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jueves, 1 de septiembre de 2022

FRENILLO LINGUAL ALTERADO (Parte II): TRATAMIENTO

INTRODUCCIÓN:

La lengua no solo es importante para la lactancia, sino que influye en el desarrollo de la cavidad oral, por lo que repercute en la dentición, la respiración y el habla.

El frenillo lingual es una membrana delgada, mucosa, hipovascular y translúcida que conecta la parte ventral de la lengua con el suelo de la boca, casi desprovista de inervación sensorial que fija en mayor o menor medida la lengua al suelo bucal.

El frenillo lingual alterado es un diagnóstico frecuente en la población pediátrica adquirido durante el período de gestación que, en casos extremos, sujeta la lengua al suelo de la boca y puede restringir su movilidad. En este caso concreto nos referimos a la anquiloglosia, también conocida como lengua “anclada” o lengua “atada”.


¿QUÉ ES LA ANQUILOGLOSIA?

La anquiloglosia es una anomalía del desarrollo lingual que resulta en un frenillo anormalmente corto o grueso. La longitud del frenillo, la elasticidad y el punto de inserción en la lengua influirán en el grado de restricción de los movimientos linguales.

La anquiloglosia es tres veces más frecuente en los niños que en las niñas. En algunos casos, otros miembros de la familia lo han padecido también. La prevalencia es del 4 al 10% de los recién nacidos vivos.

La anquiloglosia afecta los movimientos de elevación, lateralización, extensión y peristaltismo de la lengua. Puede asociarse, además, a alteraciones en la estructura maxilofacial (deformación del paladar, mala oclusión y posición dental, caries), respiración oral, masticación y deglución inadecuada.

El tratamiento quirúrgico de la anquiloglosia en la actualidad vuelve a resurgir debido al empuje de movimientos de madres que desean alimentar a sus hijos de forma natural.

Anquiloglosia a los 4 años. Frenillo tipo 2 corto, rotación dental, lengua fijada (Elfrenillolingualcorto)


LA ANQUILOGLOSIA Y SUS CONSECUENCIAS:

¿Qué consecuencias puede tener la anquiloglosia? A veces, ninguna; muchos bebés pueden amamantar bien por la elasticidad del frenillo o las características de la boca. Sin embargo, en otras ocasiones aparecen dificultades con la lactancia y se observa:

En el menor, un mal enganche al pecho que da lugar a:

  • Incapacidad para conseguir o mantener un agarre profundo al pecho: el niño se suelta frecuentemente.
  • Tomas largas y cansadas para el bebé: pide mucho y está mucho tiempo al pecho.
  • Incapacidad para ingerir suficiente cantidad de leche; lenta ganancia de peso.
  • A veces, mientras el niño amamanta, puede escucharse un chasquido lingual por la pérdida del vacío.

En la madre que amamanta:

  • Pezones doloridos y grietas, que favorecen la infección (mastitis).
  • Sensación de baja producción de leche, ya que el niño mama durante mucho tiempo.
  • Hipogalactia: Cuando a pesar de mamar mucho tiempo, el bebé no extrae bien la leche y puede producirse inicialmente ingurgitación, seguida de una pobre producción láctea.
  • Destete temprano.


Los signos clínicos de anquiloglosia incluyen incapacidad de la lengua de tocar el paladar duro o el borde incisal de los dientes superiores en posición de apertura bucal máxima, imposibilidad de efectuar movimientos transversales de una comisura a la otra de la boca sin deformarse, forma de corazón y zona isquémica en la punta al protruir la lengua.

Además, la anquiloglosia es responsable de problemas de tipo social que afectan la calidad de vida (imposibilidad de realizar juegos que involucran movimientos linguales, lamer un helado, tocar instrumentos de viento,…). Puede afectar la autoestima del niño y sentirse avergonzado o ser objeto de burlas.

Imagen de anquiloglosia (Martinelli y col., 2012) Disponible en bibliografía.


¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DEL LOGOPEDA TRAS LA FRENECTOMÍA?

La función primaria del logopeda es rehabilitadora después de una cirugía de frenillo sublingual para conseguir la máxima funcionalidad de la lengua mediante tratamiento miofuncional. La terapia miofuncional se refiere al conjunto de procedimientos y técnicas para mejorar o corregir el desequilibrio de la musculatura orofacial, eliminar hábitos orales nocivos y mejorar la estética facial del paciente.

La labor del profesional logopeda también es informativa y explicativa con la familia sobre la importancia de los ejercicios mientras los realiza en el bebé, niño o niña para que sean reproducidos en el hogar. Con frecuencia, los ejercicios se inician en forma previa a la cirugía para familiarizar a los menores y así facilitar su realización post frenectomía. La rehabilitación no es opcional, por este motivo si el menor es poco colaborador comenzaremos con los ejercicios a modo de juego considerando las características anatómicas y funcionales de su cavidad oral.

Según mi experiencia a lo largo de estos años de ejercicio profesional he tenido la oportunidad de observar frenillos sublinguales en bebes, niños, adolescentes y adultos tan diferentes como la actitud de cada familia hacia la cirugía. El desconocimiento de los beneficios de la liberación de la lengua tras la cirugía para el desarrollo y crecimiento armonioso del macizo cráneo-facial es un motivo frecuente para rechazar la cirugía. También, la decisión personal y familiar de NO intervenir un frenillo lingual alterado sigue vigente en la actualidad, aunque estén debidamente informados acerca de las repercusiones a largo plazo.

Como logopeda habituada al manejo de las disfunciones orofaciales suelo emplear todos los recursos disponibles para tratar a un paciente con un frenillo lingual alterado que ha optado por el tratamiento conservador (logopedia), sin embargo, me encuentro muy limitada en aquellos casos donde la alteración del habla y lenguaje interfieren en el proceso de aprendizaje del menor y puede además, ser motivo de school bullying. Frente a esta realidad, algunas familias conscientes de las consecuencias que un frenillo lingual alterado puede ocasionar en sus hijos/as, cambian de opinión y ven en la frenectomía la solución a la problemática del menor en el medio escolar y social.


