jueves, 3 de septiembre de 2026

DISFUNCIÓN DEGLUTORIA

INTRODUCCIÓN:

Las disfunciones orofaciales pueden aparecer a lo largo de toda la vida. Sin embargo, las más frecuentes se presentan entre la población infantil. Aunque se pueden presentar de forma aislada, por la relación entre las estructuras del Sistema Estomatognático (SE) pueden aparecer más de una de manera conjunta y simultánea.

El prefijo dis del latín “dis” Indica negación o contrariedad. Función que se realiza no a favor o en la dirección esperable. A las funciones ejecutadas por un sistema disfuncional las denominamos disfunciones, en este caso relativas al SE.

Sabemos que las funciones orofaciales se desarrollan en la zona oral y cuando no se realizan de forma adecuada se convierten en disfunciones, como el caso que veremos en este artículo: DISFUNCIÓN DEGLUTORIA.

La deglución es un proceso complejo en el que están involucrados aspectos anatómicos y fisiológicos. Durante la deglución los alimentos son propulsados desde la boca al estómago. Para ello se precisa de la coordinación de movimientos voluntarios (tiempo bucal) e involuntarios (tiempo faringo-laringo-esofágico) (Arias, 1994 citado en Pastor Vera, 2008).

La deglución no sólo tiene que ver con la alimentación, sino también con la deglución de saliva, acto frecuente, tanto diurno como nocturno. La lengua es el órgano sensorial por excelencia y esencial en las funciones de masticación, deglución y fonación.

La lengua se caracteriza por el llamado triple cierre bucal (Vera et al., 2004 citado en Pastor Vera, 2008). Este triple cierre asegura un adecuado crecimiento del macizo facial incluyendo los maxilares donde la lengua toma apoyo en tres partes: uno anterior en la parte palatina cercana al cuello de los incisivos, donde se apoya la punta de la lengua; el segundo corresponde a la parte media del paladar duro que soporta la lengua; y un tercero en el cual la base de la lengua toca el paladar blando.

Cuando no se dan estas circunstancias el desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones como lo explicaba en DISFUNCIONES OROFACIALES

En el respirador oral se rompe el equilibrio entre las estructuras, se altera el crecimiento de los maxilares y se imposibilita la realización de una deglución funcional (normal). Esta es una deglución adaptada a la situación creada por la respiración oral que se conoce como deglución disfuncional o atípica.


Fig. 39 Mordida abierta bilateral


DEGLUCIÓN ATÍPICA VS DEGLUCIÓN MADURA:

Vemos a continuación las diferencias entre la deglución madura o adulta y la deglución atípica o disfunción deglutoria.

La disfunción deglutoria se caracteriza por una postura inadecuada de la lengua tanto en reposo como durante la deglución de saliva, alimentos sólidos y líquidos.

La deglución atípica es definida por Zambrana y Dalva (1998) como la presión anterior o lateral contra las arcadas dentarias durante la deglución.

Los arcos dentarios no están en contacto para permitir que la lengua se interponga en el espacio dejado por los mismos, tanto en el sector anterior como en el bilateral (Carrasco, 1993 citado en Pastor Vera, 2008) como se puede apreciar en la figura 39: mordida abierta bilateral.

Adamowsky (1990) define la deglución atípica como todo movimiento compensatorio que se desencadena por la inadecuada actividad lingual que pone en marcha el acto deglutorio en la etapa bucal. Y considera ejemplos de deglución atípica los siguientes:

Deglución con interposición lingual anterior.

Deglución con interposición lingual posterior.

Deglución con succión de labios (ver Fig. 45).

Deglución con succión de carrillos.

Deglución con succión de lengua.

Deglución con apoyo en comisuras (ver Fig. 46).

Deglución con apoyo de incisivos superiores sobre labio inferior

Deglución con apoyo en la parte central de labios y contracción de la borla del mentón.

En los niños con deglución atípica es frecuente encontrar características comunes (Peralta, 2001 citado en Pastor Vera, 2008):

Torpeza a la hora de realizar con eficacia los movimientos deglutorios de delante hacia atrás.

El bolo alimenticio se arma contra los incisivos.

Masticación en la zona anterior de la boca y no con los molares produciendo un movimiento de succión más que de masticación.

Maseteros laxos.

Durante la deglución se puede dar una contracción labial de la borla, de las comisuras o un apoyo labial inferior en incisivos.

Los labios no sirven de muro de contracción por lo que suelen aparecer restos de alimentos y saliva en los labios.

Participación mímica compensatoria: movimientos de cabeza y cuello.

Es frecuente encontrar un paladar ojival especialmente estrecho que dificulta la ubicación de la lengua correctamente.


Fig. 45 Deglución con succión de labio inferior


Cuando surgen los primeros molares se inician los verdaderos movimientos masticatorios y comienza el aprendizaje de la deglución madura.

