miércoles, 15 de mayo de 2013

APLICACIONES DE LA TERAPIA MIOFUNCIONAL: “HÁBITO DE SUCCIÓN DEL CHUPETE Y BIBERÓN”

INTRODUCCIÓN:

En la actualidad, la labor del logopeda en el tratamiento de los desequilibrios musculares y disfunciones del complejo orofacial es reconocida, valorada y solicitada por diferentes especialidades médicas que abogan por la intervención conjunta en un marco interdisciplinario.

La Terapia Miofuncional ofrece al profesional logopeda un campo de intervención amplísimo, que va desde la prevención hasta la detección, intercepción y rehabilitación de las funciones del Sistema Estomatognático (S.E.) contribuyendo a su equilibrio. Sus alcances comprenden desde el marco de las disgnasias-maloclusiones, hasta aquellas entidades clínicas donde el complejo muscular orofacial se vea comprometido1.

La terapia muscular facial, realizada para la obtención de mayor armonía y mejorar las funciones orofaciales, recibe diversas denominaciones. Entre las nomenclaturas comúnmente utilizadas, el término terapia miofuncional nos parece el más adecuado, pues se refiere a la terapia muscular en combinación con la rehabilitación funcional, que es el objeto de nuestro trabajo2.

La terapia miofuncional es el conjunto de procedimientos y técnicas para reeducar patrones musculares inadecuados3.

La terapia miofuncional es el tipo de abordaje utilizado y recomendado por los especialistas, logopedas y fonoaudiólogos/as que nos dedicamos a intervenir las disfunciones orofaciales a lo largo del ciclo vital.

En este artículo se analizan y describen los efectos negativos que puede generar el hábito prolongado de succión del chupete y del biberón.

El hábito de succión del chupete influye en el desarrollo de la dentición por lo que se hace necesario la detección precoz de las alteraciones que se presenten con el fin de prevenir la instauración de maloclusiones dentales4.


APLICACIONES DE LA TERAPIA MIOFUNCIONAL:

Son numerosos los trastornos orofaciales que se benefician con la terapia miofuncional. Las principales áreas de aplicación son las siguientes:

Disfunciones del sistema estomatognático: Trastornos de la succión, masticación, deglución, respiración, fonoarticulación y hábitos orales lesivos (parafunciones).

Patologías neurológicas y neurodegenerativas: Parálisis cerebral, enfermedad de Parkinson, de Alzheimer, Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica, etc.

Secuelas de accidente cerebrovascular y traumatismos craneofaciales: Disartria, disfagia, etc.

Malformaciones faciales congénitas y adquiridas: Fisura de labio y paladar, frenillo lingual alterado, anquiloglosia (lengua atada), disglosia, etc.

Prematuridad y neonatos: Dificultades en la succión, trastornos neurológicos, malformaciones congénitas, etc.

Síndromes: de Down, Pierre Robin, Apert, etc.

Cirugías: Tumores de la cara y el cuello.

Áreas emergentes: Envejecimiento, estética facial, etc.


A) Mordida normal a nivel anterior y posterior en un niño de 4 años sin hábitos de succión.

B) Mordida abierta anterior en una niña con hábito de succión de chupete.

C) Mordida cruzada posterior en el lado derecho en un niño de 3 años con hábito de succión de chupete.


HÁBITO DE SUCCIÓN DEL CHUPETE Y BIBERÓN:

El hábito prolongado de succión del chupete y del biberón, sigue siendo hoy en día un motivo frecuente de consulta a Logopedia por las repercusiones negativas a nivel oral y facial, como las que se observan en la imagen expuesta (B y C) tomada de Franco Varas V, Gorritxo Gil B. 2012, citada en bibliografía.

Los hábitos de succión no nutritiva constituyen una actividad fisiológica durante los primeros meses de vida del niño, pero si se mantienen pueden afectar el desarrollo de la oclusión dentaria4.

Estos pacientes son derivados a Logopedia desde los servicios de Ortodoncia, Pediatría, Odontopediatría, Cirugía Maxilofacial, Otorrinolaringología, etc.

El hábito de succión del chupete comienza en edades muy tempranas y cada vez está más extendido en países occidentales4.

En la práctica diaria es habitual oír el comentario de las familias que ven la prolongación de estos hábitos como un hecho natural, cuando el menor ha superado la edad adecuada y tiene establecida la función de masticación.

Lo que muchas familias desconocen son las consecuencias, a veces irreversibles que ocasiona la prolongación de uso del chupete y biberón sobre las estructuras óseas y las funciones orofaciales, donde la solución será Ortodoncia y/o Logopedia.

Se intenta justificar la permanencia del hábito de succión por diversos motivos:

El biberón es la única opción para que tome leche.

Se tranquiliza o se va a la cama si tiene sus chupetes.

El niño solo toma un biberón por las noches después de la cena.

El biberón es la solución para desayunar rápido y no llegar tarde a la escuela.

Toma biberón después de las comidas como un complemento alimentario.

Mi hijo/a utiliza el biberón a modo de chupete.

La prevalencia del hábito de succión del chupete varía ampliamente según las distintas áreas geográficas, influida por factores sociales o culturales4.

Sabemos que cada niño necesita un tiempo determinado para comer porque los sólidos requieren una correcta masticación previa a la deglución. Si el menor está en condiciones de triturar todo tipo de alimentos, podrá prescindir del biberón utilizado en etapas anteriores cuando era un lactante.

