domingo, 3 de abril de 2016

CASO CLÍNICO: “DISFONÍA POR NÓDULOS VOCALES”

INTRODUCCIÓN:

En la actualidad, la rehabilitación vocal como terapia inicial en el diagnóstico de nódulos vocales está ampliamente aceptada y reconocida por parte de médicos otorrinolaringólogos (ORL) y logopedas-fonoaudiólogas/os que intervienen el área de la voz.

Este caso clínico pretende demostrar la efectividad de la terapia vocal en las disfonías por nódulos vocales, especialmente en aquellas personas que emplean su voz para el ejercicio de su ocupación o profesión.

Estando en el Centro de Salud me fue derivada por el ORL una paciente de sexo femenino de 29 años de edad con diagnóstico de nódulos en cuerdas vocales.

Esta paciente a la que llamaré “C” era una médica pediatra del Centro Sanitario que, además de ser compañera de trabajo, teníamos pacientes en común (Logopedia y Pediatría) desde hacía años.

Este hecho me había permitido ser testigo de su creciente disfonía y los reiterados episodios de afonía (ausencia total de voz) que le impedían acudir a su puesto de trabajo.

C. estaba muy preocupada porque su disfunción vocal no solo le restaba calidad de vida; sino también, interfería de manera acusada en su ejercicio profesional, motivo por el cual decidió consultar al ORL del equipo médico del citado Centro.


EL DIAGNÓSTICO MÉDICO:

Sabemos que la situación ideal de valoración es la del equipo de profesionales que atiende al paciente, circunstancia que es posible en instituciones sanitarias y hospitales, centros de especialidades médicas,... que facilitan esta práctica común.

El examen instrumental realizado por el ORL (estroboscopia) permitió grabar la imagen laríngea para su posterior visualización y análisis del diagnóstico hallado: nódulos vocales bilaterales y simétricos.

Los nódulos estaban situados en la zona de mayor impacto durante la vibración de las cuerdas vocales, en la unión del tercio medio anterior con los dos tercios posteriores.

Las lesiones eran de pequeño tamaño, sin embargo C. manifestaba un grado de disfunción vocal considerable debido a su nivel de mal uso y abuso vocal, sumado a la carencia de técnica vocal y al desconocimiento absoluto de las medidas de higiene de la voz.


Los nódulos vocales se caracterizan por ser lesiones bilaterales, en general simétricas. En la estroboscopia, el patrón de cierre de la glotis muestra un cierre incompleto en forma de reloj de arena o cascanueces. Típicamente los pacientes refieren una historia de abuso o mal uso de la voz1La imagen Nódulos vocales pertenece al libro Patología de la Voz. Citado en bibliografía.


LA VALORACIÓN DE LA FUNCIÓN VOCAL:

Frente al paciente que consulta por un trastorno de voz, el primer paso es realizar la historia clínica/anamnesis que aporta información general y específica de su problemática. Estos datos son necesarios para conocer en profundidad al paciente, determinar el origen de su disfonía y actuar en consecuencia a través de un plan de intervención personalizado.

El segundo paso es evaluar la función vocal2:

Examen estomatognático y evaluación corporal.

Evaluación respiratoria (tipo y modo).

Grabación digital de la voz del paciente.

Evaluación perceptual y acústica de parámetros vocales.

Evaluación de la habilidad fonatoria.

Al evaluar al paciente disfónico debe determinarse2:

La causa del desorden vocal.

El grado de severidad del desorden vocal.

Posible programa terapéutico.

Pronóstico.


Los síntomas de C. se habían ido manifestando de forma lenta, oscilando entre la mejoría y el empeoramiento, sin poder establecer con exactitud el inicio de su disfunción vocal.

El síntoma principal era la disfonía, sin embargo, también presentaba las características propias de las disfonías funcionales, analizadas en EL NÓDULO VOCAL (Parte I): ETIOLOGÍA Y SINTOMATOLOGÍA

Las alteraciones detectadas en la evaluación corporal, revelaban aumento de tono muscular (hipertensión) y dolor en laringe, cuello, hombros y pecho.

Su velocidad de habla era excesiva, la intensidad de la voz no era la apropiada y, en ocasiones, apenas se podía oír.

La frecuencia fundamental estaba descendida por la presencia de los nódulos y el edema que los acompañaba. Así, al aumentar la masa de las cuerdas vocales los movimientos eran más lentos (menos vibraciones por segundo), hecho que determinaba el tono descendido (agravado) en este caso.

Es frecuente observar en pacientes disfónicos el exceso de velocidad del habla asociado a una articulación desdibujada y alteración del ritmo. Este hecho genera una incoordinación fonorrespiratoria con menor inteligibilidad de la palabra y además, un aumento de tensión general y particular del órgano fonador2.


EL TRATAMIENTO:

Siempre al abordar cualquier tipo de terapia no debe olvidarse la importancia de las causas que originaron el trastorno. En el caso de las enfermedades profesionales u ocupacionales, hay muchas causas externas e inherentes al puesto de trabajo3.

Coincido con Farías (2012) el entorno laboral y las condiciones de trabajo suelen ser la principal o única causa del trastorno vocal, afectando especialmente a la población activa que utiliza su voz diariamente como herramienta de trabajo.

Los nódulos vocales se tratan mediante métodos conservadores que incluyen terapia vocal, reposo de la voz y el tratamiento de las enfermedades acompañantes: como el reflujo faringolaríngeo y las alergias. Es raro que los nódulos vocales verdaderos no respondan favorablemente a estos tratamientos1.

Existen casos más resistentes al tratamiento conservador por su antigüedad (nódulos crónicos) que van a requerir cirugía y rehabilitación vocal posterior. Adquirir un buen uso de la voz pos-cirugía es imprescindible para evitar la reaparición de las lesiones.