La lengua se sitúa pegada al paladar duro por detrás de los incisivos superiores y los labios se mantienen cerrados durante la masticación y la deglución para evitar la pérdida del bolo alimenticio que es enviado a la faringe a través de movimientos ondulatorios de la lengua.

Donato y Grandi (2006) describen el patrón de deglutorio correcto:

Labios cerrados, sin esfuerzo.

Ápice lingual en rugas palatinas.

Dorso lingual contactando con parte media del paladar.

Raíz o base lingual contactando con paladar blando, descendiendo unos 45º aproximadamente para permitir el paso del bolo, liquido o saliva.

No se debe observar ningún movimiento cervical, labial, lingual, comisural, entre otros, como mecanismo compensatorio en dicho acto deglutorio.

En la deglución funcional o adulta la lengua realiza el denominado “Triple cierre” y contacta con el paladar en el momento de deglutir, sin que existan tensiones y/o fuerzas peribucales ni corporales compensatorias.


CAUSAS DE DISFUNCIÓN DEGLUTORIA:

Las causas que facilitan la permanencia de la deglución con patrones infantiles pueden ser de origen orgánico o funcional como lo explicaba en: DEGLUCIÓN ATÍPICA (Parte I): “ETIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS”

La respiración oral es uno de los principales factores causales de disfunción deglutoria por la alta frecuencia con la que se presenta en la primera infancia. La disfunción respiratoria ocasiona daños estructurales que comprometen la función de deglución que al ser atípica, también crea daños estructurales al no ejercer su función modeladora del paladar durante el crecimiento, propiciando un maxilar estrecho con paladar ojival.

Existe una clara relación entre la respiración oral y la disfunción deglutoria, sin embargo, otros factores también pueden impedir que la función de deglutir se realice con normalidad:

HÁBITO DE SUCCIÓN DIGITAL

FRENILLO LINGUAL ALTERADO (FLA)

Tanto en la respiración oral como en el hábito de succión de dedos y el FLA, la lengua pierde el contacto con el paladar y se mantiene en posición baja, provocando maloclusión dental y desequilibrios musculares que impiden que se pueda producir la deglución con normalidad transformándose en una disfunción deglutoria.


Fig. 46 Deglución con apoyo en comisuras


LOGOPEDIA: Terapia Miofuncional Orofacial

El tratamiento de la disfunción deglutoria se realiza a través de terapia miofuncional, abordando la musculatura orofacial comprometida y las funciones alteradas para rehabilitar al paciente de forma integral.

El tratamiento logopédico está enfocado hacia la rehabilitación de la disfunción deglutoria con el objetivo de evitar las recidivas, sobre todo en los casos de las mordidas abiertas que requieran Ortodoncia. El tratamiento iniciado de forma precoz permite en muchas ocasiones solucionar estas alteraciones sin necesidad de Ortodoncia.

Sabemos que una función alterada (deglución) creará disfunciones en cascada que van a repercutir de forma negativa en el desarrollo orofacial y esquelético.

Dijimos antes que la deglución atípica o disfuncional se caracteriza por una postura lingual inadecuada en reposo y durante el acto de tragar. La posición de la masa lingual se corregirá al enseñar al paciente el patrón muscular funcional o deglución adulta. Será una condición previa que la respiración nasal esté establecida para lograr la instalación del nuevo patrón deglutorio.

En el artículo DEGLUCION ATÍPICA (Parte II): “DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO” explicaba que hay tres fases que son comunes a todo tratamiento logopédico y que Segovia (1988) denomina de concientización, corrección y reforzamiento.

En la práctica diaria es necesaria la intervención interdisciplinar: el ortodoncista trabajará la forma y el logopeda la función (Zambrana, 1996ª citado en Pastor Vera, 2008). Sólo trabajando en equipo se conseguirán resultados óptimos que faciliten al paciente la normalización de sus funciones y de su estructura anatómica, así como la estabilidad de ambas.

Desde la Logopedia se recomienda la intervención precoz ya que restablecer lo fisiológico no es una labor sencilla y cuanto más tarde se inicie, más tiempo y esfuerzo será necesario por parte del paciente y del equipo tratante.


LA REHABILITACIÓN:

La evidencia recomienda iniciar el tratamiento lo antes posible. La fórmula que ofrece los mejores resultados es la de prevención seguida de intervención temprana si la disfunción se ha instalado.

La clave del éxito de la terapia miofuncional orofacial está en una buena evaluación, en la que se establecen correctamente los objetivos de trabajo personalizados según el diagnóstico. También se debe tener en cuenta que es imprescindible la colaboración de la familia y del propio paciente. Además, es necesario un trabajo constante e intenso para revertir la sintomatología.

Finalmente, el éxito requiere la coordinación de todos los profesionales implicados para poder realizar una planificación esmerada del tratamiento logopédico en relación con otros tratamientos.

