domingo, 17 de junio de 2012

LA RELAJACIÓN EN LA TERAPIA DE VOZ: EJERCICIOS

INTRODUCCIÓN:

La relajación realizada con fines terapéuticos constituye un auxilio en el entrenamiento vocal, cuyo objetivo primordial será ayudar a la persona a obtener un tono muscular óptimo para la fonación.

Si tenemos en cuenta que el mayor porcentaje de las disfonías poseen un componente de hiperfunción, será conveniente considerar diferentes técnicas que ayuden a normalizar el tono muscular laríngeo en aquellos trastornos que se caracterizan por un comportamiento de esfuerzo.

Esta hipertensión (tono muscular aumentado) se manifiesta a nivel de los músculos intrínsecos y extrínsecos de la laringe, generando al paciente una serie de molestias o dolores durante la fonación que son percibidas en diferentes zonas corporales, específicamente en cuello, hombros, faringe, laringe y mandíbula.

Los síntomas tensionales durante la producción vocal pueden ser audibles o visibles siendo los más frecuentes: ataque vocal duro, registro desplazado, intensidad aumentada, laringe elevada, rigidez en lengua y mandíbula, elevación de hombros, etc.

El consultante también, puede manifestar la siguiente sintomatología: dolor irradiado al oído, esternón o pecho, molestias al tragar, compresión en la zona de faringe y laringe, sobresalen venas del cuello o la frente durante la fonación, etc.

La relajación durante la terapia de voz se deberá comprender como la adquisición de un tono muscular apropiado y necesario para conseguir un proceso fonatorio eufónico (normal).


TÉCNICAS DE RELAJACIÓN:

La relajación empleada en la terapia vocal apunta a la disminución de la tensión muscular excesiva e innecesaria durante la fonación de forma consciente.

Durante el entrenamiento se suelen utilizar técnicas activas que persiguen la relajación a través del movimiento, en aquellas zonas vinculadas a la función vocal.

Se trata de una relajación dinámica y diferenciada por segmentos o zonas corporales que van a facilitar el control postural y muscular.

Esta relajación local y activa consta de una serie de movimientos que se efectúan con el cuello, hombros y los órganos que participan del proceso fonatorio: labios, lengua, paladar y mandíbula.

Se puede recurrir a la masoterapia (masaje con las manos) si las contracturas del cuello, hombros y faciales son intensas y antiguas, con el objetivo de ayudar al músculo aislado o al grupo muscular a su relajación.

La digitopuntura, vieja técnica oriental, es muy eficaz en este proceso realizada por manos expertas. También la fisioterapia ofrece distintos recursos en casos de contracturas dolorosas empleados por personal cualificado.

Farías (2007) se refiere a la relajación y coincide con Behlau (1995) en la evidencia de que un disfónico que abuse de su voz hablará mejor si está relajado, pero que la propuesta de técnicas de relajación global para tratar disfonías es simplista, inadecuada e ineficaz. La autora explica que la relajación que se busca no es absoluta sino un equilibrio de las tensiones musculares que intervendrán en el proceso de habla.


EL CONTROL MUSCULAR:

La producción normal (eufónica) de la voz no requiere de sobre-esfuerzos, ni tampoco de una relajación total de la musculatura corporal.

Behlau (1996) cita a Estill (1992) que se refiere a la fonación como un acto de gran trabajo muscular y de alto consumo energético, de ahí que hablar y relajar resultan incompatibles.

Una producción vocal equilibrada necesitará de la habilidad para dosificar el esfuerzo muscular de acuerdo a la intensidad y la frecuencia requerida, es decir, la persona deberá ser capaz de variar el esfuerzo para hablar en cada situación.

La relajación corporal no es una condición previa en la producción de la voz, sin embargo, cuando la tensión psicofísica alcanza la laringe será necesario reducir la hipertonía localizada, para conseguir de este modo un adecuado proceso fonatorio.

Las diferentes técnicas de relajación existentes, los masajes, la fisioterapia, etc., son paliativos del dolor, para evitar que el exceso de tensión y las contracturas reaparezcan será conveniente resolver el factor causal.

Igualmente, estarían recomendadas las actividades físicas moderadas, la natación, el yoga, etc., para contrarrestar los efectos del estrés, el descanso inadecuado y la vida agitada actual, factores que van a incidir de forma proporcional en la salud de la voz.

La tensión psicológica y la hipertonía muscular generalizada, crean una tendencia al desarrollo de estados hiperfuncionales de ciertas regiones del cuerpo, específicamente para la laringe. Una laringe hipertónica, también llamada laringe isométrica, produce una voz con flexibilidad dinámica limitada. Pero esto no significa que para obtener una buena voz haya que relajar toda la musculatura laríngea, sino permitir la instalación de una tonicidad adecuada para los grupos musculares en cuestión (Behlau, 1996).


RELAJACIÓN DEL CUELLO Y LOS HOMBROS:

Los ejercicios de relajación pueden variar, pero el objetivo final de todos es conseguir una vía vocal libre de excesiva tensión muscular y una laringe en la que dicho equilibrio permita la emisión eufónica de la voz.