Recordemos que el origen principal de la aparición de los nódulos es consecuencia del traumatismo fonatorio. Por este motivo, la terapia de voz está indicada en todos los pacientes con el objetivo de modificar el mal uso/abuso vocal promotor de la disfonía entre otras causas, como lo explicaba en LOS FACTORES CAUSALES DE DISFONÍA

La cirugía se reserva para los casos que presentan una disfonía persistente e importante (con limitaciones funcionales) una vez agotadas las opciones terapéuticas no quirúrgicas. De hecho, una contraindicación es el inadecuado cumplimiento del tratamiento conservador por parte del paciente, o que éste no haya sido capaz de cambiar su comportamiento de abuso o mal uso vocal que da lugar a la formación de las lesiones1.

La disfonía de C. ocasionaba un impacto negativo en el desarrollo de sus funciones. Si bien su compromiso vocal era una consecuencia directa del abuso de la voz, el uso diario de la fonación contribuía a su mantenimiento y, en forma paralela, le exigía mayor esfuerzo vocal para su comunicación.

Estos casos de organicidad generados como consecuencia de una disfunción vocal mantenida en el tiempo, suelen remitir a través de un programa de terapia vocal e higiene de la voz.

El profesional logopeda modificará con terapia vocal, aquellos aprendizajes que habían sido incorporados de forma errónea por el paciente durante años. Dicho en otras palabras, se enseña al paciente nuevos modelos de habla y voz para que sean automatizados y generalizados en todos los ámbitos (familiar, laboral y social).


LA TERAPIA VOCAL:

El propósito de la actuación del logopeda es mejorar, modificar o restaurar la emisión vocal del paciente.

La terapia vocal en los nódulos laríngeos amerita una selección (dinámica) de técnicas, métodos y ejercicios terapéuticos adecuados a la necesidad concreta en cada caso.

Los objetivos generales de la intervención serán, por un lado, suprimir las lesiones laríngeas y la disfonía y, por otro, eliminar el mal uso y abuso vocal presente en la génesis del trastorno.

El programa terapéutico de C. estaba diseñado para solucionar los principales síntomas vocales: la disfonía, la fatiga vocal permanente y la disminución del rendimiento vocal frente a la exigencia laboral diaria (8/10 horas al día).

A los síntomas vocales, se sumaba el dolor en la zona de la faringe (al tragar), laringe, nuca y espalda y visibles patrones de tensión, como por ejemplo, dientes apretados por el día y bruxismo nocturno.

Como en todo trabajo vocal, se adaptaron las técnicas de relajación y movilización de los órganos articulatorios mediante ejercicios linguales, labiales, velares y faciales en función de las alteraciones observadas en el examen corporal.

En el artículo LA RELAJACIÓN EN LA TERAPIA DE VOZ: EJERCICIOS comentaba que la relajación constituye un auxilio en el entrenamiento vocal y apunta a la disminución de la tensión muscular excesiva e innecesaria durante la fonación.

Se trabajará una relajación activa, es decir, un abordaje muscular con la búsqueda del tono óptimo para la producción vocal, no una relajación pasiva. Todos los movimientos se coordinarán con el acto respiratorio: postura - relajación (activa) - respiración, es una tríada fundamental del entrenamiento logopédico4.

Mi paciente sabía que mediante la terapia vocal lograría revertir su diagnóstico, por esta razón, acudía al Servicio de Logopedia 2 veces por semana antes de iniciar su jornada laboral de tarde, ya que por la mañana trabajaba en un Centro Hospitalario Pediátrico.

Le había propuesto dicha frecuencia con la promesa de disminuir a 1 sesión semanal en la medida que evolucionara de forma adecuada y según el plan de intervención preestablecido.

C. era muy disciplinada y aceptaba mis indicaciones y sugerencias sabiendo que las aplicaría durante toda su vida profesional, ya que se trataba de una médica joven.

Como pediatra que era había encontrado la fórmula para economizar voz: entregaba por escrito todo aquello que antes transmitía de forma oral a las familias que acudían a su consulta.

Había comprendido que cuantas menos horas hablara por día/semana, más rápida sería su evolución y con ella llegaría el alta definitiva.

Esta idea la motivaba para trabajar con entusiasmo en sesión y en su hogar, a proponer recursos innovadores para sus variadas actividades profesionales y hasta llegar a comunicar a sus pacientes que estaba en tratamiento para obtener de ellos su máxima colaboración.


LA HIGIENE DE LA VOZ:

La paciente seguía diariamente un programa de higiene vocal personalizado a sus necesidades concretas.

En su hogar, realizaba ejercicios de relajación de cabeza, cuello y hombros indicados al inicio de la terapia, que combinaba con la práctica de la respiración costodiafragmática.

Dentro de las medidas de higiene se hizo hincapié en la hidratación. Se recomendó la toma diaria de 8 vasos de agua y la disminución de bebidas con cafeína de las que abusaba con frecuencia.

Asimismo, se abordó el hábito adquirido del carraspeo que era utilizado para aclarar la garganta y aliviar la sensación de cuerpo extraño producida por los nódulos.

Consiguió erradicar este hábito antes del alta, en su lugar, se acostumbró a beber sorbos de agua y tragar saliva mientras hablaba con sus pacientes.


MEDIDAS PREVENTIVAS:

La educación de la voz normal debiera efectuarse como medida de prevención antes que se manifieste la alteración laríngea. Los recursos sugeridos para ser empleados por C. en su círculo profesional fueron:

  • Reducir la velocidad del habla.
  • Mantener una óptima hidratación.
  • Hablar con una postura corporal adecuada.
  • Disminuir el uso de la voz fuera del contexto laboral.
  • Evitar ciertos alimentos que influían en su calidad vocal.
  • Emplear la coordinación fonatoria-respiratoria aprendida en sesión.
  • Hablar empleando una articulación clara y precisa, sin tensión muscular.
  • Regular la temperatura del ambiente de trabajo evitando los excesos de frío/calor.


CONCLUSIONES:

Este caso clínico es un claro ejemplo de cómo una alteración funcional mantenida en el tiempo, puede transformarse en una disfonía con compromiso anatómico de las cuerdas vocales (nódulos) las más habituales en la clínica diaria.

