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miércoles, 31 de julio de 2024

EL CUIDADO DE LA VOZ EN VERANO

INTRODUCCIÓN:

La voz de cada persona es única, singular, forma parte de su identidad y a través de la cual establece vínculos de comunicación oral a nivel social y laboral.

La voz tiene también una gran importancia en las relaciones personales, que se oiga y comprenda cada palabra que se emite es una necesidad básica en el diálogo con los demás.

La voz es el instrumento por excelencia de numerosas profesiones y ocupaciones que emplean la voz hablada: docente, teleoperador, profesor, actor, político, locutor, guía de turismo, monitor deportivo, vendedor, etc.

Todas estas personas con gran demanda de uso vocal, pueden desarrollar síntomas y patología laríngea durante el verano si realizan mal uso o abuso de la voz.

El cuidado de la voz debe ser una tarea ininterrumpida durante todo el año y no solo en verano, ya que los trastornos de la voz pueden generar un desorden en la comunicación y afectar la calidad de vida de niños y adultos.


VOZ NORMAL VS VOZ DISFÓNICA:

La voz normal es aquella voz que posee una función equilibrada entre los parámetros que la componen: atura tonal, intensidad, timbre y duración, según edad y sexo del hablante (Farías, 2007 citado en Farías, 2016).

La voz disfónica es aquella que posee una función desequilibrada entre los parámetros que la componen según edad y sexo del hablante1.

La fonación es una función tan incorporada en la vida cotidiana que solo cuando comienza a malograrse se reconoce su magnitud.

La producción de la voz es el resultado de la interacción de estructuras anatómicas y funciones que trabajan de forma coordinada. Cualquier inflamación, lesión o el abuso vocal, puede alterar o interrumpir el delicado mecanismo de producción de la voz.

La disfonía se define como toda alteración de la voz que modifique alguno o varios de los parámetros vocales: intensidad, tono, timbre y duración, generando disturbios en la comunicación. De tal manera el paciente que padece disfonía desarrolla un modelo vocal que se aleja de la norma vocal esperada para su edad y sexo1.

Es importante consultar con el médico otorrinolaringólogo (ORL) ante la presencia de disfonía o ronquera que no se cure en dos semanas2.

Dice Jackson-Menaldi (1992) La voz es sana en un cuerpo sano.

Es evidente que existe una necesidad real de prevenir los efectos que el verano pueda ocasionar sobre la salud en general y la voz en particular. Por lo tanto, evitar todas aquellas situaciones que pongan en riesgo la salud de la voz es indispensable para la rutina comunicativa de la persona.



EL VERANO:

El verano es la estación más calurosa del año en la cual gran parte de la población está expuesta a variaciones bruscas de temperatura y humedad.

Este cambio de condiciones, por el contraste entre los recintos cerrados con aire frío y las altas temperaturas del exterior, son las responsables de la aparición de faringitis y laringitis, así como alteraciones en la voz, advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL).

Las temperaturas cálidas de esta época y las infinitas horas de luz, incentivan las salidas donde se festeja y celebra como si no hubiese un mañana, fomentando el mal uso y el abuso vocal en personas de todas las edades.

Los efectos de estas conductas sobre las cuerdas vocales consisten en la aparición de un edema que aumenta su masa, y como consecuencia se altera la calidad vocal. El paciente, en respuesta a esta alteración de la voz, reacciona empleando otros comportamientos vocales para compensar el mecanismo vocal alterado, que van a empeorar la disfonía3.

El descontrol vacacional se observa sobre todo en adolescentes y jóvenes, aunque los menores no se libran de esta falta de orden por estar lógicamente de vacaciones.

Vigilar a los niños durante el juego. Los gritos desmesurados provocan nódulos4.

Los múltiples eventos musicales, deportivos, sociales, culturales, etc., activan y multiplican los enemigos de la voz como por ejemplo:

Trasnochar, uso excesivo de la voz, gritar, cantar (sin técnica), reír a carcajadas, hablar por encima del sonido ambiente (bar, festival, concierto…), cambios bruscos de temperatura y ambientes con humo o polvo.

También, son lesivos para la voz: fumar en exceso, abusar del alcohol y las bebidas con hielo, sueño insuficiente, hidratación inadecuada, agotamiento, etc.

Totalmente de acuerdo con Jackson-Menaldi (1992) en que el tabaco es dañino para la voz.

