INTRODUCCIÓN:
Las disfunciones orofaciales pueden
aparecer a lo largo de toda la vida.
Sin embargo, las más frecuentes se presentan entre la población infantil. Aunque se pueden presentar de forma aislada,
por la relación entre las estructuras del Sistema Estomatognático (SE) pueden aparecer más de una de manera
conjunta y simultánea.
El
prefijo dis del latín “dis”
Indica negación o contrariedad.
Función que se realiza no a favor o
en la dirección esperable. A
las funciones ejecutadas por un sistema
disfuncional las denominamos disfunciones,
en este caso relativas al SE.
Sabemos
que las funciones orofaciales se desarrollan en la zona oral y cuando no se realizan de forma adecuada se
convierten en disfunciones, como el
caso que veremos en este artículo: DISFUNCIÓN DEGLUTORIA.
La
deglución es un proceso complejo en el que están involucrados aspectos anatómicos y fisiológicos.
Durante la deglución los alimentos son
propulsados desde la boca al estómago. Para ello se precisa de la
coordinación de movimientos voluntarios
(tiempo bucal) e involuntarios
(tiempo faringo-laringo-esofágico) (Arias, 1994 citado en Pastor Vera, 2008).
La
deglución no sólo tiene que ver con la alimentación, sino también con la deglución de saliva, acto
frecuente, tanto diurno como nocturno. La lengua es el órgano sensorial por
excelencia y esencial en las funciones de masticación, deglución y fonación.
La
lengua se caracteriza por el llamado
triple cierre bucal (Vera et al., 2004 citado en Pastor Vera, 2008). Este
triple cierre asegura un adecuado
crecimiento del macizo facial incluyendo los maxilares donde la lengua toma
apoyo en tres partes: uno anterior en la parte palatina cercana al cuello de
los incisivos, donde se apoya la punta de la lengua; el segundo corresponde a
la parte media del paladar duro que soporta la lengua; y un tercero en el cual
la base de la lengua toca el paladar blando.
Cuando
no se dan estas circunstancias el
desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones como lo explicaba en DISFUNCIONES OROFACIALES
En
el respirador oral se rompe el
equilibrio entre las estructuras, se altera el crecimiento de los maxilares y
se imposibilita la realización de una deglución
funcional (normal). Esta es una deglución
adaptada a la situación creada por la respiración oral que se conoce como deglución disfuncional o atípica.
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Fig.
39 Mordida abierta bilateral |
DEGLUCIÓN ATÍPICA VS DEGLUCIÓN MADURA:
Vemos
a continuación las diferencias entre la deglución
madura o adulta y la deglución atípica o disfunción deglutoria.
La disfunción deglutoria se caracteriza por una postura inadecuada de la lengua tanto en
reposo como durante la deglución de saliva, alimentos sólidos y líquidos.
La
deglución atípica es definida por Zambrana y Dalva (1998) como la presión
anterior o lateral contra las arcadas dentarias durante la deglución.
Los
arcos dentarios no están en contacto para permitir que la lengua se interponga
en el espacio dejado por los mismos, tanto en el sector anterior como en el
bilateral (Carrasco, 1993 citado en Pastor Vera, 2008) como se puede apreciar
en la figura 39: mordida abierta
bilateral.
Adamowsky
(1990) define la deglución atípica como todo movimiento compensatorio que se
desencadena por la inadecuada actividad lingual que pone en marcha el acto
deglutorio en la etapa bucal. Y considera
ejemplos de deglución atípica los
siguientes:
Deglución con interposición lingual
anterior.
Deglución con interposición lingual
posterior.
Deglución con succión de labios (ver Fig. 45).
Deglución con succión de carrillos.
Deglución con succión de lengua.
Deglución con apoyo en comisuras (ver Fig. 46).
Deglución con apoyo de incisivos
superiores sobre labio inferior
Deglución con apoyo en la parte
central de labios y contracción de la borla del mentón.
En los niños con deglución atípica es
frecuente encontrar características comunes (Peralta, 2001 citado en Pastor Vera, 2008):
Torpeza a la hora de realizar con
eficacia los movimientos deglutorios de delante hacia atrás.
El bolo alimenticio se arma contra los
incisivos.
Masticación en la zona anterior de la
boca y no con los molares produciendo un movimiento de succión más que de
masticación.
Maseteros laxos.
Durante la deglución se puede dar una
contracción labial de la borla, de las comisuras o un apoyo labial inferior en
incisivos.
Los labios no sirven de muro de
contracción por lo que suelen aparecer restos de alimentos y saliva en los
labios.
Participación mímica compensatoria:
movimientos de cabeza y cuello.
Es frecuente encontrar un paladar
ojival especialmente estrecho que dificulta la ubicación de la lengua
correctamente.
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Fig.