La disfonía por nódulos vocales es un diagnóstico frecuente en niños y mujeres que afecta principalmente a maestras, profesoras y cantantes. Por su forma de aparición bilateral se los llama comúnmente “nódulos en beso”.

En estos cuadros benignos con lesión en la laringe, la educación vocal tiene una misión reeducativa y a la vez preventiva, porque contribuye a evitar en el futuro la reaparición de las lesiones.

Es evidente que la voz tiene un gran protagonismo en la vida de cada persona y debiera satisfacer las necesidades comunicativas a todos los niveles.

En este sentido, es tarea propia de logopedas y fonoaudiólogas/os contribuir al restablecimiento de la salud vocal mediante una labor rehabilitadora que permita a cada individuo utilizar la voz en sus múltiples actividades diarias.

Por todo lo explicado, si su herramienta de trabajo es la voz y manifiesta disfonía, molestias o dolencias a nivel laríngeo, acuda al ORL o a un/una logopeda con experiencia clínica en trastornos de la voz.

El diagnóstico precoz y una actuación profesional oportuna pueden evitar que los síntomas se agraven y reducir el tiempo de la terapia vocal.


Artículo publicado el 3 de abril de 2016, revisado y actualizado por la autora en julio de 2026.


BIBLIOGRAFÍA:

  1. Núñez F, Fernández S. Capítulo 11. Afecciones benignas de las cuerdas vocales: lesiones exudativas del espacio de Reinke y otras lesiones. En: Cobeta I, Núñez F, Fernández S, editores. PATOLOGÍA DE LA VOZ. Ponencia Oficial de la SEORL-PCF. 1ª ed. Marge Médica Books; 2013. Madrid, España. p. 242-257. Accesible en: https://seorl.net/ponencia-oficial/patologia-de-la-voz-2013/
  2. Farías, P. Ejercicios que restauran la función vocal. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2007.
  3. Farías, P. La Disfonía Ocupacional. Ed. Akadia. Buenos Aires, Argentina. 1ª ed. 2012.
  4. Farías P. Cap. 28. VOZ PROFESIONAL. Voz Hablada. En: Cobeta I, Núñez F, Fernández S, editores. PATOLOGÍA DE LA VOZ. Ponencia Oficial de la SEORL-PCF. 1ª ed. Marge Médica Books; 2013. Madrid, España. p. 500-515. Accesible en: https://seorl.net/ponencia-oficial/patologia-de-la-voz-2013/

domingo, 20 de marzo de 2016

LOGOPEDIA A DOMICILIO

Una pregunta recurrente de pacientes y familias es sobre las diferencias entre la Logopedia a domicilio y la atención en consulta. También quieren saber cuál de estas dos modalidades de atención será más beneficiosa para su problemática en particular.

La respuesta es simple, ya que desde el punto de vista terapéutico no existen diferencias entre la Logopedia realizada en el domicilio del paciente o en la consulta del profesional, porque ambas persiguen el mismo fin: la reeducación o la rehabilitación del paciente.

Recordemos que la Logopedia es una disciplina sanitaria que se encarga del estudio, investigación, prevención, detección, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos y alteraciones de la comunicación y las funciones orales no verbales en la población infantil y adulta.

En los casos de rehabilitación el quehacer del logopeda está enfocado hacia la recuperación funcional, disminuida o perdida por una enfermedad o traumatismo: la función vocal luego de una parálisis laríngea o una laringectomía (parcial o total), la función del habla tras un ictus, la función deglutoria (disfagia) en las enfermedades neurológicas y degenerativas, etc.


LOGOPEDIA A DOMICILIO VS LOGOPEDIA EN CONSULTA:

La Logopedia a domicilio es un servicio preferente mediante el cual el paciente gana en comodidad, tiempo y otras múltiples ventajas al ser el logopeda quien acude al sitio convenido para llevar a cabo la intervención.

No obstante, las citas programadas en la consulta en los días y horarios solicitados expresamente por cada paciente, son también beneficiosas. De igual modo, cuando la consulta de Logopedia está integrada en un centro sanitario, socio-sanitario, asociación,… es lo más adecuado para los pacientes que requieren la atención de un equipo multidisciplinario.

El objetivo primario con cada persona es lograr la máxima adhesión al tratamiento y buscar las estrategias terapéuticas que faciliten su asistencia regular a las sesiones de Logopedia: en consulta, centro de rehabilitación, hospital,… o en su propio hogar.

Obviamente cuando el profesional se desplaza hasta el domicilio del consultante para realizar in situ el tratamiento logopédico, las diferencias son más que evidentes.

A través de la Logopedia a domicilio se trabaja en el medio natural donde se desarrolla la vida cotidiana del paciente, hecho que facilita la comunicación e interacción con el núcleo familiar.

Según mi experiencia a lo largo de los años en la atención de pacientes a domicilio, he observado que los resultados son sorprendentes, en especial cuando el trabajo es con población pediátrica y adolescente. También, el colectivo de la 3ª edad demanda de forma sistemática atención domiciliaria, casi siempre por ausencia de tiempo de familiares o cuidadores para trasladar al paciente hasta la consulta o similar.

Cito algunos ejemplos de situaciones frecuentes en la práctica diaria donde la Logopedia a domicilio es la elección idónea y la que brinda más ventajas para el paciente de cualquier edad:

  • Situaciones donde existen casos de hermanos o familias en tratamiento logopédico.
  • Menores y adolescentes con numerosas actividades extra-escolares, deportivas, otras terapias, etc.
  • Durante la estación invernal o ante circunstancias climáticas desfavorables (calor excesivo, época de lluvias,…).
  • Incompatibilidad entre las actividades laborales de los adultos y los horarios de atención del logopeda.
  • Ausencia de vehículo propio para los desplazamientos (1 o 2 veces por semana) que conlleva un tratamiento regular.
  • En vacaciones de verano donde el ritmo escolar y general se interrumpe para la mayoría de los estudiantes.
  • El factor edad (bebés, menores, 3ª edad), personas con discapacidad, posoperatorios, enfermedades neurodegenerativas, secuelas de ictus, etc.