No fumar (el primer efecto que produce el fumar en el cuerpo es secar la mucosa que cubre las cuerdas vocales en la laringe y la tráquea)4.



LAS CONSECUENCIAS:

Las repercusiones de un trastorno vocal pueden malograr las vacaciones de verano, forzar al trabajador a solicitar una baja laboral, postergar paseos y salidas, anular reuniones y comidas, suprimir el uso del teléfono, etc.

Además, algunos síntomas y lesiones laríngeas obligan a consultar al ORL y la gran parte de las disfonías, requiere intervención logopédica para su remisión.

Según datos de la SEORL, en verano son comunes las consultas por faringitis y laringitis debido al uso excesivo del aire acondicionado.

Cuando hablamos de laringitis nos referimos a la parte baja de la garganta, que correspondería a la línea media del cuello, que es donde están las cuerdas vocales. Por ello, el síntoma más frecuente es el cambio en el tono vocal (disfonía)2.

En cambio, cuando hablamos de faringitis estamos hablando de una inflamación de la faringe, la parte alta de la garganta, que produce sensación de cuerpo extraño, dolor al tragar (odinofagia) o sensación de carraspeo2.


¿CÓMO PREVENIR LAS ALTERACIONES DE LA VOZ EN VERANO?

Consejos indispensables para mantener una garganta y voz sana durante el verano2:

  • Evitar esfuerzos vocales como gritar, hablar en ambientes ruidosos o conversaciones largas por teléfono.
  • Evitar el uso prolongado del aire acondicionado (especialmente para dormir) y los cambios bruscos de temperatura. Se aconseja no poner el aire a menos de 23-24ºC.
  • Tener cuidado con el aire acondicionado del coche. Este aire da muy de cerca y de manera directa, por tanto, si no tenemos cuidado, después de un viaje es muy común tener episodios de faringitis o laringitis.
  • Llevar a cabo una adecuada y constante hidratación, para hacer frente a la sequedad del ambiente.
  • Limitar el consumo de bebidas excesivamente frías y no fumar.



EL CUIDADO DE LA VOZ INFANTIL:

La población infantil también está expuesta a padecer alteraciones de la voz en verano y mayormente durante las olas de calor, por este motivo, una correcta hidratación es lo más conveniente.

Desde la Asociación Española de Pediatría5 recuerdan que el agua es la mejor bebida natural en todas las edades de la vida, ideal para cuando se tiene sed o para refrescarse.

Es necesaria por sí misma, cuando hace calor o se practican deportes, cuando se tiene fiebre, se está resfriado o enfermo.

Es un alimento básico y esencial, aunque no aporte energía ni vitaminas, se puede tomar con las comidas y fuera de ellas.

El agua fresca a 12-13ºC es la bebida ideal para reponer líquidos en los niños deportistas.



Siempre es preferible una adecuada hidratación basada en el agua, evitando las bebidas con hielo, los refrescos con cafeína y los zumos envasados.

Además, es muy saludable consumir fruta fresca lavada o pelada que aporta vitaminas y fibra.

Con respecto a los helados, un clásico del verano, se deben deshacer en la boca antes de ser tragados.


CONCLUSIONES:

El cuidado de la voz en verano es un requisito para que toda la familia pueda disfrutar del tiempo libre durante las vacaciones y los largos días de esta calurosa estación del año.

Más vale prevenir que curar dice Jackson-Menaldi (1992).

Ciertamente, hay que prevenir los efectos del abuso y mal uso vocal que se magnifican durante las vacaciones de verano, poniendo en riesgo a personas de todas las edades. Sus consecuencias afectan la comunicación oral y pueden dar lugar a lesiones benignas de la laringe como los nódulos vocales, pólipos, etc.

Nuestra misión como profesionales de la Logopedia es concienciar a la sociedad sobre la importancia de los cuidados de la voz durante todo el año, con énfasis en el verano.

Los ORL recomiendan evitar el uso prolongado del aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura, humedecer el ambiente con humidificadores y proteger la garganta.

Además, será preciso llevar a cabo una adecuada y constante hidratación, el seguimiento de una dieta equilibrada y medidas higiénicas habituales como el lavado de manos2.

