domingo, 31 de marzo de 2013

EDEMA DE REINKE: ETIOLOGÍA. SINTOMATOLOGÍA. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El edema de Reinke es una alteración de la capa superficial de la lámina propia que causa disfonía, inestabilidad en la fonación y un descenso en el tono vocal que puede ser tan importante como para identificar incongruentemente una voz masculina en una mujer1.

Reinke en 1897 precisó la localización del edema, por lo que dio nombre al espacio en cuestión y a la patología (Le Huche, Tomo 2, 1994 citado en Farías, 2007).

Al edema de Reinke también se lo conoce como laringitis polipoidea, corditis polipoidea, degeneración polipoidea y laringitis hipertrófica crónica2.

El factor etiológico principal del edema de Reinke es el consumo de tabaco.

El edema de Reinke se encuentra con mayor frecuencia en mujeres y en la posmenopausia2.

El edema de Reinke afecta a toda la extensión de la cuerda, lo que contrasta con la focalidad de las otras lesiones benignas como los nódulos, los pólipos y los pseudoquistes serosos. Otra característica es que casi exclusivamente es bilateral y se produce al expandirse el espacio de Reinke por un material inflamatorio gelatinoso que va desde la comisura anterior hasta el proceso vocal del aritenoides, sutil en los estadios precoces, pero que puede alcanzar grandes proporciones1.


ETIOLOGÍA:

Los principales factores etiopatogénicos del edema de Reinke son el tabaco, el abuso vocal y el reflujo gastroesofágico2.

Se puede producir también por infección, reacción alérgica, sinusitis crónica con drenaje purulento y reflujo gastroesofágico (Colton & Casper, 1990 citado en Farías, 2007).

Esta lesión se asocia comúnmente con el hábito de fumar; de hecho, el 97% de los pacientes son fumadores. Como cofactores suele encontrarse reflujo faringolaríngeo y abuso o mal uso vocal1.

El edema de Reinke ha sido asociado con fumadores y a veces con personas que abusan de su voz3.

Una vez establecida la lesión y la consiguiente disfonía, dejar de fumar no suele resolver el problema2.


SINTOMATOLOGÍA:

El principal síntoma es la disfonía, seguida de tos y carraspeo4.

La clínica que produce el edema de Reinke depende del tamaño y el tiempo de evolución de las lesiones.

Es característico que produce una marcada disminución de la frecuencia fundamental, que en las mujeres suele hacer que se confunda con una voz masculina por teléfono. En los hombres suele producir fatiga y falta de potencia en la voz2.

Es una disfonía de instalación lenta y progresiva en la cual la persona durante el interrogatorio, no es capaz de determinar el momento exacto de su inicio. Este cuadro inflamatorio de larga evolución e inicio insidioso, genera una disfunción vocal característica con voz agravada y acortada en extensión tonal.

El marcado descenso en el tono vocal afecta principalmente a cantantes y mujeres, a éstas en concreto porque les confiere una voz masculinizada que es fácilmente identificable.

En casos más severos el edema se interpone achicando el espacio glótico respiratorio, por lo que aparece disnea y posible estridor. Según su extensión se considera al edema leve, moderado o severo4.

El paciente refiere disfonía crónica, voz con tono bajo, tanto en el hombre como en la mujer y en algunas ocasiones se puede producir obstrucción respiratoria que mejora en forma momentánea con la administración de corticoides. Las mujeres se quejan de voz masculinizada y los cantantes, de disminución del registro vocal3.

En casos de edema de Reinke muy extenso puede aparecer disnea y en casos excepcionales incluso obstrucción de la vía aérea y estridor. Los pacientes con edema de Reinke tienen un mayor riesgo de tener un síndrome de apnea obstructiva del sueño2.

En los pacientes se observa un incremento de la presión subglótica, voz de esfuerzo (hiperfunción vocal) y fatiga vocal. Puede aparecer diplofonía según la asimetría de la lesión.

Sabemos que la extensión tonal o rango de frecuencias de fonación se acorta por la presencia de patología en laringe.

En el edema de Reinke este rango de frecuencias fisiológico esta acortado y desplazado hacia los graves como consecuencia del aumento de masa o engrosamiento de las cuerdas vocales. Dicho engrosamiento en edemas severos puede imposibilitar la emisión en falsete (frecuencias agudas).

Estas lesiones que producen una sobrecarga en cuerdas vocales, van a generar en cascada un descenso considerable de la frecuencia fundamental (Fo) de la voz del paciente.

El descenso de la Fo o agravamiento del tono se produce por la disminución de la vibración cordal ante la presencia del edema, que limita y reduce los movimientos naturales de las cuerdas vocales (nº de vibraciones por segundo).

La Fo agravada es más llamativa en las mujeres y por esta causa la voz femenina al teléfono se suele confundir con la de un hombre.

Observación clínica4: El paciente con edema es reconocible perceptualmente con facilidad, solemos referirnos a este tipo de voz como “voz de fumador”; es importante que el paciente sepa que el edema no es una lesión premaligna, pero que el hábito tabáquico si se considera un factor de riesgo tumoral, y que el cese tabáquico es la única condición necesaria para poder considerar un procedimiento quirúrgico para el edema o incluso detener el crecimiento del mismo.


DIAGNÓSTICO:

Lesión expansiva en el espacio de Reinke que provoca un aumento de masa que deforma y sobrecarga las cuerdas vocales.