¿CÓMO SE DESARROLLA LA ATENCIÓN LOGOPÉDICA A DOMICILIO?

La entrevista inicial es la primera toma de contacto con el paciente y tiene como objetivo conocer en profundidad las causas que motivaron la consulta a domicilio.

Con la presencia del paciente se recogen datos generales a través de una anamnesis y se elabora la historia clínica. Esta información que es de gran interés para el logopeda puede ser aportada por la familia, las personas cuidadoras o el paciente.

Posteriormente, se realiza una evaluación clínica detallada para definir el diagnóstico logopédico o un screening según las características de cada caso (algunos pacientes poseen informes médicos, pruebas complementarias, documentos de tratamientos anteriores o actuales, etc.).

Con la información recabada tras la primera entrevista y la evaluación-diagnóstica, la logopeda está en condiciones de planificar una intervención personalizada y programar la frecuencia (días y horarios) con el paciente o familia.

El tratamiento logopédico propiamente dicho se administra a través de sesiones individuales de 50-60 minutos que se coordina con el núcleo familiar, centro educativo y los profesionales que atienden al paciente, si procede.

MÚLTIPLES BENEFICIOS PARA TODA LA FAMILIA


¿QUÉ BENEFICIOS LE REPORTA AL PACIENTE?

Los beneficios de la Logopedia a domicilio son múltiples desde el momento que el profesional se adapta a los horarios, rutinas y necesidades específicas de cada paciente o grupo familiar.

Esta modalidad de atención por sus características generales, se transforma en un servicio preferencial, exclusivo y de calidad para quien lo solicita.

La Logopedia a domicilio es una práctica muy extendida en todos los países por una gran variedad de razones. Entre las más frecuentes se encuentra el ritmo de vida actual, las cuestiones de agenda de muchas familias, las variadas ocupaciones de los más pequeños de la casa, las distancias en las grandes ciudades, las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar con la Logopedia, etc.

En síntesis, la Logopedia a domicilio es una elección que ofrece múltiples beneficios para toda la familia.

Recordemos que los profesionales de la Logopedia intervienen en todas las etapas de la vida y lo hacen desde distintos ámbitos: sanitario, socio-asistencial y educativo.

El campo de actuación del logopeda es muy amplio, pues abarca desde la atención temprana en la población infantil hasta la intervención en la edad adolescente, adulta y en la tercera edad.


¿POR QUÉ ES NECESARIO CONTACTAR CON UNA O UN LOGOPEDA COLEGIADO?

Porque la exigencia de Colegiación garantiza:

  • Que el logopeda tiene la Titulación Oficial requerida.
  • Que está sometido a los Estatutos Colegiales y al Código Deontológico.
  • Que cumple con los requisitos legales en cuanto a tener cobertura de un Seguro de Responsabilidad Civil.
  • Que es Miembro Colegiado sometido a un régimen disciplinario que garantiza a la sociedad el correcto Ejercicio Profesional.

Por todos estos motivos, exija siempre ser atendido por un/una logopeda titulada y colegiada ya que es garantía de profesionalidad. Rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas de su Comunidad Autónoma.

Marcela Alejandra Ayarza Madueño es Diplomada en Logopedia.

Miembro del Colegio Oficial de Logopedas de Andalucía (COLOAN) con sede en la ciudad de Málaga y su número de colegiada es el 29/0779 (se puede consultar en la web del COLOAN).

La logopeda Ayarza Madueño es una profesional sanitaria con más de 30 años de trayectoria en la atención directa de pacientes a lo largo del ciclo vital.

Si desea más información, puede clicar en CURRICULUM VITAE


¿NECESITA UNA LOGOPEDA A DOMICILIO?

En CONTACTO tiene la información necesaria para solicitar una cita previa con la logopeda.

viernes, 2 de octubre de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN EN LOGOPEDIA

INTRODUCCIÓN:

Abordar el tema de la prevención en Logopedia tiene por objetivo resaltar la importancia de actuar a tiempo para evitar la instalación de un trastorno o alteración que derive en un obligado tratamiento logopédico.

En aquellos casos donde la alteración ya está instalada (ej. trastornos de la voz, una disfunción orofacial,...) trataremos de minimizar el impacto en la salud y calidad de vida del paciente mediante una reeducación o rehabilitación personalizada y según diagnóstico.

El desconocimiento sigue siendo en la actualidad un factor habitual que retrasa la consulta al logopeda.

Es bien sabido que la educación es la base de la prevención, por tanto, parte de nuestra tarea consiste en orientar y asesorar al paciente sobre el motivo de su consulta, situación que se mantiene activa a lo largo de la terapia y, de ser necesario, se transfiere a familiares y cuidadores.

Entre las múltiples funciones del logopeda destacan la información y orientación terapéutica, la educación previa a la instalación de patologías (ej. educación vocal), así como la prevención de trastornos y alteraciones en todas las áreas de la comunicación humana: habla, lenguaje, voz, audición y funciones orales no verbales.

Es evidente que una persona bien informada es más colaboradora durante el tratamiento y replica mejor en su hogar las indicaciones dadas por su terapeuta, situación que favorece la evolución y el resultado final. 

En este sentido, logopedas y fonoaudiólogos/as como agentes de salud debemos dotar al paciente de la información vinculada a la causa de su visita, utilizando para ello todos los recursos disponibles (bibliografía, videos,...) que le ayuden a comprender su problema actual.

Como profesionales sanitarios nuestra misión también es impartir información adecuada a cada persona que solicita nuestros servicios y al conjunto de la población, porque la educación colectiva favorece el proceso de prevención y minimiza la actuación del logopeda.