El verano es para disfrutar al máximo cada día de la vida, de las ferias y fiestas, de los eventos socio-culturales, del ocio diurno y nocturno, de las reuniones y celebraciones con amigos, etc., sin descuidar la voz, porque una voz sana es muy importante para la calidad de vida de cada persona.



¿Necesitas consultar al logopeda para recibir información y orientación terapéutica?

Los logopedas son los profesionales sanitarios cualificados para intervenir los trastornos de la voz en pacientes de todas las edades: menores, adolescentes, jóvenes, adultos y 3ª edad.

Acude siempre a un/una logopeda titulada y colegiada ya que es garantía de profesionalidad.

La colegiación del logopeda garantiza unos estándares de calidad que vienen marcados por la formación regulada por la ley de ordenación de profesiones sanitarias.

Además, la colegiación facilita también al logopeda la contratación de un seguro de responsabilidad civil y asegura el control deontológico de los logopedas por sus respectivos Colegios Profesionales.

Por tanto, rechace y denuncie el intrusismo profesional de personas no autorizadas para el ejercicio de la Logopedia en el Colegio Oficial de Logopedas de su Comunidad Autónoma.

Marcela Alejandra Ayarza Madueño es Diplomada en Logopedia. Es miembro del Colegio Oficial de Logopedas de Andalucía con sede en la ciudad de Málaga y su número de colegiada es el 29/0779.

Es profesional sanitaria con más de 30 años de trayectoria en la atención directa de pacientes a lo largo del ciclo vital.

Si desea más información, puede clicar en CURRICULUM VITAE


GLOSARIO DE TÉRMINOS:

ABUSO VOCAL3:

Por «abuso vocal» se entiende que los mecanismos vocales se usan excesivamente en conductas no fonatorias, tales como el aclarado de la voz (carraspeo), la tos continua, la risa y el llanto; también se considera abuso vocal el fumar tabaco.

El abuso vocal se relaciona con una higiene vocal pobre e incluye cualquier hábito traumatizante en las cuerdas vocales, como se puede observar en actividades o conductas definidas: Chillar, gritar o aclamar. Hablar excesivamente. Uso frecuente del ataque glótico duro. Excesivo aclaramiento de la voz (carraspeo) y tos crónica.

MAL USO VOCAL3:

Por «mal uso vocal» se entiende la fonación excesiva o inadecuada, como cuando se utiliza exageradamente un ataque vocal duro, se habla con un tono vocal inapropiado, se habla muy alto o demasiado tiempo.

El mal uso vocal se define como un uso incorrecto del tono y de la intensidad en la producción de la voz.


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Farías, P. Guía clínica para el especialista en Laringe y Voz. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2016.
  2. Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) Área pacientes ¿Cómo cuidar la garganta en verano? Disponible en: https://seorl.net/como-cuidar-la-garganta-en-verano/
  3. Núñez F, Moreno A. Capítulo 27. Abuso y mal uso vocal. En: Cobeta I, Núñez F, Fernández S. PATOLOGÍA DE LA VOZ. 1ª ed. Marge Médica Books; 2013. pág. 489-499. Accesible en: https://seorl.net/ponencia-oficial/patologia-de-la-voz-2013/
  4. Jackson, Menaldi, C. La Voz Normal. Ed. Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 1992.
  5. Asociación Española de Pediatría (AEP) En Familia [en línea] Bebidas sanas para los niños. Disponible en: https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/bebidas-sanas-para-ninos

miércoles, 15 de junio de 2022

LA DISFONÍA INFANTIL: MEDIDAS PREVENTIVAS

INTRODUCCIÓN:

Los nódulos vocales son la más frecuente lesión adquirida de las cuerdas vocales en los niños de edad escolar. Se atribuye el desarrollo de estas lesiones nodulares a actividades relacionadas con abuso vocal1.

La disfonía infantil una vez instalada, obliga a realizar ciertas modificaciones de los hábitos vocales a nivel individual (paciente) y también a nivel familiar.

Los nódulos son lesiones inflamatorias benignas generalmente localizadas en la unión del tercio anterior con los dos tercios posteriores de las cuerdas vocales, donde se localiza la máxima amplitud de vibración de las cuerdas1.

Es imprescindible realizar una tarea eficaz de prevención encaminada a evitar la manifestación de la disfonía en la infancia. En este sentido, se impone la necesidad de ofrecer a las familias la información y los recursos necesarios para que puedan actuar antes que se origine el trastorno vocal en sus hijos.