LA IMPORTANCIA DEL LOGOPEDA EN EL ABORDAJE DEL FRENILLO LINGUAL ALTERADO:

La Logopedia en el tratamiento de una lengua “atada” o “anclada” por un frenillo lingual alterado juega un papel clave, ya que actuará minimizando o evitando sus posibles consecuencias.

En ocasiones los padres consultan porque su hijo/a de 3, 4 o 5 años presenta alteraciones en su articulación o lenguaje y durante la evaluación orofacial descubrimos la existencia de un frenillo lingual alterado que es el origen del problema. También, esta situación es con frecuencia detectada en el centro educativo quien deriva al menor a Pediatría o directamente a Logopedia para una valoración del habla.

Hoy en día es habitual encontrar familias que no han recibido el asesoramiento adecuado tras una frenectomía y desconocen la importancia de los ejercicios de rehabilitación para favorecer la movilidad de la lengua tan necesaria para un buen resultado final y evitar una segunda cirugía. Tras la frenectomía son imprescindibles los ejercicios de rehabilitación lingual para evitar que se adhieran los bordes de la herida y así poder mantener la movilidad ganada tras la cirugía.

Como profesionales sanitarios colegiados, los y las logopedas debemos ofrecer a la familia que consulta o al paciente si es un adulto, toda la información relacionada con las alteraciones del frenillo lingual y la anquiloglosia. Siempre trataremos de analizar de manera global cada caso para encontrar la mejor solución a la hora de intervenir un frenillo lingual que está alterado. Se intenta la intervención logopédica (abordaje conservador) para conseguir la máxima funcionalidad de la lengua y se reserva la liberación quirúrgica del frenillo para aquellos casos más complejos o ante la presencia confirmada de anquiloglosia.


CUANTO ANTES, MEJOR:

Es conocido por todo el colectivo de logopedas el impacto del frenillo lingual alterado sobre las funciones orofaciales y no solo por las repercusiones en el habla, por este motivo, cuanto antes se realice la valoración-diagnóstica antes se podrá plantear la intervención más conveniente. Para ello, son fundamentales la historia clínica y el examen clínico que comprende una evaluación anatomofuncional y de las funciones orofaciales como hemos visto en el artículo anterior FRENILLO LINGUAL ALTERADO (Parte I): VALORACIÓN Y DIAGNÓSTICO

La cirugía del frenillo lingual está indicada cuando genera dificultades en la alimentación en bebés lactantes y en los niños mayores, cuando éstos presentan trastornos en la pronunciación de varios fonemas o limitaciones mecánicas evidentes de la lengua para prevenir problemas en el futuro.

La técnica de elección es la frenectomía también llamada frenotomía, frenilectomía,… y consiste en seccionar el frenillo sublingual con tijera, con bisturí eléctrico o con láser. Es un procedimiento sencillo que se realiza en la misma maternidad si la anquiloglosia es detectada tras el nacimiento o posteriormente en hospitales, centros sanitarios, consultas médicas, etc. Esta intervención es realizada por profesionales de la medicina, cirugía, odontología y otros profesionales sanitarios especializados.

Existen diferentes grados de lengua “atada” o “anclada” por un frenillo lingual alterado, por ello es muy importante la valoración de los aspectos anatómicos y funcionales de la lengua para hacer un diagnóstico preciso e indicar la necesidad o no de practicar una frenectomía. La anquiloglosia en menores a partir de los 3, 4 años y en adultos, es tan frecuente como en los recién nacidos. La falta de concienciación acerca de los ejercicios de rehabilitación, el corte insuficiente o la no eliminación del frenillo posterior existente en todos los anteriores, pueden ser las causas de la alta incidencia de la segunda intervención.

Las imágenes que se ofrecen a continuación muestran la fijación del frenillo en la cara sublingual (ventral) de la lengua en el siguiente orden: En el tercio medio. Entre el tercio medio y el ápice. En el ápice (Martinelli y col., 2012).







LA REHABILITACIÓN DE LA LENGUA:

Tras la frenectomía lingual es muy importante realizar tratamiento logopédico (terapia miofuncional) para evitar que la herida se cierre de forma prematura. Estos ejercicios de rehabilitación tienen como objetivo prevenir que los bordes de la herida se peguen y la cicatriz forme un “falso frenillo”. Los ejercicios ayudan también a que la lengua recupere la movilidad natural tras la intervención, ya que la musculatura estuvo inactiva hasta el momento de la frenectomía. Es necesario preparar a las familias para que lleven a cabo los ejercicios post frenectomía y personalizar dichos ejercicios para cada bebé, niña o niño.

La recomendación médica es realizar los ejercicios durante 2 meses porque el riesgo de que se vuelva a pegar la herida oscila entre las 6-7 semanas y puede afectar a la movilidad de la lengua. Es conveniente realizar los ejercicios cada 4 horas (la primera semana también por la noche) y llevar a cabo las revisiones de la herida como se lo indique el profesional que ha realizado la intervención.

Los ejercicios son tan importantes como la propia cirugía y se pueden iniciar el mismo día tras la frenectomía para conseguir el máximo beneficio y siempre según la evolución de cada paciente. También es necesaria la rehabilitación de la lengua cuando la frenectomía se realiza en niñas/os mayores, ya que los músculos de la lengua inmovilizados hasta el momento de la intervención tendrán que rehabilitarse.

Los principales objetivos en la rehabilitación de la lengua son:

  1. Rehabilitar la musculatura de la lengua.
  2. Evitar que se adhieran los bordes de la herida.

Los ejercicios de rehabilitación post-frenectomía en bebés tienen por objetivo:

  • Estimular el reflejo de búsqueda: extensión de lengua.
  • Estimular el reflejo de succión y de la musculatura perioral.
  • Lateralización de la lengua.
  • Mejorar distensibilidad/elasticidad.


A continuación, se ofrecen algunos ejercicios de rehabilitación de la succión y de la lengua tras la frenectomía. Ejercicios extraorales e intraorales de estimulación. Terapia miofuncional (T. Pastor-Vera et al. 2016).