Dentro de las diversas técnicas, la relajación diferencial es una de las más utilizadas porque aborda en concreto la parte del cuerpo o zona que esté más contraída y afecte a la normal producción vocal.

Luego de evaluar al paciente, la o el logopeda elegirá aquellos ejercicios o técnicas de relajación más apropiadas, considerando el diagnóstico, profesión, edad, etc.

Las nuevas pautas musculares se irán incorporando con la práctica y durante el tratamiento hasta transformarse en automatismos, encaminadas a reducir tensiones y uso muscular inadecuado durante la producción de la voz. Los ejercicios se indican al paciente de la siguiente manera...


EJERCICIOS DE CUELLO:

En posición sentada y con la espalda recta realizar un movimiento de tipo pendular con la cabeza, previa inclinación del mentón sobre el pecho.

Efectuar un estiramiento lateral del cuello intentando acercar la oreja a un hombro, regresar al centro y repetir hacia el otro hombro.

Con la cabeza en diagonal hacia el hombro derecho, efectuar un balanceo lento hacia abajo y arriba varias veces como dibujando una línea diagonal con la nariz.

Igual al anterior, con la cabeza en diagonal hacia el hombro izquierdo.

Girar la cabeza hacia la derecha mirando por encima del hombro, mantener la posición durante 5 segundos y regresar al centro.

Igual al anterior, esta vez girando la cabeza hacia el lado contrario.

Inclinar la cabeza hacia el pecho, mantener la posición 5 segundos y luego llevar la cabeza hacia atrás lentamente hasta mirar el techo, regresar al centro.


EJERCICIOS DE HOMBROS:

Elevar el hombro derecho y bajar, dejando caer el brazo.

Elevar el hombro izquierdo y bajar, dejando caer el brazo.

Elevamiento de hombros juntos, mantener arriba unos segundos y dejar caer ambos brazos.

Efectuar con ambos hombros un movimiento anteroposterior, sin elevar.

Repetir el ejercicio con cada hombro, manteniendo la columna recta y el cuello flojo.

Realizar una rotación completa con ambos hombros de adelante hacia atrás, lentamente.

Repetir la rotación de atrás hacia adelante, sin tensar el cuello ni la mandíbula.

Rotación completa de cada hombro hacia atrás y luego hacia adelante.


INDICACIONES PARA SU EJECUCIÓN:

Esta técnica de relajación diferencial basada en movimientos del cuello y los hombros, se enseña al paciente en sesión para que la ponga en práctica en su hogar.

Los ejercicios se realizarán con inspiración nasal y espiración por boca, unas 5 o 10 repeticiones de cada ejercicio, 1 o 2 veces al día y preferiblemente frente a un espejo para controlar la posición del resto del cuerpo.

Estos ejercicios de relajación diferencial se pueden practicar luego de la jornada laboral y serían ideales para las personas que utilizan su voz como herramienta primaria de trabajo (telefonistas, profesionales de magisterio, profesores, vendedores…).

Recordemos que la relajación es una actividad sumamente eficaz para ayudar al individuo a encontrar un tono muscular óptimo para la función vocal.


RELAJACIÓN DE LOS ÓRGANOS FONOARTICULATORIOS:

Los ejercicios con los fonoarticuladores le servirán al paciente para mejorar la movilidad y tonicidad que puede estar aumentada o disminuida, entrenándose el órgano o músculo que estuviese afectado con el objetivo de optimizar los movimientos articulatorios y fonatorios.

Debemos considerar que no todo paciente con alteración de la función vocal necesitará los mismos ejercicios, por lo tanto, la elección de la metodología de relajación en el entrenamiento de la voz dependerá del diagnóstico y los hábitos de cada persona.

A tal efecto, el o la logopeda empleará los ejercicios que considere oportunos según las necesidades de cada paciente, apelando a su creatividad y sentido común.

Se exponen a modo de ejemplo una selección de movimientos para trabajar de forma independiente cada articulador: lengua, labios, mandíbula (maxilar inferior) y el velo del paladar.

Estarían especialmente indicados en casos de tensión mandibular, retracción lingual, falta de movilidad labial; lingual; velar, etc.

Los ejercicios con la inclusión del bostezo se utilizan para estimular la elevación y descenso del paladar blando y también para abordar síntomas de tensión laríngea (disfonía hiperfuncional).


EJERCICIOS LINGUALES:

Llevar lengua hacia arriba, abajo, derecha e izquierda, estirando al máximo la raíz o base lingual.

Arquear la lengua en forma de un cucurucho, entrar y sacar de la boca manteniendo la forma.

Deslizar la punta de la lengua por todo el paladar hasta el velo, ida y vuelta manteniendo boca abierta.

Chasquear la lengua contra el paladar abriendo grande la boca y estirando el frenillo sublingual.

Sacar la lengua plana y ancha, introducir lentamente en la boca manteniendo la forma.

Girar la lengua dentro de la boca lentamente 3 veces hacia cada lado, manteniendo labios unidos.