45 Deglución con succión de labio inferior |
Cuando surgen los primeros molares se inician los verdaderos movimientos masticatorios y comienza el aprendizaje de la deglución madura.
La
lengua se sitúa pegada al paladar duro por detrás de los incisivos superiores y
los labios se mantienen cerrados durante la masticación y la deglución para
evitar la pérdida del bolo alimenticio que es enviado a la faringe a través de
movimientos ondulatorios de la lengua.
Donato y Grandi (2006) describen
el patrón de deglutorio correcto:
Labios cerrados, sin esfuerzo.
Ápice lingual en rugas palatinas.
Dorso lingual contactando con parte
media del paladar.
Raíz o base lingual contactando con
paladar blando, descendiendo unos 45º aproximadamente para permitir el paso del
bolo, liquido o saliva.
No
se debe observar ningún movimiento cervical, labial, lingual, comisural, entre
otros, como mecanismo compensatorio en dicho acto deglutorio.
En
la deglución funcional o adulta la
lengua realiza el denominado “Triple cierre” y contacta con el paladar en el momento de deglutir, sin que existan
tensiones y/o fuerzas peribucales ni corporales compensatorias.
CAUSAS DE DISFUNCIÓN DEGLUTORIA:
Las causas que facilitan la permanencia de la
deglución con patrones infantiles pueden ser de
origen orgánico o funcional como lo explicaba en: DEGLUCIÓN ATÍPICA (Parte I): “ETIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS”
La respiración oral es uno de los
principales factores causales de disfunción deglutoria por la alta frecuencia
con la que se presenta en la primera infancia. La disfunción respiratoria ocasiona daños estructurales que
comprometen la función de deglución que al ser atípica, también crea daños
estructurales al no ejercer su función modeladora del paladar durante el
crecimiento, propiciando un maxilar estrecho con paladar ojival.
Existe
una clara relación entre la respiración oral y la disfunción deglutoria, sin embargo, otros factores también pueden impedir que
la función de deglutir se realice con normalidad:
HÁBITO
DE SUCCIÓN DIGITAL
FRENILLO
LINGUAL ALTERADO (FLA)
Tanto en la respiración oral como en
el hábito de succión de dedos y el FLA,
la lengua pierde el contacto con el paladar y se mantiene en posición baja, provocando maloclusión dental y
desequilibrios musculares que impiden que se pueda producir la deglución con
normalidad transformándose en una disfunción
deglutoria.
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Fig.
46 Deglución con apoyo en comisuras |
LOGOPEDIA: Terapia Miofuncional Orofacial
El
tratamiento de la disfunción deglutoria
se realiza a través de terapia
miofuncional, abordando la musculatura orofacial comprometida y las
funciones alteradas para
rehabilitar al paciente de forma integral.
El
tratamiento logopédico está enfocado hacia la
rehabilitación de la
disfunción deglutoria con el objetivo de evitar las
recidivas, sobre todo en los casos de las mordidas
abiertas que requieran Ortodoncia. El
tratamiento iniciado de forma precoz
permite en muchas ocasiones solucionar estas alteraciones sin necesidad de Ortodoncia.
Sabemos que una función alterada (deglución)
creará disfunciones en cascada que van a repercutir
de forma negativa en el desarrollo
orofacial y esquelético.
Dijimos antes que la deglución atípica o disfuncional se caracteriza por una postura lingual inadecuada en reposo y
durante el acto de tragar. La posición de la masa lingual se corregirá al enseñar al paciente el patrón muscular funcional o
deglución adulta. Será una condición previa que la respiración nasal esté establecida para lograr la instalación
del nuevo patrón deglutorio.
En el artículo DEGLUCION ATÍPICA (Parte II): “DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO” explicaba
que hay tres fases que son comunes a todo tratamiento logopédico y que Segovia (1988) denomina de concientización,
corrección y reforzamiento.
En
la práctica diaria es necesaria la intervención interdisciplinar: el ortodoncista trabajará la forma y el
logopeda la función (Zambrana, 1996ª citado en Pastor Vera, 2008). Sólo
trabajando en equipo se conseguirán resultados óptimos que faciliten al
paciente la normalización de sus
funciones y de su estructura anatómica, así como la estabilidad de ambas.
Desde la Logopedia se recomienda la intervención precoz ya que restablecer lo fisiológico no es una labor sencilla y
cuanto más tarde se inicie, más tiempo y
esfuerzo será necesario por parte del paciente y del equipo tratante.
LA REHABILITACIÓN:
La
evidencia recomienda iniciar el tratamiento lo antes posible. La fórmula que ofrece
los mejores resultados es la de prevención seguida de intervención temprana
si la disfunción se ha instalado.
La clave del éxito de la terapia miofuncional
orofacial está en una buena evaluación, en la que se establecen
correctamente los objetivos de trabajo personalizados según el diagnóstico.