FIGURA 2: RESPIRACIÓN ORAL


SIGNOS DE ALERTA EN LA POBLACIÓN INFANTIL:

Sabemos que cada menor avanza de acuerdo a su propio ritmo, sin embargo, hay ciertos signos y síntomas que son un claro motivo de consulta al logopeda.

Entre los diagnósticos que con facilidad se pueden detectar en casa, destacan: Los trastornos de la voz (disfonía, ronquera,...), la tartamudez, el Trastorno de los Sonidos del Habla (TSH), la respiración oral, entre otros como describía en LOGOPEDIA: “PREGUNTAS FRECUENTES”

Es fundamental detectar a tiempo los signos de alerta en el desarrollo comunicativo y la existencia de alteraciones que requieran la actuación del logopeda o la derivación al profesional pertinente (Otorrinolaringología, Neurología, Ortodoncia, etc.).

Los menores entre los 0-6 años presentan, con carácter general, las siguientes características en su desarrollo evolutivo típico:

Entre los 0 y 4 meses: Emiten algún tipo de sonido.

Entre los 4 y 8 meses: Aparece el balbuceo o laleo.

Entre los 8 y 12 meses: Producen sonidos con intención comunicativa.

Entre los 12 y 18 meses: Producen palabras con significado.

Entre los 18 y 24 meses: Utilizan la palabra frase para comunicar lo que quieren. Aceptan bien la dieta sólida y mastican.

Entre los 24 y los 30 meses: Construyen frases de 2 palabras. Mastican sin dificultad. Respiran bien por la nariz y no tiene mocos frecuentemente.

Entre los 30 meses y los 3 años: Estructuran bien frases de 3 o más elementos. Han dejado de utilizar chupetes y biberones.

Entre los 3 y 4 años: Utilizan las oraciones complejas. Pronuncian bien la mayoría de los sonidos.

Entre los 4 y 5 años: Pronuncian correctamente todos los sonidos del habla de forma aislada. Deglución madura (tragan sin enseñar la lengua). Respiran por la nariz con la boca cerrada. Normalmente presentan una voz sin alteraciones (disfonía, ronquera, afonía).

Entre los 5 y 6 años: Pronuncian bien todos los sonidos al hablar y se explican correctamente. Han iniciado una adquisición correcta de la lectoescritura.

DISFUNCIONES OROFACIALES


¿CÓMO DETECTAR ALTERACIONES DE LAS FUNCIONES OROFACIALES?

Durante la etapa de educación primaria (y antes también) los niños necesitan que sus funciones orofaciales respondan fisiológicamente (sin trastornos) y que el desarrollo del habla y lenguaje acompañe la exigencia y el ritmo educativo de cara al proceso de lectoescritura.

Recordemos que las funciones orofaciales que se desarrollan en la zona oral son: la respiración, succión, deglución, masticación y fonoarticulación, estas dos últimas son funciones aprendidas.

Cuando estas funciones no se realizan adecuadamente se convierten en disfunciones orofaciales, produciendo una serie de consecuencias en cadena a nivel óseo, muscular y funcional.

El acto fisiológico de la respiración y deglución aseguran un adecuado crecimiento de la cara, el equilibrio muscular y el normal desarrollo de las funciones orofaciales.

Por el contrario, la respiración por boca (Fig. 2 Respiración oral) puede generar desequilibrio muscular y disfunciones en cascada: deglución disfuncional, alteraciones de articulación, trastornos de la voz y la resonancia, etc.

También, el cambio de modo respiratorio de nasal a oral acarrea otros numerosos trastornos como los descritos por Leech (1958):

  • Posturas corporales atípicas.
  • Aumento de las infecciones del aparato respiratorio.
  • Labio superior hipotónico, corto y alto.
  • Lengua en posición atípica, sin ejercer su función modeladora del paladar y con tonicidad alterada.
  • Mala oxigenación cerebral, que ocasiona dificultades de atención y concentración, con los consiguientes problemas de aprendizaje.

Coincido con Pastor Vera (2008) que es imprescindible que los niños mantengan sus funciones orofaciales inalteradas para que el proceso de desarrollo y crecimiento facial se realice con normalidad.

En la Fig. 2 Respiración oral se observa respiración de tipo oral que favorece la protrusión lingual.

DETECCIÓN PRECOZ - INTERVENCIÓN TEMPRANA


¿A QUÉ EDAD INTERVENIR?

La intervención del logopeda se debe realizar siempre que se advierta cualquier retraso de tipo evolutivo, siendo la actuación temprana la forma de garantizar el alcance de un desarrollo normo-típico.

El tipo de intervención ideal es aquella que se inicia apenas se manifiestan los primeros síntomas, es decir, cuanto antes mejor para el niño o la niña y el entorno familiar.

Si la familia tiene dudas acerca del momento oportuno, es conveniente pedir asesoramiento al logopeda.

El o la logopeda tras valorar al menor o adolescente, podrá informar a la familia a través de una devolución diagnóstica, si es el momento apropiado para iniciar la intervención.

Solicitar una primera entrevista o acceder a un diagnóstico logopédico no es vinculante con el tratamiento, no obstante, cuanto antes se intervenga más probabilidades habrá de corregir o rehabilitar el trastorno o alteración.

La actuación del logopeda durante la niñez evitará la pérdida de plasticidad de los órganos fonoarticuladores, que se afiancen las alteraciones y los efectos secundarios ligados al problema inicial.

La atención temprana de 0-6 años, se enmarca en la intervención global a menores y sus familias, siendo el logopeda un miembro más de los equipos multidisciplinarios.

TRASTORNOS DE COMUNICACIÓN EN LA INFANCIA


LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN:

En la infancia la prevención y detección temprana de alteraciones/trastornos, sumado al tratamiento logopédico y multidisciplinario (ej. ortodoncia), va a garantizar resultados duraderos sin reincidencias.

Además, la detección precoz y la intervención temprana evitan que el menor sea víctima del conocido como bullying o acoso escolar.

Un niño con dificultades comunicativas que es puesto en ridículo en la escuela, barrio o círculo social, llegará a Logopedia con otros síntomas añadidos al problema inicial.