Lo que no es recomendable es la sustitución de las comidas por los famosos “potitos”, yogures o biberones para los niños que ya son capaces de masticar2.


BENEFICIOS DE LA SUCCIÓN:

Al nacer, el niño está dotado de la habilidad para succionar, espontáneamente o como respuesta a estímulos sobre su boca, ya que ha ido preparando sus funciones en el útero materno1.

La succión alcanza su madurez entre la 30 a 34 semanas de gestación1 y está presente en el neonato como una función orofacial primaria y vital.

La succión es una necesidad en el bebé, que se sacia a través de la alimentación materna o del biberón.

Es cierto que la succión, cuando se realiza correctamente, estimula toda la musculatura facial y favorece el crecimiento armónico de la cara2.

La succión es un reflejo que se desarrolla desde la vida intrauterina y es primordial para el bebé pues ayuda a satisfacer sus necesidades nutricionales y psicológicas4.

Son ampliamente conocidos los beneficios de la lactancia materna y también de la alimentación artificial (biberón) en el proceso de estimulación y crecimiento en armonía del sistema estomatognático.

Sin embargo, para que la alimentación con biberón contribuya al correcto desarrollo de la cavidad oral y los maxilares, deberá reunir ciertos requisitos: adecuar la posición del bebé respecto al cuerpo materno, observar el tamaño de la tetina, el material del biberón, etc.

La utilización del chupete también estimula la función suctoria, siempre y cuando sus características anatómicas sean las adecuadas para el bebé, al igual que la frecuencia, intensidad y duración de uso.

La succión correcta es aquella que ocurre dentro de la boca, a través de un movimiento de la lengua de adelante hacia atrás.

La succión correcta cansa la musculatura orofacial. Por esto, los niños que succionan bien usan el chupete antes de dormir, cansan la musculatura y después dejan de usarlo el resto de la noche2.

La necesidad de succión alcanza su máxima intensidad aproximadamente hacia los 4 meses y comienza a disminuir con las primeras vocalizaciones y con las actividades de morder y asir objetos1.


PERJUICIOS DE LA SUCCIÓN PROLONGADA:

La prolongación del uso del chupete y biberón puede actuar como factor etiológico o favorecedor de los trastornos en las funciones: respiratoria, deglutoria, masticatoria y fonoarticulatoria. Asimismo, las consecuencias del uso prolongado del chupete y biberón se relacionan con las maloclusiones dentales.

Cuando el hábito persiste hasta alrededor de los 3 años de edad presenta menos alteraciones esqueléticas y malformaciones que en edades posteriores. En general, suele afectarse sólo la zona anterior de la oclusión y, después de retirado el estímulo, la oclusión y los maxilares siguen su crecimiento normal2.

Si la succión del chupete persiste después de los 3 años puede generar deformaciones en la oclusión (mordida) y maxilares (superior e inferior) afectando su normal crecimiento.

El uso del chupete como objeto reconfortante en la primera infancia constituye una práctica ampliamente extendida. Sin embargo, el hábito prolongado del mismo puede tener serios efectos nocivos en el desarrollo de las estructuras bucales en función del tipo de hábito, su duración, intensidad y frecuencia, así como de las características biotipológicas del paciente4.

El hábito prolongado de succión del chupete/biberón más allá de la edad considerada evolutivamente normal, predispone la aparición de disfunciones orofaciales y deformaciones óseas.

Estas alteraciones se manifiestan a través de los siguientes signos clínicos: mordida abierta; mordida cruzada; incompetencia labial; respiración oral; babeo diurno o nocturno; deglución atípica/disfuncional; alteraciones de articulación, etc.

Recordemos que un objeto extraño en la boca modifica la postura de reposo lingual. La lengua se posiciona baja, adelantada o se ubica entre los dientes, alejada del paladar donde debe estar.

También sabemos que una función alterada (ej: la deglutoria) creará una reacción en cadena que puede afectar el equilibrio del sistema estomatognático.

En todos los casos el factor tiempo marca la diferencia entre una alteración reversible (una vez eliminado o retirado el estímulo) y otra que amerite tratamiento combinado de Ortodoncia y Logopedia.

Por norma general, la gravedad de cada diagnóstico es directamente proporcional a la tríada: frecuencia, intensidad y duración del hábito de succión (del pulgar, chupete,…).

Se recomiendan los chupetes de tetina ortodóncica con aro cóncavo que se adhieren a los labios del bebé, efectuando los cambios oportunos de tamaños (chupetes y tetinas de los biberones).

Por todo lo expuesto, son fundamentales la prevención, la detección y la intervención temprana para evitar los perjuicios que ocasionan los hábitos orales más frecuentes en la infancia: chupete, biberón y la succión digital (en especial del pulgar) como lo explicaba en CASO CLÍNICO: SUCCIÓN DIGITAL. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO. PREVENCIÓN


TERAPIA MIOFUNCIONAL CON VISIÓN INTERDISCIPLINARIA:

Aunque no en todos los casos de hábitos suctorios nocivos queda explícita la etiología, es indudable que antes de realizar un tratamiento de terapia miofuncional para estimular las funciones orofaciales correctas, es necesario controlar y suprimir cualquier hábito lesivo de succión1.

En general, cualquier hábito de succión que se mantiene más allá de lo esperado (18 meses a 2 años y medio) deberá ser controlado1.

