martes, 20 de octubre de 2026

TARTAMUDEZ

La tartamudez es tan antigua como la aparición del habla y desde la antigüedad se le ha atribuido diversos orígenes y tratamientos.

Es una condición que está presente en todos los idiomas y culturas del mundo. La causa es multifactorial, desde la genética que juega un rol muy importante hasta la dinámica familiar en cuanto a nivel de exigencia, ritmo de vida, demandas, etc.



Por la variabilidad y singularidad de la tartamudez no existe una sola definición ni tratamiento único.

Según el DSM-5 es un trastorno de la fluidez de inicio en la infancia. Un trastorno de la comunicación incluido dentro de los trastornos del neurodesarrollo.

El manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) la define como una alteración de la fluidez y ritmo del habla que no se corresponde con la edad del individuo, persistente en el tiempo y caracterizada por la aparición frecuente y notable de uno (o más) de los siguientes factores:

Repetición de sonidos y sílabas.

Prolongación de sonido de consonantes y vocales.

Bloqueo audible o silencioso (pausas en el habla, llenas o vacías).

Palabras fragmentadas (ej. pausas en medio de una palabra).

Palabras producidas con un exceso de tensión física.

Repetición de palabras completas monosilábicas (ej. "Yo-yo-yo- lo quiero").

Circunloquios (sustitución de palabras para evitar las palabras problemáticas).


Los síntomas se producen en las primeras fases del período de desarrollo del niño.

La tartamudez causa ansiedad al hablar o limitaciones en la comunicación, en la participación social, el rendimiento académico o laboral.

El trastorno de la fluidez de inicio en la infancia también se puede acompañar de movimientos motores (parpadeos de ojos, tics, temblores en los labios o cara, sacudidas de la cabeza, apretar los puños,…).



En la actualidad el nombre científico utilizado a nivel internacional es el de TARTAMUDEZ y nosotros como terapeutas debemos hablar de tartamudez con los pacientes, las familias y en todos los ámbitos.

El miedo al nombre aumenta el miedo a la propia cosa (Scott Yaruss, 2019).

La tartamudez es un trastorno del neurodesarrollo que aparece en la primera infancia entre los 2 y 5 años, con mayor incidencia en el sexo masculino con una proporción de 4:1.

Se presenta con más prevalencia entre los 2 años y medio y los 3, cuando se produce una explosión del lenguaje y de forma tardía hasta los 11 años.

Se trata de una condición neurobiológica en la que están afectadas diferentes áreas del cerebro. Existe un componente genético y otras personas de la familia pueden haber tenido tartamudez en el pasado o en la actualidad.


Características:

Entre las características destacan la individualidad, no existen dos personas con la misma forma de tartamudear.

El carácter involuntario, un dato que es muy tranquilizador para el grupo familiar.

Condición de no persistente, de la totalidad de personas que empiezan a tartamudear, el 80% recuperará la fluidez previa a la manifestación de los síntomas. Mientras que el 20% restante va a necesitar diferentes herramientas y aceptación.

Si el niño es menor de 6 años, las posibilidades de remisión de los síntomas son del 85% de los casos.

Una persona que antes repetía sonidos puede experimentar posteriormente bloqueos o prolongaciones en la pronunciación. Algunos días hablar puede resultar más fácil, mientras que otros requiere más esfuerzo.

Esta variabilidad es normal y refleja la verdadera naturaleza dinámica de la comunicación. Los períodos de fluidez no significan que la tartamudez haya desaparecido, y los momentos de dificultad no significan un fracaso.

Para Scott Yaruss, la tartamudez es una sensación de pérdida de control mientras se habla. Esto a menudo conlleva frustración o miedo a hablar, especialmente si los oyentes reaccionan con impaciencia.



Manifestación:

La tartamudez se manifiesta a través de comportamientos primarios y secundarios.

Los comportamientos primarios de tartamudez son:

Repeticiones: de letras, sílabas o palabras.

Prolongaciones: es el estiramiento de los sonidos. Más frecuentes en niños pequeños.

Bloqueos: son cortes en el flujo del aire y la palabra se queda como en pausa, atascada. Se manifiesta en niños escolares, adolescentes y adultos.

En la mayoría de los casos estos comportamientos primarios se observan en la primera sílaba de la primera palabra de una frase.