Una vez formado el nódulo, la disfonía resultante confiere a la voz una calidad aérea, ronca y opaca, con una tendencia a los tonos bajos que está relacionada con la carga de masa que los nódulos ejercen sobre la cuerda vocal1.

En todo el proceso de prevención hay que destacar la importante labor que realizan el pediatra, el otorrinolaringólogo (ORL) y el logopeda.

Estos profesionales sanitarios suelen ser los primeros en detectar el problema vocal iniciando una valoración y/o un tratamiento reeducativo de la voz, según cada caso.

Los niños con un trastorno vocal no deben ser remitidos para tratamiento de reeducación vocal sin una exploración endoscópica cuidadosa de la laringe1.

Recordemos que el hallazgo laringológico más frecuente son nódulos cordales. La etiología más frecuente es el abuso vocal y el tratamiento de elección es la reeducación vocal2.

La/el logopeda es el profesional sanitario habilitado para valorar e intervenir los problemas de la voz en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento hasta la tercera edad.

La reeducación de la voz será la única opción terapéutica cuando la disfonía esté instalada (tratamiento conservador).

Para indicar una fonomicrocirugía en la infancia, se considera que la edad óptima para la intervención es entre los 9 y los 11 años1.



LA DISFONÍA INFANTIL:

La disfonía en la población infantil es un diagnóstico habitual en la consulta de Logopedia, relacionado principalmente con el mal uso o el abuso de la voz.

Los trastornos vocales en la población pediátrica siempre sugieren la existencia de anomalías en la estructura, la función o el desarrollo. Aunque las causas de los problemas de la voz existen en un continuo, con las orgánicas en un extremo y las funcionales en el otro, pueden observarse cambios patológicos como consecuencia de un uso inapropiado del mecanismo vocal1.

Suele aparecer con ocasión de una alteración transitoria de la laringe (laringitis viral) durante la cual el niño no ha respetado la moderación vocal pertinente, otras veces tras una amigdalectomía, el niño puede verse obligado a un comportamiento de sobreesfuerzo vocal, etc3.

La disfonía en la infancia se puede presentar aislada o asociada a otros problemas de comunicación, como retrasos en el desarrollo del lenguaje, problemas de aprendizaje, trastornos de la audición y de la articulación1.

Es importante considerar la disfonía como una problemática multicausal en la cual intervienen factores relacionados con el entorno socio-comunicativo del niño, su personalidad, la presencia de factores predisponentes, y posibles circunstancias desencadenantes3.

Recordemos que la voz es un índice del bienestar físico y emocional. Una disfonía en un niño constituye un síntoma en la mayoría de los casos2.

La voz para el niño es una forma de expresión emocional. Su mundo está lleno de gritos y chillidos, que suelen superar en extensión e intensidad a la voz habitual3.

La cronicidad de la disfonía infantil también afecta negativamente a la calidad de vida, con sentimientos de enfado, vergüenza, tristeza e incluso aislamiento social1.

Las características generales de los niños con nódulos vocales son las siguientes:

Son niños extrovertidos, muy conversadores, realizan juegos vocales abusivos, hablan por encima del sonido ambiental, gritan mucho y de forma habitual, necesitan con frecuencia llamar la atención, son impulsivos, ansiosos, etc.

La característica más notable de la voz infantil es el cambio del tono, que va disminuyendo progresivamente durante la infancia y la adolescencia tanto en los niños como en las niñas1.

En el hogar se deberá prestar atención a los síntomas y signos de alarma que los menores puedan manifestar como por ejemplo: carraspeo, esfuerzo vocal, pérdida de voz, etc., como lo explicaba en el artículo: LAS DISFONÍAS INFANTILES: ETIOLOGÍA. SINTOMATOLOGÍA. TRATAMIENTO



¿CÓMO PREVENIR LA DISFONÍA INFANTIL?

Para prevenir la disfonía infantil es preciso identificar y luego eliminar los hábitos vocales inapropiados: gritar, vociferar, dar alaridos, carraspear, toser, hablar rápido o no articular, utilizar un tono inadecuado, etc.

Las características vocales y conductas inadecuadas de fácil observación son:

La degradación progresiva de la voz, ronquera, proyección vocal forzada, molestias y dolor al hablar, cansancio vocal, carraspera crónica, empeoramiento después de la actividad física, afonía (ausencia de voz) etc.