Es bien sabido que restablecer lo fisiológico no es tarea fácil y cuanto más tarde se inicie el proceso, peor será para el paciente.

Coincido con Segovia (1988) que mediante la terapia miofuncional se pueden obtener cambios espectaculares de la oclusión dentaria.

Cuando nos disponemos a reeducar disfunciones musculares del Sistema Estomatognático, partimos de un diagnóstico, arriesgamos un pronóstico y aplicamos una terapéutica1.

En terapia miofuncional orofacial el trabajo en equipo es imprescindible porque la comunicación, el intercambio de conocimientos, criterios,… entre sus integrantes, beneficia al paciente que es atendido bajo el principio de interdisciplinariedad.

En esta línea de actuación, el logopeda planifica un tratamiento etiológico según cada paciente y en coordinación con el resto de profesionales (ortodoncista, cirujano maxilofacial, odontólogo,…).

La actuación del logopeda en las diferentes áreas antes mencionadas, será la corrección de los desequilibrios musculares del sistema estomatognático y la rehabilitación de las funciones alteradas con una visión multidisciplinaria.

La misión del logopeda es garantizar un adecuado proceso de rehabilitación personalizado y encaminado al logro de la armonía morfofuncional (forma y función), con beneficios directos en la estética facial, la salud oral y global del paciente.


PREVENCIÓN - DETECCIÓN TEMPRANA:

Es necesario detectar a tiempo los signos de alerta para acudir al profesional pertinente (Logopedia, Neuropediatría, Otorrinolaringología, Odontopediatría, Ortodoncia,…).

La detección precoz de los signos de alerta es esencial para iniciar un trabajo de estimulación o intervención de las funciones orofaciales alteradas.

Tomando como referencia la Tabla de detección de signos de alerta en el desarrollo comunicativo5 del niño sano entre la etapa del nacimiento y los 6 años de edad:

El niño sano entre los 18 y 24 meses:

Utiliza la palabra frase para comunicar lo que quiere.

Acepta bien la dieta sólida y mastica.

El niño sano entre los 24 y 30 meses:

Construye frases de dos palabras.

Mastica sin dificultad.

Respira bien por la nariz y no tiene mocos frecuentemente.

El niño sano entre los 30 meses y 3 años:

Estructura bien frases de 3 ó más elementos. Utiliza verbos.

Ha dejado de utilizar chupetes y biberones.

Controla el babeo y tiene buena oclusión dental.

El niño sano entre los 3 y 4 años:

Utiliza oraciones complejas.

Pronuncia bien la mayoría de sonidos.

El niño sano entre los 4 y 5 años:

Pronuncia correctamente todos los sonidos de forma aislada.

Deglución madura (traga sin enseñar la lengua).

Respira por la nariz con la boca cerrada.

Normalmente presenta una voz sin alteraciones (disfonías, afonía, ronquera).

El niño sano entre los 5 y 6 años:

Pronuncia bien todos los sonidos al hablar y se explica correctamente.

Ha iniciado una adquisición correcta de la lectoescritura.


El logopeda es el profesional cualificado para actuar en los casos de hábitos orales lesivos: succión digital, succión del chupete y biberón, succión lingual y labial, onicofagia, etc.

La/el logopeda está formado para evaluar, diagnosticar y tratar con terapia miofuncional las alteraciones a nivel orofacial secundarias a los malos hábitos orales con criterio multidisciplinario.

Exija siempre ser atendido por un/una logopeda titulada y colegiada ya que es garantía de profesionalidad.

Rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas más cercano o en el Consejo General de Colegios de Logopedas.


GLOSARIO DE TÉRMINOS:

SISTEMA O APARATO ESTOMATOGNÁTICO:

Las funciones neurovegetativas de respiración, succión, deglución y masticación, y la función por excelencia utilizada para la comunicación humana, el habla, son funciones posibles gracias a las estructuras que conforman el denominado Sistema Estomatognático (S.E.).

La salud biológica del S.E. depende en alto grado de la perfecta armonía entre la forma y la función. Tanto los órganos como los tejidos del S.E. deben trabajar correctamente con un máximo de eficiencia y con un mínimo gasto de energía. Cuando por diversas causas ello no se cumple, el desequilibrio muscular se instala provocando disfunción o disfunciones, según el grado de alteración existente.

Las disfunciones orofaciales son por lo tanto un desequilibrio de las funciones del S.E. y su manifestación y persistencia puede contribuir a provocar, agravar y recidivar maloclusiones dentales.

HÁBITOS ANÓMALOS - LESIVOS:

En ortodoncia, actitudes que modifican las posiciones de los dientes bien por presión muscular sobre los mismos (ej. succión del pulgar), por ausencia o interacción con una función estimuladora del desarrollo orofacial (ej. respiración oral).

MORDIDA ABIERTA:

Relación vertical anormal de los dientes, existiendo un espacio entre los superiores e inferiores, sin producirse contacto. Puede ser anterior, lateral, antero-lateral o completa. En inglés: open bite.

MORDIDA CRUZADA:

Relación transversal anormal de uno o más dientes, en la que las cúspides vestibulares de los dientes inferiores (mandibulares) son externas a aquellas de los dientes superiores (maxilares). En inglés: cross bite.