Extraorales:

  • Barrido en el masetero, desde ATM a la comisura de la boca.
  • Ejercer presión con los dedos índice y pulgar, de forma circular, en la zona de los maseteros (mejillas).
  • Estimulación del reflejo de búsqueda mediante toques leves en la región perioral.
  • Con el dedo índice, trazar círculos alrededor de los labios con presión media.
  • Con los dedos pulgar e índice, protruir el labio superior e inferior alternando (como «pellizquitos» y de forma suave).
  • Pasar el dedo rápidamente del labio superior al inferior.

Intraorales:

  • Sobre el paladar, masajear suavemente siguiendo la configuración del paladar hacia un lado y hacia el otro.
  • Masajear suavemente la lengua hacia un lado y hacia otro.
  • En la línea media, sobre la lengua, colocar el dedo índice y activar el reflejo de succión mediante movimientos de extensión y retracción del dedo.
  • Con el dedo índice, masajear suavemente los maseteros (mejillas, cara interna) de dentro hacia fuera.
  • Descender por el masetero derecho, pasar por encías inferiores y ascender por el lado izquierdo.

Ejercicios de rehabilitación de la funcionalidad en la lengua tras frenectomía sublingual en lactantes (Elfrenillolingualcorto).

  • Tocar con un dedo el labio superior e inferior para que abra la boca y saca la lengua.
  • Presionar ambas mejillas mientras se producen rotaciones con los dedos para que abra más la boca.
  • Mover el dedo de arriba hacia abajo por dentro de las mejillas para promover los desplazamientos linguales hacia cada lado.
  • Presionar la lengua hacia el paladar con uno o dos dedos para mantener separados los bordes de la herida.


Rehabilitación tras la Frenectomía: Ejercicios (Elfrenillolingualcorto)


Rehabilitación post cirugía del frenillo lingual en niños, adolescentes y adultos (Inostroza-Allende, F., Caviedes Ulloa, C., González Jara, M., Palomares-Aguilera, M. 2022). Síntesis de las actividades descritas por Zaghi et al., 2019:

Intervención logopédica preoperatoria:

  • Conciencia sobre la postura oral y las funciones de la lengua.
  • Fortalecer y tonificar los músculos de la lengua y el complejo orofacial.

Intervención logopédica posoperatoria:

  • Estiramiento pasivo y activo de la herida.
  • Entrenamiento de fuerza y ejercicios de reentrenamiento de patrones para la lengua y los músculos orofaciales.
  • Promover la respiración nasal exclusiva.
  • Lograr una postura bucal ideal en reposo.


CONCLUSIONES:

El frenillo lingual es un resto embriológico de tejido, originado en las etapas tempranas del desarrollo de la cavidad oral, que une la base de la lengua con el suelo de la boca; cuando es corto y restringe el movimiento hablaremos de anquiloglosia.

La anquiloglosia se define como una limitación de las posibilidades de protrusión y elevación de la punta de la lengua debido a la brevedad del frenillo y/o de los músculos genioglosos. Parece tener una etiología genética y se presenta mayoritariamente en niños.

Si la cirugía es necesaria, se recomienda estimular la succión antes y después de la intervención quirúrgica mediante terapia miofuncional realizada por logopeda y también en aquellos casos en los que no será necesaria la cirugía.

Los ejercicios de movilización de la lengua para la rehabilitación post frenectomía en lactantes o en niñas/os mayores son tan importantes como la propia cirugía y es necesaria su práctica diaria para evitar que se adhiera la herida cicatrizando como estaba antes o incluso peor, con más fibrosis, sin conseguir la mayor longitud de la lengua a pesar de la intervención quirúrgica.

La exploración de la cavidad oral debe ser sistemática en la revisión de los neonatos, lactantes y niños, y centrarse en la presencia de anquiloglosia para no pasar por alto su detección. Además de valorar las dificultades con la lactancia, se deben evaluar todas las funciones orales e informar a la familia sobre las repercusiones que pueden surgir a largo plazo. Cabe destacar la importancia que tiene el abordaje multidisciplinario de un frenillo lingual alterado o una anquiloglosia.

Por todo lo que se ha explicado, pide asesoramiento al logopeda si tu bebé, niña o niño presenta el frenillo lingual alterado. Acude siempre a un/una logopeda colegiada ya que es garantía de profesionalidad. Solicita información en el Colegio de Logopedas de tu Comunidad Autónoma.


Artículo publicado el 1 de septiembre de 2022, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Inostroza-Allende, F., Caviedes Ulloa, C., González Jara, M., Palomares-Aguilera, M. (2022). Intervención logopédica posoperatoria del frenillo lingual en niños, adolescentes y adultos. Revista de Investigación en Logopedia 12(1), e74035. https://dx.doi.org/10.5209/rlog.74035

Pastor-Vera, T., et al. Anquiloglosia y problemas de succión, tratamiento multidisciplinar: terapia miofuncional orofacial, sesiones de lactancia materna y frenotomía. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología (2016). https://www.sciencedirect.com/journal/revista-de-logopedia-foniatria-y-audiologia/vol/37/issue/1

Cuestas, Giselle, Demarchi, Victoria, Martínez Corvalán, María Pía, Razetti, Juan, & Boccio, Carlos. (2014). Tratamiento quirúrgico del frenillo lingual corto en niños. Archivos argentinos de pediatría, 112(6), 567-570. https://dx.doi.org/10.5546/aap.2014.567

Martinelli y col., 2012. Protocolo de evaluación del frenillo de la lengua con puntuación para bebés. Traducido al español por: Franklin Susanibar y Jenny Castillo (Perú). http://sp.cefac.br/prop/divulgacoes/protocolo_frenulo_bebes/espanol.pdf

Bonilla Díaz I. R1 Pediatría. Hospital General Universitario de Alicante. Anquiloglosia ¿y ahora que hacemos? https://serviciopediatria.com/wp-content/uploads/2020/02/Sesi%C3%B3n-R1_Inmaculada-Bonilla_ANQUILOGLOSIA.pdf

Asociación Española de Pediatría. Salud en familia. Anquiloglosia o lengua anclada. https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/anquiloglosia-o-lengua-anclada

Anquiloglosia a los 4 años. Elfrenillolingualcorto. https://elfrenillolingualcorto.com/anquiloglosia-a-los-4-anos/

Rehabilitación tras la Frenectomía: Ejercicios. Elfrenillolingualcorto. https://elfrenillolingualcorto.com/rehabilitacion-tras-la-frenectomia-ejercicios/

jueves, 6 de septiembre de 2012

LA PRÁCTICA RESPIRATORIA: EJERCICIOS

La práctica de ejercicios respiratorios es un factor común a todas las terapias de voz, ya sea durante la reeducación funcional de la voz hablada o voz cantada.