En ocasiones la participación en coros infantiles, comedias musicales, teatro, doblajes, etc., obliga al uso profesional de la voz sin estar preparados para dichas actividades. En estos casos, se aconseja consultar al ORL para comprobar que gozan de buena salud vocal.

En general, la prevención e higiene vocal en los niños tiende a conseguir una correcta emisión vocal y potenciar al máximo las cualidades de cada niño/a en este ámbito. Los malos hábitos fonatorios son los que “instauran la disfonía lentamente”. Es muy importante una tarea eficaz de prevención3.

Es bien sabido que los niños disfónicos son grandes imitadores de los comportamientos de sus padres. Esta información se recoge durante la anamnesis al preguntar a la familia qué hábitos de higiene vocal tienen en el hogar, ya que es fundamental conocer las causas que originaron la disfonía.

Por tanto, determinar los factores causales del origen y mantenimiento del trastorno vocal será una prioridad para el logopeda a la hora de abordar la problemática vocal de forma integral.

Cuando un niño tiene una disfonía la primera forma de actuar es eliminando los factores de riesgo que han producido un mantenimiento de la disfonía. Los más importantes son3:

  • El control de los chillidos, enseñar a observar cuanto y cuando chilla. El objetivo final no será que no chille, sino disminuir la cantidad de chillidos y enseñar a chillar.
  • La lubrificación, mediante maniobras de hidratación local y general.
  • El control de sus conflictos emocionales: moderación en las respuestas coléricas, enseñar a autocontrolarse.


La educación familiar en relación a las medidas preventivas y de higiene de la voz, es la clave para evitar la disfonía en los niños de edad escolar.

Los padres y aquellos profesionales que trabajan con menores deberán estar atentos a la sintomatología presente para poder sugerir una valoración con el ORL o la logopeda. El objetivo será recibir información y un diagnóstico laríngeo que oriente acerca de los pasos a seguir.

Por norma general la secuencia es la que sigue: detección temprana, diagnóstico ORL y tratamiento en el campo vocal con logopeda/fonoaudióloga si existe una disfonía.

La detección temprana de los trastornos de la voz y la actuación preventiva es de gran valor, porque cuanto más temprano se eduque la conducta vocal de un niño, menos probabilidad tendrá de contraer lesiones laríngeas.

Por todos estos motivos, es fundamental dar a conocer cuáles son los cuidados de la voz para que ya desde pequeños sepan cómo proteger sus cuerdas vocales.


CONSEJOS PARA CUIDAR LA VOZ EN EL HOGAR:


Procurar una hidratación adecuada: beber agua en abundancia, evitar las bebidas con hielo y los refrescos con cafeína. Si comen helado que lo deshagan en la boca antes de ser tragado.

Incrementar la humedad en el entorno familiar para evitar los medios secos y caldeados originados en invierno por la calefacción y en verano por el aire acondicionado. Impedir los cambios bruscos de temperatura3.

Modificar hábitos: hablar por encima del sonido ambiente (TV, electrodoméstico en funcionamiento) o en sitios muy ruidosos porque obliga a forzar y elevar la voz para ser escuchado.

Supervisar la higiene bucodental visitando con regularidad al dentista, habituar al niño a cepillarse los dientes después de las comidas con pasta dentífrica fluorada y controlar el consumo de azúcar dentro de los márgenes de una alimentación equilibrada3.

Instaurar el hábito de la respiración nasal: mantener la nariz limpia y permeable para favorecer la respiración nasal diurna y nocturna.

Proporcionar al niño un sueño regular y estable. El niño necesita dormir un mínimo de 10-12 horas diarias para mantener su equilibrio físico y psíquico3.

Evitar la imitación de voces y juegos: no es conveniente imitar sonidos guturales ni roncos, juegos de asustar gritando, reír con intensidad, etc.

No hablar de forma acalorada ni precipitada delante del niño. Ese es un modelo inadecuado y perjudicial para su voz3.

Respirar antes de hablar: aprender a coordinar la respiración y la fonación evitando agotar todo el aire al hablar hasta el punto que se noten las venas del cuello.

Prescindir de las moquetas (sean sintéticas o no) en las habitaciones; éstas retienen un gran número de alérgenos3.