Artículo publicado el 15 de mayo de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Grandi D, Donato G. Terapia Miofuncional. Diagnóstico y Tratamiento. Ed. Lebón. Barcelona, España. 2006.
  2. Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.
  3. Segovia ML. Interrelaciones entre la Odontoestomatología y la Fonoaudiología. La Deglución Atípica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 1988.
  4. Franco Varas V, Gorritxo Gil B. Hábito de succión del chupete y alteraciones dentarias asociadas. Importancia del diagnóstico precoz. An Pediatr (Barc). 2012;77:374-80. Disponible en: https://www.analesdepediatria.org/es-habito-succion-del-chupete-alteraciones-articulo-S1695403312001518
  5. Colegio de Logopedas de Cataluña. Recursos clínicos. Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (dirigido a pediatras). Disponible en: https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats
  6. Colegio de Logopedas de Cataluña. Recursos clínicos. Herramientas para la evaluación de las disfunciones orofaciales. Laura Carasusán, Graciela Donato e Yvette Ventosa (2014) Accesible en: https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

domingo, 5 de mayo de 2013

LAS DISFONÍAS ORGÁNICAS: “SURCO CORDAL”. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

LAS DISFONÍAS ORGÁNICAS:

Son las disfonías generadas por una lesión en las cuerdas vocales o en alguna parte de los sistemas intervinientes en la producción vocal, no relacionada con el uso de la voz. La lesión tiende a generar secundariamente un cambio en la función en forma compensatoria1.

En este artículo se realiza una descripción general de las disfonías orgánicas (estructurales) y en particular del surco cordal o sulcus por ser una lesión frecuente en la consulta de voz.


DIAGNÓSTICO:

Las lesiones orgánicas que más llegan a consulta para terapia de voz son las parálisis recurrenciales, los surcos, las laringectomías parciales y totales, y por último las distonías laríngeas consideradas neurológicas. Dentro del grupo de disfonías orgánicas, algunas son congénitas (surco, diafragma laríngeo, quistes intracordales) y otras adquiridas (traumáticas, inflamatorias, neoplásicas, endocrinológicas, neurológicas y iatrogénicas); la etiología determinará el tratamiento a seguir1.


TRATAMIENTO:

No hay tradición de asistencia logopédica en el campo de las disfonías orgánicas, pero cada vez se acepta más el beneficio que aporta porque al terminar el tratamiento médico pueden quedar alteraciones en las estructuras del tracto vocal o incluso en las funciones musculares que requieran un proceso de rehabilitación. Cumple señalar que la fonoterapia puede ser útil, y por lo general lo es, aun cuando la cirugía y/o la medicación sean la primera opción2.

En el tratamiento de las lesiones laríngeas puede intervenir la farmacoterapia, la cirugía y/o la rehabilitación de la voz. El tratamiento conservador (terapia vocal) del paciente disfónico será abordado por el fonoaudiólogo/a o logopeda con experiencia clínica en trastornos de la voz.

En el tratamiento de las disfonías orgánicas se plantean cuatro objetivos básicos de actuación logopédica (Behlau, 1996):

  1. Maximizar el uso de la voz del paciente en presencia de la alteración orgánica, es decir, promover la mejor calidad vocal posible, a pesar de la situación orgánica.
  2. Desarrollar compensaciones fonatorias usando las estructuras remanentes, lo cual significa volver a crear con las estructuras disponibles el proceso de contracción esfinteriana de la laringe tras la ablación quirúrgica.
  3. Desactivar la tractopatía de adaptación o, lo que es lo mismo, eliminar la adaptación que el tracto vocal ha desarrollado en forma compensatoria o vicaria en un esfuerzo por vencer las limitaciones derivadas de la alteración orgánica primaria.
  4. Ayudar al paciente a aceptar la nueva voz, considerando que no siempre se podrá obtener una voz normal.


Todos los pacientes con alteraciones vocales se benefician de la logoterapia, aunque solamente en las últimas dos décadas el tratamiento se ha revelado científicamente efectivo2.

Los objetivos de la terapia de voz en una disfonía orgánica son (Farías, 2007):

  • Toma de conciencia por parte del paciente de aquellos síntomas vinculados directamente a la lesión que no podrán ser modificados con terapia de voz. El reconocimiento de estos síntomas dependerá de la experiencia clínica del terapeuta.
  • Selección dinámica de ejercicios que optimicen la función vocal, entendiendo por “selección dinámica” a una búsqueda de recursos que estará en permanente cambio y sujeta a modificación, en la medida en que el abandono de lo compensatorio de lugar a una función mejorada que posibilite la comunicación. Dicho en otras palabras, algunas acciones compensatorias se abandonarán y otras serán reforzadas. La selección dinámica permitirá potenciar y/o anular compensaciones que trae el paciente, así como también crear nuevas compensaciones.
  • Aceptación de la nueva voz.


EL SURCO CORDAL:

Consiste en un surco situado a lo largo del borde libre de la cuerda, que se encuentra arqueada en mayor o menor medida. La mayoría de las veces, la lesión es bilateral y simétrica. Su causa es desconocida, pero se sospecha que puede ser tanto congénita como adquirida por procesos inflamatorios de larga evolución. La lesión se encuentra en la capa superficial de la lámina propia y el cierre glótico es insuficiente en toda su longitud (ojal fusiforme), porque los bordes libres de las cuerdas están arqueados3.

El diagnóstico se hace por la clínica (antigüedad de disfonía, antecedentes familiares y peculiaridad vocal) y se corrobora con la estroboscopia que permite ver el detalle de alteración de la onda mucosa y la rigidez generada por el surco; puede pasar desapercibido con espejillo y con fibroscopia4.