También se debe tener en cuenta que es imprescindible la colaboración de la
familia y del propio paciente. Además, es necesario un trabajo constante e
intenso para revertir la sintomatología.
Finalmente, el éxito requiere la coordinación de
todos los profesionales implicados para poder realizar una planificación
esmerada del tratamiento logopédico en relación con otros tratamientos.
Los
ejercicios motores orales incluyen la estimulación sensorial y los movimientos
repetitivos (a
veces contra resistencia) dirigidos a la musculatura orofaríngea como los
labios, la lengua, la mandíbula, el paladar blando y la faringe, con el
objetivo de mejorar sus movimientos y fuerza.
Todos los ejercicios tienen como objetivo consolidar
una postura labial y lingual estable, funcional e integrada dentro de un
adecuado patrón de respiración nasal.
Se considera que el tratamiento puede finalizar
cuando la evaluación integral informa que el estado del paciente ha mejorado
en su grado de severidad.
Fig. 39, 45 y 46 tomadas de Pastor Vera (2008) Capítulo
2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta
y la deglución atípica. Citada en bibliografía.
CONCLUSIONES:
Las
disfunciones orofaciales (como la disfunción deglutoria) son un desequilibrio
de las funciones del SE y su manifestación y persistencia puede contribuir
a provocar, agravar y recidivar maloclusiones dentales. Ello dependerá
de su etiopatogenia, como así también de la tríada intensidad, duración y frecuencia de las disfunciones.
Las
disfunciones orofaciales y su repercusión en el órgano bucal y en el
bienestar general no se resuelven de forma espontánea, sino que, son
progresivas y pueden convertirse en crónicas; de ahí la importancia de ser
contempladas en todas las etapas de la vida desde la prevención o el
abordaje terapéutico.
En una disfunción deglutoria la lengua no realiza
el contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose
presiones anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución. A esta
disfunción durante el acto de tragar se la conoce como deglución disfuncional,
atípica o infantil.
El logopeda es el profesional sanitario competente
para la prevención, exploración, diagnóstico y tratamiento de las
disfunciones orofaciales, especialmente en las alteraciones de respiración,
succión, masticación y deglución.
Por todo lo que se ha
explicado, se puede afirmar que las
medidas preventivas y la actuación temprana en las disfunciones deglutorias con profesional sanitario, son un beneficio para la salud, el
bienestar y la calidad de vida del menor, adolescente o adulto.
GLOSARIO:
Deglución: Acción de tragar los
alimentos y la saliva.
Deglución
adulta, funcional o correcta: Deglución en la que la lengua realiza el denominado
“Triple cierre” y contacta con el paladar en el momento de deglutir, sin
observarse tensiones y/o fuerzas peribucales ni corporales compensatorias.
Deglución
disfuncional, atípica o infantil: Deglución en la que la lengua no realiza el
contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose presiones
anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución.
Evertido: Hacia fuera y abajo.
Frenillo
lingual:
Repliegue mucoso que fija en mayor o menor medida a la lengua al suelo bucal,
limitando su movilidad en los casos extremos.
Hábitos
anómalos-lesivos: En ortodoncia, actitudes que modifican las
posiciones de los dientes bien por presión muscular sobre los mismos (Ej.
succión del pulgar) o por ausencia o interacción con una función estimuladora
del desarrollo orofacial (Ej. Respiración oral).
Incompetencia
labial:
Falta de sellado o cierre labial que normalmente va acompañado de hipotonicidad
del labio superior e hipertonicidad del labio inferior.
Maloclusión: Problema ortodóntico u
ortognático que significa “mala mordida” y que incluye dientes apiñados,
ausentes, torcidos, adicionales o maxilares mal alineados. Posición incorrecta
de las superficies de mordida o de masticación de los dientes superiores e
inferiores.
Mordida
abierta:
Relación vertical anormal de los dientes, existiendo un espacio entre los
superiores e inferiores, sin producirse contacto. Puede ser anterior, lateral,
antero-lateral o completa. En inglés: open bite.
Succión
digital:
Hábito oral patológico que consiste en introducir y succionar un dedo
(habitualmente el pulgar) en la cavidad oral, lo que provoca una contracción
activa de la musculatura perioral y, a la larga, una deformación del paladar
duro.
BIBLIOGRAFÍA:
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posicionamientos y buenas prácticas en el ejercicio profesional de la
logopedia. 2ª edición revisada. Barcelona: Colegio de Logopedas de
Cataluña; 2026. https://www.clc.cat
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Vera, TV (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y
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Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón.
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común de lengua baja. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 2005,
25:121-7. https://www.sciencedirect.com/journal/revista-de-logopedia-foniatria-y-audiologia/vol/25/issue/3
Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial.
Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson.
Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
Segovia ML. Interrelaciones
entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed.
Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.