Escuchar al niño cuando habla para que no tenga que gritar para llamar la atención del adulto. Respetar los turnos de palabra y ofrecer el tiempo necesario para que se pueda expresar a su propio ritmo.



CONCLUSIONES:

La disfonía infantil relacionada con el abuso vocal no es una enfermedad vital, por lo que su derivación para recibir tratamiento se basa en cómo afecta el trastorno a los ámbitos sociales y psicológicos, y al desarrollo global del niño1.

Dependiendo de sus características y tiempo de evolución, la disfonía puede interferir de manera negativa en la calidad de vida del menor y en sus relaciones sociales.

En este sentido, conocer las medidas de prevención de la disfonía infantil es un tema de interés para madres y padres, para que sean capaces de actuar antes que se produzca el trastorno de la voz.

El diagnóstico laríngeo más habitual son los nódulos vocales relacionado con actividades donde predomina el abuso vocal.

Por ello, para prevenir la disfonía infantil es indispensable evitar los hábitos de mal uso y abuso vocal que son el origen de la disfonía en la mayoría de los casos.

Como se ha comentado a lo largo de este artículo, los primeros síntomas de alteración vocal o una disfonía ya instalada, deben orientar a la familia para comenzar a eliminar aquellos factores de riesgo para la voz.

Solicitar información y asesoramiento profesional al logopeda siempre es tranquilizador para toda la familia y ayuda a resolver dudas acerca de la intervención.

La terapia de voz realizada por el logopeda estará encaminada a restablecer la salud de la voz y evitar la reaparición de la disfonía.

Recordemos que el logopeda es un profesional sanitario y la persona idónea para reeducar o rehabilitar los trastornos de la voz en la población infantil.


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Núñez F., Morato M. Capítulo 16: Disfonía infantil. En: Cobeta I, Núñez F, Fernández S, editores. PATOLOGÍA DE LA VOZ. Ponencia Oficial de la SEORL-PCF. 1ª ed. Marge Médica Books; 2013. p. 295-304. Disponible en: https://seorl.net/PDF/ponencias%20oficiales/2013%20Patolog%C3%ADa%20de%20la%20voz.pdf
  2. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Editorial Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.
  3. Molina Hurtado MT, Fernández González S, Vázquez de la Iglesia F, Urra Barandiarán A. Voz del niño. REV MED UNIV NAVARRA/VOL 50, Nº 3, 2006, p. 31-43. Disponible en: https://dadun.unav.edu/bitstream/10171/35894/1/pdf.pdf

jueves, 10 de enero de 2013

LAS DISFONÍAS INFANTILES: ETIOLOGÍA. SINTOMATOLOGÍA. TRATAMIENTO

INTRODUCCIÓN:

La disfonía infantil es un diagnóstico frecuente en la práctica logopédica, generado en su gran mayoría a partir del uso incorrecto de la voz o el abuso vocal.

Las disfonías infantiles son trastornos de la voz que afectan a niños y niñas en edades comprendidas entre los 6 y 10 años hasta la edad puberal. Afectan a casi la mitad de los niños en edad escolar. Generalmente estos trastornos no son severos y no suelen suponer la pérdida completa de la voz de manera prolongada o permanente1.

Estas alteraciones de la voz en la infancia son cuadros benignos que responden satisfactoriamente a la terapia vocal (Logopedia).

En líneas generales, son pacientes que llegan a la consulta por derivación del pediatra, otorrinolaringólogo (ORL) o el centro educativo, donde el trastorno vocal en clase se hace evidente.

En ocasiones son los padres quienes preocupados por la ronquera constante, la fatiga vocal y el dolor al hablar referido por sus hijos, efectúan la consulta al logopeda. En estos casos, se remite el paciente a ORL solicitando un informe del diagnóstico laríngeo que es un dato imprescindible para el abordaje terapéutico posterior.


ETIOLOGÍA:

Las disfonías infantiles pueden ser de etiología orgánica, funcional o mixta, siendo la funcional la causa más habitual. Si se acompaña de disnea, estridor y/o disfagia se buscará la causa orgánica2.

El abuso y el mal uso de la voz son las causas más frecuentes de la disfonía en la población infantil.

Aunque la causa funcional es la más común, algunas disfonías comienzan siendo funcionales y a través del tiempo se manifiestan las lesiones, debido a la continuidad del mal uso o abuso vocal del menor.