EJERCICIOS LABIALES:

Repetir varias veces las vocales A-O-U sin mover la lengua.

Inspirar por nariz y hacer vibrar los labios.

Subir labios juntos hacia la nariz, mantener la posición unos segundos y relajar.

Inspirar y gesticular las 5 vocales áfonas (sin sonido) lentamente.

Cubrir todos los dientes con los labios manteniendo la boca abierta.

Proyectar labios hacia adelante y luego hacia atrás dibujando una sonrisa con labios juntos.


EJERCICIOS DEL VELO DEL PALADAR:

Realizar un bostezo con descenso lento de la mandíbula lengua plana y sin tensión en el suelo de la boca. Durante el bostezo la entrada de aire se realiza por boca y se envía a la zona costodiafragmática, de este modo se evitan las respiraciones de tipo altas.

Lengua relajada fuera de la boca, introducir lentamente mientras inspira (por boca) hasta ubicar la lengua en el suelo de la boca con la punta tocando los incisivos inferiores. Notar la elevación del velo del paladar como en el bostezo, dirigir el aire a la zona baja como en el ejercicio anterior.

Bostezar con la boca cerrada, manteniendo la lengua aplanada en el suelo de la boca y el ápice lingual contra los incisivos inferiores.

Efectuar una contracción prolongada del velo del paladar observando su elevación y luego relajar.

Manteniendo la boca abierta, inspirar por nariz y espirar por nariz.

Igual al anterior, expulsar el aire por la boca.

Inspirar por boca y espirar por la nariz.

Igual al anterior, espirar por la boca.


EJERCICIOS MANDIBULARES:

Abrir y cerrar la mandíbula con la lengua aplanada abajo, en distintos tiempos: Abrir lentamente y cerrar rápido. Abrir rápido y cerrar lentamente.

Desplazar la mandíbula hacia delante, sentir la tensión y relajar.

Igual al anterior pero con la boca cerrada.

Mascar liberando al máximo la mandíbula y moviendo la lengua dentro de la boca con exageración.

Realizar movimientos laterales de mandíbula con la lengua aplanada abajo y elevando el velo del paladar.


La mandíbula es el único hueso del cráneo que no es fijo; se une a la base craneal a través de la articulación bilateral que trabaja sinérgicamente. Esta articulación se denomina articulación temporomandibular (ATM).

Las alteraciones de la movilidad y tonicidad pueden interferir en la dinámica de la fonación, articulación y resonancia, p. ej.: una disfunción en la ATM.

Segre-Naidich (1981) hacen referencia a la disfunción mandibular, un trastorno frecuente entre los pacientes que reduce los movimientos del maxilar, el cual se detecta en el examen estomatognático realizado al paciente durante la evaluación, actuando en consecuencia según cada caso.

Los autores explican que consiste en un cuadro complejo de desequilibrio de la actividad muscular de la mandíbula. Esta disfunción se caracteriza por la tendencia a mantener apretada la mandíbula, a veces aun durante el sueño. Por tanto, el habla se realiza con la mandíbula apretada, una articulación pobre y desdibujada, con facies inexpresivas.

Como consecuencia de este problema, pueden darse otros trastornos: desviación de la mandíbula hacia un costado, lengua retraída y rígida, dolor facial, a veces en los músculos temporales y en el complejo de cuello y hombros.

Su persistencia puede ocasionar desgaste de piezas dentarias o desarrollo exagerado del músculo masetero (masticatorio) llegando a un estado patológico funcional conocido como bruxismo que requiere un enfoque multidisciplinar para su correcto abordaje. El bruxismo es el rechinamiento de dientes involuntario que se produce especialmente durante el sueño.

Durante la intervención, debiéramos considerar estas alteraciones funcionales porque suelen afectar la dicción, la resonancia y la coordinación fonorrespiratoria (aire-voz). A tal efecto, se adecuarán los masajes y ejercicios a través de técnicas dinámicas de relajación, procurando libertad en los movimientos y una fonación libre de tensiones que es el objetivo final de la actuación logopédica.


CONCLUSIONES:

La relajación será un auxilio al proceso terapéutico, por tanto, se emplearán aquellos ejercicios que faciliten una producción vocal adecuada, que se indican al paciente luego de la valoración y durante el tratamiento.

La relajación diferencial (movimientos de cuello y hombros) y los ejercicios con los órganos fonoarticuladores, se enseñan e indican al paciente según las necesidades diagnósticas, es decir, se personalizan para cada caso clínico.

La relajación se integra durante la reeducación con el objetivo de favorecer un tono muscular laríngeo óptimo para la fonación.

Nuestra tarea educativa será despertar en la persona la conciencia muscular y que sea capaz de reconocer el estado de relajación o tensión de cada zona, diferenciando la tensión útil de la contracción excesiva.

Es bien sabido que la voz es el reflejo de la personalidad y la tarjeta de presentación de cada individuo. Por tal motivo, un adecuado control tensional va a beneficiar el normal proceso fonatorio, evitando la disfonía por hipertensión que constituye la gran mayoría de los trastornos que llegan a la consulta de voz.