Se observa un edema generalizado en ambas cuerdas vocales, que se introduce en la subglotis durante la inspiración. A veces semeja bolsas de agua, ampollares y translúcidas3.

Para evaluar correctamente el tamaño de las lesiones es muy útil realizar la maniobra de inspiración forzada2.

En la estroboscopia se observa cómo se mueve el edema durante la fonación. Hay distensión de la lámina propia. También se ve una hiperfunción de las cuerdas vocales, disminución de la tensión cordal, aumento de su masa y movimientos asimétricos con un buen cierre glótico3.

Una de las peculiaridades de esta lesión es la apariencia de saco que cuelga de las cuerdas, lo que hace que con la inspiración prolapsen hacia la subglotis1.

Figura 18. Clasificación de TAN del edema de Reinke2La clasificación de Tan (2017) está basada en el porcentaje de obstrucción glótica que produce el edema en abducción y es muy útil para valorar la severidad de la enfermedad. Se divide en 4 grados y se analiza por separado cada cuerda vocal (salvo en el grado 4)2:

Grado 1: Mínima degeneración polipoidea de la cuerda vocal y que afecta menos del 25% del espacio glótico.

Grado 2: degeneración polipoidea entre el 25-50% del espacio glótico.

Grado 3: afectación entre el 50 y 75% del espacio glótico.

Grado 4: lesión obstructiva que afecta más del 75% de la luz glótica.


Figura 3: Edema de Reinke: A) Grado I de Yonekawa. B) Grado II de Yonekawa. C y D) Grado III de Yonekawa1.

Una clasificación anterior según grado de severidad es la de Yonekawa (1988) que clasificó el edema de Reinke en 3 estadios en función de la extensión de la lesión por laringoscopia indirecta2:

Tipo I: el edema está limitado a la cara superior de las cuerdas vocales.

Tipo II: el edema se extiende de la cara superior al borde libre y cara inferior, contactando con la cuerda contralateral.

Tipo III: el edema se extiende y las cuerdas contactan en toda su longitud y solo se observa luz glótica en la región posterior de la glotis, o se extiende hacia la subglotis durante la inspiración.


TRATAMIENTO:

En primer lugar se trata de mejorar aquellas condiciones clínicas que pueden ser la causa del edema. En el caso de que hubiera reflujo gastroesofágico (RGE) se debe tratar también.

Se indica en primera instancia la eliminación de los factores irritantes, cambio de hábitos de vida, ejercicios físicos y terapia de voz. Se toma conducta expectante frente a la posible mejoría que evitará llegar a la cirugía5.

Otros autores coinciden en que el manejo inicial debe ser el control de los irritantes, principalmente la suspensión definitiva del tabaco y la terapia vocal, ya que esta combinación de medidas conservadoras puede revertir el cuadro clínico en poco tiempo.

Si el edema es pequeño y tiende a disminuir con la supresión de los factores irritantes, se continuará con ejercicios vocales y reevaluaciones de control, insistiendo en que la persona transforme sus hábitos cotidianos.

Por el contrario, si el edema es considerable y afecta las funciones de respiración y fonación, se impone el tratamiento quirúrgico y la rehabilitación vocal posterior con logopeda o fonoaudiólogo/a.

La cirugía debe ser entendida como la última etapa del tratamiento, sobre todo cuando pese a las medidas higiénicas y terapéuticas iniciales persiste una mala calidad vocal y un alto grado de disfunción fonatoria referida por el paciente.

Si el paciente necesita cirugía, luego requerirá terapia vocal corta para eliminar los abusos vocales3.

Resumiendo, antes de tomar la decisión quirúrgica es conveniente evaluar al paciente en forma multidisciplinar (equipo médico-rehabilitador) máxime si éste ha realizado Logopedia o Fonoaudiología y presenta mejoría en su función vocal.

Particularmente, considero fundamental la labor de información al paciente por parte del otorrinolaringólogo (ORL) interviniente acerca de la actuación del logopeda en la rehabilitación de la voz, como así también, el asesoramiento sobre los múltiples beneficios que aporta la terapia vocal durante el posoperatorio.

Está comprobado y lo observamos en la práctica diaria que cuando el ORL solicita oportunamente terapia de voz, previa explicación al paciente, éste llega a la 1ª entrevista sabiendo que a través de la Logopedia conseguirá modificar y eliminar aquellos comportamientos vocales incorporados erróneamente (mal uso/abuso vocal) presentes en el origen del edema.

En la actualidad, es frecuente el trabajo interdisciplinario (ORL-Logopedia) en el cual la valoración del paciente, la intervención y la reevaluación pos-tratamiento, es un proceso basado en una decisión terapéutica consensuada en equipo.

Según mi experiencia, un alto porcentaje de pacientes operados mantienen sus hábitos vocales incorrectos (por ausencia de reeducación previa) y no han resuelto aún eliminar las causas tóxicas (cigarrillos), situación que puede favorecer la recidiva de la enfermedad.

Es evidente que la dificultad de estas personas para resolver la dependencia respecto del tabaco será considerada durante la intervención. Obviamente nuestra actuación aislada no será exitosa sin la modificación de los hábitos lesivos del paciente para su salud vocal y general.


TERAPIA VOCAL:

El trabajo logopédico será inicialmente rehabilitador, a través de una selección de ejercicios de voz específicos encaminados a modificar los hábitos vocales inadecuados que manifieste cada paciente.