Cuanto más se demore la intervención logopédica en los trastornos de comunicación infantil, más graves serán los problemas del habla y lenguaje, así como las alteraciones de conducta y aprendizaje asociadas.

Recordemos que los trastornos que atiende el logopeda se manifiestan en todos los estadios de la vida y pueden ser congénitos (desde el nacimiento), del desarrollo o adquiridos.

Por este motivo, exija siempre ser atendido por un o una logopeda titulada y colegiada porque es garantía de profesionalidad.

De igual modo, rechace y denuncie el intrusismo profesional y todo ejercicio irregular de la Logopedia en el Colegio de Logopedas de su Comunidad Autónoma.

La educación, la coordinación interdisciplinaria y el trabajo en equipo con la familia y el centro educativo, son acciones que benefician al paciente y permite a los profesionales intervinientes una realimentación para un mejor enfoque terapéutico en todas las edades.


Artículo publicado el 2 de octubre de 2015, revisado y actualizado por la autora en julio de 2026.


FUENTES CONSULTADAS:

Zambrana Toledo González N, Dalva Lopes L. Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Tratamiento precoz y preventivo. Terapia miofuncional. Ed. Masson. Barcelona, España. 1ª ed. 1998.

Pastor Vera, T. V. (2008). Análisis correlacional de las secuelas estructurales y funcionales que son ocasionadas por la respiración oral y que condicionan la deglución. Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. https://hdl.handle.net/10803/9263

Colegio de Logopedas de Cataluña. Recursos clínicos. Tabla de Detección de Signos de Alerta en el Desarrollo Comunicativo (dirigido a pediatras). https://www.clc.cat/es/informacio-recursos-collegiats

Colegio Oficial de Logopedas de Andalucía. Signos de alerta en el desarrollo comunicativo del niñohttps://coloan.org/contenidos/25/que-es-un-logopeda/6902

UNICEF España. Causas y consecuencias del bullying o acoso escolarhttps://www.unicef.es/blog/educacion/acoso-escolar

martes, 1 de septiembre de 2015

LA DISFAGIA (Parte V): “DISFAGIA NEUROGÉNICA”

Introducción:

Existe una gran variedad de enfermedades neurológicas donde pueden verse afectadas las estructuras neurales que controlan y dirigen los complicados mecanismos de la deglución orofaríngea, produciendo en el sujeto una disfagia neurogénica. Por este motivo, en el presente artículo se analizará y describirá con carácter general la disfagia neurogénica, con especial atención a los trastornos deglutorios de las personas que han sufrido una enfermedad vasculocerebral.

Concepto:

La disfagia de origen neurológico, también llamada neurógena, neurológica o neurogénica, es la dificultad para deglutir como consecuencia de una enfermedad neurológica. Esta enfermedad neurológica puede manifestarse de dos formas.

En primer lugar, como el resultado de una enfermedad de inicio agudo (ej.: TCE, ictus...), de aparición rápida, clínica muy acusada, que incluso puede poner en peligro la vida del paciente en ocasiones, pero que también tiene posibilidades de recuperarse, sino completamente, sí al menos en parte.

En segundo lugar, una presentación crónica (ej.: enfermedad de Alzheimer, Parkinson...), de inicio lento, paulatino, con clínica de poca intensidad al inicio que poco a poco se hace mayor, frecuentemente asociada al envejecimiento (aunque no siempre) y con tendencia al deterioro progresivo a pesar del correcto tratamiento.

Sin embargo, las enfermedades neurológicas muchas veces no producen una única sintomatología y, en este contexto, la disfagia a veces puede ser un síntoma sutil, menor, acompañando a otros de mayor calado.
En otras, puede tratarse de uno de los síntomas principales e incluso ser el síntoma inicial que nos lleve a investigar una enfermedad del sistema nervioso (Bascuñana A.H, 1998).

Etiología y prevalencia:

Las causas que generan la dificultad para deglutir tienen su origen en lesiones o enfermedades neurológicas, alguna de la cuales se enumeran en la Tabla I. Estas enfermedades van a producir una alteración de la fisiología deglutoria a nivel oral, de la faringe o del esófago en forma aislada o combinada, dificultando el paso del bolo alimentario desde la boca al estómago.

La prevalencia de las alteraciones de la motilidad oral y faríngea en pacientes con enfermedades neurológicas, neurodegenerativas y asociadas al proceso de envejecimiento es muy elevada y poco conocida.

Ortíz Bellver y Clavé Civit (2011) afirman que la disfagia orofaríngea funcional afecta a más del 30% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular; al 52-82% con Parkinson; al 60% de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica; al 40% de pacientes con miastenia gravis; al 44% de pacientes con esclerosis múltiple, y hasta al 84% de los pacientes con enfermedad de Alzheimer.
También señalan que la disfagia es un síndrome geriátrico con una prevalencia del 56-78% en los ancianos institucionalizados, y hasta del 44% en los ancianos ingresados en un hospital general.

 Tabla I. Enfermedades neurológicas que causan disfagia 

Accidente cerebrovascular (ACV)

Traumatismo craneoencefálico (TCE)

Enfermedad de Alzheimer y otras demencias

Enfermedad de Parkinson (EP)

Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

Esclerosis múltiple (EM)

Parálisis cerebral infantil (PCI)

Enfermedades infecciosas

Neoplasias y otras alteraciones estructurales

Modificado de Bascuñana A.H. Rehabilitación (Madr) 1998; 32:331-336.

Sintomatología:

Aunque los síntomas y complicaciones que se derivan de una disfagia neurológica pueden afectar a todas las fases de la deglución (oral, faríngea y esofágica) la que predomina es la disfagia orofaríngea con sus síntomas característicos de dificultad en la masticación, regurgitación nasal, babeo, trastornos en la expulsión de secreciones, alteraciones de la voz y/o tos durante y después de la comida, sofocos cuando se come o sensación de alimento pegado a la garganta.