Artículo publicado el 17 de junio de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. Primera reimpresión, 2010.

Behlau, M. Rehabilitación vocal. En: García Tapia R. Cobeta Marco I.: Diagnóstico y Tratamiento de los trastornos de la voz. Ed. Garsi. Madrid, España. 1996.

Zambrana NTG. Lopes LD. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Editorial Masson. Barcelona, España. 3ª reimpresión, 2003.

Segre R. Naidich S. Principios de Foniatría. Editorial Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1981.

viernes, 1 de junio de 2012

LA DEGLUCIÓN ATÍPICA: LOGOPEDIA VS ORTODONCIA

CONCEPTO:

La deglución atípica se define como la presión anterior o lateral de la lengua contra las arcadas dentarias durante la deglución1.

Evolutivamente, la deglución comienza durante el período gestacional, posibilitando la alimentación del recién nacido. Posteriormente dicha función irá madurando gracias a la acción del medio y al crecimiento y desarrollo de las distintas estructuras2.

La deglución infantil tiene características similares a la deglución atípica. De ahí se deduce que el origen de esta alteración es la falta de maduración de la función de deglución1.

Como norma general, se espera que esta función madure hacia los dos años y medio o tres años de edad aproximadamente, adquiriéndose así el patrón deglutorio correcto2.

Está claro que la deglución sufrirá importantes cambios, sin embargo, debido a numerosos factores el menor no realiza el pasaje de la deglución infantil (típica del lactante) hacia la deglución madura o adulta.

Cuando esto sucede hablamos de deglución atípica o deglución disfuncional, instalándose como conducta habitual2.

Cuando la deglución atípica o disfuncional incide en la oclusión (mordida) y provoca una maloclusión, el manejo diagnóstico-terapéutico es generalmente una combinación de Logopedia y Ortodoncia para su rehabilitación.

En estos casos, la actuación del logopeda tiene por objetivo reeducar la alteración funcional (deglución atípica), mientras que la acción de la aparatología (Ortodoncia) va a intervenir la mordida, es decir, la anatomía.

Es común este tipo de tratamiento conjunto en los diferentes tipos clínicos de deglución atípica, siendo el logopeda un integrante más del equipo de salud.


LA DEGLUCIÓN MADURA/ADULTA:

Cuando surgen los primeros molares se inician los verdaderos movimientos masticatorios y comienza el aprendizaje de la deglución madura1.

La edad aproximada de aparición de los primeros molares superiores e inferiores es a los 12-15 meses, período correspondiente a la dentición temporal o dientes de leche.

Las principales características de la deglución adulta o madura son1:

  • Los maxilares se encuentran unidos y estabilizados.
  • La lengua se apoya en el paladar duro (región de las papilas palatinas), por detrás de los incisivos superiores.
  • Los labios se encuentran unidos.
  • No hay contracciones de los músculos de la expresión.
  • Los músculos de la masticación inician su actividad, manteniendo los maxilares unidos.

DEGLUCIÓN ATÍPICA: INTERPOSICIÓN LINGUAL ANTERIOR


LA DEGLUCIÓN ATÍPICA:

Hacia los 4 años de edad, la deglución completa su maduración y sus características son similares a las del adulto: sellado labial (labios cerrados), lengua en contacto con el paladar y ausencia de tensiones o contracciones peribucales2.

Cuando estos requisitos no se cumplen, se produce la denominada deglución atípica, cuyos signos más comunes son2:

  • Lengua interpuesta entre arcadas dentarias.
  • Empuje lingual contra la arcada dentaria superior o inferior.
  • Incisivos superiores sobre labio inferior.
  • Contracción de la musculatura peribucal, entre otras.

Sus causas más frecuentes pueden ser la respiración por boca, la persistencia de hábitos de succión (de chupete, biberón, dedos, objetos), frenillo lingual corto y hábitos posturales alterados2.

La posición lingual adelantada o interdental suele estar relacionada con las mordidas abiertas, con la respiración oral y, en algunos casos, con la hipertrofia de las amígdalas1.

La deglución atípica puede provocar alteraciones en la oclusión dentaria, el habla y la voz2.

La lengua juega un papel muy importante en el establecimiento de la oclusión dentaria, ya que la oclusión viene determinada por el equilibrio entre: lengua, dientes y labios. La posición incorrecta de la lengua trae consigo desequilibrio dentario y, por lo tanto, maloclusión3.

En la imagen se puede observar un caso de interposición lingual anterior por deglución atípicaFig. 21 tomada de Pastor Vera (2008) Cap. 2 de Tesis doctoral, citada en bibliografía.

En los casos necesarios, el logopeda es el profesional capacitado para realizar la valoración y rehabilitación de los diferentes tipos clínicos de deglución atípica2.

Estos pacientes con mordida abierta anterior donde la lengua se adelanta o se interpone entre las arcadas dentarias (en posición de reposo y durante la deglución), requieren una intervención logopédica previa a la Ortodoncia.