La finalidad de esta ejercitación es readaptar el mecanismo respiratorio del paciente, consiguiendo aumentar la amplitud, velocidad y silencio inspiratorio, además de un control consciente y preciso del soplo fonatorio.

En la actualidad los terapeutas vocales coincidimos en la importancia que la respiración tiene en relación a la voz. Su objetivo primordial es conseguir un mayor dominio y flexibilidad de los músculos respiratorios para favorecer así el control del soplo en el habla, logrando una producción vocal sin esfuerzos para la laringe.

Es frecuente observar en la práctica profesionales de la voz con una disminución significativa en su rendimiento vocal con consecuencias de lesiones laríngeas, cuyo factor causal obedece a una insuficiencia respiratoria.

La respiración y la relajación son dos principios fundamentales que deben ser adquiridos y empleados por aquellas personas que utilizan la voz para el ejercicio de su profesión u ocupación, aprendizaje que se consigue a través de un adecuado entrenamiento vocal con logopeda o fonoaudiólogo/a.


LA RESPIRACIÓN COSTODIAFRAGMÁTICA:

El tipo respiratorio costodiafragmático es el más requerido no solo para el habla sino para el canto.

Es la respiración utilizada con mayor asiduidad en rehabilitación vocal, en la que interviene la zona costal inferior y el diafragma que es el músculo inspiratorio por excelencia.

Durante la inspiración o toma de aire se podrá observar la expansión de costillas lateral y dorsal e igualmente la expansión frontal del abdomen.

Al espirar el paciente notará como retornan a su posición de reposo los músculos abdominales y también como se produce el cierre costal (cierre de costillas).

Para que el paciente perciba los movimientos costodiafragmáticos, le indicamos que coloque sus brazos en jarra con las manos abiertas a la altura de las últimas costillas, con los pulgares hacia atrás y los dedos restantes abiertos hacia delante presionando levemente la zona o masajeando.

El aprendizaje de la respiración será un proceso, a través del cual el paciente irá incorporando la técnica correcta y de forma progresiva durante las sesiones, siendo el logopeda una guía y modelo permanente de funcionalidad.

MECANISMO DE LA RESPIRACIÓN: INSPIRACIÓN Y ESPIRACIÓN


EJECUCIÓN:

Una vez aprendida la técnica respiratoria en sesión, se darán las siguientes instrucciones para que el paciente pueda practicar la respiración en su hogar:

En posición acostado o sentado con la espalda recta, se efectúa una inspiración suave por nariz dilatando sus alas y sin ruido o por boca entreabierta, retener el aire unos segundos (pausa) y espirar por la boca colocando labios en posición de /u/. Repetir el ejercicio durante 4-6 minutos.

Antes hice referencia al uso de las manos (durante las primeras sesiones) que favorecen la percepción de movilidad muscular, se pueden aflojar durante la inspiración mientras se produce la apertura de costillas y el descenso del diafragma.

Durante la espiración presionar suavemente con ambas manos mientras se percibe la reducción de la zona costodiafragmática-abdominal con la salida del aire.

Para evitar la hiperventilación que puede producir mareos y cefaleas, se recomienda no exceder los minutos de práctica y realizar los ejercicios 2 o 3 veces al día.

En ningún momento se puede elevar el tórax, los hombros, tensar la mandíbula o el cuello.

Durante el entrenamiento se observará la movilidad de los órganos fonoarticuladores y en caso de signos de tensión, se aplicarán técnicas de relajación y movilización en función de la alteración detectada en cada caso.

Los patrones habituales de tensión se suelen presentar a nivel de: lengua, mandíbula, entrecejo, hombros, adelantamiento cervical, extremidades contraídas, esfuerzo en el cuello que se manifiesta con ingurgitación de venas, etc.

La intervención de músculos respiratorios accesorios (rodean la zona laríngea) utilizados en forma compensatoria por el paciente en su habla, deberán ser valorados y según convenga minimizar o anular su acción.

En condiciones fisiológicas dichos músculos auxiliares de la respiración como por ejemplo, los músculos esternocleidomastoideos no intervienen en la fonación, por ende su activación y/o exceso de uso puede inducir a la instalación de patrones musculares de esfuerzo o patología vocal.

La ejercitación regular de este tipo respiratorio facilita la relajación corporal, ayuda a liberar tensiones y favorece el aprendizaje del soplo espiratorio para el habla con un mínimo de esfuerzo para la laringe.


EL SOPLO FONATORIO: EJERCICIOS

El soplo en el habla está determinado por un adecuado apoyo diafragmático y el control consciente (empuje suave) de la musculatura abdominal hacia adentro durante la fonación, liberando de tensión el cierre de cuerdas vocales y consiguiendo así una óptima función vocal.

En el artículo: LA RESPIRACIÓN EN LA TERAPIA DE VOZ explicaba los beneficios del apoyo diafragmático para lograr una correcta función de la laringe, evitando la excesiva tensión y esfuerzo muscular que puede conducir a patología laríngea.

Los ejercicios para mejorar el uso del soplo fonatorio durante las emisiones vocales, se pueden realizar en posición sentado o acostado en decúbito supino, postura que favorece la relajación muscular y es la que se recomienda al inicio de la reeducación.

Se pueden practicar frente a un espejo y se indican al paciente de la siguiente forma:

En posición de pie o acostado, realizar una inspiración por nariz silenciosa y dirigir el aire a la zona costodiafragmática, pausa breve, espiración con una /S/ pareja en forma continuada: SSSSSSS…

El mismo ejercicio en posición sentado, con la espalda libre y movimiento de balanceo suave de la cabeza, de derecha a izquierda para evitar tensiones cervicales.