Cuando la disfagia de origen neurológico se va estableciendo de forma progresiva puede pasar inadvertida, no solo para el paciente sino también para el núcleo familiar y los cuidadores.

Las modificaciones en la alimentación que el individuo suele realizar de forma compensatoria (inconsciente) para minimizar los síntomas de disfagia pueden ser:
Tiempo de comidas prolongado, cortar los sólidos en trozos más pequeños, favorecer la deglución bebiendo líquidos, aumento de los impactos masticatorios, varias degluciones para un bocado, cambios posturales durante la comida (extensiones de cabeza, giros…) tos y/o carraspeo para aclarar los residuos de la garganta, descansar entre cada bocado deglutido, preferencia por los alimentos blandos, dificultades para terminar el plato de comida, etc.

Además, debe contemplarse que un gran número de los pacientes con lesiones o enfermedades neurológicas pertenecen al grupo de mayores de 60 años, con lo cual existe un efecto añadido de los cambios producidos en la deglución por el proceso normal de envejecimiento.

Por último, hay que tener en cuenta que los trastornos de la motilidad orofaríngea pueden dar lugar a dos grupos de graves complicaciones clínicas: 1) hasta el 25-75% de los pacientes con disfagia presentan desnutrición y/o deshidratación; y 2) el 30-50% presentan aspiración traqueobronquial, que conduce a una neumonía en el 50% de casos, con una mortalidad asociada de hasta el 50%.

Diagnóstico y tratamiento:

El estudio del paciente con disfagia neurogénica tiene por objetivo valorar la capacidad de transporte de la deglución (eficacia), la posibilidad de que se produzcan aspiraciones a la vía aérea (seguridad) y determinar el origen de los síntomas que presenta el afectado. En esta valoración se suelen emplear inicialmente métodos clínicos de detección precoz (screening) y, posteriormente, exploraciones complementarias específicas que permiten identificar la causa que ocasiona la disfagia.

Varios autores coinciden en que el método de screening más utilizado es la evaluación clínica en la cabecera del paciente hospitalizado (bedside). Este método de cribado consiste en la revisión de la historia clínica, la evaluación anatómica de la mecánica orofaríngea, la valoración motora de las estructuras de la cavidad oral, faringe y laringe, así como una evaluación del lenguaje y del comportamiento, teniendo en cuenta el estado de vigilia del paciente, su habilidad para responder – ejecutar órdenes y su capacidad de control de conducta.

También, la exploración clínica de la deglución durante el ingreso hospitalario se realiza mediante la ingesta de bolos de 5-20 ml y diferentes viscosidades (20-4.000 mPa.s), método que permite identificar los signos que afectan a la eficacia de la deglución (sello labial, residuos orales y faríngeos,…) y los signos que afectan a la seguridad de la deglución (tos relacionada con la deglución, voz húmeda o áfona,…).

Dentro de los métodos diagnósticos complementarios la videofluoroscopia (VFS) es en la actualidad el estudio de referencia y, además, está considerada como el «patrón de oro» para valorar la deglución patológica de origen funcional. La VFS es una técnica radiológica dinámica que permite identificar las principales alteraciones de la deglución en forma de signos videofluoroscópicos.

Los pacientes con disfagia neurogénica pueden ser valorados y tratados correctamente si se reconoce la disfunción deglutoria en forma previa a la aparición de complicaciones como la neumonía por aspiración. Por esta razón, el diagnóstico y el tratamiento de esta patología requiere un enfoque multidisciplinar con participación de profesionales de la logopedia, nutricionistas, gastroenterólogos, cirujanos digestivos, radiólogos, otorrinolaringólogos, etc.

La participación temprana del logopeda en el proceso de rehabilitación puede contribuir acelerando la recuperación del paciente y, por lo tanto, reduciendo la estadía hospitalaria.

Entre las estrategias terapéuticas normalmente empleadas, se incluye una terapia específica de la deglución realizada idealmente por logopedas en las unidades de disfagia o swallowing centersCuando no es posible esta situación idónea y la terapia es efectuada en otro espacio físico (ej: consulta externa), el o la logopeda debiera mantener un contacto fluido con los integrantes del equipo de trabajo, con el propósito de diseñar un plan de intervención personalizado y ajustado a las necesidades individuales.

LA DISFAGIA POST-ACV:

Los trastornos deglutorios son un síntoma frecuente del ACV y, aunque no existen datos estadísticos totalmente fiables sobre la incidencia de la disfagia neurogénica, se estima que el ACV es la causa más común. Como resultado del accidente cerebrovascular los pacientes suelen manifestar una variedad de síntomas y signos clínicos indicadores de disfagia (Tabla II), los que se correlacionan asiduamente con la región afectada.

Parece ser que la localización del ACV determina los síntomas y la severidad de la disfagia en cada caso. Así, cuando el ACV se produce en el hemisferio dominante (generalmente el izquierdo) suele alterar la fase oral de la deglución y generar disfasia. Se estima en cambio, que los ACV de hemisferio derecho afectan la fase faríngea de la deglución y provocan aspiraciones.

En estas circunstancias, los pacientes con riesgo o sospecha de disfagia orofaríngea deberán ser evaluados mediante los métodos clínicos y/o las exploraciones complementarias antes citadas, con el objetivo de evitar complicaciones respiratorias. Si los estudios específicos confirman que la alimentación oral es demasiado arriesgada, el paciente será tratado con una terapia de deglución encaminada a reducir o eliminar la sintomatología que presente.

La disfagia en el contexto de esta enfermedad neurológica aumenta el riesgo de padecer una aspiración silente, la que puede asociarse a neumonía como se explicó anteriormente. Estas aspiraciones silenciosas son asintomáticas (no se acompañan de tos ni de otras manifestaciones respiratorias); sin embargo, es conveniente aclarar que no todo paciente con disfagia neurogénica aspira. Evidentemente la posibilidad de padecer una aspiración silente estará vinculada a la gravedad del trastorno deglutorio, al estado pre-mórbido del paciente, entre otros factores personales.