Son necesarias algunas sesiones con el paciente antes de ser colocada la aparatología, con el objetivo de enseñar el patrón deglutorio correcto y de este modo, corregir la protrusión lingual.

Este proceso terapéutico para reposicionar el órgano lingual en “su lugar”, beneficia el enfoque de la Ortodoncia y asegura la máxima estabilidad posible pos-tratamiento, evitando las conocidas recidivas.


¿CUÁNDO ACTUAR?

Sabemos que la acción de la lengua durante la deglución puede imprimir una presión considerable sobre las arcadas dentarias y sobre el maxilar superior e inferior, promoviendo la aparición de maloclusiones.

En la década de los sesenta, los ortodoncistas, conscientes del problema y preocupados por las recidivas en la rehabilitación de las maloclusiones, solicitaron a los logopedas un tratamiento para intentar disminuir las presiones de la musculatura contra las estructuras óseas1.

La actuación del logopeda en el tratamiento de la deglución atípica o deglución disfuncional se puede desarrollar en tres etapas diferentes: la intervención previa, conjunta y posterior al tratamiento de Ortodoncia.

La Terapia Miofuncional es el abordaje ideal para la rehabilitación funcional de la deglución atípica o deglución disfuncional en todas las edades.


INTERVENCIÓN PREVIA:

La intervención previa se realiza cuando el ortodoncista otorga prioridad a la Logopedia por diversos motivos: la edad del paciente, una mordida abierta anterior o lateral, hábitos de succión (ej. succión del pulgar), dentición mixta, etc.

La intervención en forma previa a la Ortodoncia es habitual en la práctica diaria y son pacientes derivados generalmente desde Odontopediatría y Ortodoncia.

En el tratamiento ortodóncico de los trastornos de la oclusión existen casos, como los niños que presentan mordida abierta anterior, en que el ortodoncista prefiere que el paciente realice algunas sesiones de logopedia antes de adaptar el aparato1.


INTERVENCIÓN CONJUNTA:

La actuación conjunta con la Ortodoncia es la más frecuente y también la que ofrece mayores beneficios al paciente.

Esta labor en simultáneo facilita el intercambio de información, la coordinación interprofesional, acorta los tiempos del tratamiento y garantiza óptimos resultados.

El tratamiento miofuncional de los diferentes tipos clínicos de deglución atípica/disfuncional no es exclusivo de la población infantil. Esta disfunción oral se observa también en adolescentes, jóvenes y adultos, siendo viable en todos los casos la terapia logopédica con resultados satisfactorios.

Lo más frecuente es el tratamiento conjunto entre logopedas y ortodoncistas, dado que el intercambio de informaciones entre estos profesionales es imprescindible para un buen resultado final1.


INTERVENCIÓN POSTERIOR:

La intervención posterior al tratamiento de Ortodoncia se realiza tras la retirada de la aparatología.

El objetivo es verificar el adecuado proceso de generalización de los patrones musculares aprendidos con anterioridad (intervención previa y/o conjunta) mediante sesiones de revisión según las necesidades de cada paciente.

Este período es considerado crítico para la estabilidad de la oclusión y debemos asegurarnos de que no existan interferencias musculares y/o funcionales1. Estas interferencias son las que pueden provocar recidivas, es decir, desestabilizar la oclusión.

Durante este tiempo la función del logopeda consistirá en sesiones programadas de revisión para confirmar el mantenimiento del nuevo patrón deglutorio (diurno y nocturno) cada 10, 15, 30 o 45 días, dependiendo de las características individuales.

La intervención logopédica posterior a la Ortodoncia se aplica también a todo paciente con la mordida corregida que mantenga un patrón deglutorio disfuncional.

En muchos casos se puede observar que, al no corregirse la deglución, tratamientos magníficos pueden engendrar recidivas4.


EL ALTA LOGOPÉDICA:

El alta en Logopedia se asocia al cumplimiento del programa terapéutico preestablecido en el que se incluye la generalización del nuevo patrón muscular deglutorio.

Durante esta etapa final de la terapia, se comprueba que el paciente realiza la función deglutoria correctamente y de forma espontánea a lo largo del día y la noche.

Si la labor del logopeda finaliza antes que la actuación del ortodoncista, daremos un alta provisoria para retomar el caso más adelante (sesiones de revisión y alta).

La situación ideal para dar el alta definitiva al paciente es que exista la generalización de los patrones aprendidos y estando la mordida corregida.

El alta logopédica definitiva no debería darse antes del término de la corrección de la mordida1.

El proceso de mantenimiento del nuevo patrón motor de la deglución es el objetivo más importante del tratamiento miofuncional, encaminado a evitar retrocesos en el aprendizaje o interferencias en la oclusión dentaria.


CONCLUSIONES:

La deglución atípica o disfuncional se caracteriza por un incorrecto posicionamiento del órgano lingual durante el acto de deglutir/tragar.

Se trata de una disfunción oral donde la lengua ejerce presión anterior, lateral o se interpone entre las arcadas dentarias en cada deglución, favoreciendo los desequilibrios a nivel muscular, funcional y óseo.

