tablas expuestas son orientativas ya que el desarrollo evolutivo es individual y cada menor recibe un seguimiento por su pediatra de Atención Primaria. No obstante, consulta al logopeda cuando se manifiesten los primeros síntomas o señales de alerta en la comunicación o en las funciones que se desarrollan en la zona oral.



ROL DEL LOGOPEDA:

Los logopedas son los profesionales competentes para efectuar los tratamientos preventivos, rehabilitadores y de mantenimiento de las funciones orales no verbales. Esta atribución se desprende de la LOPS que, en su artículo 7.2f, afirma que los logopedas desarrollan las actividades de prevención, evaluación y tratamiento de las funciones orales no verbales, entre las que se incluyen las disfunciones orofaciales, mediante técnicas terapéuticas propias de su disciplina.

Un trastorno en el desarrollo de los sonidos del habla puede repercutir negativamente en la interacción social o en el rendimiento escolar y promover además el acoso escolar.

Claramente la detección precoz de los signos de alerta es esencial para iniciar un trabajo de estimulación del habla y las funciones orofaciales a tiempo.

Es bien sabido que el plan terapéutico no es estanco y que se puede modificar tantas veces como sea necesario en cumplimiento del objetivo general que es la rehabilitación o reeducación del paciente.

Las disfunciones orofaciales y sus repercusiones no se resuelven espontáneamente, sino que, al contrario, son progresivas y pueden convertirse en crónicas. De ahí la importancia de contemplarlas en todas las etapas de la vida del ser humano, previniéndolas a partir de acciones de educación sanitaria o bien abordándolas desde una perspectiva terapéutica.

Por esta razón, es imprescindible realizar un trabajo temprano y adecuado a las características de cada paciente para evitar consecuencias negativas a corto, medio o largo plazo, tanto en las estructuras orales implicadas, como en la vida diaria de la persona.


FUENTES CONSULTADAS:

Col·legi de Logopedes de Catalunya. Disfunciones orofaciales. En: Col·legi de Logopedes de Catalunya. Declaración de posicionamientos y buenas prácticas en el ejercicio profesional de la logopedia. Barcelona: CLC; 2025. p. 310-329. Disponible en:  https://www.clc.cat

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Disponible en: https://hdl.handle.net/10803/9263

Colegio de Logopedas de Cataluña (CLC). Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (dirigido a pediatras). Disponible en: https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

Colegio de Logopedas de Andalucía (COLOAN). Signos de alerta en el desarrollo comunicativo del niño. Disponible en: https://coloan.org/contenidos/25/que-es-un-logopeda/6902

viernes, 2 de octubre de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN EN LOGOPEDIA

INTRODUCCIÓN:

Abordar el tema de la prevención en Logopedia tiene por objetivo resaltar la importancia de actuar a tiempo para evitar la instalación de un trastorno o alteración que derive en un obligado tratamiento logopédico.

En aquellos casos donde la alteración ya está instalada (ej. trastornos de la voz, una disfunción orofacial,...) trataremos de minimizar el impacto en la salud y calidad de vida del paciente mediante una reeducación o rehabilitación personalizada y según diagnóstico.

El desconocimiento sigue siendo en la actualidad un factor habitual que retrasa la consulta al logopeda.

Es bien sabido que la educación es la base de la prevención, por tanto, parte de nuestra tarea consiste en orientar y asesorar al paciente sobre el motivo de su consulta, situación que se mantiene activa a lo largo de la terapia y, de ser necesario, se transfiere a familiares y cuidadores.

Entre las múltiples funciones del logopeda destacan la información y orientación terapéutica, la educación previa a la instalación de patologías (ej. educación vocal), así como la prevención de trastornos y alteraciones en todas las áreas de la comunicación humana: habla, lenguaje, voz, audición y funciones orales no verbales.

Es evidente que una persona bien informada es más colaboradora durante el tratamiento y replica mejor en su hogar las indicaciones dadas por su terapeuta, situación que favorece la evolución y el resultado final. 