Se puede repetir el primer ejercicio caminando, con movimientos de balanceo de brazos lentamente, mientras se produce la /S/ mantenida.


ENTRENAMIENTO:

Para instaurar la respiración costodiafragmática existen una variedad de ejercicios que se personalizan para cada paciente y requieren la supervisión del terapeuta.

La práctica se puede iniciar modificando los tiempos de la fase de inspiración y/o espiración. Estas variaciones de los tiempos respiratorios está encaminada a facilitar el manejo del aire durante el soplo fonatorio.

Se citan algunos ejemplos:

Inspirar lentamente por nariz-pausa-espirar (soplar) por la boca de manera lenta y regular.

Inspirar por nariz silenciosamente-pausa-espirar en 2 tiempos con soplo bucal.

Inspirar por nariz en 2 tiempos-pausa-espirar en 2 tiempos con soplo bucal.

Inspiración por nariz de forma silenciosa en 2 tiempos-pausa-espiración en 3, 4 y 5 tiempos con soplo bucal continuado y labios en /U/.

Inspiración por nariz silenciosa en 2, 3 y 4 tiempos-pausa-espiración en 4, 5, 6, 7… tiempos con soplo bucal continuado y labios en /U/.


VARIACIONES DE LA ESPIRACIÓN:

Se puede repetir la misma serie de ejercicios modificando la salida del aire, es decir, espirar con soplo nasal, espirar con diferentes sonidos: /S/, /F/, /CH/, /J/, /Y/...

Es importante recordar el empleo de las pausas y el ascenso regulado del diafragma controlado por la musculatura abdominal, para asegurar así una emisión libre de tensiones a nivel del esfínter glótico.

Para ejercitar el soplo espiratorio se pueden utilizar vocales sin sonidos (áfonas) de una en una y combinadas, también sílabas, palabras y frases áfonas. Esta dinámica favorecerá a posteriori el empleo del soplo fonatorio en el habla conversacional.

Entre una serie y otra se puede descansar unos minutos y dejar entrar el aire de forma suave a través de un bostezo que favorece la apertura buco-faríngea.

Es bien sabido que el bostezo realizado con frecuencia a lo largo del día, amplía y relaja la orofaringe y la supraglotis, mientras que los ejercicios con chistidos (sonido /ch/) activan la musculatura abdominal necesaria para el soplo fonatorio.

Se puede continuar ejercitando el soplo fonatorio de esta manera:

Inspirar rápido por nariz-pausa-espirar (soplar) por boca muy lentamente con labios en /U/.

Inspirar lentamente por nariz-pausa-espirar por boca rápidamente con labios en /U/.

Inspirar por nariz silenciosamente-pausa-espirar con sonido /CH/ manteniendo la intensidad hasta agotar el aire.

Ídem al ejercicio anterior con sonido /F/, /S/, /Y/, /J/ manteniendo la intensidad hasta agotar todo el aire.

Inspirar por nariz silenciosamente-pausa-espirar con sonido /CH/ e ir incrementando la intensidad de menor a mayor y viceversa (con otra inspiración).

Inspirar por nariz-pausa-espirar subiendo y bajando la intensidad (volumen) de la /S/ o /CH/: ssssSSSsssSSSSSSsssssssssssss hasta agotar el aire.


EJERCICIOS COMBINADOS:

Se pueden practicar ejercicios combinados de respiración y articulación, porque favorecen el inicio suave de la emisión, es decir, el ataque normal y permiten dosificar el flujo del aire en fonación.

Estarían indicados la espiración áfona con boca entreabierta y diferentes moldes vocálicos y las espiraciones sonorizadas con variaciones de tono e intensidad.

Por ejemplo, vocalizaciones en distintos tonos (2-3) junto al piano, emisión de sílabas, palabras (cortas y largas), etc.

Obviamente la creatividad del terapeuta es fundamental para adecuar los ejercicios en función de los requerimientos de cada paciente y en orden de complejidad creciente.

Las espiraciones se realizan manteniendo el apoyo diafragmático y la zona costal abierta, situación ideal y que evitará además el exceso de esfuerzo o tensión a nivel de cuerdas vocales.

Se describen algunos ejemplos:

Inspiración-pausa-espiración con vocales áfonas de una en una y también combinadas en grupos de 2-3-4-5 vocales.

Inspiración-pausa-espiración con sílabas áfonas.

Inspiración-pausa-espiración con palabras áfonas.

Inspiración-pausa-emisión de vocal sostenida en el mismo tono de una en una: UUUUU, OOOOO, AAAAA, EEEEE, IIIII.

Inspiración-pausa-emisión de grupos de vocales: 2, 3, 4, 5, etc.

Estos ejercicios son habituales en el entrenamiento vocal y el logopeda dispone de una extensa bibliografía que los describe ampliamente.

Nuestra misión con cada paciente será abordar las alteraciones funcionales que presente por su disfonía y entrenar su función respiratoria con el objetivo de optimizar la función vocal.


LA COORDINACIÓN FONORRESPIRATORIA:

Se inicia el trabajo con espiraciones áfonas y sonidos simples (vocales) y una vez que el paciente adquirió la coordinación aire-voz se agregan sílabas, palabras, frases…, hasta conseguir diferentes tipos de emisiones con un adecuado soporte respiratorio.

Para favorecer la coordinación fonorrespiratoria (respiración-voz) en el habla y emplear lo aprendido, se pueden usar series automáticas que representan un material variado y no requieren esfuerzo de memorización: contar números, repetir el abecedario, días de la semana, meses del año, etc.

Durante la ejercitación respiratoria se aconseja utilizar las inspiraciones nasales y habituar al paciente también a las inspiraciones por boca breves y con poca apertura oral, ya que son frecuentes en el habla conversacional y en el discurso por la velocidad del mismo.

Recordar que dichas tomas de aire durante las pausas del habla, se acompañarán con un leve desplazamiento abdominal que será el indicador del descenso del diafragma con la entrada del aire, de esta forma se mantiene relajada la parte alta del tórax y cuello, resultando en una fonación fluida y libre de tensiones musculares.