El motivo de plantear el enfoque terapéutico LOGOPEDIA versus ORTODONCIA, radica en que un elevado número de pacientes con deglución atípica/disfuncional necesitan terapia logopédica y también Ortodoncia en su abordaje.

El tratamiento para la corrección de la deglución atípica casi siempre es logopédico y ortodóncico1.

La Ortodoncia desde su área interviene sobre la estructura anatómica (la forma) corrigiendo la mordida.

La Logopedia ofrece varias posibilidades de actuación, como hemos visto a través de la terapia miofuncional, para tratar los distintos tipos clínicos de deglución atípica con criterio multidisciplinar.

Evidentemente el intercambio de información y el trabajo conjunto entre logopedas y ortodoncistas garantiza el éxito de los tratamientos.

Recordemos que la prevención, el diagnóstico precoz y una intervención combinada en un marco interdisciplinario, evitará al paciente tratamientos prolongados con alto índice de deserción.


¿POR QUÉ ACUDIR A UN LOGOPEDA COLEGIADO?

La exigencia de Colegiación garantiza que el logopeda tiene la titulación oficial requerida.

  • Que está sometido a los Estatutos colegiales y al Código deontológico.
  • Que cumple con los requisitos legales en cuanto a tener cobertura de un seguro de responsabilidad civil.
  • Que es miembro colegiado sometido a un régimen disciplinario que garantiza a la sociedad el correcto ejercicio profesional.

Usted como paciente o usuario, exija siempre ser atendido por un/una logopeda titulada y colegiada porque es garantía de profesionalidad.

Asegurar desde el inicio una atención de calidad le va a permitir obtener el máximo beneficio en su tratamiento logopédico.

Rechace y denuncie el intrusismo y todo ejercicio irregular de la profesión en el Colegio Oficial de Logopedas más cercano o en el Consejo General de Colegios de Logopedas.


Artículo publicado el 1 de junio de 2012, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026.


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  2. Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.
  3. Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Disponible en: https://hdl.handle.net/10803/9263
  4. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.

martes, 15 de mayo de 2012

LA HIGIENE VOCAL

INTRODUCCIÓN:

El concepto de higiene de la voz se refiere a una serie de indicaciones y consejos que tienen como objetivo primordial resguardar la salud del órgano fonador, evitando la manifestación de trastornos y lesiones laríngeas.

La higiene vocal son las normas básicas que auxilian a preservar la salud vocal y a prevenir la aparición de alteraciones y dolencias. Deben ser cumplidas por todos, y particularmente por las personas que más utilizan su voz (Behlau & Pontes, 1993, citado en Farías, 2007).

También se puede definir la higiene vocal como un proceso destinado a lograr el auto-cuidado de la voz, especialmente útil para personas que utilizan su voz como instrumento de trabajo.

La higiene es en esencia medicina preventiva. Por lo tanto, higiene vocal significa práctica vocal, que resulta saludable con conductas vocales que no dañan o abusan de la laringe1.


PREVENIR LOS PROBLEMAS DE LA VOZ:

La higiene vocal es necesaria en aquellas personas que manifiestan trastornos funcionales de la laringe generados a partir del uso incorrecto o abusivo de la voz (mal uso y/o abuso vocal).

Estas disfonías funcionales son un diagnóstico habitual en la consulta de terapia de voz, en las cuales el factor predominante es el aumento de tensión muscular o hiperfunción laríngea.

En este sentido, las disfonías funcionales requieren un correcto trabajo muscular encaminado al logro de una voz eufónica (normal), más un plan de higiene vocal en el marco de un tratamiento de reeducación logopédico.

Ciertos hábitos serán perjudiciales para la salud de la voz, por ejemplo, fumar, gritar, carraspear, abusar del teléfono, etc. Se informará al paciente de sus efectos negativos sobre la voz y deberán ser respetados durante toda la terapia.

Por el contrario, otros hábitos y acciones actuarían en forma preventiva para la salud de la voz, por ejemplo, el incremento de la hidratación, los reposos vocales parciales, etc.

Todas estas indicaciones y recomendaciones se explican y prescriben al paciente luego de la valoración y según las necesidades de cada caso, personalizando así su programa de higiene vocal.

Las normas de higiene vocal abarcan distintas áreas y pueden ayudar en la creación de hábitos cotidianos de vida. Se refieren a la prevención de problemas que pueden afectar la voz, no limitándose solo al cuidado del aparato vocal, sino también al de otros órganos y funciones que puedan intervenir indirectamente, colaborando en su buen funcionamiento2.


PRINCIPALES HÁBITOS DE HIGIENE DE LA VOZ:

Evitar los gritos y el volumen alto constante.

Limitar el tiempo diario de habla y el uso del teléfono.

Resolver el diagnóstico de bruxismo con su odontólogo.

Controlar o eliminar el consumo de tabaco, alcohol y drogas.

Evitar la voz susurrada ya que genera un mayor esfuerzo vocal.

Suprimir el hábito del carraspeo y la tos para aclarar la garganta.

Realizar reposo vocal después de una jornada de gran uso de la voz.