La terapia vocal podrá ser previa y posterior a la cirugía, situación que dependerá del criterio de derivación médico y la disposición del paciente para iniciar la reeducación.

Durante la intervención se ayuda al paciente a reconstruir los aprendizajes incorporados de forma errónea durante el proceso de enfermedad, con el objetivo de recuperar y optimizar la función vocal disminuida por la presencia del edema cordal. En este sentido, se aborda la función respiratoria, la coordinación fono-respiratoria (aire-voz) y la enseñanza de una producción fonatoria adecuada.

La terapia de la voz, preoperatoria y posoperatoria, tiende a disminuir la hiperfunción de las cuerdas vocales. Se debe disminuir la exposición a alérgenos e irritantes como el humo del cigarrillo3.

Los objetivos de la terapia vocal son:

El ritmo fonatorio: Facilitar una adecuada toma de aire durante el habla.

El ataque o comienzo del sonido: Evitar el golpe de glotis o el escape previo de aire (ataque soplado).

La actitud vocal de esfuerzo: Disminuir la tensión durante la fonación (hiperfunción cordal).

El habla monotonal: Trabajar el tono (Fo) que suele ser el mismo para todas las emisiones (pregunta, exclamación,…).

El paciente recibe en forma paralela una serie de indicaciones sobre el cuidado de la voz y un programa personalizado y adaptado a sus hábitos vocales cotidianos.

El programa de higiene vocal sumado a la corrección de los patrones de conducta de mal uso o abuso de la voz, será el objetivo central de la actuación logopédica.

Se trabajará la coordinación fonorespiratoria adecuada: frases más cortas, mayor cantidad de aspiraciones en la frase y de buena calidad (sin ruido y sin forzar la entrada de aire) y variaciones tonales pequeñas que permitan cambios de presión subglótica y de longitud cordal (por mínimas que sean) que evitarán la fatiga típica del habla monotonal y con descenso al final de frase5.

Luego de la terapia de voz, incluyendo la terapia higiénica (hincapié en cese tabáquico) el equipo multidisciplinario reevalúa la función laríngea, para decidir la posible cirugía4.


CONCLUSIONES:

El edema de Reinke es una lesión benigna de la laringe que puede ser uni o bilateral, siendo mucho más frecuente la presentación bilateral y asimétrica que afecta a toda la extensión de la cuerda vocal.

Aunque la etiología es desconocida, el edema de Reinke se asocia al abuso vocal y al consumo de tabaco fundamentalmente. Como cofactores se pueden mencionar el mal uso de la voz mantenido en el tiempo y el reflujo faringolaríngeo (RFL).

Esta disfonía de larga data afecta a la calidad de la voz que se agrava de forma notable, se reduce la extensión tonal y se pierden agudos.

Las características vocales de estos pacientes son el resultado de un proceso crónico de mal uso o abuso vocal, sumado a la acción de factores irritantes (tabaco) que dan origen a una intensa disfonía.

Se trata, en primera instancia, de mejorar aquellas condiciones clínicas que pueden ser la causa del edema. El tratamiento puede ser médico, quirúrgico y fonoaudiológico3.

La intervención inicial se basa en suprimir los factores irritantes que han producido la lesión y personalizar las medidas de higiene vocal.

Si se observa disminución del edema, se sugiere persistir en los cambios de hábitos y realizar controles. Por el contrario, si el edema es grande y las dificultades respiratorias-fonatorias son evidentes se indica cirugía.

Las indicaciones quirúrgicas son la disfonía sintomática, en especial en las mujeres; la falta de respuesta al tratamiento antirreflujo con inhibidores de la bomba de protones, terapia vocal y abandono del hábito de fumar; la obstrucción de la vía aérea, que puede verse en caso de edema voluminoso al que se suma una parálisis vocal, y la sospecha de una lesión maligna concomitante1.


GLOSARIO DE TÉRMINOS:

DIPLOFONÍA: La diplofonía consiste en dos tonos distintos emitidos en forma simultánea.

FRECUENCIA FUNDAMENTAL (Fo): La Fo se refiere al tono más utilizado en promedio de entre los 4-5 del rango tonal de voz hablada individual. La Fo es más aguda en mujeres que en hombres pero con la menopausia se agrava en mujeres y se agudiza en los hombres (más de 50 años). El promedio de Fo suele ascender en lectura, grito y voz proyectada.

REFLUJO FARINGOLARÍNGEO (RFL): El RFL es el reflujo gastroesofágico que tras superar el esfínter esofágico superior alcanza el área de la faringe y laringe.

REFLUJO GASTROESOFÁGICO (RGE): El RGE es el movimiento retrógrado del contenido gástrico hacia el esófago no causado por vómitos ni eructos.