EL PROCESO DE AUTOMATIZACIÓN:

Para hacer efectiva esta dinámica respiratoria, lograr su automatización y su empleo en la vida diaria (generalización) se sugiere realizar los ejercicios diariamente y de forma progresiva para favorecer el dominio del soplo fonatorio y la coordinación aire-voz.

Durante este entrenamiento es fundamental controlar la relajación del cuello y los hombros con recursos visuales (espejo), balanceo suave de la cabeza, movimientos de brazos, marcha..., para garantizar una producción vocal sin tensión muscular laríngea.

Estos ejercicios de respiración son un factor común en las terapias de voz y cada persona los puede adaptar a sus necesidades particulares, recordando que NO CONSTITUYEN UN TRATAMIENTO. Por tanto, la intervención deberá ser planificada y supervisada por un terapeuta vocal (logopeda o fonoaudiólogo/a) en base al diagnóstico de cada paciente.


CONCLUSIONES:

El entrenamiento respiratorio durante la terapia de voz favorece la coordinación entre los músculos respiratorios, la actividad fonatoria y articulatoria.

Este proceso está encaminado a potenciar la funcionalidad de dichos grupos musculares, tarea que abordará el o la logopeda durante la intervención.

Emplear una técnica respiratoria adecuada con apoyo diafragmático sostenido para toda la emisión vocal, manteniendo cara, cuello y cuerpo relajados, facilita una aducción cordal sin tensión ni esfuerzo muscular laríngeo.

La práctica respiratoria y un adecuado uso de la voz, le ayudará a mantener la salud de su instrumento fonador y obtener eficacia en las comunicaciones.

Recuerde que una respiración eficiente le permitirá utilizar su voz al máximo rendimiento y con el mínimo esfuerzo, promoviendo una fonación fluida y preservando su laringe de lesiones o dolencias.

Una buena asistencia logopédica requiere de la titulación adecuada. La colegiación del logopeda garantiza unos estándares de calidad que vienen marcados por la formación regulada por la ley de ordenación de profesiones sanitarias.

Además, la colegiación también facilita al logopeda la contratación de un seguro de responsabilidad civil y garantiza el control deontológico de los logopedas por sus respectivos Colegios Profesionales.


Artículo publicado el 6 de septiembre de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Farías P. Ejercicios que restauran la función vocal. Observaciones clínicas. 1a ed. Buenos Aires: Ed. Akadia; 2007.

Behlau M. Rehabilitación vocal. En: García-Tapia R, Cobeta I, editores. Diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la voz. Madrid: Garsi; 1996. p. 339-54.

Segre R. Naidich S. Principios de Foniatría. Editorial Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina, 1981.

MANUAL MSD. Versión para público. Función que desempeña el diafragma en la respiración. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/multimedia/image/funci%C3%B3n-que-desempe%C3%B1a-el-diafragma-en-la-respiraci%C3%B3n

domingo, 17 de junio de 2012

LA RELAJACIÓN EN LA TERAPIA DE VOZ: EJERCICIOS

INTRODUCCIÓN:

La relajación realizada con fines terapéuticos constituye un auxilio en el entrenamiento vocal, cuyo objetivo primordial será ayudar a la persona a obtener un tono muscular óptimo para la fonación.

Si tenemos en cuenta que el mayor porcentaje de las disfonías poseen un componente de hiperfunción, será conveniente considerar diferentes técnicas que ayuden a normalizar el tono muscular laríngeo en aquellos trastornos que se caracterizan por un comportamiento de esfuerzo.

Esta hipertensión (tono muscular aumentado) se manifiesta a nivel de los músculos intrínsecos y extrínsecos de la laringe, generando al paciente una serie de molestias o dolores durante la fonación que son percibidas en diferentes zonas corporales, específicamente en cuello, hombros, faringe, laringe y mandíbula.

Los síntomas tensionales durante la producción vocal pueden ser audibles o visibles siendo los más frecuentes: ataque vocal duro, registro desplazado, intensidad aumentada, laringe elevada, rigidez en lengua y mandíbula, elevación de hombros, etc.

El consultante también, puede manifestar la siguiente sintomatología: dolor irradiado al oído, esternón o pecho, molestias al tragar, compresión en la zona de faringe y laringe, sobresalen venas del cuello o la frente durante la fonación, etc.

La relajación durante la terapia de voz se deberá comprender como la adquisición de un tono muscular apropiado y necesario para conseguir un proceso fonatorio eufónico (normal).


TÉCNICAS DE RELAJACIÓN:

La relajación empleada en la terapia vocal apunta a la disminución de la tensión muscular excesiva e innecesaria durante la fonación de forma consciente.

Durante el entrenamiento se suelen utilizar técnicas activas que persiguen la relajación a través del movimiento, en aquellas zonas vinculadas a la función vocal.

Se trata de una relajación dinámica y diferenciada por segmentos o zonas corporales que van a facilitar el control postural y muscular.

Esta relajación local y activa consta de una serie de movimientos que se efectúan con el cuello, hombros y los órganos que participan del proceso fonatorio: labios, lengua, paladar y mandíbula.

Se puede recurrir a la masoterapia (masaje con las manos) si las contracturas del cuello, hombros y faciales son intensas y antiguas, con el objetivo de ayudar al músculo aislado o al grupo muscular a su relajación.

La digitopuntura, vieja técnica oriental, es muy eficaz en este proceso realizada por manos expertas. También la fisioterapia ofrece distintos recursos en casos de contracturas dolorosas empleados por personal cualificado.

Farías (2007) se refiere a la relajación y coincide con Behlau (1995) en la evidencia de que un disfónico que abuse de su voz hablará mejor si está relajado, pero que la propuesta de técnicas de relajación global para tratar disfonías es simplista, inadecuada e ineficaz. La autora explica que la relajación que se busca no es absoluta sino un equilibrio de las tensiones musculares que intervendrán en el proceso de habla.


EL CONTROL MUSCULAR:

La producción normal (eufónica) de la voz no requiere de sobre-esfuerzos, ni tampoco de una relajación total de la musculatura corporal.

Behlau (1996) cita a Estill (1992) que se refiere a la fonación como un acto de gran trabajo muscular y de alto consumo energético, de ahí que hablar y relajar resultan incompatibles.