Descansar y dormir suficiente, al menos entre 7 y 8 horas de sueño por día.

Disminuir la comunicación en entornos ruidosos o si está lejos de su interlocutor.

Utilizar micrófono si debe hablar ante un auditorio grande o en espacios abiertos.

Evitar los ambientes muy secos, con calefacción elevada o con refrigeración excesiva.

Informar a su médico o consultar al otorrinolaringólogo si padece reflujo gastroesofágico.

Procurar una hidratación laríngea óptima bebiendo un mínimo de 8 (ocho) vasos de agua al día.

Mantener una postura corporal adecuada mientras utiliza su voz con la cabeza y el cuello relajados.

No imitar voces y si debe hacerlo profesionalmente (doblajes) realizar entrenamiento vocal con logopeda o fonoaudiólogo/a.

Hablar en un tono óptimo, evitando hablar muy agudo o muy grave ya que puede dañar el delicado mecanismo vocal.


CUIDAR LA HIGIENE VOCAL:

Este programa de cuidados e higiene vocal puede ser empleado como medida preventiva por toda persona que utiliza su voz como herramienta primaria de trabajo.

La planificación del cuidado vocal se integra en el tratamiento de reeducación de la voz y se adapta al diagnóstico y las necesidades socio-laborales del consultante.

Este plan de cuidados vocales se personaliza en función de las alteraciones de la voz que el profesional observa durante la evaluación de cada paciente.

La higiene vocal puede constituir el programa de rehabilitación de un paciente o ser parte de él1.

Es evidente que cuando la persona comprende los hábitos que son perjudiciales para su voz, comienza progresivamente a modificar y eliminar dichas conductas que redundarán en su salud vocal y calidad de vida.


El tabaco es la causa de varias enfermedades de las cuerdas vocales, por este motivo, evite fumar o ser un fumador pasivo. Debiera saber que el cáncer de laringe es más frecuente en las personas con hábito tabáquico.

El consumo prolongado de tabaco engrosa el epitelio superficial y acarrea metaplasia escamosa, edema e inflamación submucosa. El alcohol causa irritación en todo el tracto vocal. Las drogas como la cocaína lesionan cualquier región del tracto con la alteración vocal consecuente3.


Artículo publicado el 15 de mayo de 2012, revisado y actualizado por la autora en julio de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Jackson, Menaldi, C. La Voz Patológica. Editorial Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 2002.
  2. Segre R., Naidich S. Principios de Foniatría. Editorial Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina,  1981.
  3. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Editorial Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª edición 2007.

sábado, 12 de mayo de 2012

12 DE MAYO: “DÍA DEL FONOAUDIÓLOGO”

El 12 de mayo se celebra en Argentina el “Día del Fonoaudiólogo”.

Esta efeméride se conmemora en dicha fecha por la creación el 12 de mayo de 1948, de la primera Entidad Científica Fonoaudiológica Argentina ASALFA, decreto presidencial del año 1999.

¿Cómo se fue gestando a través de los años la Fonoaudiología en la República Argentina? Lo vemos a continuación a través de la siguiente cronología.


RESEÑA HISTÓRICA DE LA FONOAUDIOLOGÍA EN ARGENTINA:

1934: El Dr. Santiago Arauz crea en el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Rawson la Escuela Municipal de la Fonación.

1937: En el Hospital Durand, Servicio de Malformaciones, se contrata a la logopedista Emilie Fick de origen belga, para asistir a pacientes con trastornos de la resonancia, colaborando con ella la que en ese momento fuera Profesora de Sordos, Ethel Wells Achard de Píccoli.

1939: El Dr. Santiago Arauz y la Sra. Ethel Wells Achard de Píccoli (quien iniciara su carrera destacada como fonoaudióloga) presentan en el Congreso de Sociología y Medicina del Trabajo el artículo científico titulado Higiene de la voz Profesional.

1943: El Dr. Renato Segre colabora en un Curso de seis meses de duración en la Facultad de Medicina de Rosario, Santa Fe. Se otorga a las egresadas no médicas el título de Foniatra. Esto llevó por muchos años a confusión, designándose erróneamente al profesional fonoaudiólogo con un título que le corresponde al médico que se ocupa de las Patologías de la Voz.

1947: Se crea en Buenos Aires el Instituto de Foniatría para la atención de personas que padecían trastornos de la voz y el lenguaje, dependiente de la Secretaría de Salud Pública de la Nación.

1948: Se crea el Curso de Reeducador Fonético en el Instituto de Foniatría de Salud Pública creado por el Dr. J. R. Carrillo, quien era Ministro de Salud Pública de la Nación. Tuvo vigencia hasta el año 1968, fecha en que se fusionó con el Curso de Fonoaudiología dictado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

1948: Año de la fundación de ASALFA: el Dr. Eduardo Enrique Casterán, junto a un grupo de profesionales médicos y educadores, funda el 12 de mayo de 1948 la Sociedad Argentina de Logopedia y Foniatría.