Artículo publicado el 31 de marzo de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Núñez F, Fernández S. Capítulo 11: Afecciones benignas de las cuerdas vocales: lesiones exudativas del espacio de Reinke y otras lesiones. En: Cobeta I, Núñez F, Fernández S. Patología de la Voz. Ed. MARGE Medical Books. Madrid, España. 2013. p. 242-57. Accesible en: https://seorl.net/ponencia-oficial/patologia-de-la-voz-2013/
  2. WebApp ACTUALIZACIÓN EN OTORRINOLARINGOLOGÍA Y CIRUGÍA DE CABEZA Y CUELLO. Área 9. Laringología, Voz, Foniatría y Deglución. 83: Lesiones exudativas del espacio de Reinke. Accesible en: https://seorl.net/buscador/actualizacion-en-orl-y-ccc/
  3. Jackson Menaldi C. La voz patológica. Buenos Aires: Ed. Panamericana. 2002.
  4. Farías P. Guía clínica para el especialista en Laringe y Voz. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2016.
  5. Farías P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.

domingo, 24 de marzo de 2013

CASO CLÍNICO: “SUCCIÓN DIGITAL”. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO. PREVENCIÓN

INTRODUCCIÓN:

El hábito de succión digital se encuentra entre los hábitos orales lesivos más frecuentes en la población pediátrica y la consulta de Logopedia.

Existen diversos hábitos de succión de los dedos. Algunos niños introducen cuatro dedos en la boca y otros sólo el índice o el meñique1.

Estos otros tipos de succión no provocan tantas alteraciones en la cavidad oral como la succión del pulgar; sin embargo, ensanchan la lengua, que durante la succión se posiciona por debajo de los dedos. Pueden ocasionar deglución con interposición lingual lateral y sigmatismo lateral1.

En la práctica clínica la succión del pulgar sigue siendo el principal motivo de consulta por los efectos negativos que produce sobre la mordida y las funciones orofaciales.

La succión del pulgar favorece la permanencia de la deglución con patrones infantiles (atípica), afecta la zona anterior de la oclusión, interfiere en el normal crecimiento de los maxilares y altera las funciones orofaciales, especialmente la deglución y la fonoarticulación.

Cuando la succión del pulgar persiste después de los 3 años de edad suele producir deformaciones significativas en la oclusión (ej. mordida abierta anterior) y alteraciones en la deglución (disfuncional).

La solución a esta problemática requiere la actuación de un equipo multidisciplinario sobre las consecuencias derivadas de la persistencia del hábito. Entre los profesionales implicados destacan:

  • Logopedia a través de terapia miofuncional* para abordar las alteraciones orofaciales.
  • Ortodoncia para el tratamiento de las malformaciones de los maxilares y la oclusión dentaria.
  • Psicología si el hábito se asocia a factores emocionales.

*Terapia miofuncional: La terapia muscular en combinación con la rehabilitación funcional1. Conjunto de procedimientos y técnicas para reeducar patrones musculares inadecuados2.


CASO CLÍNICO: SUCCIÓN DIGITAL

Varón de 8 años derivado del servicio de Odontopediatría-Ortodoncia con diagnóstico de succión del pulgar y maloclusión Clase II, división 1 para evaluación e intervención logopédica previa al tratamiento de Ortodoncia.

Mediante este caso clínico se puede comprobar como el hábito de succión del pulgar conduce al desequilibrio anatómico y funcional del Sistema Estomatognático y sobre la actuación del logopeda en la rehabilitación miofuncional contribuyendo a su equilibrio.

Lectura recomendada para padres y educadores, en especial educación infantil y primaria. Estos profesionales pueden informar a las familias tras detectar alumnos con hábito de succión digital en clase, para que así los padres realicen la consulta pertinente.

Fig. 34: MALOCLUSIÓN DENTAL. CLASE II.1


En la maloclusión dentaria Clase II de Angle no existe una relación normal entre el maxilar superior y el inferior desde el punto de vista anteroposterior (de delante hacia atrás). La mandíbula se encuentra en posición distal (hacia atrás) con respecto al maxilar superior o distoclusión.

Clase II / 1: Dentro de la Clase II de Angle existen dos divisiones. En la división 1 el primer molar, el canino y los incisivos superiores se encuentran en una posición más adelantada con respecto a los inferiores.

En general, este cuadro suele estar asociado a malos hábitos orales, como succión del dedo, biberón, respiración bucal, etc1.


LA PRIMERA ENTREVISTA:

En la entrevista inicial los primeros pasos son el interrogatorio o anamnesis según el motivo de consulta y edad, con la presencia del paciente.

En este caso en particular tras la historia clínica, se realizó la evaluación orofacial de los órganos fonoarticulatorios y las funciones orofaciales. Los principales datos de interés para la comprensión del caso clínico son los siguientes:

ANAMNESIS - HISTORIA CLÍNICA:

Inicio del hábito: La succión digital se instala prácticamente desde el nacimiento, rechazando en todo momento el uso del chupete tradicional. En un principio el niño alternaba ambos pulgares hasta que se definió por uno de ellos.

Antecedentes sobre alimentación: Lactancia materna hasta los 6-7 meses y posteriormente papillas ya que no aceptó el biberón.

Alimentación actual: Preferencia por las consistencias blandas o trozos pequeños de fácil deglución.

Masticación con labios entreabiertos, lentamente, ruidos al tragar y líquido en abundancia para facilitar la deglución.

Enfermedades frecuentes: Resfríos, otitis y disfonía con afonía alternante (ausencia total de voz).

Fonoarticulación: Movilidad reducida en los órganos fonoarticuladores, habla imprecisa y con exceso de salivación. Estas características en su dicción más las disfonías recurrentes (por la respiración oral crónica), propiciaban una articulación poco clara. En conversación presentaba anteriorización excesiva de la lengua con mayor incidencia en los fonemas dentales e interdentales.

Factor causal: En el origen del hábito de succión del pulgar pueden existir diversos factores psicoemocionales, sin embargo, en este caso clínico se trataba de una necesidad placentera que podía controlar a voluntad (ej. sesiones de logopedia, eventos sociales,…).