Es una depresión en la cuerda vocal localizada en la capa superficial de la lámina propia que corre paralela al borde libre. Crea un saco cuyo fondo se adhiere al ligamento vocal. Se lo considera un quiste epidermoide intracordal abierto por arriba. Cuando toma forma de canaleta dando a la cuerda un aspecto arqueado se lo llama “vergeture” o estría mayor (Cornut & Bouchayer, 1988 citado en Farías, 2007).

Su incidencia es variable ya que aún suele ser sub o sobrediagnosticado por falta de conocimiento del mismo4. Es más frecuente en las mujeres, con una relación 3:15.

Puede ser uni o bilateral y variar de tamaño entre los dos pliegues. Se diagnostica en respiración, ya que al fonar se observará hiatus (surco bilateral) o bowing de la cuerda con surco (arqueamiento)1.

Según la clasificación de Ford (1996) se consideran tres tipos de surco (citado en Farías, 2014):

Tipo I o fisiológico, en el que la lámina propia está conservada y hay un leve disturbio de la onda mucosa, tipo II o Vergeture en el que se pierde la capa superficial de lámina propia y existe una depresión en forma de canaleta en la cuerda vocal, y tipo III o sulcus vocalis con depresión profunda que se extiende hasta el músculo vocal con severo compromiso de la onda mucosa.

Con la estroboscopia se observa disminución de la vibración de la cuerda en el lugar del sulcus5. La severidad de la disfonía depende de la profundidad del surco y de que sea uni o bilateral (generalmente es bilateral)1.

Fig. 2: Type I Sulcus Vocalis


Conclusiones de un estudio observacional prospectivo realizado durante 1 año a pacientes con disfonía6:

El sulcus vocalis es una afección bastante común. Los pacientes se clasificaron en tipos I, II o III según la clasificación de Ford (1996). Se recomienda para todos los pacientes un tratamiento conservador en forma de higiene vocal y terapia de la voz.

El tipo I responde bien a la terapia vocal (Figura 2). En el caso de los tipos II y III, el resultado vocal razonablemente bueno se logra con una intervención quirúrgica, seguida de una terapia vocal prolongada. Todos los pacientes se sometieron a terapia de voz posoperatoria durante 6 meses. El tratamiento debe personalizarse según el tipo de surco para lograr un buen resultado fonatorio.


SINTOMATOLOGÍA:

Los pacientes con sulcus refieren disfonía desde la infancia en un 55%. Presentan una voz monótona que se apaga a final de la frase, ronquera, fatiga vocal, voz asténica y gran esfuerzo para proyectar la voz5.

Son pacientes con voces tan peculiares (ya que el surco interrumpe la onda mucosa) que el clínico vocal entrenado puede inferir la presencia de surco al escucharlos: poseen una voz agudizada, timbre velado y pobreza de armónicos, características típica de la rigidez mucosa (recordemos que la fibrosis da características similares al falsete). Se acompaña de fatiga vocal1.

Las características acústicas son, por lo general, voz aguda, velada y entrecortada. Es común que se acompañe con fatiga vocal. Cuando la terapia vocal no da resultado, está indicada a cirugía5. La rehabilitación vocal posquirúrgica es fundamental para el paciente que deberá aprender a impostar la voz sin recurrir a conductas compensatorias hiperfuncionales.

El paciente se queja en ocasiones de su disfonía (según el grado de habituación a la misma) y más frecuentemente de cansancio al hablar y falta de potencia en la voz. La extensión tonal se ve acortada con pocos tonos de registro modal e imposibilidad fonatoria en registro pulso. El tiempo máximo de fonación está acortado4.

La disfonía se manifiesta con voz agudizada, débil, soplada o aireada como consecuencia de la pérdida de masa de la cuerda vocal que dificulta el cierre cordal. Esta deficiencia en el cierre glótico también afecta la intensidad vocal que se encuentra disminuida.

La extensión tonal está acortada y desplazada hacia los agudos. Esto se produce como consecuencia de la fibrosis existente que le otorga rigidez a la cuerda vocal y que provocará un ascenso de la frecuencia fundamental (Fo) o Fo agudizada (falsete patológico). Por la voz aguda que presentan estas personas, la masculina al teléfono se suele confundir con la voz de una mujer.


LA TERAPIA VOCAL:

El paciente sabrá desde el inicio de la terapia que el objetivo no será “recuperar” la voz normal, sino optimizar la calidad vocal y la eficiencia en la comunicación1.

El tratamiento consiste en terapia de la voz, sobre todo para compensar la hiperfunción y mejorar la higiene vocal, así como para dar mejor soporte respiratorio5.

Es muy probable que el paciente haya desarrollado a lo largo de toda su vida compensaciones musculares que suplan la deficiencia pre-existente. Debemos pues, identificar tales compensaciones y trabajar sobre ellas, para llegar a emisiones vocales “puras” y propias de esa cuerda vocal liberada de compensación. Algunas compensaciones típicas son: inspiraciones bucales bruscas y ruidosas con ascenso laríngeo, aproximación de bandas, cierre anteroposterior (estos “sobrecierres” pretenden generar un tono más grave y mayor intensidad)1.