Los comportamientos secundarios de tartamudez son:

Escape: Se intenta acortar el momento de tartamudez cuando está ocurriendo, la persona fuerza y lucha para salir de la situación mediante un comportamiento físico y verbal (mover la cabeza, tensar labios y mandíbula, aspirar aire, elevar hombros, cerrar ojos, pestañear,…).

Evitación: son conductas cargadas de pensamientos y sentimientos negativos que aparecen antes del momento de tartamudez. El recuerdo de experiencias negativas vividas con su tartamudez conlleva cambiar la palabra, evitar hablar o hablar poco, taparse la boca, usar muletillas, no responder a preguntas, usar palabras de apoyo, aspiración, encubrir la tartamudez, etc.

Así evoluciona la tartamudez, desde los comportamientos primarios y secundarios (parte visible del iceberg) hasta la experiencia negativa con la tartamudez (pensamientos, sentimientos y actitudes).

Como terapeutas debemos conocer y evaluar la parte oculta del iceberg como son el impacto de la tartamudez en la calidad de vida, el contexto familiar y escolar.


Diagnóstico diferencial:

El trastorno se debe diferenciar de las disfluencias comunes del habla que ocurren frecuentemente en los niños pequeños menores de 5 años. Aparecen al evocar una palabra nueva, organizar el lenguaje, reforzar lo aprendido, sostener un discurso extenso, etc.

Este período de disfluencias comunes dura entre 5 y 8 semanas, sin conciencia para el niño ni preocupación para la familia, por tanto, no llegan a la consulta de Logopedia porque no generan alarma.

El 80% de las disfluencias comunes aparecen entre los 2 y los 4 años de edad, imperceptibles para el menor y los adultos.

Las disfluencias comunes son:

  • Vacilaciones, pausas y silencios.
  • Modificación de oraciones.
  • Interjección de sonidos.
  • Repetición de frases o parte de la frase.
  • Repetición de palabras, 2 o menos y sin tensión.
  • Repetición de sílabas, 2 o menos y sin tensión.


Resumiendo:

DISFLUENCIAS COMUNES – presentes en todas las personas.

TARTAMUDEZ – en algunas personas.

FLUIDEZ ABSOLUTA – en ninguna persona.



LOGOPEDIA:

La intervención es con la persona, el núcleo familiar y el centro educativo.

La intervención temprana desde la Logopedia o Fonoaudiología es de gran ayuda para las familias, genera confianza y ofrece respuestas desde el inicio y durante todo el proceso terapéutico, ya que la tartamudez aparece de un momento a otro.

Es importante analizar de quién es la demanda de atención profesional: de la persona con tartamudez, de su familia, del entorno?

En ocasiones oímos en la consulta comentarios como: “Estoy aquí porque mi madre quiere que hable más y mejor”, “En el trabajo me exigen mayor fluidez y más participación en las reuniones”, “A mi padre le gustaría que hablara como mis hermanas”, etc.

Es ahí donde comienza el trabajo con la familia, la escuela, el entorno socio-laboral de la persona con tartamudez, independientemente de su edad.

Debemos considerar en todo momento los ESTRESORES COMUNICATIVOS que intensifican la tartamudez y a los que está expuesta la persona:

Hacer preguntas.

Presión de tiempo.

Interrupciones (están prohibidas).

Demandas (poco realistas).

Competencias por el turno de habla.

Ritmo de habla rápido.

Presión cognitiva.

Reacciones negativas hacia la tartamudez.


La consulta temprana cuando aparecen los primeros signos de tartamudez es fundamental, para acompañar y escuchar al niño y la familia desde el inicio con un abordaje personalizado y basado en la evidencia.

Recordemos que si el niño es menor de 6 años, las posibilidades de remisión de los síntomas rondan el 85%.

Por este motivo, la derivación precoz a Logopedia evitará la pérdida de tiempo que generan comentarios en el entorno, la escuela,… tales como: “Es pequeño”, “No le des importancia”, “Es típico en los niños”, “Desaparece con el crecimiento”… frases populares que carecen de base científica y retrasan la evaluación y terapia especializada en tartamudez.



7 MITOS Y REALIDADES SOBRE LA TARTAMUDEZ:

A pesar de las décadas de investigación y difusión, muchos mitos persisten vigentes en la sociedad. Cuando estas ideas erróneas no se cuestionan pueden generar prejuicios, estigma e incluso inseguridad entre las personas con tartamudez.

Mito: Los nervios causan tartamudez.

Realidad: Los nervios no causan la tartamudez. Una persona puede sentirse nerviosa porque tartamudea, y no al revés.