Consecuencias del hábito: La succión del pulgar se había manifestado en los primeros meses de vida, con menor incidencia durante el día y a modo de chupete por las noches, por esta causa, su pulgar era más delgado con enrojecimiento y callosidades.

La posición del dedo introducido al completo en la boca y la presión ejercida sobre el paladar contribuyeron a su deformación: paladar alto y estrecho.

Con estos datos se puede afirmar que la edad de instalación del hábito, la frecuencia diaria, intensidad y duración (7-8 años), fueron determinantes en los desequilibrios musculares, funcionales y óseos.

Métodos utilizados por la familia: Los padres refieren haber recurrido a una variedad de estrategias para intentar controlar y suprimir el hábito. Inicialmente con chupetes, guantes y calcetines en sus manos para dormir, posteriormente quitando el dedo de la boca a diferentes horas por las noches, señas y recordatorios verbales durante el día.

Con la conducta instalada y siendo el niño mayor optaron por las soluciones de mal sabor, los vendajes en el pulgar,...

Empleaban las recompensas cuando conseguía controlar el hábito uno o varios días a la semana, aunque por las noches estas medidas resultaban poco efectivas o nulas.


EVALUACIÓN OROFACIAL: Órganos fonoarticulatorios y funciones orofaciales

Exploración extraoral o facial: Labios en reposo incompetentes (separados), labio superior corto e hipotónico. Dientes superiores apoyados en el labio inferior que estaba evertido (hacia fuera y abajo).

La hipotonía de la musculatura labial (orbicular de los labios) y el labio superior corto, eran una consecuencia directa de la respiración oral.

Exploración intraoral o cavidad oral: Paladar óseo ojival con rugas definidas o hipertrofiadas. Arcadas dentarias (relación anteroposterior): Clase II de Angle, división 1 con overjet* pronunciado (resalte).

Posición de lengua baja, plana e hipotónica con el ápice contra la arcada dentaria inferior. Recordemos que la lengua baja es una característica inherente a las personas que respiran por boca.

Función respiratoria: Disfuncional. Tipo respiratorio costal superior, modo respiratorio oral (diurno y nocturno), babeo y ronquidos nocturnos.

Función masticatoria: Alterada. Masticación unilateral y con insuficientes impactos masticatorios.

Función deglutoria: Disfuncional y adaptada al trastorno de la mordida. Lengua proyectada contra los incisivos inferiores o interpuesta entre las arcadas dentarias, especialmente durante la deglución de sólidos.

Función fonoarticulatoria: Disglosia por maloclusión dental. Presencia de articulaciones de compensación en los siguientes fonemas: Bilabiales (p-m-b) producidos como labiodentales. Alveolares “l” y “n”, articulados como dentales. Fonema “t” se había transformado en interdental. Presentaba también sigmatismo anterior y rotacismo.

*Overjet: El overjet o resalte se refiere a la distancia horizontal existente entre los incisivos superiores y los inferiores cuando los dientes están en oclusión; puede ser de 0 hasta varios milímetros2.


DIAGNÓSTICO LOGOPÉDICO: Resultante de la anamnesis y la evaluación orofacial.

  • Disfunción respiratoria: Respiración por boca permanente.
  • Disfunción masticatoria: Masticación ineficaz, unilateral.
  • Disfunción deglutoria: Deglución disfuncional con empuje lingual inferior/anterior y contracción de la musculatura perioral.
  • Disfunción fonoarticulatoria: Disglosia y articulaciones de compensación.
  • Hábitos lesivos (parafunciones): Succión lingual, del labio inferior, pulgar, objetos (ej. lápices), prendas de vestir (ej. puños, botones) y onicofagia (mordisqueo de uñas).


TRATAMIENTO:

Antes de comenzar con el tratamiento miofuncional, se realizó la devolución del diagnóstico logopédico a los padres y en presencia del niño, ya que era consciente de su problemática y con un hábito de succión al que debía renunciar. Por esta razón, se trabajó en primera instancia la motivación y el deseo de abandonar el hábito.

El menor había comenzado a sufrir bullying (acoso escolar) entre sus amistades y compañeros de clase, por tanto, era capaz de controlar el hábito en el ámbito educativo y social.

Desde las primeras sesiones se insistió en la aplicación de ciertas normas: higiene nasal y cepillado de dientes. Hay que recordar que la nariz es un órgano poco utilizado o inexistente en los pacientes que son respiradores orales desde pequeños.

La succión del pulgar estaba relacionada a un factor placentero (no emocional) motivo por el cual consiguió erradicar el hábito a los 2 meses de iniciada la intervención.

Superada esta etapa clave se inició la reeducación de la deglución, ya que la permanencia del dedo en la boca impedía su abordaje (modificaba la posición fisiológica de la lengua).

La presencia de un objeto extraño en la boca malposiciona de inmediato la lengua2.

A través de terapia miofuncional se entrenaron las posiciones de reposo de lengua y labios para facilitar el establecimiento de nuevos patrones de masticación, deglución, respiración y fonación.

La corrección de las articulaciones de compensación y la adquisición de los fonemas ausentes, produjo una mejora significativa en la resonancia, el habla, la lectura y la participación oral del niño en las actividades escolares.