Dos años después, con la obtención de la personería jurídica, cambia su nombre por el de Asociación Argentina de Logopedia y Audiología, de carácter mixto y eminentemente científico.

La Argentina fue el primer país de Latinoamérica que formó profesionales a los que hoy llamamos Fonoaudiólogos. Asimismo ASALFA es la asociación profesional más antigua en el área de Logopedia, Foniatría y Audiología con respecto a sus similares latinoamericanas.

1949: El Dr. Juan Manuel Tato, crea el 1º Curso Regular Universitario de Fonoaudiología con carácter de nivel básico.

1950: Se inician las publicaciones de trabajos científicos en el Boletín hasta el año 1954, y a partir de 1955 se crea la Revista FONOAUDIOLÓGICA.

1952: Se crea la Escuela de Otoneurofoniatría en la Universidad del Salvador, como especialidad médica en la atención de Patologías de la Comunicación Humana.

1961: Se crea SOLOFAL, más tarde denominada ASOLOFAL: Asociación de Logopedia, Foniatría y Audiología del Litoral.

1962: Por iniciativa del Dr. Julio Bernaldo de Quirós se implementan los Cursos Superiores de Postgrado de Licenciado y Doctorado en Fonoaudiología, en la Universidad del Museo Social Argentino.

1963: Se crea ACUFO: Asociación Cuyana de Fonoaudiólogos. Argentina es sede del 1º Congreso de Foniatría, Logopedia y Audiología en Latinoamérica, Rosario-Santa Fe.

Se crean distintas Asociaciones en todo el país representando a Córdoba, Santiago del Estero, Río Cuarto, La Plata, Mar del Plata, Salta, Bahía Blanca, San Luis, Mendoza, Entre Ríos, Rosario, Santa Fe, San Nicolás, Jujuy, San Juan, Chaco y Pergamino.

1965: El 25 de Mayo, siendo Presidente de ASALFA el Dr. Julio Bernaldo de Quirós, funda la Federación Latinoamericana de Sociedades de Foniatría, Logopedia y Audiología con el fin de estrechar vínculos entre los países.

1971: Se crea en la Universidad del Museo Social Argentino, la Facultad de Ciencias de la Recuperación Humana para la formación de Fonoaudiólogos, Licenciados y Doctores en Fonoaudiología, dependiente de la misma Universidad.

1973: El 12 de mayo, día de la fundación de ASALFA, es declarado por decreto presidencial Día de la Fonoaudiología Argentina”, resultado de una gestión realizada por APFA (Asociación de Profesionales Fonoaudiólogos de Argentina).

1994: Se reúnen ASALFA, AFOMU (Asociación de Fonoaudiólogos Municipales) y AFA (Asociación Fonoaudiológica Argentina) para tratar como tema central la elaboración del anteproyecto de “Ley del Ejercicio Profesional de la Fonoaudiología en la República Argentina” actual, pero inadecuado para el quehacer del Fonoaudiólogo, ley de Medicina 17.132.

1999: Día del Fonoaudiólogo. Instituir el día 12 de mayo de cada año como el "Día del Fonoaudiólogo", en conmemoración al aniversario de la creación, el 12 de mayo de 1948, de la primera Entidad Científica Fonoaudiológica Argentina ASALFA por Decreto 2338, de fecha 11 de noviembre de 1999 (Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires).


¿QUÉ ES ASALFA?

ASALFA es una sociedad científica y profesional argentina que nuclea a fonoaudiólogos universitarios dedicada a propender la defensa de sus incumbencias, la jerarquización profesional, contribuir a la actualización y perfeccionamiento del conocimiento y, fomentar y divulgar la investigación acorde a la demanda nacional e internacional.

LA FONOAUDIOLOGÍA:

La Licenciatura en Fonoaudiología es un título de grado cuyo estudio dura cinco años, incluyendo el Ciclo Básico Común (CBC). El título otorgado es el de Licenciado/a Fonoaudiólogo/a.

Objetivos de la carrera:

El plan de estudios de la Licenciatura en Fonoaudiología tiene por objeto capacitar a sus egresados como profesionales de la salud, capaces de actuar en la profilaxis en las áreas de la audición, la voz y el lenguaje; de realizar evaluaciones audiométricas y audiológicas, así como diagnósticos fonoaudiológicos.

Junto a ello, la licenciatura busca formar a sus egresados para que sean capaces de actuar en la recuperación y rehabilitación de la voz, la audición y el lenguaje.

El fonoaudiólogo/a:

El licenciado/a en Fonoaudiología puede actuar en el área de la terapéutica como ejercicio privado en organismos asistenciales y centros especializados, donde integran un sector centralizado con carrera hospitalaria y jefatura, para la atención de pacientes derivados por médico tratante y según las normas de la legislación del ejercicio profesional.


FUENTES CONSULTADAS:

ASALFA: Asociación Argentina de Logopedia, Foniatría y Audiología: http://www.asalfa.org.ar/web/

Universidad de Buenos Aires, Licenciatura en Fonoaudiología: https://www.fmed.uba.ar/carreras/licenciatura-en-fonoaudiologia/informacion-general