Esta nueva situación modificará el diagnóstico que pasará de ser una disfonía funcional (sin lesión cordal) a una disfonía mixta u orgánicofuncional, donde los nódulos vocales son el hallazgo laringológico más frecuente.

Muchas veces el mecanismo de sobreesfuerzo vocal y sobrecarga funcional constante, puede llegar a provocar lesiones en las cuerdas vocales. Entre estos trastornos podemos considerar los nódulos vocales, con una incidencia en la población infantil entre el 50% y el 70% de casos, según diferentes estudios1.

La etiología más frecuente es el abuso vocal. Los factores que lo predisponen son2:

Niños hiperactivos, contexto familiar hiperactivo con padres ansiosos, comunicación por medio de gritos, padres disfónicos (imitación de patrones), tendencia del niño a presentar cuadros ORL (otitis, faringitis, etc.,), cirugías previas (adenoides, amígdalas, nódulos, etc.), deficiencias auditivas.

Las disfonías infantiles suelen aparecer con ocasión de una alteración transitoria de la laringe (laringitis viral) durante la cual el niño no ha respetado la moderación vocal pertinente, otras veces tras una amigdalectomía, el niño puede verse obligado a un comportamiento de sobreesfuerzo vocal, etc.1.



La imagen corresponde a la Figura 2. Nódulos vocales en una niña de siete años. REV MED UNIV NAVARRA1. Citada en bibliografía.


SINTOMATOLOGÍA:

Es habitual observar en la consulta y en la vida diaria como ciertos niños son incapaces de emplear un volumen de conversación. Sus producciones vocales son la comunicación a intensidad elevada o los gritos, como por ejemplo:

Juegos a través de gritos, concurso de gritos, hablar por encima del sonido del ambiente (máquinas en funcionamiento, música, TV), reír y llorar a los gritos, etc.

Estas son las conductas vocales de nuestros pacientes que, en ocasiones, cuesta comprender durante el interrogatorio debido a la ronquera crónica que padecen.

Recordemos que toda disfonía es un síntoma, por tanto, en los niños una voz agravada (disfónica) se considera anormal o fuera de la norma, siendo su opuesto la voz aguda que sería un índice de normalidad, tanto en las niñas como en los niños.

Las características vocales son2:

Voz ronca, áspera, aireada, golpes glóticos, respiración audible, fatiga vocal, incoordinación fono-respiro-articulatoria, una extensión tonal acortada (4 o 5 tonos) y desplaza hacia los graves.

Los gritos son excesivos en relación a las posibilidades de la laringe infantil y exigen una tensión exagerada de toda la musculatura1, lo que predispone a la instalación de la disfonía.

La evolución no siempre es la misma, algunas laringes son más resistentes a la prueba del tiempo, y a pesar de su maltrato, unas pueden mantener una disfonía sin alteración de los pliegues vocales, y otras padecen una disfonía con alteraciones importantes1.

El niño a través de su disfonía está expresando el mal uso que hace de su voz, manifiesta una inhabilidad fonatoria, un sobreesfuerzo, una hiperfunción que afecta a la musculatura de la laringe, acciones que serán modificadas en el transcurso de la reeducación.

En los colegios, podemos observar en los niños ataques vocales bruscos, golpes de glotis, risas y llantos muy intensos, restricción mandibular en la articulación de la palabra, respiración torácica alta o clavicular, inspiración bucal, fonación invertida o inspirada, consumo de aire residual hablando hasta quedarse sin aliento, rigidez en cuello, venas ingurgitadas, chillidos incontrolados, ritmos de habla incontrolados y rápidos, uso de tonos e intensidades desmedidas, vicios posturales y dientes apretados, etc1.


TRATAMIENTO:

El tratamiento de elección es la reeducación vocal, descartándose la cirugía por dos motivos esenciales: la etiología de la lesión (mal uso) y la labilidad de una laringe en desarrollo2.

La intervención logopédica se llevará a cabo mediante una terapia de voz más un programa de higiene vocal personalizado según los hábitos del niño.

En ocasiones los nódulos remiten durante la pubertad (período mutacional) no obstante, se deberá considerar la actuación logopédica a fin de modificar los patrones vocales abusivos y erróneos que dieron origen a las lesiones. El objetivo de la intervención será evitar las recidivas, es decir, la reaparición de las lesiones en el futuro.