Para la función del habla la boca juega un papel primordial ya que la emisión de los sonidos depende de la posición y movilidad de la lengua; de la presencia y la posición de los dientes; de la movilidad de los labios y mejillas; y de la posición de la mandíbula, ya que creará un espacio intraoral adecuado para la articulación fonética y la resonancia de los sonidos3.

Con la aparatología ortodóncica colocada (removible) se inició una intervención conjunta con Ortodoncia y coincidiendo con los últimos meses destinados al proceso de generalización (mantenimiento) de los nuevos patrones aprendidos.

Lo más frecuente es el tratamiento conjunto entre logopedas y ortodoncistas, dado que el intercambio de informaciones entre estos profesionales es imprescindible para un buen resultado final1.


PREVENCIÓN:

Cuando el hábito de succión persiste después de los 3 años de edad suele producir deformaciones significativas en la oclusión1.

El hábito de succión del pulgar genera los siguientes signos1:

  1. La lengua se posiciona baja, por debajo del dedo, y adelantada.
  2. El cierre labial no existe; el labio superior queda corto e hipotónico por falta de función. El labio inferior muchas veces se encuentra hipertónico, junto con el músculo mentoniano, pues son ambos los que comprimen el pulgar.

Consecuentemente aparecen los siguientes trastornos esqueléticos1:

  • Mordida abierta anterior.
  • Paladar atrésico.
  • Hipodesarrollo mandibular.
  • Proyección del maxilar superior.

Fig. 38: MORDIDA ABIERTA ANTERIOR


Los hábitos de succión desarrollan presiones contra los dientes2En los diversos tipos de maloclusiones dentales son determinantes la genética, las causas funcionales y ambientales.


SUGERENCIAS PARA LA FAMILIA:

0-1 año: En este período se suele sustituir el dedo por un chupete anatómico (con tetina ortodóncica y aro cóncavo) o retirar la mano de su boca tantas veces como sea posible para evitar la instalación del hábito. Durante las horas de sueño puede resultar útil colocar en sus manos guantes o manoplas, con o sin separaciones para el dedo pulgar.

12-18 meses: A partir del año de edad la dificultad es mayor, ya que la succión digital se ha instalado como una conducta placentera que en ocasiones sustituye al chupete y puede estar vinculada a factores emocionales y afectivos. Una de las opciones nocturnas (hasta los 18 meses aproximadamente) sería sustituir el dedo por el chupete antes mencionado solo hasta que concilie el sueño.

3-4 años: Desde los 3 o 4 años ya es posible solicitar la colaboración del menor, hablado del tema y explicando los efectos negativos sobre la musculatura y las funciones orofaciales, mediante un lenguaje acorde a su nivel de comprensión. Durante este período evolutivo es el momento ideal para efectuar la consulta al logopeda.


CONCLUSIONES:

La importancia de la prevención y la intervención temprana en los casos de succión del pulgar es más que evidente.

El objetivo de actuar de forma precoz una vez detectado el hábito oral de succión, es evitar las consecuencias que pueda generar sobre la anatomía y las funciones orofaciales.

A través del análisis y descripción de este caso clínico se ha demostrado la efectividad de la terapia miofuncional en la rehabilitación de las funciones del Sistema Estomatognático con criterio multidisciplinario.

El trabajo con el paciente consistió en un principio en la eliminación del hábito de succión del pulgar para a posteriori, obtener la máxima armonía entre la anatomía y las funciones orofaciales alteradas como consecuencia del hábito lesivo.

En pocos meses el paciente estuvo preparado para iniciar el tratamiento de Ortodoncia que daría la solución definitiva a la maloclusión que presentaba.

Hemos visto como el hábito de succión digital cuando supera los 3 años de edad puede producir alteraciones esqueléticas y malformaciones en la región oral y facial, actuando como factor causal o predisponente de alteraciones musculares y funcionales a nivel orofacial.

Por norma general, todo hábito de succión que se mantiene más allá de lo esperado debiera ser controlado o suprimido, de los 18 meses a los 2 años y medio aproximadamente.

La succión digital es un comportamiento que suele pasar inadvertido para la familia en un primer momento, hasta que se transforma en un hábito consolidado.

A partir de entonces, es necesario hablar y explicar esta conducta al menor para lograr su colaboración e iniciar una intervención profesional que ayude a controlar y eliminar el hábito de forma eficaz.

El tratamiento suele ser una combinación de Ortodoncia para solucionar el problema de la oclusión y Logopedia para tratar las disfunciones orofaciales mediante terapia miofuncional.

Claramente la intervención precoz con profesional idóneo es la clave para evitar la instalación de una deformidad dentofacial.

Recordemos que los trastornos y alteraciones que atiende el logopeda se manifiestan en todos los estadios de la vida y pueden ser congénitos, del desarrollo o adquiridos.

El logopeda es el profesional sanitario cualificado para evaluar, diagnosticar e intervenir las disfunciones ocasionadas por los hábitos orales de succión/mordida en la región orofacial.

Por todo lo anterior, usted como paciente o usuario exija ser atendido siempre por un/una logopeda titulada y colegiada ya que es garantía de profesionalidad.

Rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas de su Comunidad Autónoma o en el Consejo General de Colegios de Logopedas (CGCL).

Las imágenes para ilustrar este caso clínico han sido tomadas de Pastor Vera (2008). Fig. 34 Maloclusión dental. Clase II.1 y Fig. 38 Mordida abierta anterior. Capítulo 2: Análisis y descripción de la deglución: diferencia entre la deglución adulta y la deglución atípica. Citada en bibliografía.