Como en toda disfonía se trabajará la función respiratoria haciendo hincapié en el apoyo diafragmático con el objetivo de suplir el sobrecierre laríngeo por una mayor presión subglótica. También, se reforzará el aspecto resonancial y el agravamiento progresivo de la voz, con la ayuda de ejercicios de vocalización encaminados a mejorar la actividad muscular de la cuerda vocal.

A través de la terapia vocal se intentará la ampliación de la onda mucosa, cuyo resultado dependerá del tamaño de la lesión, tipo de surco, si es unilateral o bilateral, es decir, de la deficiencia orgánica existente.

En síntesis, por medio de la terapia vocal el paciente conseguirá mejorar la técnica respiratoria, la vibración de cuerdas vocales, modificar las conductas adquiridas de compensación hiperfuncional y una adecuada higiene de la voz.

Es importante señalar que ni la cirugía ni la terapia vocal van a lograr la normalización de la voz, por tratarse de una disfonía orgánica.


CONCLUSIONES:

Se han analizado en este artículo las disfonías orgánicas con énfasis en el surco cordal por ser una alteración orgánica que pertenece a esta categoría.

La disfonía orgánica está generada por una lesión en cuerdas vocales y, por tanto, no guarda relación con el uso de la voz.

El surco cordal o sulcus es una depresión longitudinal que se sitúa en forma paralela al borde libre de la cuerda vocal que se encuentra arqueada en mayor o menor medida. La lesión puede ser unilateral o bilateral y variar de tamaño entre ambas cuerdas vocales.

El paciente con diagnóstico de surco manifiesta una disfonía de toda la vida, con posibles antecedentes familiares y terapias realizadas sin conseguir una mejoría vocal.

El resultado favorable de toda intervención vinculada a las disfonías orgánicas dependerá de un conjunto de factores: un correcto diagnóstico otorrinolaringológico, seguido de una exhaustiva valoración de la función vocal y la rehabilitación de la voz efectuada por profesional cualificado. De acuerdo con Behlau (1996) que una base sólida de información no reemplaza la experiencia, que en este campo es esencial.

En toda disfonía la situación ideal de intervención es la del equipo multidisciplinario, que se ve facilitada en el marco hospitalario, centros sanitarios,... donde la interacción y comunicación entre los profesionales que asisten al paciente es la norma.

El área de la patología de la voz es un campo de estudio y actuación multiprofesional que representa la relación más estrecha e interdependiente que existe entre la otorrinolaringología y la logopedia2.

Ante un paciente con disfonía orgánica se pretende mejorar la función vocal tanto como lo permita la lesión, labor que se transforma en el objetivo primordial de la actuación logopédica.


Artículo publicado el 5 de mayo de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.
  2. Behlau, M. Rehabilitación Vocal. En: García Tapia R, Cobeta Marco I. editores. Diagnóstico y Tratamiento de los trastornos de la voz. Ed. Garsi, Madrid, España. 1996. p. 339-54.
  3. Cobeta I, Núñez F, Fernández S. Capítulo 8: Exploración funcional por la imagen. Estroboscopia. En: Cobeta I, Núñez F, Fernández S. Patología de la Voz. Ed. MARGE Medical Books. Madrid, España. 2013. p. 146-58. Accesible en: https://seorl.net/ponencia-oficial/patologia-de-la-voz-2013/
  4. Farías, P. (2014). Mejoría del cierre glótico y de la onda mucosa con terapia vocal en sulcus vergeture: reporte de un caso. Areté, 14(1), 6–19. Recuperado a partir de: https://arete.ibero.edu.co/article/view/705
  5. Jackson-Menaldi, C. La Voz Patológica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 2002.
  6. Abhishek Gupta et al. Surco Vocal: Nuestra Experiencia. International Journal of Phonosurgery and Laryngology, 2018;8(1):36-40. Accesible en: https://www.jaypeedigital.com/toc/IJOPL/8/1

domingo, 28 de abril de 2013

LAS DISFONÍAS MIXTAS: “GRANULOMA DE CONTACTO”

En la actualidad, el criterio para clasificar las disfonías es el etiopatogénico y se pueden agrupar en tres categorías: disfonías funcionales, disfonías orgánicas y disfonías mixtas.

Las disfonías mixtas reciben también el nombre de disfonías orgánico-funcionales, grupo al que pertenece el granuloma de contacto.

El concepto de disfonía mixta se refiere a las alteraciones funcionales de la laringe, donde el mal uso y abuso vocal mantenido en el tiempo conduciría a la formación de lesiones. Dichas lesiones podrían vincularse a un diagnóstico tardío o la ausencia de un tratamiento de la voz por parte de la persona.


DIAGNÓSTICO:

Las lesiones mixtas frecuentes en la clínica diaria son los nódulos (también esbozos nodulares), los pólipos y los edemas cordales. También pertenecen a este grupo los pseudoquistes* y los granulomas de contacto1. De esta categoría de lesiones mixtas, analizaremos en este artículo el granuloma de contacto.

*Pseudoquistes: quistes unilaterales adquiridos de retención o de inclusión.


TRATAMIENTO:

Los objetivos de la terapia de voz en una disfonía orgánica-funcional o mixta son (Farías, 2007):

  • Identificar y reeducar las acciones musculares que llevan al mal uso vocal.
  • Identificar y corregir los patrones de conducta de abuso vocal, dentro de un programa de higiene de la voz que contemple el contexto sociocultural del paciente y sus necesidades comunicacionales.
  • En el caso de organicidad secundaria a disfunción (ej. nódulos), selección dinámica de ejercicios que lleven a la reabsorción de la lesión.
  • En el caso de pacientes operados (ej. pólipo, quiste), selección dinámica de ejercicios que lo lleven a la recuperación de la onda mucosa.
  • Rehabilitar la función vocal dentro del marco sociocultural del paciente, una vez que fue reeducado dentro del marco de la sesión, es decir, automatizar lo aprendido para trasladarlo a la vida cotidiana.