La disfagia tras un ACV es la causa principal relacionada con las complicaciones respiratorias y la malnutriciónLa deglución patológica tras el daño cerebral como venimos explicando, es una consecuencia directa del tipo de lesión, es decir, según sea isquémica o hemorrágica, de su amplitud y localización (ACV de tronco cerebral, hemisférico…), disfunción que suele mejorar o remitir después de algunos días, semanas o incluso meses.

La disfagia no sólo perjudica sobremanera la calidad de vida de los pacientes con ACV, sino que también influye de forma decisiva en el pronóstico individual y según el grado de dificultad deglutoria. Estas personas tienen una mayor probabilidad de padecer pérdida de peso, desnutrición, deshidratación, broncoaspiración, neumonía y, por tanto, un incremento de la estancia hospitalaria.

De acuerdo con Bascuñana A.H. (1998), hay que considerar que aunque la mayoría de los pacientes con disfagia post-ACV mejoran de forma espontánea en días, semanas o meses, un tratamiento adecuado y personalizado puede acelerar el resultado.

Desde el servicio de Logopedia la actuación terapéutica estará dirigida hacia el logro de una deglución funcional. Expresado en otras palabras, la función del logopeda será auxiliar al paciente con disfagia para que consiga tragar de forma eficaz y segura, evitando las típicas complicaciones a nivel respiratorio y nutricional. De igual modo, este profesional sanitario abordará de forma global los trastornos vinculados al área de la comunicación (habla, lenguaje receptivo y expresivo...), los que en su conjunto dificultan y prolongan la terapia logopédica.

Éstas y otras secuelas son un producto directo del daño cerebral que están presentes en estos pacientes en grados variables, generando un inconveniente añadido al proceso de rehabilitación llevado a cabo por un equipo multidisciplinar como ya se ha señalado.

Por lo antes dicho, es imprescindible la identificación precoz de la disfagia post-ACV para facilitar un adecuado manejo diagnóstico y terapéutico que cubra las imperiosas necesidades de cada paciente en concreto.

Tabla II. Sintomatología que sugiere la presencia de disfagia en pacientes con ACV 

Apraxia deglutoria (dificultad, retraso o imposibilidad en iniciar la fase oral deglutoria)

Dificultad para finalizar la comida en un tiempo considerado razonable

Alteraciones en el sellado labial, babeo y pérdida del contenido oral

Aumento del tiempo necesario para la preparación oral del bolo

Drenaje de comida y/o líquido por la nariz

Dificultad para desencadenar el reflejo de la deglución

Disminución de la sensibilidad oral y del reflejo tusígeno

Tos después de la ingesta de los alimentos sólidos y/o de los líquidos

Elevación laríngea disminuida o ausente durante los intentos de deglución

Incapacidad para aclarar la cavidad oral después de cada bocado de comida

Incapacidad para deglutir una pequeña cantidad de comida o bebida en uno o dos intentos

Tabla modificada de Bascuñana A.H. Rehabilitación (Madr) 1998; 32:331-3364.

En la imagen que se expone a continuación (estudio videofluoroscópico) pueden observarse las diferencias de la respuesta motora orofaríngea en una persona sana y en un paciente con disfagia neurogénica que presenta una aspiración durante la ingesta de un bolo líquido.

A través de este ejemplo, se evidencian cuáles son las alteraciones (signos) responsables de la aspiración: la lentitud en el cierre del vestíbulo laríngeo y en la apertura del esfínter esofágico superior (EES). Cabe destacar que las penetraciones y aspiraciones son indicadores de alteración de la seguridad de la fase faríngea de la deglución.

Recordemos que la aspiración se produce cuando el material deglutido, en este caso contraste, atraviesa el nivel de las cuerdas vocales y pasa a la vía aérea (tráquea y bronquios).

RESPUESTA MOTORA OROFARÍNGEA

Configuración temporal de la respuesta motora orofaríngea durante la ingesta de un bolo de 5 ml de viscosidad líquida en un individuo sano (A) y en un paciente con disfagia neurógena que presenta una aspiración (B).
El paciente presenta un incremento en la duración total de la respuesta orofaríngea, un retardo en el cierre del vestíbulo laríngeo y de la apertura del EES. 
El punto blanco indica el momento de la penetración de contraste en el vestíbulo laríngeo y el punto lila indica el paso al árbol traqueobronquial (aspiración)Figura 1-3: Ortíz Bellver, Clavé Civit. Disfagia orofaríngea y trastornos motores esofágicos (2011).

Artículo publicado el 1 de septiembre de 2015, revisado y actualizado por la autora en agosto de 2026


BIBLIOGRAFÍA:

Ruiz de León A., Clavé P. Videofluoroscopia y disfagia neurogénica. Rev. esp. enferm. dig.  [Internet]. 2007  Ene ;  99( 1 ): 3-6. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082007000100002

Bascuñana Ambrós H. Diagnóstico de la disfagia neurológica. Rehabilitación (Madr). 1998;32:324-330. Accesible en: https://www.elsevier.es/es-revista-rehabilitacion-120-sumario-vol-32-num-5-X0048712098X02022

Ortíz Bellver V, Clavé Civit P. Disfagia orofaríngea y trastornos motores esofágicos. En: Asociación Española de Gastroenterología, editor. Tratamiento de las enfermedades gastroenterológicas. 3ª ed. Seccion I. Esófago. Capítulo 1. Madrid: AEG; 2011. Disponible en: https://www.aegastro.es/documents/contenidos/manual_de_gastro.pdf

Bascuñana Ambrós H. Disfagia neurológica. Generalidades. Características en el accidente vascular cerebral, en el traumatismo craneoencefálico y en la parálisis cerebral infantil. Rehabilitación (Madr). 1998;32:331-336. Accesible en: https://www.elsevier.es/es-revista-rehabilitacion-120-sumario-vol-32-num-5-X0048712098X02022