Artículo publicado el 24 de marzo de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  2. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.
  3. Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Disponible en: https://hdl.handle.net/10803/9263

jueves, 10 de enero de 2013

LAS DISFONÍAS INFANTILES: ETIOLOGÍA. SINTOMATOLOGÍA. TRATAMIENTO

INTRODUCCIÓN:

La disfonía infantil es un diagnóstico frecuente en la práctica logopédica, generado en su gran mayoría a partir del uso incorrecto de la voz o el abuso vocal.

Las disfonías infantiles son trastornos de la voz que afectan a niños y niñas en edades comprendidas entre los 6 y 10 años hasta la edad puberal. Afectan a casi la mitad de los niños en edad escolar. Generalmente estos trastornos no son severos y no suelen suponer la pérdida completa de la voz de manera prolongada o permanente1.

Estas alteraciones de la voz en la infancia son cuadros benignos que responden satisfactoriamente a la terapia vocal (Logopedia).

En líneas generales, son pacientes que llegan a la consulta por derivación del pediatra, otorrinolaringólogo (ORL) o el centro educativo, donde el trastorno vocal en clase se hace evidente.

En ocasiones son los padres quienes preocupados por la ronquera constante, la fatiga vocal y el dolor al hablar referido por sus hijos, efectúan la consulta al logopeda. En estos casos, se remite el paciente a ORL solicitando un informe del diagnóstico laríngeo que es un dato imprescindible para el abordaje terapéutico posterior.


ETIOLOGÍA:

Las disfonías infantiles pueden ser de etiología orgánica, funcional o mixta, siendo la funcional la causa más habitual. Si se acompaña de disnea, estridor y/o disfagia se buscará la causa orgánica2.

El abuso y el mal uso de la voz son las causas más frecuentes de la disfonía en la población infantil.

Aunque la causa funcional es la más común, algunas disfonías comienzan siendo funcionales y a través del tiempo se manifiestan las lesiones, debido a la continuidad del mal uso o abuso vocal del menor.

Esta nueva situación modificará el diagnóstico que pasará de ser una disfonía funcional (sin lesión cordal) a una disfonía mixta u orgánicofuncional, donde los nódulos vocales son el hallazgo laringológico más frecuente.

Muchas veces el mecanismo de sobreesfuerzo vocal y sobrecarga funcional constante, puede llegar a provocar lesiones en las cuerdas vocales. Entre estos trastornos podemos considerar los nódulos vocales, con una incidencia en la población infantil entre el 50% y el 70% de casos, según diferentes estudios1.

La etiología más frecuente es el abuso vocal. Los factores que lo predisponen son2:

Niños hiperactivos, contexto familiar hiperactivo con padres ansiosos, comunicación por medio de gritos, padres disfónicos (imitación de patrones), tendencia del niño a presentar cuadros ORL (otitis, faringitis, etc.,), cirugías previas (adenoides, amígdalas, nódulos, etc.), deficiencias auditivas.

Las disfonías infantiles suelen aparecer con ocasión de una alteración transitoria de la laringe (laringitis viral) durante la cual el niño no ha respetado la moderación vocal pertinente, otras veces tras una amigdalectomía, el niño puede verse obligado a un comportamiento de sobreesfuerzo vocal, etc.1.


Figura 2. Nódulos vocales en una niña de siete años. Revista de Medicina de la Universidad de Navarra, citada en bibliografía.


SINTOMATOLOGÍA:

Es habitual observar en la consulta y en la vida diaria como ciertos niños son incapaces de emplear un volumen de conversación. Sus producciones vocales son la comunicación a intensidad elevada o los gritos, como por ejemplo:

Juegos a través de gritos, concurso de gritos, hablar por encima del sonido del ambiente (máquinas en funcionamiento, música, TV), reír y llorar a los gritos, etc.

Estas son las conductas vocales de nuestros pacientes que, en ocasiones, cuesta comprender durante el interrogatorio debido a la ronquera crónica que padecen.

Recordemos que toda disfonía es un síntoma, por tanto, en los niños una voz agravada (disfónica) se considera anormal o fuera de la norma, siendo su opuesto la voz aguda que sería un índice de normalidad, tanto en las niñas como en los niños.

Las características vocales son2:

Voz ronca, áspera, aireada, golpes glóticos, respiración audible, fatiga vocal, incoordinación fono-respiro-articulatoria, una extensión tonal acortada (4 o 5 tonos) y desplaza hacia los graves.

Los gritos son excesivos en relación a las posibilidades de la laringe infantil y exigen una tensión exagerada de toda la musculatura1, lo que predispone a la instalación de la disfonía.

La evolución no siempre es la misma, algunas laringes son más resistentes a la prueba del tiempo, y a pesar de su maltrato, unas pueden mantener una disfonía sin alteración de los pliegues vocales, y otras padecen una disfonía con alteraciones importantes1.

El niño a través de su disfonía está expresando el mal uso que hace de su voz, manifiesta una inhabilidad fonatoria, un sobreesfuerzo, una hiperfunción que afecta a la musculatura de la laringe, acciones que serán modificadas en el transcurso de la reeducación.