Mito: La tartamudez es psicológica o causada por un trauma.

Realidad: La tartamudez no es un trastorno psicológico.

Mito: la tartamudez puede ser “incorporada” por imitación o por escuchar a otra persona tartamudear.

Realidad: La tartamudez no es contagiosa. El componente genético puede estar presente en varios miembros de una misma familia pero no significa que la tartamudez se adquiera por imitación.
Mito: Cambiar de mano dominante provoca tartamudez.

Realidad: Esta creencia era común hace un siglo, pero ha sido desmentida. Claramente obligar a un niño zurdo a cambiar de mano puede causarle un estrés considerable pero no es causa de tartamudez.
Mito: La gente debería evitar hablar de tartamudez.

Realidad: Hablar sobre la tartamudez es muy útil. Evitar el tema puede aumentar la vergüenza o la confusión.

Mito: El bilingüismo causa tartamudez.

Realidad: Aprender varios idiomas no es causa de tartamudez.

Mito: Las personas que tartamudean no son inteligentes.

Realidad: No existe ninguna relación que vincule a la tartamudez con la inteligencia.



Comprender los hechos ayuda a reemplazar los mitos con la verdad. Además, promueve la paciencia, la empatía y la inclusión en las aulas, los lugares de trabajo y las comunidades de todo el mundo.

Si usted es maestro, profesor, docente,… hable de la tartamudez al igual que lo hace sobre cualquier otra condición humana.

Ayude a todos los alumnos de la clase a respetar la toma de turnos al hablar y escuchar. A todos los niños les resulta más fácil hablar cuando existen pocas interrupciones y cuando el oyente les presta atención.

Hable con el alumno con tartamudez de un modo poco acelerado y realizando pausas.

Manifieste estar escuchando el contenido del mensaje, y no como lo dice.

Tenga una conversación cara a cara con el niño que tartamudea sobre las necesidades de adaptación dentro del aula.

Las burlas y bromas de los compañeros pueden ser muy dolorosas para el niño con tartamudez y deben ser eliminadas lo antes posible.

Si al niño le han afectado las burlas, hable con él. Hágale ver que muchos niños reciben burlas por diversos motivos, por tanto, que no se lo tome demasiado en serio.

Si en particular hay algún grupo de niños que lo molestan habitualmente, hable con ellos a solas para que comprendan que tartamudear es un problema para ese niño y que con las burlas se puede sentir mucho peor.



¿CÓMO REACCIONAR CUANDO SE HABLA CON UNA PERSONA CON TARTAMUDEZ?

Evitar hacer comentarios como: "Más despacio", "Tranquilo", "Respira", "Relájate", "No te pongas nervioso"... solo consiguen acentuar el momento de tartamudez.

Te sentirás "tentado" de acabar las palabras o frases por la persona, procura no hacerlo.

Mantén un contacto visual y no te avergüences o sonrojes durante la comunicación.

Utiliza tú mismo un ritmo pausado a la hora de hablar con una persona con tartamudez, sin llegar a parecer poco natural o exageradamente lento. El hablar pausado crea una buena comunicación con cualquier persona.

Intenta transmitir a la persona que lo importante es lo que está diciendo y no cómo lo dice.

El apoyo de los compañeros (escuela o trabajo), la comprensión de quienes escuchan y la conexión con la comunidad contribuyen a reducir el estigma, desarrollar la resiliencia y evitar el aislamiento social.


El 22 de octubre es el Día Internacional de la Tartamudez.

El objetivo de esta fecha es visibilizar este trastorno del habla y la comunicación de base neurológica y con un marcado componente genético.

Es un día destinado para aumentar la conciencia pública a nivel mundial, donde se organizan diferentes actividades de divulgación y sensibilización sobre la tartamudez.


Todas las imágenes han sido tomadas de las webs que se citan a continuación.


FUENTES:

Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014.

Fundación Española de la Tartamudez. https://fundacionttm.org/

Asociación Argentina de Tartamudez. https://www.aat.org.ar/

Asociación Nacional de Tartamudez. The National Stuttering Association (NSA). https://www.westutter.org/

Fundación Americana de la Tartamudez. The Stuttering Foundation. https://www.tartamudez.org/

Capacitaciones en tartamudez. Academia online Antonella Pochettino. Comunidad Fonos en red. Disponible en: https://fonoantopochettino.com.ar/fonosenred/