Los ejercicios motores orales incluyen la estimulación sensorial y los movimientos repetitivos (a veces contra resistencia) dirigidos a la musculatura orofaríngea como los labios, la lengua, la mandíbula, el paladar blando y la faringe, con el objetivo de mejorar sus movimientos y fuerza.

Todos los ejercicios tienen como objetivo consolidar una postura labial y lingual estable, funcional e integrada dentro de un adecuado patrón de respiración nasal.

Se considera que el tratamiento puede finalizar cuando la evaluación integral informa que el estado del paciente ha mejorado en su grado de severidad.

Fig. 39, 45 y 46 tomadas de Pastor Vera (2008) Capítulo 2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta y la deglución atípica. Citada en bibliografía.


CONCLUSIONES:

Las disfunciones orofaciales (como la disfunción deglutoria) son un desequilibrio de las funciones del SE y su manifestación y persistencia puede contribuir a provocar, agravar y recidivar maloclusiones dentales. Ello dependerá de su etiopatogenia, como así también de la tríada intensidad, duración y frecuencia de las disfunciones.

Las disfunciones orofaciales y su repercusión en el órgano bucal y en el bienestar general no se resuelven de forma espontánea, sino que, son progresivas y pueden convertirse en crónicas; de ahí la importancia de ser contempladas en todas las etapas de la vida desde la prevención o el abordaje terapéutico.

En una disfunción deglutoria la lengua no realiza el contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose presiones anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución. A esta disfunción durante el acto de tragar se la conoce como deglución disfuncional, atípica o infantil.

El logopeda es el profesional sanitario competente para la prevención, exploración, diagnóstico y tratamiento de las disfunciones orofaciales, especialmente en las alteraciones de respiración, succión, masticación y deglución.

Por todo lo que se ha explicado, se puede afirmar que las medidas preventivas y la actuación temprana en las disfunciones deglutorias con profesional sanitario, son un beneficio para la salud, el bienestar y la calidad de vida del menor, adolescente o adulto.


GLOSARIO:

Deglución: Acción de tragar los alimentos y la saliva.

Deglución adulta, funcional o correcta: Deglución en la que la lengua realiza el denominado “Triple cierre” y contacta con el paladar en el momento de deglutir, sin observarse tensiones y/o fuerzas peribucales ni corporales compensatorias.

Deglución disfuncional, atípica o infantil: Deglución en la que la lengua no realiza el contacto palatino característico de la deglución adulta, observándose presiones anómalas de lengua, labios y/o mejillas durante la deglución.

Evertido: Hacia fuera y abajo.

Frenillo lingual: Repliegue mucoso que fija en mayor o menor medida a la lengua al suelo bucal, limitando su movilidad en los casos extremos.

Hábitos anómalos-lesivos: En ortodoncia, actitudes que modifican las posiciones de los dientes bien por presión muscular sobre los mismos (Ej. succión del pulgar) o por ausencia o interacción con una función estimuladora del desarrollo orofacial (Ej. Respiración oral).

Incompetencia labial: Falta de sellado o cierre labial que normalmente va acompañado de hipotonicidad del labio superior e hipertonicidad del labio inferior.

Maloclusión: Problema ortodóntico u ortognático que significa “mala mordida” y que incluye dientes apiñados, ausentes, torcidos, adicionales o maxilares mal alineados. Posición incorrecta de las superficies de mordida o de masticación de los dientes superiores e inferiores.

Mordida abierta: Relación vertical anormal de los dientes, existiendo un espacio entre los superiores e inferiores, sin producirse contacto. Puede ser anterior, lateral, antero-lateral o completa. En inglés: open bite.

Succión digital: Hábito oral patológico que consiste en introducir y succionar un dedo (habitualmente el pulgar) en la cavidad oral, lo que provoca una contracción activa de la musculatura perioral y, a la larga, una deformación del paladar duro.


BIBLIOGRAFÍA:

Colegio de Logopedas de Cataluña. Declaración de posicionamientos y buenas prácticas en el ejercicio profesional de la logopedia. 2ª edición revisada. Barcelona: Colegio de Logopedas de Cataluña; 2026. https://www.clc.cat

Carasusán L, Donato G, Ventosa Y. Herramientas de evaluación de las disfunciones orofaciales. Colegio de Logopedas de Cataluña. 2014. https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

Chiavaro N. Funciones y disfunciones estomatognáticas: Concepto, metodología y técnica neuromuscular-funcional en el diagnóstico interdisciplinario. Técnica NMF - Método Chiavaro. Buenos Aires: Akadia Editorial; 2011. https://normachiavaro.com/

Pastor Vera, TV (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. https://hdl.handle.net/10803/9263

Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.

Pastor Vera T. Relación entre respiración oral y deglución atípica: estudio piloto de niños que presentan la característica común de lengua baja. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 2005, 25:121-7. https://www.sciencedirect.com/journal/revista-de-logopedia-foniatria-y-audiologia/vol/25/issue/3

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.

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