En los colegios, podemos observar en los niños ataques vocales bruscos, golpes de glotis, risas y llantos muy intensos, restricción mandibular en la articulación de la palabra, respiración torácica alta o clavicular, inspiración bucal, fonación invertida o inspirada, consumo de aire residual hablando hasta quedarse sin aliento, rigidez en cuello, venas ingurgitadas, chillidos incontrolados, ritmos de habla incontrolados y rápidos, uso de tonos e intensidades desmedidas, vicios posturales y dientes apretados, etc1.


TRATAMIENTO:

El tratamiento de elección es la reeducación vocal, descartándose la cirugía por dos motivos esenciales: la etiología de la lesión (mal uso) y la labilidad de una laringe en desarrollo2.

La intervención logopédica se llevará a cabo mediante una terapia de voz más un programa de higiene vocal personalizado según los hábitos del niño.

En ocasiones los nódulos remiten durante la pubertad (período mutacional) no obstante, se deberá considerar la actuación logopédica a fin de modificar los patrones vocales abusivos y erróneos que dieron origen a las lesiones. El objetivo de la intervención será evitar las recidivas, es decir, la reaparición de las lesiones en el futuro.

Los nódulos vocales se pueden acompañar de insuficiencia velofaríngea que requiere de ejercicios específicos, al igual que la posible deglución atípica, respiración bucal y ceceo2.

Con frecuencia las disfonías infantiles no son detectadas en el ámbito familiar, a veces discretas alteraciones de la voz no alarman a los padres, sobretodo en entornos familiares donde la madre o el padre hablan con gran intensidad, o si alguno presenta una voz disfónica1.

Cuando la disfonía se descubre en el centro educativo, suele ser el docente/tutor (concienciado con la importancia de cuidar la voz) quien orienta a la familia sobre la problemática hallada y la conveniencia de consultar al ORL y/o al logopeda.

El niño deberá conocer las posibilidades que le brinda su instrumento fonador para hablar en un volumen conversacional. Como terapeutas, le ofreceremos las herramientas necesarias para lograr este objetivo mediante el entrenamiento vocal (Logopedia).

Se trata en definitiva de reeducar la voz de un niño de forma integral, dentro de un contexto familiar, educativo y social.


LA TERAPIA VOCAL:

La reeducación de la voz es el tratamiento indicado en los casos de disfonías infantiles y puberales, encaminado a modificar y eliminar los usos vocales inadecuados o abusivos.

Tanto en el diagnóstico de esbozos nodulares como de nódulos, la terapia vocal se aplicará para lograr la remisión de las lesiones y la modificación del mal uso de la voz.

Una de las primeras orientaciones para la educación y reeducación vocal comienza con la identificación y eliminación de hábitos vocales inapropiados1.

La intervención se realizará a través del juego y siguiendo las mismas pautas reeducativas que en una disfonía adulta: función de respiración, relajación y proyección de la voz, planificando un tratamiento personalizado.

Se integrarán en la terapia las indicaciones de higiene vocal que por tratarse de niños tendrán mayor flexibilidad.

La intervención de los diferentes parámetros acústicos de la voz: intensidad, altura o tono, timbre y duración se hará desde un universo lúdico.

El entrenamiento vocal se llevará a cabo mediante ejercicios de vocalización, por ejemplo: glissandos ascendentes y descendentes comenzando con las vocales de menor complejidad (u-o), utilizando diferentes actividades gráficas y de juego, según la edad del paciente.

Se buscará el canal más adecuado para llegar al niño, los que estudian canto pueden vocalizar directamente pero los que no lo hacen podrán desinhibirse a través del juego2.

Para que el tratamiento sea efectivo se formará un equipo en el que intervengan el otorrinolaringólogo, los padres, el profesor del aula y el logopeda1.

El interés, la motivación y la decisión del niño por iniciar la reeducación vocal, serán factores determinantes para que la terapia sea exitosa.

La duración del tratamiento no es fija, pero hay que considerar que intervenciones demasiado largas no son efectivas y promueven su abandono.


CONCLUSIONES:

Las disfonías infantiles son cuadros habituales en la clínica diaria que afectan a menores de ambos sexos y se prolongan hasta la pubertad.

La etiología puede ser orgánica, mixta o funcional, siendo la más común la causa funcional.

El abuso vocal es la causa más frecuente de este trastorno de la voz en la población infantil.

Dado que el origen es una mala función del comportamiento vocal, además de recurrir al tratamiento farmacológico o en algunos casos a la cirugía, será imprescindible realizar tratamiento reeducativo o vocal1.

En la salud vocal de los menores la prevención es un trabajo de todos, especialmente del núcleo familiar, los pediatras y educadores.

Como medida preventiva y educativa se sugiere implementar nuevos modelos de comunicación y escucha activa dentro del grupo familiar, para evitar que se mantengan los hábitos de mal uso y abuso vocal presentes en la génesis de la disfonía.

La actuación más efectiva es la prevención, la educación de la voz y la higiene vocal para evitar el desarrollo de trastornos de la voz y lesiones en la laringe de los niños y adolescentes.


Artículo publicado el 10 de enero de 2013, revisado y actualizado por la autora en julio de 2026.


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Molina, M.; Fernández-González, S.; Vázquez-de la Iglesia, F.; Urra-Barandiarán, A. “Voz del niño”. Revista de Medicina de la Universidad de Navarra, vol. 50, Nº 3, 2006, 31-43. Accesible en: https://portalcientifico.unav.edu/documentos/637c22e4d3fa435f72f97b1f
  2. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.