En la mayor parte de los casos una disfonía organicofuncional es una disfonía funcional diagnosticada tarde, bien sea por retraso del paciente en buscar solución a su problema o bien porque las exploraciones clínicas no detectaron la posibilidad de que se desarrollara una lesión secundaria. El objetivo primario del tratamiento es revertir la lesión para corregir la desviación funcional desde el momento en que se reconoce como causa primaria la alteración del comportamiento vocal2.


EL GRANULOMA DE CONTACTO:

La úlcera de contacto o granuloma es resultado del abuso vocal, relacionado con el reflujo gástrico3.

El granuloma de contacto es una alteración inflamatoria y benigna de la laringe secundaria a un proceso de irritación mantenido en el tiempo y generada por diversas causas como el reflujo gastroesofágico (RGE).

El granuloma de contacto es una lesión sobreelevada con aspecto ulcerado que afecta una o ambas cuerdas vocales, con asiento en apófisis vocales de aritenoides. Se observa con frecuencia en forma de hembra-macho: una masa esférica sobre la apófisis vocal de un aritenoides y una lesión menor ulcerada en la apófisis opuesta, o bien puede tratarse solo de una lesión ulcerada. La variación de la presentación depende del estadio de la lesión1.

Existen granulomas de contacto, granulomas postintubación, granulomas postquirúrgicos y granulomas postinyección de teflón (García Tapia y Cobeta Marco, 1996 citado en Farías, 2007). La denominación de los diferentes tipos de granuloma existentes hacen alusión al factor etiológico (la causa).

En el estudio videoestroboscópico se observan parámetros normales de movimiento de las cuerdas vocales. Puede presentarse hiperaducción de las cuerdas vocales debido al ataque vocal brusco3. Las cuerdas vocales están intactas por lo que la onda mucosa se halla conservada1.

En la estroboscopia los 2/3 anteriores no presentan alteraciones. El tono vocal es bajo, con descenso de la laringe y aumento de la tensión laríngea3. Se lo considera una patología orgánica-funcional por su condición de lesión remisible, a diferencia de lo puramente orgánico que no remite.

GRANULOMA LARÍNGEO


En la imagen se observa glotis en abducción o posición respiratoria con granuloma en comisura posterior (en cuerda vocal izquierda). Figura 1 donde se muestran diferentes tipos de lesiones laríngeas secundarias a reflujo gastroesofágico4.


ETIOLOGÍA:

La causa principal del granuloma de contacto es el abuso de la función vocal y la influencia de ciertos hábitos como el carraspeo y la tos. El granuloma también está vinculado al RGE y al consumo de factores irritantes para la laringe como el tabaco y el alcohol.

Es una patología poco frecuente, producida por irritación crónica y formación de tejido de granulación en el tercio posterior de la cuerda vocal. Se observa en pacientes que realizan excesivo esfuerzo para hablar, con reflujo gastroesofágico e hiperacidez gástrica y tos crónica. Por lo general es bilateral, siendo más común en hombres de 40 a 60 años, que esfuerzan su voz (consumidores de tabaco y alcohol)3.

Se consideran factores etiológicos el abuso vocal, la hiperfunción y el reflujogastroesofágico1.


SINTOMATOLOGÍA:

La fonación se manifiesta con un exceso de tensión muscular en el ataque vocal (comienzo del sonido) lo que origina un cierre brusco y apretado de las cuerdas vocales. Esta hiperfunción o función muscular exacerbada, sumada al abuso vocal y a los factores irritantes, predispone la aparición de las lesiones.

La voz es de tono agravado, acompañada de fatiga vocal, carraspeo, tos, dolor al hablar y sensación de cuerpo extraño1.

Son pacientes que tienen molestias para tragar y hablar, sensación de cuerpo extraño, carraspeo por la necesidad de aclarar la voz y fatiga vocal. A veces sienten dolores que los refieren a nivel del cartílago tiroides. Por lo general la disfonía es leve, porque afecta el tercio posterior de las cuerdas vocales3.

La voz presenta un ataque glótico duro y repentino, es tensa y a veces con soplo, debido a que el paciente trata de evitar el choque de los aritenoides por el dolor que este provoca (Goldfarb, 1996 citado en Jackson-Menaldi, 2002).

En general estos pacientes no tienen síntomas vocales importantes, pero se quejan de dolor en esta área, presentan carraspeo, tos no productiva, fatiga vocal, posible ronquera y dolor que se puede ubicar a nivel de uno de los cuernos del tiroide. El dolor puede llegar a una otalgia y odinofagia3.


EL TRATAMIENTO:

El tratamiento consiste en reposo vocal inicial, tratamiento antirreflujo y terapia de voz1.

Durante muchos años se comprobó que el reposo vocal absoluto reducía los granulomas o la úlcera. Pero los reposos absolutos prolongados afectan la parte psicológica del individuo y la terapia se aborda desde la higiene vocal3.