En este sentido, logopedas y fonoaudiólogos/as como agentes de salud debemos dotar al paciente de la información vinculada a la causa de su visita, utilizando para ello todos los recursos disponibles (bibliografía, videos,...) que le ayuden a comprender su problema actual.

Como profesionales sanitarios nuestra misión también es impartir información adecuada a cada persona que solicita nuestros servicios y al conjunto de la población, porque la educación colectiva favorece el proceso de prevención y minimiza la actuación del logopeda.

FIGURA 2: RESPIRACIÓN ORAL


SIGNOS DE ALERTA EN LA POBLACIÓN INFANTIL:

Sabemos que cada menor avanza de acuerdo a su propio ritmo, sin embargo, hay ciertos signos y síntomas que son un claro motivo de consulta al logopeda.

Entre los diagnósticos que con facilidad se pueden detectar en casa, destacan: Los trastornos de la voz (disfonía, ronquera,...), la tartamudez, el Trastorno de los Sonidos del Habla (TSH), la respiración oral, entre otros como describía en LOGOPEDIA: “PREGUNTAS FRECUENTES”

Es fundamental detectar a tiempo los signos de alerta en el desarrollo comunicativo y la existencia de alteraciones que requieran la actuación del logopeda o la derivación al profesional pertinente (Otorrinolaringología, Neurología, Ortodoncia, etc.).

Los menores entre los 0-6 años presentan, con carácter general, las siguientes características en su desarrollo evolutivo típico:

Entre los 0 y 4 meses: Emiten algún tipo de sonido.

Entre los 4 y 8 meses: Aparece el balbuceo o laleo.

Entre los 8 y 12 meses: Producen sonidos con intención comunicativa.

Entre los 12 y 18 meses: Producen palabras con significado.

Entre los 18 y 24 meses: Utilizan la palabra frase para comunicar lo que quieren. Aceptan bien la dieta sólida y mastican.

Entre los 24 y los 30 meses: Construyen frases de 2 palabras. Mastican sin dificultad. Respiran bien por la nariz y no tiene mocos frecuentemente.

Entre los 30 meses y los 3 años: Estructuran bien frases de 3 o más elementos. Han dejado de utilizar chupetes y biberones.

Entre los 3 y 4 años: Utilizan las oraciones complejas. Pronuncian bien la mayoría de los sonidos.

Entre los 4 y 5 años: Pronuncian correctamente todos los sonidos del habla de forma aislada. Deglución madura (tragan sin enseñar la lengua). Respiran por la nariz con la boca cerrada. Normalmente presentan una voz sin alteraciones (disfonía, ronquera, afonía).

Entre los 5 y 6 años: Pronuncian bien todos los sonidos al hablar y se explican correctamente. Han iniciado una adquisición correcta de la lectoescritura.

DISFUNCIONES OROFACIALES


¿CÓMO DETECTAR ALTERACIONES DE LAS FUNCIONES OROFACIALES?

Durante la etapa de educación primaria (y antes también) los niños necesitan que sus funciones orofaciales respondan fisiológicamente (sin trastornos) y que el desarrollo del habla y lenguaje acompañe la exigencia y el ritmo educativo de cara al proceso de lectoescritura.

Recordemos que las funciones orofaciales que se desarrollan en la zona oral son: la respiración, succión, deglución, masticación y fonoarticulación, estas dos últimas son funciones aprendidas.

Cuando estas funciones no se realizan adecuadamente se convierten en disfunciones orofaciales, produciendo una serie de consecuencias en cadena a nivel óseo, muscular y funcional.

El acto fisiológico de la respiración y deglución aseguran un adecuado crecimiento de la cara, el equilibrio muscular y el normal desarrollo de las funciones orofaciales.

Por el contrario, la respiración por boca (Fig. 2 Respiración oral) puede generar desequilibrio muscular y disfunciones en cascada: deglución disfuncional, alteraciones de articulación, trastornos de la voz y la resonancia, etc.