Una producción vocal equilibrada necesitará de la habilidad para dosificar el esfuerzo muscular de acuerdo a la intensidad y la frecuencia requerida, es decir, la persona deberá ser capaz de variar el esfuerzo para hablar en cada situación.

La relajación corporal no es una condición previa en la producción de la voz, sin embargo, cuando la tensión psicofísica alcanza la laringe será necesario reducir la hipertonía localizada, para conseguir de este modo un adecuado proceso fonatorio.

Las diferentes técnicas de relajación existentes, los masajes, la fisioterapia, etc., son paliativos del dolor, para evitar que el exceso de tensión y las contracturas reaparezcan será conveniente resolver el factor causal.

Igualmente, estarían recomendadas las actividades físicas moderadas, la natación, el yoga, etc., para contrarrestar los efectos del estrés, el descanso inadecuado y la vida agitada actual, factores que van a incidir de forma proporcional en la salud de la voz.

La tensión psicológica y la hipertonía muscular generalizada, crean una tendencia al desarrollo de estados hiperfuncionales de ciertas regiones del cuerpo, específicamente para la laringe. Una laringe hipertónica, también llamada laringe isométrica, produce una voz con flexibilidad dinámica limitada. Pero esto no significa que para obtener una buena voz haya que relajar toda la musculatura laríngea, sino permitir la instalación de una tonicidad adecuada para los grupos musculares en cuestión (Behlau, 1996).


RELAJACIÓN DEL CUELLO Y LOS HOMBROS:

Los ejercicios de relajación pueden variar, pero el objetivo final de todos es conseguir una vía vocal libre de excesiva tensión muscular y una laringe en la que dicho equilibrio permita la emisión eufónica de la voz.

Dentro de las diversas técnicas, la relajación diferencial es una de las más utilizadas porque aborda en concreto la parte del cuerpo o zona que esté más contraída y afecte a la normal producción vocal.

Luego de evaluar al paciente, la o el logopeda elegirá aquellos ejercicios o técnicas de relajación más apropiadas, considerando el diagnóstico, profesión, edad, etc.

Las nuevas pautas musculares se irán incorporando con la práctica y durante el tratamiento hasta transformarse en automatismos, encaminadas a reducir tensiones y uso muscular inadecuado durante la producción de la voz. Los ejercicios se indican al paciente de la siguiente manera...


EJERCICIOS DE CUELLO:

En posición sentada y con la espalda recta realizar un movimiento de tipo pendular con la cabeza, previa inclinación del mentón sobre el pecho.

Efectuar un estiramiento lateral del cuello intentando acercar la oreja a un hombro, regresar al centro y repetir hacia el otro hombro.

Con la cabeza en diagonal hacia el hombro derecho, efectuar un balanceo lento hacia abajo y arriba varias veces como dibujando una línea diagonal con la nariz.

Igual al anterior, con la cabeza en diagonal hacia el hombro izquierdo.

Girar la cabeza hacia la derecha mirando por encima del hombro, mantener la posición durante 5 segundos y regresar al centro.

Igual al anterior, esta vez girando la cabeza hacia el lado contrario.

Inclinar la cabeza hacia el pecho, mantener la posición 5 segundos y luego llevar la cabeza hacia atrás lentamente hasta mirar el techo, regresar al centro.


EJERCICIOS DE HOMBROS:

Elevar el hombro derecho y bajar, dejando caer el brazo.

Elevar el hombro izquierdo y bajar, dejando caer el brazo.

Elevamiento de hombros juntos, mantener arriba unos segundos y dejar caer ambos brazos.

Efectuar con ambos hombros un movimiento anteroposterior, sin elevar.

Repetir el ejercicio con cada hombro, manteniendo la columna recta y el cuello flojo.

Realizar una rotación completa con ambos hombros de adelante hacia atrás, lentamente.

Repetir la rotación de atrás hacia adelante, sin tensar el cuello ni la mandíbula.

Rotación completa de cada hombro hacia atrás y luego hacia adelante.


INDICACIONES PARA SU EJECUCIÓN:

Esta técnica de relajación diferencial basada en movimientos del cuello y los hombros, se enseña al paciente en sesión para que la ponga en práctica en su hogar.

Los ejercicios se realizarán con inspiración nasal y espiración por boca, unas 5 o 10 repeticiones de cada ejercicio, 1 o 2 veces al día y preferiblemente frente a un espejo para controlar la posición del resto del cuerpo.

Estos ejercicios de relajación diferencial se pueden practicar luego de la jornada laboral y serían ideales para las personas que utilizan su voz como herramienta primaria de trabajo (telefonistas, profesionales de magisterio, profesores, vendedores…).

Recordemos que la relajación es una actividad sumamente eficaz para ayudar al individuo a encontrar un tono muscular óptimo para la función vocal.


RELAJACIÓN DE LOS ÓRGANOS FONOARTICULATORIOS:

Los ejercicios con los fonoarticuladores le servirán al paciente para mejorar la movilidad y tonicidad que puede estar aumentada o disminuida, entrenándose el órgano o músculo que estuviese afectado con el objetivo de optimizar los movimientos articulatorios y fonatorios.

Debemos considerar que no todo paciente con alteración de la función vocal necesitará los mismos ejercicios, por lo tanto, la elección de la metodología de relajación en el entrenamiento de la voz dependerá del diagnóstico y los hábitos de cada persona.

A tal efecto, el o la logopeda empleará los ejercicios que considere oportunos según las necesidades de cada paciente, apelando a su creatividad y sentido común.

Se exponen a modo de ejemplo una selección de movimientos para trabajar de forma independiente cada articulador: lengua, labios, mandíbula (maxilar inferior) y el velo del paladar.

Estarían especialmente indicados en casos de tensión mandibular, retracción lingual, falta de movilidad labial; lingual; velar, etc.

Los ejercicios con la inclusión del bostezo se utilizan para estimular la elevación y descenso del paladar blando y también para abordar síntomas de tensión laríngea (disfonía hiperfuncional).