En cuanto a los factores irritantes y en especial al RGE, el paciente seguirá las indicaciones médicas poniendo énfasis en la terapia higiénica cuya eficacia dependerá del compromiso individual.

El granuloma puede desaparecer espontáneamente por efecto del tratamiento combinado, médico para el RGE y logopédico para la voz1.

La cirugía se indica en lesiones voluminosas responsables de disnea, granulomas que persisten luego de 6 meses de rehabilitación, dudas diagnósticas (neoplasia maligna) (Bergamini, Luppi y cols., 1995 citado en Farías, 2007).

El profesional de la Logopedia o Fonoaudiología que trabaja con patología vocal debe considerar la relevancia del RGE en los trastornos laríngeos y de voz, especialmente en la génesis del granuloma de contacto.

Recordemos que el RGE es el paso del ácido gástrico hacia el esófago, y en su ascenso puede alcanzar la garganta produciendo irritación e inflamación a nivel de faringe/laringe lo que se conoce como reflujo faringolaríngeo.


LA TERAPIA VOCAL:

En líneas generales se abordará el uso correcto de la voz y los abusos vocales presentes, en el marco de un programa de higiene vocal que se adapte a las necesidades concretas del paciente.

La terapia de voz se imparte sobre todo en los granulomas y úlceras de contacto por abuso vocal. Se trabajará como en toda hiperfunción, la eliminación de abusos vocales, y la enseñanza del uso apropiado de la voz, con hincapié en la eliminación de golpes glóticos1.

La terapia de la voz ayuda a eliminar la tensión laríngea y disminuir el cierre vocal brusco. Se debe evitar el susurro, porque produce un movimiento de rotación que aproxima intensamente las apófisis vocales de los aritenoides y todos los factores irritantes: el cigarrillo, el alcohol, el carraspeo y el RGE3.

La intervención abarcará el mecanismo de hiperfunción en todas sus manifestaciones, es decir, el exceso de contracción muscular que pueda haber en función respiratoria, fonatoria y resonadores (faringe, boca y nariz).

Estas acciones musculares inadecuadas que favorecen la disfonía tensional, serán detectadas en la valoración y durante la terapia para su corrección y eliminación.

La terapia implica proyección de la voz, volumen, ataque vocal y frecuencia fundamental apropiada del habla. Además, se deben incorporar técnicas de relajación para reducir la tensión muscular y tener en cuenta el aspecto emocional del individuo, para llegar a eliminar los abusos vocales debido a estos problemas3.

El tratamiento logopédico incluirá reposo de voz inicial y reeducación de la hiperfunción vocal que produce una fonación tensa con golpes de glotis. La terapia se llevará a cabo mediante ejercicios vocales orientados a normalizar el inicio de la emisión y lograr una producción vocal equilibrada y eficiente.

Una intervención combinada médica (antirreflujo) y logopédica (terapia vocal) puede favorecer la rápida remisión del granuloma y la recuperación de la función vocal.


CONCLUSIONES:

En este artículo se analizan con carácter general las disfonías orgánico-funcionales o mixtas, producidas por el mal uso y/o abuso vocal mantenidos en el tiempo.

Las disfonías mixtas son aquellas disfonías funcionales diagnosticadas tardíamente o no tratadas, por lo que la continuidad en el tiempo del mal uso de la voz predispone la aparición de lesiones1.

En la categoría de las disfonías orgánico-funcionales resulta esencial la integración entre el logopeda y el médico, ya que el intercambio de informaciones entre los dos profesionales es la base para definir la conducta y explorar los límites de la rehabilitación vocal y de los cuadros quirúrgicos (Behlau, 1996).

El granuloma es una patología benigna de la laringe resultante de un proceso de duración variable de hiperfunción y abuso vocal, sumado a la acción de factores irritantes (ej. RGE) que merece ser abordado por un equipo multidisciplinar.

El granuloma de contacto es una lesión inflamatoria ubicada en la región posterior de la laringe que puede afectar a una o ambas cuerdas vocales.

Los síntomas principales ocasionados por el granuloma son: voz agravada, fatiga vocal, carraspera (aclaramiento vocal), tos, sensación de cuerpo extraño en garganta, ataque glótico duro y dolor durante la fonación.

La intervención consiste en una combinación de tratamiento médico antirreflujo y actuación logopédica para la voz, a través de los cuales el granuloma puede remitir espontáneamente.

Los granulomas y las úlceras de contacto por abuso vocal son los diagnósticos que más se benefician con la rehabilitación logopédica (terapia vocal) encaminada a modificar los factores causales y origen de las lesiones.


Artículo publicado el 28 de abril de 2013, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.
  2. Behlau, M. Rehabilitación Vocal. En: García Tapia R, Cobeta Marco I. editores. Diagnóstico y Tratamiento de los trastornos de la voz. Ed. Garsi, Madrid, España. 1996. p. 339-54.
  3. Jackson, Menaldi, C. La Voz Patológica. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires, Argentina. 2002.
  4. Braghetto M, Italo, Venturelli M, Francisco, Rodríguez N, Alberto, Brunetto M, Beatriz, Maass O, Juan, & Henriquez D, Ana. (2014). SÍNTOMAS LARÍNGEOS Y LARINGITIS POSTERIOR: ¿ES SIEMPRE SECUNDARIA AL REFLUJO GASTROESOFÁGICO? Revista Chilena de Cirugía, 66 (1), 22-29. Accesible en:  https://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262014000100004