También, el cambio de modo respiratorio de nasal a oral acarrea otros numerosos trastornos como los descritos por Leech (1958):

  • Posturas corporales atípicas.
  • Aumento de las infecciones del aparato respiratorio.
  • Labio superior hipotónico, corto y alto.
  • Lengua en posición atípica, sin ejercer su función modeladora del paladar y con tonicidad alterada.
  • Mala oxigenación cerebral, que ocasiona dificultades de atención y concentración, con los consiguientes problemas de aprendizaje.

Coincido con Pastor Vera (2008) que es imprescindible que los niños mantengan sus funciones orofaciales inalteradas para que el proceso de desarrollo y crecimiento facial se realice con normalidad.

En la Fig. 2 Respiración oral se observa respiración de tipo oral que favorece la protrusión lingual.

DETECCIÓN PRECOZ - INTERVENCIÓN TEMPRANA


¿A QUÉ EDAD INTERVENIR?

La intervención del logopeda se debe realizar siempre que se advierta cualquier retraso de tipo evolutivo, siendo la actuación temprana la forma de garantizar el alcance de un desarrollo normo-típico.

El tipo de intervención ideal es aquella que se inicia apenas se manifiestan los primeros síntomas, es decir, cuanto antes mejor para el niño o la niña y el entorno familiar.

Si la familia tiene dudas acerca del momento oportuno, es conveniente pedir asesoramiento al logopeda.

El o la logopeda tras valorar al menor o adolescente, podrá informar a la familia a través de una devolución diagnóstica, si es el momento apropiado para iniciar la intervención.

Solicitar una primera entrevista o acceder a un diagnóstico logopédico no es vinculante con el tratamiento, no obstante, cuanto antes se intervenga más probabilidades habrá de corregir o rehabilitar el trastorno o alteración.

La actuación del logopeda durante la niñez evitará la pérdida de plasticidad de los órganos fonoarticuladores, que se afiancen las alteraciones y los efectos secundarios ligados al problema inicial.

La atención temprana de 0-6 años, se enmarca en la intervención global a menores y sus familias, siendo el logopeda un miembro más de los equipos multidisciplinarios.

TRASTORNOS DE COMUNICACIÓN EN LA INFANCIA


LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN:

En la infancia la prevención y detección temprana de alteraciones/trastornos, sumado al tratamiento logopédico y multidisciplinario (ej. ortodoncia), va a garantizar resultados duraderos sin reincidencias.

Además, la detección precoz y la intervención temprana evitan que el menor sea víctima del conocido como bullying o acoso escolar.

Un niño con dificultades comunicativas que es puesto en ridículo en la escuela, barrio o círculo social, llegará a Logopedia con otros síntomas añadidos al problema inicial.

Cuanto más se demore la intervención logopédica en los trastornos de comunicación infantil, más graves serán los problemas del habla y lenguaje, así como las alteraciones de conducta y aprendizaje asociadas.

Recordemos que los trastornos que atiende el logopeda se manifiestan en todos los estadios de la vida y pueden ser congénitos (desde el nacimiento), del desarrollo o adquiridos.

Por este motivo, exija siempre ser atendido por un o una logopeda titulada y colegiada porque es garantía de profesionalidad.

De igual modo, rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas de su Comunidad Autónoma.

La educación, la coordinación interdisciplinaria y el trabajo en equipo con la familia y el centro educativo, son acciones que benefician al paciente y permite a los profesionales intervinientes una realimentación para un mejor enfoque terapéutico en todas las edades.


Artículo publicado el 2 de octubre de 2015, revisado y actualizado por la autora en julio de 2026.


FUENTES CONSULTADAS:

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. https://hdl.handle.net/10803/9263

Colegio de Logopedas de Cataluña. Recursos clínicos. Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (dirigido a pediatras). https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

Colegio Oficial de Logopedas de Andalucía. Signos de alerta en el desarrollo comunicativo del niñohttps://coloan.org/contenidos/25/que-es-un-logopeda/6902

UNICEF España. Causas y consecuencias del bullying o acoso escolarhttps://www.unicef.es/blog/educacion/acoso-escolar