EJERCICIOS LINGUALES:

Llevar lengua hacia arriba, abajo, derecha e izquierda, estirando al máximo la raíz o base lingual.

Arquear la lengua en forma de un cucurucho, entrar y sacar de la boca manteniendo la forma.

Deslizar la punta de la lengua por todo el paladar hasta el velo, ida y vuelta manteniendo boca abierta.

Chasquear la lengua contra el paladar abriendo grande la boca y estirando el frenillo sublingual.

Sacar la lengua plana y ancha, introducir lentamente en la boca manteniendo la forma.

Girar la lengua dentro de la boca lentamente 3 veces hacia cada lado, manteniendo labios unidos.


EJERCICIOS LABIALES:

Repetir varias veces las vocales A-O-U sin mover la lengua.

Inspirar por nariz y hacer vibrar los labios.

Subir labios juntos hacia la nariz, mantener la posición unos segundos y relajar.

Inspirar y gesticular las 5 vocales áfonas (sin sonido) lentamente.

Cubrir todos los dientes con los labios manteniendo la boca abierta.

Proyectar labios hacia adelante y luego hacia atrás dibujando una sonrisa con labios juntos.


EJERCICIOS DEL VELO DEL PALADAR:

Realizar un bostezo con descenso lento de la mandíbula lengua plana y sin tensión en el suelo de la boca. Durante el bostezo la entrada de aire se realiza por boca y se envía a la zona costodiafragmática, de este modo se evitan las respiraciones de tipo altas.

Lengua relajada fuera de la boca, introducir lentamente mientras inspira (por boca) hasta ubicar la lengua en el suelo de la boca con la punta tocando los incisivos inferiores. Notar la elevación del velo del paladar como en el bostezo, dirigir el aire a la zona baja como en el ejercicio anterior.

Bostezar con la boca cerrada, manteniendo la lengua aplanada en el suelo de la boca y el ápice lingual contra los incisivos inferiores.

Efectuar una contracción prolongada del velo del paladar observando su elevación y luego relajar.

Manteniendo la boca abierta, inspirar por nariz y espirar por nariz.

Igual al anterior, expulsar el aire por la boca.

Inspirar por boca y espirar por la nariz.

Igual al anterior, espirar por la boca.


EJERCICIOS MANDIBULARES:

Abrir y cerrar la mandíbula con la lengua aplanada abajo, en distintos tiempos: Abrir lentamente y cerrar rápido. Abrir rápido y cerrar lentamente.

Desplazar la mandíbula hacia delante, sentir la tensión y relajar.

Igual al anterior pero con la boca cerrada.

Mascar liberando al máximo la mandíbula y moviendo la lengua dentro de la boca con exageración.

Realizar movimientos laterales de mandíbula con la lengua aplanada abajo y elevando el velo del paladar.


La mandíbula es el único hueso del cráneo que no es fijo; se une a la base craneal a través de la articulación bilateral que trabaja sinérgicamente. Esta articulación se denomina articulación temporomandibular (ATM).

Las alteraciones de la movilidad y tonicidad pueden interferir en la dinámica de la fonación, articulación y resonancia, p. ej.: una disfunción en la ATM.

Segre-Naidich (1981) hacen referencia a la disfunción mandibular, un trastorno frecuente entre los pacientes que reduce los movimientos del maxilar, el cual se detecta en el examen estomatognático realizado al paciente durante la evaluación, actuando en consecuencia según cada caso.

Los autores explican que consiste en un cuadro complejo de desequilibrio de la actividad muscular de la mandíbula. Esta disfunción se caracteriza por la tendencia a mantener apretada la mandíbula, a veces aun durante el sueño. Por tanto, el habla se realiza con la mandíbula apretada, una articulación pobre y desdibujada, con facies inexpresivas.

Como consecuencia de este problema, pueden darse otros trastornos: desviación de la mandíbula hacia un costado, lengua retraída y rígida, dolor facial, a veces en los músculos temporales y en el complejo de cuello y hombros.

Su persistencia puede ocasionar desgaste de piezas dentarias o desarrollo exagerado del músculo masetero (masticatorio) llegando a un estado patológico funcional conocido como bruxismo que requiere un enfoque multidisciplinar para su correcto abordaje. El bruxismo es el rechinamiento de dientes involuntario que se produce especialmente durante el sueño.

Durante la intervención, debiéramos considerar estas alteraciones funcionales porque suelen afectar la dicción, la resonancia y la coordinación fonorrespiratoria (aire-voz). A tal efecto, se adecuarán los masajes y ejercicios a través de técnicas dinámicas de relajación, procurando libertad en los movimientos y una fonación libre de tensiones que es el objetivo final de la actuación logopédica.


CONCLUSIONES:

La relajación será un auxilio al proceso terapéutico, por tanto, se emplearán aquellos ejercicios que faciliten una producción vocal adecuada, que se indican al paciente luego de la valoración y durante el tratamiento.

La relajación diferencial (movimientos de cuello y hombros) y los ejercicios con los órganos fonoarticuladores, se enseñan e indican al paciente según las necesidades diagnósticas, es decir, se personalizan para cada caso clínico.

La relajación se integra durante la reeducación con el objetivo de favorecer un tono muscular laríngeo óptimo para la fonación.

Nuestra tarea educativa será despertar en la persona la conciencia muscular y que sea capaz de reconocer el estado de relajación o tensión de cada zona, diferenciando la tensión útil de la contracción excesiva.

Es bien sabido que la voz es el reflejo de la personalidad y la tarjeta de presentación de cada individuo. Por tal motivo, un adecuado control tensional va a beneficiar el normal proceso fonatorio, evitando la disfonía por hipertensión que constituye la gran mayoría de los trastornos que llegan a la consulta de voz.


Artículo publicado el 17 de junio de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. Primera reimpresión, 2010.

Behlau, M. Rehabilitación vocal. En: García Tapia R. Cobeta Marco I.: Diagnóstico y Tratamiento de los trastornos de la voz. Ed. Garsi. Madrid, España. 1996.

Zambrana NTG. Lopes LD. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Editorial Masson. Barcelona, España. 3ª reimpresión, 2003.

Segre R. Naidich S. Principios de Foniatría. Editorial Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1981.