Los nódulos vocales se pueden acompañar de insuficiencia velofaríngea que requiere de ejercicios específicos, al igual que la posible deglución atípica, respiración bucal y ceceo2.

Con frecuencia las disfonías infantiles no son detectadas en el ámbito familiar, a veces discretas alteraciones de la voz no alarman a los padres, sobretodo en entornos familiares donde la madre o el padre hablan con gran intensidad, o si alguno presenta una voz disfónica1.

Cuando la disfonía se descubre en el centro educativo, suele ser el docente/tutor (concienciado con la importancia de cuidar la voz) quien orienta a la familia sobre la problemática hallada y la conveniencia de consultar al ORL y/o al logopeda.

El niño deberá conocer las posibilidades que le brinda su instrumento fonador para hablar en un volumen conversacional. Como terapeutas, le ofreceremos las herramientas necesarias para lograr este objetivo mediante el entrenamiento vocal (Logopedia).

Se trata en definitiva de reeducar la voz de un niño de forma integral, dentro de un contexto familiar, educativo y social.



LA TERAPIA VOCAL:

La reeducación de la voz es el tratamiento indicado en los casos de disfonías infantiles y puberales, encaminado a modificar y eliminar los usos vocales inadecuados o abusivos.

Tanto en el diagnóstico de esbozos nodulares como de nódulos, la terapia vocal se aplicará para lograr la remisión de las lesiones y la modificación del mal uso de la voz.

Una de las primeras orientaciones para la educación y reeducación vocal comienza con la identificación y eliminación de hábitos vocales inapropiados1.

La intervención se realizará a través del juego y siguiendo las mismas pautas reeducativas que en una disfonía adulta: función de respiración, relajación y proyección de la voz, planificando un tratamiento personalizado.

Se integrarán en la terapia las indicaciones de higiene vocal que por tratarse de niños tendrán mayor flexibilidad.

La intervención de los diferentes parámetros acústicos de la voz: intensidad, altura o tono, timbre y duración se hará desde un universo lúdico.

El entrenamiento vocal se llevará a cabo mediante ejercicios de vocalización, por ejemplo: glissandos ascendentes y descendentes comenzando con las vocales de menor complejidad (u-o), utilizando diferentes actividades gráficas y de juego, según la edad del paciente.

Se buscará el canal más adecuado para llegar al niño, los que estudian canto pueden vocalizar directamente pero los que no lo hacen podrán desinhibirse a través del juego2.

Para que el tratamiento sea efectivo se formará un equipo en el que intervengan el otorrinolaringólogo, los padres, el profesor del aula y el logopeda1.

El interés, la motivación y la decisión del niño por iniciar la reeducación vocal, serán factores determinantes para que la terapia sea exitosa.

La duración del tratamiento no es fija, pero hay que considerar que intervenciones demasiado largas no son efectivas y promueven su abandono.


CONCLUSIONES:

Las disfonías infantiles son cuadros habituales en la clínica diaria que afectan a menores de ambos sexos y se prolonga hasta la pubertad.

La etiología puede ser orgánica, mixta o funcional, siendo la más común la causa funcional.

El abuso vocal es la causa más frecuente de este trastorno de la voz en la población infantil.

Dado que el origen es una mala función del comportamiento vocal, además de recurrir al tratamiento farmacológico o en algunos casos a la cirugía, será imprescindible realizar tratamiento reeducativo o vocal1.

En la salud vocal de los menores la prevención es un trabajo de todos, especialmente del núcleo familiar, los pediatras y educadores.

Como medida preventiva y educativa se sugiere implementar nuevos modelos de comunicación y escucha activa dentro del grupo familiar, para evitar que se mantengan los hábitos de mal uso y abuso vocal presentes en la génesis de la disfonía.

La actuación más efectiva es la prevención, la educación de la voz y la higiene vocal para evitar el desarrollo de trastornos de la voz y lesiones en la laringe de los niños.


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Molina Hurtado MT, Fernández González S, Vázquez de la Iglesia F, Urra Barandiarán A. Voz del niño. REV MED UNIV NAVARRA/VOL 50, Nº 3, 2006, p. 31-43. Disponible en: https://dadun.unav.edu/bitstream/10171/35894/1/pdf.pdf
  2. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.